¿Por qué duele la lactancia? Causas y soluciones

Sentir dolor en la lactancia materna es una experiencia común, pero no debe considerarse normal. El dolor mamario o mastalgia puede deberse a múltiples causas y se presenta de manera muy variable en intensidad, duración y características. Es un síntoma muy frecuente, que la mayoría de las madres experimenta en algún momento cuando amamantan a su bebé, y plantea en ocasiones un difícil reto diagnóstico por la especial fisiología de la lactancia: un delicado equilibrio entre la anatomía mamaria, la composición microbiológica y bioquímica de la leche humana (con componentes inflamatorios y antiinflamatorios) y el recién nacido.

La idea principal es que la lactancia no debe doler, y si duele, será necesario que un profesional de la salud entrenado revise la técnica de lactancia, para que pueda descartar cualquier alteración que esté causando el problema, tanto en la madre como en el bebé. La primera valoración del profesional consistirá en realizar una adecuada y completa historia clínica preguntando acerca del tipo e intensidad de dolor, su tiempo de evolución, las características de la lactancia (mixta o exclusiva) y tiempo de duración, hábitos de lactancia, toma de medicamentos, etc... Esto nos dará mucha información para poder orientar el diagnóstico y tratamiento.

Causas del dolor en los senos durante la lactancia

La causa principal del dolor en los pechos durante el periodo de lactancia es la incorrecta colocación del bebé en el mismo. Además, si el bebé no se agarra correctamente al pezón puede que no esté tomando la cantidad de leche correspondiente. Aparte de un mal agarre al pecho por parte del bebé, existen otras posibles causas del dolor durante la lactancia. A continuación, se detallan cada una de ellas:

  • Sequedad del pezón debido a un cuidado inadecuado, al uso de ciertos jabones o por la humedad debida al uso de sostenes confeccionados con telas sintéticas que pueden aumentar la sudoración y disminuir la evaporación.
  • Herida causada por el uso incorrecto del extractor de leche, por un tamaño de la copa extractora inadecuado o por los dientes del bebé en caso de que ya tenga.
  • Infecciones por hongos, especialmente por candidiasis. En estos casos, lo mejor será acudir al médico lo antes posible.
  • Bebé con frenillo corto que impedirá el movimiento completo de la lengua.
  • Obstrucción del conducto, provocando dificultad para la salida de la leche. Esto va a generar inflamación localizada y tensión.
  • Vasoespasmo en el pezón, en caso de que el pezón se vea pálido, duela al acabar de amamantar y después vuelva a su color normal. Esto sucede porque la sangre no puede pasar debido a una lesión en el pezón por un mordisco, grietas o una infección.
  • Si no se produce un vaciado adecuado tras la subida de leche durante los primeros días de vida del bebé, entonces tendrá lugar un fenómeno conocido como ingurgitación mamaria. Como consecuencia de ello, el pecho tendrá un elevado tamaño, estará endurecido y rojo, pudiendo desencadenarse una mastitis o inflamación del tejido mamario.

Agarre incorrecto del bebé al pecho

Situación frecuente al inicio de la lactancia, y que suele ser el origen de la mayoría de los problemas de lactancia que surgen durante los primeros días. El agarre incorrecto puede lesionar directamente el pezón, o bien impedir la adecuada transferencia de leche al recién nacido, produciendo acúmulo de leche en la mama y déficit de aporte al recién nacido, que puede llegar la deshidratación.

Grietas en el pezón

Son más frecuentes al inicio de la lactancia, y su causa suele ser un agarre incorrecto del bebé al pecho. Producen dolor intenso, que alcanza su máxima intensidad al inicio de la toma y se calma al finalizarla.

Ingurgitación mamaria

En los primeros días de lactancia tras el parto (aproximadamente al tercer día) se produce el fenómeno que denominamos subida de la leche que consiste en un edema vascular transitorio que favorece un aumento en la producción de leche y provoca aumento de tamaño, temperatura y consistencia de ambas mamas. Si durante estos días no se produce un vaciado eficaz de la mama, se producirá entonces el fenómeno de ingurgitación mamaria, con mamas muy endurecidas y aumentadas de tamaño, dolorosas y calientes.

Mastitis aguda

Es una inflamación del tejido mamario provocada por una infección. Cursa con tumefacción, enrojecimiento, induración y dolor mamario intenso y continuo, a nivel de la zona afecta. Puede también acompañarse de síntomas similares a los de una gripe.

Mastitis subaguda

Es un cuadro clínico que resulta difícil de diagnosticar. Se produce por un desequilibrio en la microbiota de la mama o disbiosis bacteriana. Ese desequilibrio a menudo tiene su origen en un vaciado inadecuado de la mama.

Dolor fisiológico

En algunas mujeres, existe un cierto dolor fisiológico transitorio en los primeros días de lactancia, debido a la succión por parte del bebe de los conductos mamarios vacíos o con una escasa cantidad de leche.

¿Cómo prevenir el dolor en los senos?

Uno de los consejos para prevenir este tipo de molestias durante la lactancia es optar por prendas de telas transpirables y naturales, evitando el uso de almohadillas protectoras. En caso de experimentar sequedad o grietas en los pezones, el uso de aceite de oliva, leche exprimida y aceites con lanolina pueden proporcionar alivio.

En el caso de que el bebé tenga dientes, se recomienda darle algo frío y húmedo para que mastique unos minutos antes de amamantar. Si el motivo del dolor en los senos durante la lactancia es una mala colocación del bebé en el pecho, entonces deberá de colocarse de forma que no tenga que voltear la cabeza para agarrarse a él y su boquita deberá cubrir la mayor cantidad posible de la areola. Si al parar la toma el pezón queda con forma de lápiz labial nuevo o si hay una raya o borde que cruza el pezón por en medio, eso significará que el bebé necesitará agarrar una parte todavía más grande de la areola.

Para comprobar que la cantidad de leche ingerida es la adecuada, se realizarán controles de peso de manera regular. Lo ideal es que la madre permanezca sentada cómodamente transmitiendo confianza y firmeza para que el bebé se concentre en amamantar y no en mantenerse estable. Es importante no retirar al bebé del pecho sin antes haber estimulado la bajada de la leche masajeándose suavemente los pechos. Además, antes de interrumpir la succión, se debe colocar la punta del dedo en la comisura de su boquita del bebé y poco a poco alejarla del pezón.

En caso de que el dolor en los senos dure más de 15 segundos, lo aconsejable sería romper la succión y volver a colocar al bebé. Es fundamental ofrecer en primer lugar el pecho que menos duela y no esperar a que el bebé llore para amamantarlo.

¿Cómo aliviar el dolor de senos en la lactancia?

Si la madre decide optar por la lactancia materna, entonces este momento debe ser mágico y hay que evitar sufrir durante el mismo. A continuación, se enumeran algunas recomendaciones para reducir las molestias en los pezones mientras se está amamantando:

  • Utilizar conchas mamarias que se colocan dentro del sujetador cuando no se está amamantando. Esto evita que la tela del sujetador roce contra los pezones a la vez que permiten que circule el aire.
  • Rociar con la propia leche los pezones y dejar que se sequen al aire libre.
  • Aplicar gasas de hidrogel y compresas de agua con sal.
  • Extender un poquito de aceite de oliva en los pezones y en la areola antes de empezar a sacar leche. Esto ayudará a que los pezones se deslicen con mayor facilidad durante la extracción a la vez que ayuda a que se curen.
  • Colocar un chorro o un paño de agua caliente para desobstruir el conducto de la leche.

Si, pese a aplicar todos estos consejos, el dolor en los senos continúa, lo mejor será consultar con un especialista y seguir todas sus indicaciones.

Otras causas y soluciones

Además de las causas comunes mencionadas, existen otros factores que pueden contribuir al dolor durante la lactancia y sus posibles soluciones:

  • Irritación del pezón: Debido a determinadas fibras de la ropa o por el uso de algunos detergentes y jabones. Tan sólo es necesaria la higiene de los pezones con agua y durante la ducha habitual. El jabón puede eliminar la protección natural del pezón y predisponerlo a la sequedad.
  • Períodos de baches de crecimiento: Pueden ser causa de dolor y lesión en los pezones, debido al aumento en la frecuencia de las tomas.
  • Extracción mecánica: Es importante atender a la presión adecuada de la máquina en los casos en los que se opta por la extracción mecánica. También determinante es el tamaño de la copa del sacaleches que se elija.
  • Patrón desorganizado o disfuncional: En casos de prematuridad o hipotonía puede persistir una succión inmadura o disfuncional que causen dolor y traumatismo en el pezón.
  • Mordiscos: Hay lactantes que muerden y aprietan la mandíbula mientras maman pudiendo provocar lesiones. Se sugiere estar atentas para reconocer cuando quiere dejar de mamar, para así retíralo del pecho antes de que tenga oportunidad de morder.
  • Problemas dermatológicos: Eczema, dermatitis o impétigo pueden desarrollarse en el pezón. En estos casos puede ser necesario un tratamiento médico.
  • Hipersensibilidad: Algunas mujeres sienten dolor en los pezones incluso antes de percatarse de la ausencia de menstruación. En estos casos, hay madres que deciden destetar a un niño mayor durante el embarazo debido a esta hipersensibilidad.
  • Perlas de leche: Se trata de un punto blanco en el pezón, que se produce debido a un tapón interno, que inflama un conducto, bloquea la salida de leche y se cubre por una fina capa de piel. Las compresas de agua caliente suelen ablandar la ampolla y si se ofrece enseguida el pecho al bebé, puede desobstruirse de forma espontánea. Si esto no es efectivo, puede ser necesario pinchar la ampolla para liberar la obstrucción.
  • Vasoespasmo del pezón: Produce un cuadro clínico por la falta de aporte de oxígeno que se manifiesta con palidez, parestesias y dolor intenso de característica punzante. Se debe recomendar no exponer los pezones al medio amiente o al frío.

Además, diferentes estudios sugieren que el dolor asociado a la lactancia va acompañado de estrés psicológico. Hay que evaluar a las madres que manifiesten dolor en búsqueda de síntomas del estado de ánimo y vigilarlas estrechamente.


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Recomendaciones adicionales

  • Adecuado vaciamiento del pecho para evitar la estasis de leche, es decir, que se quede acumulada y retenida.
  • Atención precoz a los problemas de lactancia. Amamantar no debería causar dolor, el dolor es una señal que nos manda el cuerpo para decirnos que algo no va del todo bien.
  • Evitar el uso de chupetes y tetinas.
  • Airear el pecho. Si los pezones no toleran la presión del sujetador o la ropa, mantenerlos al aire.
  • Evitar protectores y telas sintéticas que puedan quedar pegadas a las heridas del pezón.
  • Nuestra recomendación será no interrumpir la lactancia en la medida de lo posible, para mantener la producción y para entrenar la técnica de la lactancia, pero en ocasiones, el dolor interfiere tanto en la relación con el bebé, que puede ser una medida temporal, extraer la leche y ofrecerla al bebé, preferiblemente con un método que no interfiera en la lactancia materna.
  • Algunas mujeres refieren mejoría con el uso de pezoneras. Esto es algo que debe valorar cada madre. Puede ser útil si disminuye el dolor y permite continuar con la lactancia. Utilizar la talla adecuada es fundamental para no dañar más. Cuando nos aseguramos de que el bebé no las necesita, podemos retirarlas de forma progresiva.
  • No es un problema que el bebé trague algo de sangre de las grietas del pezón.

El dolor en el pezón sin una causa subyacente (LRNP)

El dolor en el pezón a menudo se suele atribuir a una posición y un agarre del bebé inadecuados. Sin embargo, en muchas ocasiones las molestias, lesiones o dolores en el pezón se experimentan en ausencia de una clara causa subyacente. Esto ocurre con mayor frecuencia en los primeros días dado que la lactancia se establece y resuelve a medida que la experiencia tanto del bebé como de la madre aumenta. Esto se debe en parte a que la acción de succión del bebé crea un vacío que causa una fricción física en el pezón, lo que provoca daños en el tejido seguido de dolor.

Un estudio realizado en el Reino Unido investigó la incidencia y las causas del dolor en el pezón en madres lactantes, con especial atención en el LRNP. Los resultados mostraron que el LRNP fue el problema más común que experimentó el 71% de las madres encuestadas. La Lanolina HPA® fue la solución más utilizada (31%), seguida de las pezoneras (21%) y las cremas para pezones (no se especificó el tipo) (20%).

Se constató que el impacto del LRNP fue considerablemente menor cuando se usó Lanolina HPA® como solución; el 11% de las madres que usaron Lanolina HPA® como solución dejó de amamantar por completo comparado con el 19% que no usó Lanolina HPA®.

Complicaciones más frecuentes

Las complicaciones más frecuentes, como la ingurgitación mamaria, el dolor, las grietas en los pezones y las mastitis, suelen ser consecuencia de problemas con la técnica de la lactancia.

Ingurgitación mamaria

La ingurgitación mamaria puede aparecer a los dos o tres días del parto en ambos pechos, que se ponen tensos, hinchados y calientes. Suele generar mucha preocupación, porque los pechos están hinchados y doloridos, el bebé tiene dificultad para agarrarse y la madre se siente impotente al intentar vaciar el pecho sin conseguirlo. En realidad la ingurgitación no se debe a un acúmulo de leche, sino a la congestión de la glándula mamaria, es decir, a la inflamación debida a la dilatación vascular producida en la glándula que se está preparando para la lactancia. Si tuvieras una ingurgitación es importante relajarse antes de la toma. Para ello puedes darte un baño o una ducha caliente, recibir un masaje agradable en hombros o espalda, oír música, etc. Unos minutos antes de poner al bebé al pecho realiza contacto piel con piel con tu bebé y aplica calor local para favorecer la salida de la leche.

Grietas en los pezones

Los primeros días es normal sentir una molestia en los pezones durante la toma, ya que el embarazo produce un aumento de la sensibilidad en los pezones que suele desaparecer poco después del parto. Sin embargo, un dolor intenso o persistente no puede considerarse normal y suele indicar que existe algún problema. Lo más frecuente es que el dolor se deba a una compresión del pezón. Como consecuencia pueden aparecer grietas y además se dificulta el vaciado de la mama con riesgo de complicaciones como mastitis, disminución de la producción de leche, escasa ganancia de peso etc. Las grietas suelen ser el resultado de un problema de agarre que ocasiona un traumatismo en el pezón. Si tienes grietas es importante que consultes con un profesional experto en lactancia para que identifique la causa y la trate. Tendrá que realizar una historia clínica adecuada, explorarte el pecho y al bebé y observar una toma. Te ayudará a mejorar el agarre del bebé, optimizando la postura o realizando un agarre dirigido, lo que suele proporcionar un alivio inmediato e importante. Si tienes un dolor intenso, las pezoneras pueden serte de utilidad de forma transitoria, siempre y cuando las coloques correctamente y hasta que se corrija la causa y se hayan curado las grietas.

Mastitis

Si notas dolor y enrojecimiento en alguna parte del pecho, acompañado o no de fiebre y malestar general, puedes estar desarrollando una mastitis. Debes saber que la mastitis no siempre es infecciosa y que puede ser simplemente la consecuencia de una inflamación de una zona de la mama por un vaciado incompleto. Por eso ante la sospecha de una mastitis es muy importante continuar con la lactancia aumentando la frecuencia de las tomas, o si esto te produce demasiado dolor, vaciando el pecho con sacaleches. Conviene que te asegures de que el pecho afectado se vacía adecuadamente, recurriendo al sacaleches o a la extracción manual si lo crees necesario. Para aliviar las molestias puedes aplicarte frío entre las tomas y tomar ibuprofeno por sus efectos antiinflamatorios. Si con todas estas medidas no observas una clara mejoría en 12 o 24 horas o si el dolor en la mama se acompaña de fiebre, de malestar general, escalofríos, dolores musculares, etc., es necesaria una valoración médica, ya que la mastitis puede ser infecciosa y además requerir un tratamiento antibiótico. Aunque sufrir una mastitis puede resultar duro y además, en muchas ocasiones está precedida de otros problemas con la lactancia, debes de saber que con el tratamiento adecuado notarás una gran mejoría en 24 horas. No te desanimes.

Pezones planos o invertidos

El tamaño y la forma del pecho y de los pezones no tiene por qué ser un motivo de preocupación, a menos que tu bebé tenga dificultades para hacer un agarre adecuado. Los pezones planos no suelen ser un problema dado que para mamar de forma eficaz el bebé debe introducir en la boca no sólo el pezón, sino una parte importante de la areola. Los pezones invertidos suelen deberse a unos conductos galactóforos cortos, que son los conductos que transportan la leche de los lóbulos mamarios al pezón. Esta situación mejora tras un periodo de lactancia. Las primeras tomas pueden ser dolorosas debido al estiramiento que la succión provoca sobre dichos conductos. Si tienes pezones invertidos te puede ayudar tratar de extraer el pezón con una jeringa o con el sacaleches, o bien estimularlo rotándolo o mojándolo con agua fría justo antes de la toma. Las pezoneras pueden resultarte muy útiles si con las medidas anteriores el bebé no consigue un buen agarre.

Escasa producción de leche (Hipogalactia)

Seguramente, en alguna ocasión, has dudado de tu capacidad para producir toda la leche que tu bebé necesita, o alguna persona de tu entorno te ha hecho dudar. Si tu bebé hace tomas frecuentes, no sientes dolor al agarre ni durante la toma, queda satisfecho y relajado, suelta espontáneamente el pezón, moja y ensucia pañales, está tomando suficiente leche. Si, por el contrario, tienes grietas o dolor, zonas induradas en el pecho, el bebé mama inquieto o se duerme en las tomas y “está todo el día colgado al pecho”, puede no estar tomando toda la leche que necesita. Existen múltiples causas de escasa producción de leche. Ninguna de ellas se soluciona administrando exclusivamente suplementos de fórmula. Conviene que sepas que lo que mantiene la producción de leche es la estimulación que realiza la succión de tu bebé o del sacaleches y el vaciado adecuado del pecho. En la gran mayoría de los casos la hipogalactia es debida a escasa estimulación por tomas poco frecuentes, limitar su duración, ofrecer un solo pecho en cada toma y por dificultades en el agarre que conducen a un vaciado inadecuado.

Recuerda que la lactancia materna es un proceso de aprendizaje tanto para la madre como para el bebé. No dudes en buscar ayuda y apoyo de profesionales de la salud y grupos de lactancia para superar cualquier dificultad que puedas encontrar en el camino.

Problema Causa común Solución
Grietas en el pezón Agarre incorrecto del bebé Corregir el agarre, usar pezoneras, aplicar leche materna
Ingurgitación mamaria Acumulación de leche, inflamación Vaciado frecuente del pecho, compresas frías, masaje suave
Mastitis Infección bacteriana, conductos bloqueados Antibióticos, vaciado frecuente, compresas calientes
Dolor al succionar Sensibilidad, mala postura Cambiar de postura, asegurar buen agarre

¡Recuerda! Amamantar no debería causar dolor. Si experimentas dolor persistente, busca ayuda profesional.

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