Para los padres, observar el crecimiento de su hijo y las habilidades que adquiere es un momento emocionante. Los bebés aprenden rápidamente, pasando de reflejos iniciales a movimientos coordinados.
Si eres mamá o papá, seguro que recuerdas cómo empezó a moverse tu bebé. La experiencia de contemplar sus progresos es única y maravillosa. Además, se trata de un momento crucial en su desarrollo. La motricidad abre puertas hacia el desplazamiento del propio cuerpo, la manipulación de objetos y la comunicación no verbal. Todo esto supone un importante giro en las percepciones del bebé sobre sí mismo y su entorno. Se trata de sus primeros pasos en el largo camino que le llevará a conquistar su autonomía.
Cada pequeño avance en el desarrollo motor y postural del bebé tiene una gran trascendencia. Sin embargo, es habitual que mamás y papás no tengamos del todo claro cómo debemos acompañar estos primeros movimientos.
Reflejos Vitales del Recién Nacido
Después de empezar con solo unos pocos reflejos y habilidades vitales, los/as pequeños/as aprenden con asombrosa rapidez.
- Reflejo de succión: Los recién nacidos pueden iniciar sus primeros intentos de beber poco después de nacer. Los reflejos de tragar y toser proporcionan reacciones corporales vitales que son importantes, por ejemplo, durante la lactancia o para eliminar cuerpos extraños.
- Reflejo de moro o pinza: A veces, los recién nacidos, cuando se les coloca bruscamente de espaldas o se les sobresalta, separan los brazos y extienden los dedos. El reflejo es importante en los humanos porque permite la primera respiración y favorece la apertura de la tráquea.
- El reflejo de agarre: sirvió a nuestros ancestros para aferrarse a la madre. En la actualidad, se manifiesta en los bebés que agarran fuertemente los objetos (o los dedos) cuando se les aplica presión en la palma de la mano.
Desarrollo de los Sentidos
El desarrollo de los sentidos juega un papel crucial en la interacción del bebé con su entorno.
- La vista: Los ojos están completamente desarrollados al nacer; sin embargo, las áreas del cerebro necesarias para procesar las impresiones aún no están preparadas, por lo que los recién nacidos solo pueden ver caras y objetos con nitidez a una distancia de unos 20-25 cm. A los 3-5 meses, los niños pueden reconocer las expresiones faciales y percibir la alegría, la tristeza o la sorpresa. La visión espacial funciona ahora tan bien como la visión nítida en la distancia.
- El oído: Los recién nacidos ya oyen de forma similar a los adultos, solo que algo más apagados. Las voces del padre y de la madre, así como de los hermanos ya se conocen desde el embarazo. Alrededor de los 2 meses, el niño comienza a dirigirse hacia fuentes de sonido interesantes. Dado que el sentido del oído es crucial para el desarrollo del habla, el médico suele comprobarlo incluso en los bebés.
- El olfato: El sentido del olfato está muy bien desarrollado desde el principio y también ayuda a los bebés, por ejemplo, a encontrar el pecho al amamantar por primera vez. El olor corporal de la madre también puede distinguirse de otros. La nariz todavía está bastante "virgen": si tu bebé reacciona de forma sensible a los perfumes, es mejor no utilizarlos al principio.
Evolución de las Posturas en los Primeros Meses
En el transcurso de los primeros 6 meses, el niño pasa de la postura de flexión a la de estiramiento. Al principio, los bebés siguen apretando fuertemente los brazos y las piernas. Posteriormente, las extremidades y el cuerpo se estiran hasta alcanzar una postura erguida.
- Alrededor de los 2 meses, la cabeza debe poder mantenerse en línea con el cuerpo en posición prona.
- Al principio, la bipedestación sólo es posible como un reflejo: el bebé estira las piernas con firmeza y parece ponerse de pie. Pero eso no tiene éxito por mucho tiempo. Alrededor de los 6 meses, comienza el desarrollo hacia la bipedestación independiente y el peso lo lleva el propio niño cuando se pone de pie.
- A partir del cuarto mes, esto puede ocurrir en cualquier momento: el bebé se da la vuelta por sí mismo en posición prona. ¡Por eso es especialmente importante no dejar nunca al bebé solo en un cambiador!
La motricidad fina también tiene que desarrollarse primero. Al principio las manos siguen cerradas en puños. El niño aún no puede sostener objetos. Sólo el reflejo de agarre lleva a agarrar, por ejemplo, los dedos. Primero agarra con ambas manos con toda la mano.
Movimiento Libre: Filosofía de Emmi Pikler
Movimiento libre del bebé. Un acercamiento a Emmi Pikler - IMPULSO
"La intervención directa del adulto durante los primeros estadios del desarrollo motor (es decir, dar la vuelta al niño, sentarle, ponerle de pie, hacerle andar) no es una condición previa para la adquisición de estos estadios (es decir, volverse sobre el vientre, sentarse, ponerse en pie, andar)."
Emmi Pikler - Moverse en libertad
Hace más de 50 años que Emmi Pikler observó, detectó y comprobó la importancia del movimiento libre en el desarrollo de los niños.
La Posición Decúbito Dorsal en el Bebé
Existe cierta controversia acerca de las posturas idóneas para un bebé de pocas semanas. Aquí nos limitaremos, sin embargo, a señalar algunas ventajas de la posición decúbito dorsal (también llamada decúbito supino o, simplemente, boca arriba).
- Acostado en paralelo al suelo, el bebé recién nacido es capaz de mover la cabeza hacia los lados para observar su entorno.
- Puede moverse con libertad en la medida de sus posibilidades, por ejemplo para agitar brazos y piernas.
- Se considera también la postura más segura para dormir, permitiendo además que el niño despierte poco a poco y en calma.
- En la posición decúbito dorsal se minimiza la posibilidad de que alguna de sus extremidades quede 'atrapada' bajo el peso de su cuerpo, sin que el bebé logre liberarla. De todos modos, en lo concerniente al sueño, conviene seguir las indicaciones del pediatra. Existen casos en los que puede recomendarse otra postura, por ejemplo si padece reflujo gastroesofágico pronunciado.
Volviendo al movimiento, es interesante observar que la posición decúbito dorsal proporciona una base de apoyo amplia para el bebé. De este modo puede concentrarse en los movimientos precisos para el desarrollo motor y postural. Tumbado boca arriba puede ejercitar su cuerpo, intentar cambios de posición y manipular objetos.
Hitos en las Primeras Fases del Desarrollo Motor y Postural del Bebé
A veces los padres tenemos la expectativa de que los niños sigan un calendario de desarrollo prácticamente al pie de la letra. Con un año deben caminar, con dos tienen que hablar, a los tres toca dejar el pañal... El origen está en el deseo de que todo vaya bien, legítimo y comprensible. Sin embargo, esta clase de expectativas no tienen fundamento y sólo conducen a miedos injustificados y frustraciones, que comienzan en el adulto y pueden transmitirse al niño.
Es posible que uno empiece a caminar a los doce meses y otro no lo haga hasta los veinte; y que ambos sean bebés perfectamente saludables. Son los peligros de las etiquetas: no hay niños sanos lentos, hay desarrollos diferentes.
Durante los primeros meses de vida, los niños atraviesan varias fases en ese desarrollo motor y postural autónomo. Como decía Emmi Pikler, para hacerlo no necesitan de la constante intervención de un adulto. Partiendo del decúbito dorsal, por sus propios medios, ejecutan y dan variedad a movimientos de brazos, manos, piernas, pies, caderas... Además de manipular objetos con las manos, consiguen ponerse de costado y acaban colocándose boca abajo. Estos hitos suelen alcanzarse, aproximadamente y en la mayor parte de los casos, en los diez primeros meses.
La siguiente tabla sobre el desarrollo y evolución psicomotriz del bebé ofrece un resumen de su motricidad, postura, sociabilidad y lenguaje:
| Edad | Motricidad/Postura | Manipulación | Sociabilidad | Lenguaje |
|---|---|---|---|---|
| NEONATO | Cuerpo flexionado. Extremidades flexionadas. Reflejos arcaicos presentes. | Manos cerradas | Interés por mirar los rostros (sobre todo el de su madre) | Le tranquiliza escuchar la voz de mamá. Llanto |
| PRIMER-SEGUNDO MES | Menos flexión del cuerpo, actitud más relajada. Gira la cabeza hacia un lado y la levanta unos instantes cuando está boca abajo. Extiende las piernas y los brazos cuando está tumbado | Abre las manos cuando está relajado y dormido. Succiona todo lo que se le ofrece | Fija la mirada. Seguimiento visual: fija la mirada a un objeto. Se sobresalta con ruidos bruscos. Sonríe a la madre. Sonrisa social (segundo mes) | Llora para comunicarse. Le gusta escuchar la voz humana. Emite sonidos. Gira la cabeza a voces conocidas (sobre todo la de la madre) |
| TERCER-CUARTO MES | Apoya los antebrazos cuando está tumbado boca abajo. Levanta la cabeza cuando unos 45º cuando está boca abajo. Aguanta la cabeza si lo cogemos en brazos. Da patadas cuando lo tumbamos boca arriba | Manos abiertas durante la mayor parte del tiempo. Dirige la mano al objeto pero no lo alcanza. Sostiene un objeto y se lo lleva a la boca. Juega con sus manos y las junta | Sigue con la mirada un objeto que se mueve en horizontal. Sigue un sonido y gira la cabeza hacia el foco sonoro. Atiende una conversación. Reconoce el biberón. Reflejo de defensa (cierra los ojos si un objeto se acerca bruscamente a la cara) | Llanto más específico. Sonríe a personas fuera del ámbito familiar |
| QUINTO-SEXTO MES | Juegas con sus piernas y pies y se los lleva a la boca. Aguanta perfectamente la cabeza. Apoya las manos cuando está boca abajo. Puede empezar a sentarse en una silla con respaldo (6 meses) | Dirige la mano a objetos y los alcanza. Deja el objeto que tiene en la mano para coger otro diferente. Prensión cúbito-palmar (barre con la mano para acercar los objetos que ve). Puede empezar a sujetar el biberón un ratito. Bebe de un vaso si se le ofrece | Aumento de recursos expresivos. Reconoce las rutinas, puede anticiparse a lo que vendrá. Manifiesta sus sentimientos (disgusto, alegría…) | Gorgoritos. Dice consonantes y monosílabos («ba», «ma»…) |
| SÉPTIMO-OCTAVO MES | Se da la vuelta: pasa de estar boca abajo a ponerse boca arriba (séptimo mes). Pasa de estar boca arriba a boca abajo (octavo mes). Se sienta con apoyo de sus manos. Sin apoyo a los ocho meses. Inicia el arrastre. Rueda sobre sí mismo | Pasa objetos de una mano a otra. Puede sujetar un objeto diferente en cada mano. Todo se lo lleva a la boca. Explora los objetos que coge y los pica contra el suelo | Empieza a comprender el «causa-efecto». Busca un objeto que ha caído; le gusta tirar objetos al suelo. Reconoce sonidos cotidianos (timbre, puerta…). Reacciona al «¡no!». Le llama la atención su imagen reflejada en un espejo. Le gusta jugar a esconderse y buscar una cara que desaparece. Angustia de separación (llora o se disgusta cuando lo separan de la madre) | Disfruta con su propia voz. Balbuceo. Bisílabos sin sentido («dada», mama») |
| NOVENO-DÉCIMO MES | Se mantiene de pie con apoyo. Se sienta solo. Gateo | Pinza con el dedo pulgar. Hace palmas. Come solo una galleta. Mete un objeto dentro de otro. Pica dos objetos que ha cogido | Busca un objeto que ha desaparecido. Alarga los brazos para que lo cojan. Dice adiós | Bisílabos inespecíficos. Grita y parlotea para llamar la atención de los adultos. Comprende alguna orden simple: «dame» |
| UNDÉCIMO/DUODÉCIMO MES | Sentado se gira para coger un objeto. Camina sujeto de una mano. Puede dar sus primeros pasos al año. Se levanta solo | Pone objetos dentro de una caja. Intenta hacer torres de dos cubos. Bebe de un vaso. Pasa las páginas de un cuento. Rueda pelotas | Comprende una prohibición. Busca a papá y mamá cuando se los nombran. Le interesan los cuentos con dibujos. Imita gestos sencillos. Expresa con gestos lo que quiere. Colabora un poco al vestirlo. Baila con la música | Comprende el significado de algunas palabras. Se gira cuando dicen su nombre. Dice de una a tres palabras con sentido |
Es fundamental entender que el desarrollo motor es un proceso individual, influenciado por factores genéticos, ambientales y de estimulación. Así por ejemplo, un bebé que pasa la mayor parte del tiempo en una hamaca o tumbado boca arriba puede tardar más en desarrollar el control cefálico o la fuerza en el tronco.
Para facilitar el desarrollo motor de tu bebé, es importante ofrecerle oportunidades de movimiento adaptadas a sus capacidades y esto es algo que podemos hacer tanto en niños con desarrollo normotípico como en niños en los que existe alguna patología o alteraciones en su desarrollo motor.
Desarrollo Psicomotriz Mes a Mes
Los logros del desarrollo de los niños se adquieren poco a poco, desde el nacimiento. El recién nacido reacciona de forma automática a determinados estímulos, sobre todo al tacto. Estas reacciones se llaman "reflejos". Conforme aumenta la edad del niño estos reflejos van desapareciendo para ser sustituidos por movimientos voluntarios. A continuación se expone el progreso, que de una forma más o menos generalizada sigue el desarrollo psicomotor en los niños.
- El niño de 1 MES pasa casi todo el día durmiendo plácidamente, se tranquiliza al oír la voz de su madre y esboza sonrisas espontáneas cuando se encuentra relajado, dormido o satisfecho.
- A los 3 MESES puede sostener la cabeza erguida al menos unos segundos cuando se le coge en brazos y, boca abajo, se sostiene sobre sus brazos y levanta la cabeza.
- A los 6 MESES puede coger fácilmente los juguetes que se le dan y se agarra a sus pies. Puede sentarse con apoyo y sostener rectas la cabeza y la espalda. Boca abajo levanta la cabeza y el pecho apoyado sobre sus manos. Se lleva objetos a la boca.
- A los 9 MESES estira los brazos para que se le coja, puede palmotear y decir adiós con la mano. Puede gatear y mantenerse de pie unos momentos si encuentra apoyo. Puede coger objetos pequeños entre los dedos pulgar e índice y empujar objetos pequeños con el dedo índice. Empieza a sostener un vaso o una taza. Sostiene y mastica alimentos sólidos. Balbucea.
- A los 12 MESES puede introducir unos cubos en otros, puede hacer torres grandes, abrir cajones y recorre la casa gateando o agarrándose a los muebles o paredes. Deja caer objetos deliberadamente y los observa caer contra el suelo. Extiende los brazos y las piernas para que lo vistan.
- A los 14 MESES esparce sus juguetes por el suelo, le interesan los de otros niños e intentará cogerlos.
