El yoga es una actividad milenaria que tiene un papel clave en la salud general y que ofrece bienestar físico y equilibrio entre cuerpo, mente y emociones. ¿Sabías que el yoga para niños tiene muchos beneficios? En nuestras escuelas siempre buscamos un hueco para practicarlo con los niños y niñas, y la verdad es que los resultados son excelentes.
Uno de los mayores beneficios de esta práctica es que es apta para todos, desde bebés hasta adolescentes. La inclusión de clases de yoga desde los primeros años de vida fomenta el desarrollo de destrezas esenciales para la vida.
¿A qué edad se recomienda el yoga para niños?
Uno de las mayores interrogantes de los padres al momento de considerar el yoga para niños es, justamente, desde qué edad se recomienda. Los expertos aconsejan que la mejor edad para que un niño practique yoga es desde los 3 años en adelante. Sin embargo, desde el nacimiento, el bebé puede asistir a clases de yoga, donde las sesiones se enfocan en el acompañamiento de los padres y la estimulación. En esta fase, los padres son quienes llevan a cabo las diferentes posturas de yoga mientras portean (usan portabebés).
Yoga para diferentes edades
- Para bebés de 0 a 3 años: La actividad se centra en establecer un vínculo entre el bebé y sus padres.
- Para niños de 3 a 5 años: El yoga para niños es más dinámico y se incorporan sesiones de respiración consciente (Hatha Yoga).
- Para niños de 6 a 12 años: Tanto el Hatha Yoga como el Vinyasa Yoga son dos de los tipos más comunes en este rango de edad.
Beneficios del Yoga para Niños
El yoga es mucho más que posturas y ejercicios físicos, ya que es un excelente ejercicio físico que aporta grandes beneficios a nivel mental, emocional e intelectual. Hace tiempo que se sabe que el yoga aporta tranquilidad, flexibilidad, conocimiento de nosotros mismos y paz interior. Todos estos beneficios del yoga pueden darse también en los más pequeños.
Hemos avanzado algunos de los beneficios de la práctica del yoga infantil, ¡pero hay muchos más!
- Mejora la postura.
- Aumento de la autoestima.
- Calma y relajación.
- Concentración.
- Diversión.
Posturas de Yoga para Niños Inspiradas en la Naturaleza
Si ya tienes claro qué quieres empezar a aplicar esta práctica con tus alumnos, te traemos algunas posturas de yoga infantil inspiradas en la naturaleza. En nuestro programa Inspira trabajamos el yoga infantil con posturas que nos recuerdan a la naturaleza, para conseguir calma en el aula.
Empezamos por las posturas más salvajes, y es que los animales son una fuente de inspiración continua para aplicar en posturas del yoga:
- El perro: os ponéis boca abajo en el suelo y colocáis las palmas de las manos y las rodillas en el suelo. A continuación, empujáis con los pies para formar un triángulo con el suelo, sin que las rodillas toquen la colchoneta.
- El león: sentaos sobre vuestras rodillas, separadlas un poco e inclinad el cuerpo ligeramente hacia delante. Cuando estéis colocados, ¡sacad la lengua! Estiradla tanto como podáis hacia la barbilla y dirigid la mirada hacia el entrecejo.
El bosque y la naturaleza también nos brindan imágenes ideales para poner en práctica el yoga infantil:
- El árbol: con esta postura, los niños pondrán a prueba el equilibrio y la concentración. Poneos de pie y levantad la pierna derecha hasta apoyarla en la parte lateral de la rodilla izquierda.
- La luna: esta postura ayuda a trabajar la parte inferior de la columna. Poneos de pie y traed el pie izquierdo hacia atrás, bajando vuestro cuerpo. Entonces, poned las palmas de las manos en el suelo y estirad la pierna de atrás.
- La montaña: la última postura es muy fácil y ayudará a los alumnos a estirar toda la columna vertebral. Para ponerla en práctica, colocaos rectos de pie, estirad los brazos hacia arriba y entrelazad los dedos.
Estas son seis de las posturas de yoga infantil que se trabajan en Inspira.
Yoga para Adolescentes
La adolescencia es una de las etapas más complejas de la vida. En este sentido, el yoga para adolescentes es una herramienta crucial para ayudar a los jóvenes a controlar sus emociones y encontrarse a sí mismos. Las posturas para adolescentes pretenden trabajar cuerpo y mente. A esta edad, el yoga funciona como una terapia que contribuye en el tratamiento de problemas como la depresión, la ansiedad, la obesidad, etc. La Academia Americana de Pediatría confirma que el yoga es ideal para el manejo del estrés.
Postura de la Montaña para Adolescentes
Esta postura es recomendable para trabajar todo el cuerpo. El adolescente debe pasarse con los pies separados al ancho de la cadera y elevar los pies del suelo para activar las piernas.
Yoga para Mamás y Bebés
También hemos hablado en otras ocasiones de lo que aporta la practica del yoga durante el embarazo. En las clases de yoga para mamás y bebés, las madres, en compañía de sus bebés, practican un yoga adaptado a esta nueva etapa. Las posturas o asanas y movimientos que se realizan durante estas clases de yoga sirven para aliviar los dolores de espalda que se suelen producir en esta etapa en la que pasamos la mayor parte del tiempo con el bebé en brazos.
A diferencia de lo que ocurre en el caso del yoga para bebés algo más mayores, en estas clases se trata fundamentalmente de que los bebés permanezcan junto a sus madres, manteniendo en todo momento el contacto visual con ellas, participando en algunas posturas, entreteniéndose con algún juguete y, los más mayores imitar las posturas que practica mamá.
El Yoga Infantil como Actividad Lúdica
El yoga infantil debe ser, ante todo, una actividad lúdica en la que los niños realizan talleres, juegos y actividades como cuenta cuentos o canciones. Las clases de yoga para niños se adaptan cada día para que estar juntos sea divertido y relajante. En estas sesiones siempre hay una parte de asana (posturas de Yoga), pranayama (ejercicios de respiración), meditación y relajación. Trabajar con los sentidos, las experiencias vividas, sus miedos o la magia ayuda a los niños a tomar conciencia de su cuerpo, de la respiración y de sus emociones. En general, están relacionadas con la naturaleza y con los animales.
Lo más aconsejable de una clase de yoga para niños es que no haya más de quince niños y que vayan sin sus padres si ya tienen unos siete años. Deben vestirse de forma cómoda y la clase se desarrollará en un lugar tranquilo y ventilado. Se puede utilizar música para estimular la imaginación, la creatividad y la relajación de los niños.
