La lactancia materna es un proceso natural y beneficioso tanto para el bebé como para la madre. Sin embargo, algunas mujeres experimentan dificultades para producir suficiente leche, lo que puede generar estrés y frustración. Es crucial entender las causas de una disminución en la producción de leche materna para poder abordar el problema de manera efectiva.
Es importante conocer la fisiología de la mama para entender el proceso de producción de leche. La lactogénesis se divide en dos fases principales:
- Lactogénesis I: También conocida como lactogénesis temprana, comienza durante el segundo trimestre del embarazo. Durante este período, las hormonas progesterona y estrógeno, secretadas por la placenta, inhiben la acción de la prolactina, una hormona esencial para la producción de leche. La existencia de esta leche demuestra la permeabilidad de los lactocitos durante el embarazo. Predomina sobre todo el exudado plasmático en su composición, células, inmunoglobulinas, lactoferrina, seroalbúmina, cloruro de sodio y lactosa.
- Lactogénesis II: También conocida como lactogénesis tardía, ocurre en los días que siguen al parto. Esta fase implica una transición de la producción de calostro a leche madura, con un aumento significativo en la producción de leche. Después del parto y de la expulsión de la placenta, los niveles de progesterona disminuyen, permitiendo que la prolactina actúe de manera más efectiva. Esto se produce independientemente de que nos encontremos ante un parto vaginal o un parto por cesárea, tradicionalmente se consideraba que el tipo de parto influía en el inicio de la producción de leche.
La regulación de la producción de leche se basa en la demanda y oferta. Podemos considerar esta como una tercera a etapa de la lactogénesis, que correspondería al periodo de mantenimiento de la lactancia materna una vez establecida. Es la demanda del recién nacido lo que va a determinar el mantenimiento de estas oleadas de prolactina especialmente durante las primeras semanas postparto.
El estímulo de la succión es fundamental. La succión del bebé en el pecho estimula la liberación de prolactina y oxitocina. La prolactina estimula la producción de leche, mientras que la oxitocina provoca la eyección de la leche. En el caso de que la separación materno-filial se ha inevitable, se recomendará a la madre la estimulación precoz del pecho, realizando una extracción manual con la técnica Marmet de ser posible en las 3 primeras horas postparto, y después, pactaremos con la madre la realización al menos de 8 a 12 extracciones durante el día.
El estímulo de la prolactina es determinante en la lactancia materna. Los niveles más elevados de esta hormona se encuentran durante la noche en el periodo comprendido entre las 2 y las 4 de la madrugada aproximadamente, de ahí la importancia de que los lactantes realicen tomas nocturnas hasta que la lactancia esté bien establecida. Igualmente es importante recomendar a las madres de neonatos ingresados que lleven a cabo una lactancia en diferido, realizando extracciones de leche materna durante la noche para mantener una buena producción.
Tipos de leche materna
A medida que la producción de leche aumenta, se produce una transición de la composición del calostro a la leche madura. Los diferentes tipos de leche materna incluyen:
- Calostro: Es la primera leche que se obtiene tras el parto. El propósito es proporcionar una leche de bajo volumen, facilitando así la adaptación y la coordinación de la succión, deglución y respiración. Difiere de los otros tipos de leche en la concentración de sus nutrientes. La lactoferrina y las inmunoglobulinas están más altas, en especial la IgA secretora. Esto ofrece protección frente a bacterias y virus. Otro componente que se encuentra en gran cantidad son los oligosacáridos, que son azúcares complejos, y que incrementan el efecto de protección frente a la infección en esta etapa.
- Leche de transición: Aparece entre el calostro y la leche madura. En esta leche se van a producir cambios en la concentración de nutrientes. Se va a producir el cierre entre los lactocitos y la vía para celular, reduciendo con ello el paso de sodio y cloruro.
- Leche madura: Esta leche va a aparecer entre los 10-15 días de vida. La composición de la leche madura se estabiliza en torno al mes de vida, aunque luego presente variaciones durante el día o ante determinadas situaciones o necesidades del bebe. La leche madura es una leche rica en grasa siendo esta la mayor fuente de calorías de esta en torno a un 80%.
- Leche de destete: En la fase de destete final o involución, la leche vuelve a tener unas características similares al calostro, debido a que se abre de nuevo la vía para celular. También se pueden observar incrementos en la concentración de lactoferrina, inmunoglobulinas IgA, IgG e IgM, albumina sérica, alfa-lactoalbúmina y caseína.
- Leche de prematuro: Se han identificado diferencias importantes en cuanto a la energía, grasa, oligosacáridos, calcio y fosforo entre leche de prematuros y leche de recién nacidos a término. La leche materna de la propia madre de un recién nacido prematuro es particularmente protectora contra la enterocolitis necrotizante, la sepsis, la bronca displasia pulmonar, la retinopatía del prematuro y reduce la estancia hospitalaria y re-hospitalizaciones. No obstante, la leche materna también puede que no cumpla con todos los requisitos nutricionales que precisan los recién nacidos pretérminos para su crecimiento y desarrollo.
¿Como aumentar la produccion de leche materna?
La lactancia materna es delicada, las irregularidades o desequilibrios que se produzcan o hayan producido en la madre pueden conllevar a esta baja producción de leche. Este proceso suele ser multifactorial, y es difícil determinar con exactitud la causa que puede dar lugar a la hipogalactia.
Causas de la baja producción de leche materna
Existen diversas causas que pueden contribuir a la baja producción de leche materna. A continuación, se detallan algunas de las más comunes:
- Hipoplasia mamaria: Los pechos hipoplásicos tienen poco o escaso tejido mamario. Para reconocerlo hay que observar el aspecto de los pechos, puesto que los que son hipoplásicos tienen una forma muy característica: a veces las areolas sobresalen del pecho, o los pechos tienen forma de tubo o las mamas están muy separadas entre ellas.
- Síndrome del ovario poliquístico (SOP): En este caso puede existir tanto un exceso de producción como causar hipogalactia. Las madres con ovarios poliquísticos que han tenido dificultades para conseguir un embarazo, pueden tener dificultades para obtener un volumen adecuado de leche.
- Síndrome de Sheehan: Se produce a consecuencia de una hemorragia severa durante el parto o postparto inmediato. Esta puede comprometer el funcionamiento de la hipófisis, que es el centro neurálgico de la lactancia.
- Desajustes tiroideos: Las madres que padecen problemas de tiroides durante el embarazo o con anterioridad a la gestación, deberían controlar los niveles hormonales en el postparto.
- Retención de placenta: La producción de leche se inicia en el momento que la placenta se separa del útero. Si queda cualquier tipo de resto en el útero, esto puede causar una inhibición de la producción de leche.
- Obesidad y obesidad mórbida: Las mujeres con un índice de masa corporal superior a 30 pueden sufrir un retraso en la subida/bajada de leche.
- Cirugía de mama: Cuando una mujer se realiza una cirugía de reducción mamaria, muchos cirujanos aseguran a las mujeres que podrán lactar, pero la experiencia nos dice que, al menos en las primeras lactancias, puede existir una producción insuficiente de leche.
- Limitación de las tomas, lactancia con horarios o un mal agarre: Cuando la causa de la baja producción no está diagnosticada, podemos pensar en una limitación de las tomas, lactancia con horarios o un mal agarre, como ocurre en el caso del frenillo lingual corto.
Además de estas causas físicas, existen otros factores que pueden influir en la producción de leche:
- Estrés: El estrés puede interferir con la liberación de prolactina y oxitocina, hormonas esenciales para la producción y eyección de la leche.
- Nutrición inadecuada: Mantener una nutrición inadecuada y beber poco agua puede afectar a la cantidad de leche producida.
- Uso de chupetes o tetinas: Se sabe que el uso de chupetes o tetinas podrían interferir en un buen agarre del bebé al pecho.
Soluciones y medidas para aumentar la producción de leche
Afortunadamente, existen varias medidas que pueden ayudar a aumentar la producción de leche materna. Es importante destacar que no todas las madres con hipogalactia tienen que renunciar a la lactancia materna por completo.
- Asegurarse de un buen agarre: Asegurarse de que el bebé tenga un buen agarre y cambiar las posiciones durante la lactancia puede mejorar la estimulación del pecho.
- Lactancia frecuente: Amamantar o extraer leche con más frecuencia puede estimular la producción de leche materna de forma natural. Lactancia a demanda significa ofrecer el pecho siempre que el bebé lo pida, (sin contar el número de tomas) y todo el tiempo que pida (sin fijarnos en la duración de cada toma).
- Nutrición e hidratación adecuadas: Mantener una dieta equilibrada, hidratarse adecuadamente y descansar lo suficiente son acciones esenciales para garantizar una buena producción de leche.
- Técnica de presión inversa suavizante: Va a permitir retirar el edema hacia atrás de la areola, facilitando el agarre del bebé y la salida de leche. Se debe realizar justo antes de la toma, se presiona la areola con la yema de los dedos de manera continuada durante unos minutos, para retirar el edema hacia el interior, ablandar la areola y facilitar el agarre, así como estimular el reflejo de eyección mamario.
- Hojas de col: Las hojas de col frescas favorecen el alivio del edema. Se utilizan hojas de col enteras de la nevera y se sitúan envolviendo los pechos hasta que se marchiten.
¿Qué pasa si un pecho produce menos leche que el otro?
En cuanto a si un pecho produce menos leche que el otro, aunque no se trata de algo excesivamente preocupante, sí que conviene tener en cuenta algunas acciones que pueden volver a reactivar la lactancia de forma normal en el pecho menos productivo, como por ejemplo comenzar a alimentar al bebé con el pecho que presenta dificultades, extraer leche tras la toma con el sacaleches para aumentar la estimulación o ser paciente y constante. Por supuesto, si no se nota mejoría, lo mejor es consultar con un especialista.
Crisis de lactancia
Cuando las madres optan por la lactancia materna, es normal que aparezcan preocupaciones sobre si el recién nacido está alimentándose correctamente o si la producción de leche es suficiente. Existen ciertos momentos en el desarrollo del recién nacido en los que se produce una mayor demanda de leche, lo que puede dar lugar a cambios en la conducta del lactante. Pues bien, esto se conoce como crisis de lactancia, que se corresponde con un pico de crecimiento del recién nacido, y es esencial no confundirlo con un problema en la producción de leche materna.
Como hemos explicado, las crisis de lactancia se producen debido a un pico de crecimiento del bebé, en el que necesita aumentar la cantidad de alimento que recibe. La necesidad de tomar pecho más a menudo no significa que la producción de leche sea insuficiente, sino que necesita una mayor cantidad. La producción de leche materna se regula según la demanda del bebé, por lo que, a mayor número de tomas, mayor cantidad de leche producirá la madre. Es por ello, que estas crisis son la manera natural de aumentar la cantidad de leche que produce la madre, satisfaciendo sus nuevas necesidades.
De manera general, los recién nacidos pasan por 3 crisis de lactancia:
- Crisis de lactancia de las 3 semanas: Alrededor de la tercera semana muchos recién nacidos producen un aumento de las tomas e incluso lloran si se les retira del pecho. Esta crisis suele durar entre 3 y 4 días.
- Crisis de lactancia a las 6 semanas: En esta crisis, no solo se aumenta el número de las tomas, sino que además el recién nacido comienza a presentar cambios en su conducta como llorar mientras come, ponerse nervioso y arquear las piernas o la espalda. La duración de esta crisis es de 5 a 7 días.
- Crisis de lactancia a los 3 meses: Esta es la crisis de lactancia más conocida ya que es la más larga, pudiendo durar desde 3 semanas hasta 1 mes. En esta crisis, además de aumentar el número de tomas, los bebés también pueden llorar al darles el pecho y además lo que suele ser un motivo de preocupación es que los bebés suelen acortar la duración de las tomas. Además, los bebés presentan otro cambio de conducta al tomar el pecho, que se distraen con gran facilidad estando más atentos a lo que ocurre a su alrededor que a la alimentación.
Es esencial saber reconocer estos pequeños periodos en los que puede parecer que el bebé no está satisfecho con la lactancia materna, ya que pueden generar estrés y ansiedad en la madre. Además, la crisis de lactancia de los tres meses es interpretada por muchas madres como una bajada de leche, recurriendo a la leche artificial. Conocer estas crisis de antemano puede evitar esta suplementación de leche y el abandono de la lactancia materna.
Apoyo y recursos
Es importante que las mujeres que experimentan baja producción de leche materna busquen apoyo y orientación adecuados. Consultar con un profesional de la salud, como un médico o un consultor de lactancia, puede ser de gran ayuda para identificar la causa subyacente y recibir consejos sobre cómo aumentar la producción de leche.
Hoy en día, numerosas asociaciones y organizaciones proporcionan a las madres este apoyo para que puedan amamantar a sus hijos en las mejores condiciones posibles. Estas son algunas de las más destacadas:
- La liga de la Leche.
- Comité de Lactancia Materna de la AEP.
- Grupo Alba Lactancia Materna.
- Federación Española de Asociaciones Pro-Lactancia Materna.
La lactancia materna es un proceso natural y valioso, y con el apoyo adecuado, la mayoría de las madres pueden superar los desafíos y disfrutar de una experiencia de lactancia exitosa.
