Fertilidad Femenina y Edad: Comprendiendo el Impacto en las Probabilidades de Embarazo

La edad es uno de los factores más determinantes en la fertilidad, especialmente en el caso de las mujeres. Comprender cómo varía la capacidad reproductiva con el tiempo es clave tanto para quienes buscan un embarazo de forma natural como para quienes consideran recurrir a técnicas de reproducción asistida (TRA). La capacidad reproductiva tanto de hombres como mujeres va cambiando a lo largo de la vida.

En España, la edad media en la que una mujer tiene su primer hijo es alrededor de los 32 años. La sociedad occidental actual, por diversos motivos, ha incrementado considerablemente la edad a la que se inicia el deseo genésico, siendo uno de los principales motivos de infertilidad en nuestro medio. Con el estilo de vida actual, en el que las prioridades antes de los 30 a menudo se centran en la carrera profesional o en eludir cualquier gran responsabilidad, se ha retrasado la edad del primer embarazo.

Este compromiso de la fertilidad se explica porque a medida que avanza la edad, se produce una disminución en la cantidad y calidad de los ovocitos y, como si de un frutero se tratara, a lo largo de los años, las frutas (ovocitos) van siendo menos (reserva ovárica) y van estropeándose (calidad ovocitaria). Es importante en la transmisión de la información a las mujeres, que comprendan que la menopausia (cese completo de la función ovárica (tanto de las menstruaciones como de la fertilidad) y el fin de la fertilidad son conceptos complementarios, pero distintos.

Sin embargo, cuando hablamos de fertilidad y edad en varones, las cosas son diferentes, puesto que los hombres pueden producir espermatozoides útiles a lo largo de toda su vida. Su capacidad fecundante se deteriora discretamente a edades más avanzadas (55-60 años), y esto es fundamentalmente por oxidación espermática. Aun así, hoy en día todavía existe controversia sobre si los varones más añosos pueden transmitir más cromosomopatías a su descendencia.

Por otro lado, no podemos olvidar que las gestaciones en edades avanzadas están asociadas a la aparición de determinadas complicaciones obstétricas (diabetes gestacional o hipertensión inducida por el embarazo…) que pueden llegar convertirse en situaciones graves o muy graves, aumentando el riesgo de prematuridad, incrementando la tasa de cesáreas o partos instrumentales y otras complicaciones.

Hoy en día, en España no existe un límite legal en España para realizar un tratamiento de reproducción asistida, siempre y cuando no exista una situación médica que interfiera de forma grave sobre la gestante o sobre el desarrollo de la descendencia. Sin embargo, hace años que se estableció un consenso estable y riguroso entre los especialistas de reproducción asistida que limitan la edad recomendable a mujeres menores de 50 años, siempre y cuando cuenten con un buen estado de salud física y mental.

¿Cómo afecta la edad a la fertilidad? Consejos para quedar embarazada después de los 35

¿Cómo influye la edad en la fertilidad?

La reserva ovárica, es decir, la cantidad de óvulos disponibles disminuye progresivamente con la edad. También lo hace la calidad de estos. Este proceso es natural y se acelera a partir de los 35 años, reduciendo notablemente las posibilidades de concebir tanto de manera natural como mediante técnicas de reproducción asistida.

En los hombres, aunque el impacto de la edad es menos drástico, también se observan cambios en la calidad del semen a partir de los 40-45 años, lo que puede influir en las tasas de fertilización y éxito del embarazo.

¿Cuáles son las probabilidades de embarazo según la edad?

Las tasas de embarazo natural y con reproducción asistida varían significativamente según la edad de la mujer:

Estos valores son estimativos y pueden variar según la salud general, la causa de la infertilidad y otros factores individuales.

Las mujeres menores de 30 años suelen tener una buena reserva ovárica y óvulos de buena calidad. En esta etapa, la fertilidad se encuentra en su punto más alto. Las tasas de éxito, tanto en embarazos naturales como mediante técnicas como la inseminación artificial (IA) o la fecundación in vitro (FIV), son considerablemente altas.

Ventajas en esta franja de edad:

  • Alta tasa de implantación embrionaria.
  • Menor riesgo de anomalías cromosómicas.
  • Mayor efectividad en tratamientos de baja complejidad como la inseminación artificial (IA).

Probabilidades entre los 30 y 35 años

A partir de los 30 años comienza una leve disminución de la fertilidad, aunque las probabilidades siguen siendo buenas. Es una franja en la que muchas mujeres deciden ser madres por primera vez.

Los expertos recomiendan:

  • Si tras 6-12 meses de intentos no se logra el embarazo, es recomendable acudir a consulta.
  • Las técnicas como la FIV tienen tasas de éxito todavía elevadas en este grupo.
  • Durante esta franja de edad, si no hay un deseo claro de gestación, es recomendado preservar la fertilidad mediante la vitrificación de ovocitos.

Cambios significativos después de los 35 años

Después de los 35, el descenso en la calidad y cantidad de óvulos se hace más notorio. Aumenta el riesgo de aborto espontáneo y de alteraciones genéticas.

En esta franja de edad resulta de gran importancia el diagnóstico precoz. Evaluaciones como la reserva ovárica (AMH, recuento folicular) ayudan a decidir el mejor enfoque. Las técnicas de reproducción asistida como la FIV con DGP (diagnóstico genético preimplantacional) pueden mejorar las tasas de éxito y reducir riesgos, sobre todo a partir de los 38 años.

Fertilidad a partir de los 40: ¿qué esperar?

A partir de los 40 años, la probabilidad de embarazo natural se reduce considerablemente. En estos casos, la reproducción asistida se convierte en la principal vía para conseguir un embarazo.

Las opciones más habituales son:

  • FIV con óvulos propios si la reserva ovárica lo permite.
  • Donación de óvulos, con tasas de éxito cercanas al 65-70% por ciclo.
  • Uso de óvulos vitrificados previamente para realizar una FIV.

¿Cómo afecta la edad a los tratamientos de fertilidad?

La edad no solo influye en la capacidad de concebir, sino también en la respuesta a los tratamientos de fertilidad:

  • Menor tasa de éxito con óvulos propios en mujeres mayores de 38 años.
  • Más ciclos necesarios para lograr un embarazo.
  • Aumento del uso de técnicas complementarias, como el DGP y la donación de gametos.
  • Mayor importancia del acompañamiento psicológico, ya que el proceso puede ser más largo y emocionalmente demandante.

La edad en la fertilidad de la mujer es un aspecto muy determinante. Esta es la principal conclusión que se puede sacar de todo lo que hemos explicado. Aunque también es cierto que está en las manos de la mujer minimizar los posibles efectos adversos del paso del tiempo. La previsión es una variable muy importante, que puede facilitar mucho la futura fertilidad.

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