El megaloeritema, también conocido como “quinta enfermedad”, “eritema infeccioso agudo” y popularmente “enfermedad de la bofetada”, es una enfermedad que presenta pocos síntomas generales pero un exantema (manchas en la piel) típico. Afecta predominantemente a niños entre 4 y 10 años.
La quinta enfermedad es otra de las enfermedades exantemáticas que, a menudo, sufren los bebés y los niños. Es más frecuente en verano y está provocada por el Parvovirus B19. Es una de las seis enfermedades exantemáticas, es decir, que provocan un exantema, una erupción de color rojizo, y afecta especialmente a los niños en edad escolar.
La quinta enfermedad, conocida científicamente como eritema infeccioso o parvovirus B19, es una afección viral común, especialmente en niños. Causada por el parvovirus B19, la quinta enfermedad se propaga a través de secreciones respiratorias, como la tos y los estornudos, y se caracteriza por una erupción facial distintiva que a menudo se describe como una "bofetada" debido a su apariencia de enrojecimiento en las mejillas.
¿Qué es el altamente contagioso parvovirus B19 y cómo puede cuidarse de él?
Causas y Contagio
La enfermedad está causada por la infección por el parvovirus B19. El parvovirus humano B19 es el agente causal de esta enfermedad.
El parvovirus B19 es un virus de la familia Parvoviridae. El parvovirus B19 se replica preferentemente en los precursores de los glóbulos rojos en la médula ósea, lo que puede conducir a una disminución transitoria en la producción de glóbulos rojos, conocida como crisis aplásica.
El contagio es directo a través de las gotas de saliva que el enfermo/a emite al hablar, toser… El niño/a es contagioso/a entre los 6-20 días posteriores a su infección (periodo de incubación y primeros síntomas) y no contagia cuando aparecen las primeras manifestaciones cutáneas. El parvovirus B19 se propaga a través de la saliva, el esputo o el moco nasal, cuando una persona infectada tose o estornuda.
Otras vías de transmisión son: la sangre y durante el embarazo la mujer enferma puede transmitirlo al feto con graves consecuencias sobre todo si la infección ocurre los primeros meses de embarazo. El parvovirus B19 también se puede propagar a través de la sangre.
La quinta enfermedad se transmite a través de la saliva, el moco, los estornudos o, incluso, simplemente hablando. El virus penetra a través de las mucosas de las vías respiratorias superiores.
Es importante saber, que deja de contagiarse cuando aparecen las lesiones en la piel, por lo que una vez ha salido la erupción, no es necesario mantener aislamiento con la persona infectada.
El período de incubación de la quinta enfermedad va de 7 a 28 días, a partir del momento del contagio. El periodo de incubación dura entre 7 y 15 días.
Es una enfermedad altamente contagiosa que se propaga a través de las secreciones respiratorias, como la saliva y los estornudos.
Síntomas del Megaloeritema
Las manifestaciones son, frecuentemente, moderadas y benignas, rara vez hay fiebre. No siempre se acompaña de fiebre y en ocasiones puede estar precedida por cefalea (dolor de cabeza), malestar o congestión nasal.
El exantema es el síntoma principal. El síntoma más característico que aparece en niños con este virus es un eritema facial, que se extiende por las mejillas del niño.
Aparece una erupción roja en la cara, principalmente a nivel de las mejillas. Popularmente, la quinta enfermedad también se conoce como la "enfermedad del cachete", porque una de sus características es el enrojecimiento de las mejillas. En los primeros días normalmente, no aparecen síntomas premonitorios. A partir del tercer día. Las mejillas están muy enrojecidas, calientes al tacto, como si el niño hubiese sido abofeteado.
Este exantema puede aparecer, posteriormente, a nivel de nalgas y extremidades. La lesión cutánea asociada al eritema infeccioso suele extenderse gradualmente por el resto del cuerpo. Es típico que afecte a las nalgas y extremidades, donde la erupción presenta un aspecto rojizo, con forma reticulada que recuerda a un encaje. Rara vez se observa en las palmas de las manos o en las plantas de los pies.
El exantema puede presentar varios brotes, es decir puede aparecer y desaparecer durante las 4 semanas siguientes. El calor, el sudor o la exposición al sol reavivan las lesiones.
Posteriormente, aparecen en el tronco, nalgas y extremidades superiores e inferiores, una serie de máculo-pápulas, es decir, de manchitas con un ligero relieve al tacto, de color rojo. Las manchas, de bordes irregulares, se extienden a los hombros y al tronco.
En el transcurso de unos 10 días, pasan a la cara externa de los brazos y de las piernas, así como a las nalgas. A medida que los días pasan, las manchas tienden a desaparecer en el centro y a permanecer en los bordes. Llegan a adoptar el llamado "aspecto de guirnalda" o "de encaje".
Es importante señalar que, aunque la quinta enfermedad es más común en niños, también puede afectar a adultos, en quienes puede presentarse con síntomas adicionales como dolor e hinchazón en las articulaciones. De forma ocasional, pueden producir dolores articulares en adolescentes o en adultos, así como complicaciones en personas inmunodeprimidas o en mujeres embarazadas.
Algunas personas pueden tener una segunda erupción unos días después en el pecho, la espalda, las nalgas, los brazos y las piernas. Puede causar picazón, puede variar en intensidad y generalmente desaparece en un plazo de 7 a 10 días.
En los casos más severos, los síntomas pueden incluir dolor en las articulaciones y de garganta. Siendo particularmente peligrosa para las mujeres embarazadas que no han padecido previamente la infección y pueden desarrollar una anemia grave en el feto.
No obstante, la sintomatología tiende a ser leve siendo imperceptible en la gran mayoría de los casos. Sin embargo, podemos reconocer la presencia de este virus ante una erupción en forma de “bofetada”, en la zona de las mejillas. Junto con la sintomatología típica de un resfriado.
Diagnóstico
El diagnóstico se efectúa por la observación de la erupción. El diagnóstico es clínico. Será su médico o pediatra, quien hará el diagnóstico basándose en los síntomas que ha presentado y en la exploración física.
El diagnóstico de la quinta enfermedad se basa en la presentación clínica y puede ser confirmado por pruebas serológicas para anticuerpos contra el parvovirus B19.
Tratamiento
El megaloeritema generalmente es leve para los niños y los adultos. El megaloeritema suele ser leve y desaparecerá por sí solo. Los niños y adultos se suelen recuperar completamente.
El tratamiento generalmente implica aliviar los síntomas: fiebre, picazón y dolor e hinchazón de las articulaciones. El tratamiento se basará en medidas sintomáticas con analgésicos o antitérmicos (paracetamol o ibuprofeno).
De cara a tratar la quinta enfermedad, las estrategias se centran en el alivio de los síntomas secundarios, puesto que el propio cuerpo se encarga de combatir la enfermedad por sí solo. Puede incluir medicamentos para reducir la fiebre, descanso e hidratación para ayudar al organismo a recuperarse.
Atender a los síntomas es crucial para evitar enfermedades secundarias procedentes del virus como son la anemia.
La quinta enfermedad tiene una duración media de 11 días. Sin embargo, puede variar entre un mínimo de dos días y un máximo de 4-5 semanas.
Prevención
La prevención de la quinta enfermedad se basa principalmente en medidas generales de control de infecciones, como el lavado de manos y el aislamiento de personas infectadas. Por otro lado, la higiene y el aislamiento del niño infectado es vital.
Es raro que se produzcan epidemias en las guarderías o en los colegios. Y es que el virus responsable es poco contagioso. Solo lo es en los días inmediatamente anteriores a la aparición del exantema y deja de serlo cuando las manchas han aparecido en la piel del niño.
Complicaciones
Las complicaciones son poco frecuentes. El megaloeritema es una infección a la que también se le denomina eritema infeccioso, quinta enfermedad o enfermedad de las mejillas abofeteadas.
El virus de la quinta enfermedad, si se contrae en los primeros meses de embarazo, puede provocar el aborto en el 10% de los casos. Por el contrario, el riesgo es mínimo en la segunda mitad del embarazo.
Esta infección comienza con una tipología de síntomas leves similares a los de un resfriado: fiebre, dolor de cabeza, goteo nasal, dolor muscular y malestar general. No se constituye como una enfermedad grave aunque aquellos con sistemas inmunológicos debilitados o con ciertos trastornos sanguíneos, la infección por parvovirus B19 puede ser más severa y requerir tratamiento. Por eso conviene prestar atención a los síntomas.
La quinta enfermedad solo es peligrosa en los niños afectados de enfermedades específicas de algunas zonas, como el fabismo. Se trata de un tipo de anemia causada por la ingestión de habas o por la inhalación de sus pólenes. También es peligrosa en los niños con talasemia, más conocida como anemia mediterránea.
