Pezones Doloridos Durante la Lactancia: Causas, Prevención y Alivio

Experimentar dolor de pezones puede ser una preocupación molesta y, a veces, alarmante para muchas mujeres. Es una sensación que puede variar desde una leve sensibilidad hasta un dolor agudo o punzante, y que, a menudo, genera preguntas sobre su causa. Si estás sintiendo este tipo de molestia, queremos que sepas que no estás sola.

Sin embargo, comprender las diferentes causas del dolor de pezones es fundamental para saber cuándo puedes gestionarlo en casa y cuándo es el momento de buscar la opinión de un especialista.

¿Qué hay detrás del dolor de pezones?

El pezón es una zona extremadamente sensible del cuerpo femenino, rica en terminaciones nerviosas, lo que explica por qué cualquier alteración puede manifestarse con dolor. El dolor de pezón durante la lactancia es una preocupación frecuente y puede afectar tanto a la madre como al proceso de amamantamiento.

Muchas madres indican que sus pezones están doloridos y muy sensibles al inicio. Es importante que sepas que, al atender a ciertas señales y evaluar posibles causas, puedes identificar mejor qué está provocando esta molestia y encontrar alivio.

Causas Comunes del Dolor de Pezones

A continuación, repasamos las principales causas de dolor en los pezones, pero no son las únicas:
  1. Ciclo Menstrual: Es una de las causas más comunes. Muchas mujeres experimentan sensibilidad o dolor en los pezones unos días antes de la menstruación (síndrome premenstrual). Esto se debe al aumento de los niveles de estrógenos y progesterona, que provocan retención de líquidos y congestión en el tejido mamario.
  2. Embarazo: Los primeros signos de embarazo a menudo incluyen pezones muy sensibles, doloridos o incluso oscurecidos. Este cambio hormonal es uno de los indicadores tempranos más fiables. Durante el embarazo se experimentan molestias en los pezones, de hecho una de las primeras señales que nos indican que podemos estar embarazadas es la sensibilidad que de golpe empezamos a experimentar en el pecho. La zona del pezón está tan sensible durante el embarazo que en ocasiones no queremos que nadie los toque e incluso el roce con la ropa puede molestarnos. Esto es debido a que durante el embarazo los niveles de estrógenos y progesterona están muy altos y se produce esta sensibilidad extrema en el pezón.
  3. Fricción de la Ropa: El roce constante con sujetadores inadecuados, tejidos ásperos o ropa deportiva sin protección suficiente puede irritar la piel del pezón, causando dolor, sequedad y, en algunos casos, pequeñas heridas. Prueba diferentes prendas interiores para prevenir la irritación. La crema hidratante y el tiempo curarán los pezones.
  4. Agarre Inadecuado del Bebé: Una de las causas más comunes. El dolor en los pezones a menudo se asocia con una posición y un agarre inadecuados en que el bebé no coge correctamente el pecho, algo clave para establecer la lactancia materna. Si tienes dificultades, te recomendamos buscar el apoyo de tu matrona o un profesional de la salud. La causa principal del dolor en los pechos durante el periodo de lactancia es la incorrecta colocación del bebé en el mismo. Además, si el bebé no se agarra correctamente al pezón puede que no esté tomando la cantidad de leche correspondiente. El bebé necesita abrir mucho la boca y abarcar bien el pecho. Su mentón debe tocar tu piel, su nariz debe quedar libre. A veces cambiar de posición lo cambia todo. Prueba la postura biológica (reclinada), la de rugby o la que más cómoda te resulte.
  5. Candidiasis Mamaria (Hongos): Una infección por levaduras (Candida) puede causar un dolor intenso y punzante que se irradia por el pecho, junto con enrojecimiento o descamación del pezón.
  6. Mastitis: Una infección bacteriana del tejido mamario que causa dolor, enrojecimiento, hinchazón, fiebre y malestar general. Al igual que con el resto de problemas, es importante amamantar con frecuencia del lado afectado, extraer leche si es necesario y asegurarse de que el pecho se drena por completo en cada toma.
  7. Dermatitis o Eccema: La piel del pezón y la areola es sensible y puede desarrollar dermatitis (inflamación de la piel) o eccema, lo que provoca picor intenso, enrojecimiento, descamación y dolor. La dermatitis atópica también se conoce como eczema, una afección que produce descamación y picazón en la piel. La dermatitis atópica puede afectar tanto a los pezones como a los senos. Es relativamente común encontrar dermatitis atópica en los pezones y las areolas. El eccema puede ser difícil de tratar. Existen algunos medicamentos de venta libre, pero puede ser necesaria una visita al médico para casos particularmente difíciles y porque, en casos muy raros, podría terminar siendo la enfermedad de Paget (ver abajo). La dermatitis atópica que sólo afecta a la areola no tiene ninguna posibilidad de ser la enfermedad de Paget.
  8. Enfermedad de Paget del Pezón: Es una forma rara de cáncer de mama que afecta la piel del pezón y la areola. Se manifiesta con síntomas que pueden confundirse con eccema, como enrojecimiento, picor, descamación, costras y, sí, dolor persistente. El dolor en el pezón que viene con un pezón invertido o una lesión en el pezón o la areola, puede ser la enfermedad de Paget. La enfermedad de Paget puede afectar la glándula mamaria o ser extramamaria (fuera de la glándula mamaria). Cuando el pezón está afectado, se considera enfermedad de Paget mamaria (MPD), que tiene una asociación muy alta con el cáncer. La enfermedad de Paget requiere un diagnóstico por parte de un médico, generalmente después de hacer una biopsia.

¿Cómo lidiar contra el dolor de pechos durante la lactancia?

Otras Causas a Considerar

Aparte de un mal agarre al pecho por parte del bebé, existen otras posibles causas del dolor durante la lactancia. A continuación, se detallan cada una de ellas:

  • Sequedad del pezón debido a un cuidado inadecuado, al uso de ciertos jabones o por la humedad debida al uso de sostenes confeccionados con telas sintéticas que pueden aumentar la sudoración y disminuir la evaporación. Tan sólo es necesaria la higiene de los pezones con agua y durante la ducha habitual. El jabón puede eliminar la protección natural del pezón y predisponerlo a la sequedad. Restregar o frotar, especialmente con sustancias irritantes, puede llegar a producir heridas, especialmente en mujeres con piel sensible. Algunas cremas contienen ingredientes que pueden provocar una reacción en las madres de piel sensible. En estos casos, existe más riesgos con las pomadas que contienen varios ingredientes activos frente a las que sólo tienen uno.
  • Herida causada por el uso incorrecto del extractor de leche, por un tamaño de la copa extractora inadecuado o por los dientes del bebé en caso de que ya tenga. Es importante atender a la presión adecuada de la máquina en los casos en los que se opta por la extracción mecánica. También determinante es el tamaño de la copa del sacaleches que se elija. Debemos valorar qué tamaño será el adecuado y optar por sacaleches que ofrezcan distintas opciones, ya que el tamaño de la mama y el pezón variarán a lo largo de la lactancia.
  • Infecciones por hongos, especialmente por candidiasis. En estos casos, lo mejor será acudir al médico lo antes posible. Cuando hay candidiasis en el pecho, el dolor puede sentirse como una quemazón interna. Suele aparecer tras el uso de antibióticos o si el bebé tiene muguet (placas blancas en la boca).
  • Bebé con frenillo corto que impedirá el movimiento completo de la lengua. Un frenillo lingual corto en el bebé puede dificultar que succione correctamente. No siempre es evidente. En algunos casos, el bebé puede tener un frenillo corto, un trozo grueso de tejido adherido a la base de la lengua, que puede impedir que el bebé se enganche correctamente al pezón al amamantar.
  • Obstrucción del conducto, provocando dificultad para la salida de la leche. Esto va a generar inflamación localizada y tensión. Algunas mujeres también pueden sufrir de conductos obstruidos, circunstancia que puede ocurrir si el pecho no se drena completamente de leche con regularidad. Un conducto bloqueado se notará como un pequeño bulto duro que duele al tacto.
  • Vasoespasmo en el pezón, en caso de que el pezón se vea pálido, duela al acabar de amamantar y después vuelva a su color normal. Esto sucede porque la sangre no puede pasar debido a una lesión en el pezón por un mordisco, grietas o una infección. Ese dolor punzante o ardiente tras la toma, que a veces viene con cambios de color en el pezón (blanco, morado, rojo), puede deberse a un espasmo de los vasos sanguíneos. Produce un cuadro clínico por la falta de aporte de oxígeno que se manifiesta con palidez, parestesias y dolor intenso de característica punzante. Cuando afecta al pezón, los síntomas pueden presentarse durante o entre las tomas. Las mujeres con antecedentes de trastornos del tejido conjuntivo como artritis reumatoide o diagnóstico previo de fenómeno de Raynaud tienen riesgo de vasoespasmo del pezón.
  • Si no se produce un vaciado adecuado tras la subida de leche durante los primeros días de vida del bebé, entonces tendrá lugar un fenómeno conocido como ingurgitación mamaria. Como consecuencia de ello, el pecho tendrá un elevado tamaño, estará endurecido y rojo, pudiendo desencadenarse una mastitis o inflamación del tejido mamario. Es normal que tus pechos se vuelvan más grandes, pesados y algo sensibles cuando comienzan a producir más leche. Ocasionalmente, esta plenitud puede provocar congestión, y hacer que los pechos se sientan muy duros y doloridos.

¿Cómo prevenir el dolor en los senos?

Uno de los consejos para prevenir este tipo de molestias durante la lactancia es optar por prendas de telas transpirables y naturales, evitando el uso de almohadillas protectoras. En caso de experimentar sequedad o grietas en los pezones, el uso de aceite de oliva, leche exprimida y aceites con lanolina pueden proporcionar alivio.

En el caso de que el bebé tenga dientes, se recomienda darle algo frío y húmedo para que mastique unos minutos antes de amamantar. Si el motivo del dolor en los senos durante la lactancia es una mala colocación del bebé en el pecho, entonces deberá de colocarse de forma que no tenga que voltear la cabeza para agarrarse a él y su boquita deberá cubrir la mayor cantidad posible de la areola. Si al parar la toma el pezón queda con forma de lápiz labial nuevo o si hay una raya o borde que cruza el pezón por en medio, eso significará que el bebé necesitará agarrar una parte todavía más grande de la areola.

Para comprobar que la cantidad de leche ingerida es la adecuada, se realizarán controles de peso de manera regular.

Lo ideal es que la madre permanezca sentada cómodamente transmitiendo confianza y firmeza para que el bebé se concentre en amamantar y no en mantenerse estable. Es importante no retirar al bebé del pecho sin antes haber estimulado la bajada de la leche masajeándose suavemente los pechos. Además, antes de interrumpir la succión, se debe colocar la punta del dedo en la comisura de su boquita del bebé y poco a poco alejarla del pezón.

En caso de que el dolor en los senos dure más de 15 segundos, lo aconsejable sería romper la succión y volver a colocar al bebé. Es fundamental ofrecer en primer lugar el pecho que menos duela y no esperar a que el bebé llore para amamantarlo.

¿Cómo aliviar el dolor de senos en la lactancia?

Si la madre decide optar por la lactancia materna, entonces este momento debe ser mágico y hay que evitar sufrir durante el mismo. A continuación, se enumeran algunas recomendaciones para reducir las molestias en los pezones mientras se está amamantando:

  • Utilizar conchas mamarias que se colocan dentro del sujetador cuando no se está amamantando. Esto evita que la tela del sujetador roce contra los pezones a la vez que permiten que circule el aire.
  • Rociar con la propia leche los pezones y dejar que se sequen al aire libre.
  • Aplicar gasas de hidrogel y compresas de agua con sal.
  • Extender un poquito de aceite de oliva en los pezones y en la areola antes de empezar a sacar leche. Esto ayudará a que los pezones se deslicen con mayor facilidad durante la extracción a la vez que ayuda a que se curen.
  • Colocar un chorro o un paño de agua caliente para desobstruir el conducto de la leche. Utiliza una compresa caliente, como TheraPearl, que se calienta fácilmente en el microondas durante unos segundos, y aplícala en el área afectada.
  • Si el pecho está muy lleno o el pezón plano, extráete un poco de leche con la mano o con un extractor antes de la toma para suavizar el pecho y el pezón.

Si, pese a aplicar todos estos consejos, el dolor en los senos continúa, lo mejor será consultar con un especialista y seguir todas sus indicaciones.

¿Cuándo consultar a un médico?

En muchos casos, el dolor de pezones es temporal y se resuelve solo (como con el ciclo menstrual) o con cuidados básicos (cambiar el sujetador). Sin embargo, hay ciertas señales de alarma que indican la necesidad de una evaluación médica profesional. Es crucial no auto-diagnosticarte y buscar la opinión de un ginecólogo si experimentas:

  • Dolor intenso o persistente.
  • Sangrado, secreción inusual o cambios en la apariencia del pezón.
  • Fiebre o signos de infección.
  • Bultos o engrosamientos en el seno.

Puntos Clave para Recordar

  • El dolor en el pezón es muy común y no es peligroso, especialmente cuando se relaciona con cambios hormonales.
  • Amamantar no debe ser doloroso.
  • Si el dolor persiste o detectas un bulto, busca atención médica.

Amamantar puede ser desafiante, pero no debería ser un camino lleno de dolor. Si duele, hay que mirar. Si incomoda, hay que ajustar. Sabemos que cada historia de lactancia es única, y queremos que la tuya sea vivida desde la calma, no desde la culpa.

Recuerda, este artículo tiene un fin divulgativo y no sustituye la consulta médica.

Causa del Dolor Síntomas Comunes Posibles Soluciones
Agarre Inadecuado Dolor intenso al inicio de la toma, fisuras en el pezón. Asegurar un buen agarre, buscar ayuda de un profesional de lactancia.
Candidiasis Dolor punzante, enrojecimiento, descamación. Tratamiento antifúngico, higiene adecuada.
Mastitis Dolor, enrojecimiento, hinchazón, fiebre. Antibióticos, amamantar frecuentemente del lado afectado.
Obstrucción del Conducto Bulto duro y doloroso en el pecho. Compresas calientes, masajes suaves, amamantar con frecuencia.

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