¿Cuándo Puede Tomar Agua un Bebé Recién Nacido? Recomendaciones

La maternidad es una etapa llena de emociones y nuevas sensaciones. Con ello, surgen toda una serie de dudas debido a la preocupación por que el bebé crezca en las mejores condiciones posibles. Entre las dudas más frecuentes, predominan aquellas que se limitan a una de las necesidades más básicas y esenciales para la supervivencia: ¿Cuándo empiezan a beber agua los bebés?

La Importancia de la Hidratación en Bebés

"El agua es muy importante para el bebé, ya que hasta los 24 meses su pequeño cuerpo está formado por un 70 % de agua, mientras que esa proporción cae al 60 % en el caso de los adultos", apunta Eva María Pérez Gentico, académica de Honor de la Academia Española de Nutrición y Dietética.

Hasta los 6 Meses: Lactancia Exclusiva

Desde el momento del nacimiento hasta los 6 meses de edad, es recomendable que el bebé se alimente única y exclusivamente de la leche materna o si no, de leche artificial. Incluso, se recomienda prolongar esta fase todo el tiempo que se pueda (junto con la alimentación complementaria) gracias a los beneficios que aporta. En ambas formas de lactancia, ésta se adapta a las necesidades del bebé, tanto a nivel nutricional como a nivel hídrico, ya que, las leches (ya sea materna o artificial) tienen en su composición más de un 80% de agua.

Por esta razón, un lactante no solo reclama la leche para cubrir sus necesidades nutricionales, también la reclama para calmar su sed. Si se le ofrece agua a un bebé lactante, la ingesta de agua puede aumentar el riesgo de que el bebé fácilmente sienta su estómago lleno por lo que desbancaría la toma de leche.

Así, que ten presente: las necesidades hídricas quedan cubiertas hasta los 6 meses de edad limitándose únicamente a la lactancia materna o artificial.

¿Entonces, hasta los 6 meses no deben tomar agua?

A un bebé recién nacido no se le debe ofrecer agua, sin importar que sea verano o que viva en un lugar con clima cálido. Lo primero que hay que saber es que la leche materna se compone principalmente de agua, en un 80 % aproximadamente. La Organización Mundial de la Salud (OMS) previene del peligro de dar agua al bebé antes de que cumpla la edad requerida.

En consecuencia, los asesores del Comité de Lactancia de la Asociación Española de Pediatría aconsejan no dar agua a los bebés alimentados al pecho hasta los seis meses por dos motivos: porque todavía no la necesitan y porque beber agua puede hacer que mamen menos y que disminuyan los nutrientes que toman. En cuanto a los que se alimentan con leche de fórmula, también tienen cubiertas sus necesidades hídricas con los biberones hasta los seis meses.

De todos modos, estos bebés sí podrían necesitar beber agua entre las tomas antes de los 6 meses en algunas situaciones: por ejemplo, al suprimir la toma nocturna; o si el niño está con gastroenteritis (vómitos, diarrea, aunque en este caso conviene darle suero); o cuando se encuentra muy acalorado, con fiebre o está en un lugar con la calefacción muy alta (recuerda que en casa conviene mantener la temperatura a 20 ºC y con un buen nivel de humedad).

Tabla de Necesidades Hídricas del Bebé:

Edad Cantidad de Agua Necesaria Fuente Principal
0-6 meses 680 ml/día o 100-190 ml/kg/día Lactancia materna o artificial
6-12 meses Aproximadamente 0.8 a 1 litro al día (incluyendo todas las fuentes) Leche (500 ml/día) + alimentación complementaria
1-3 años Depende del bebé y su alimentación Leche + alimentos ricos en agua

A partir de los 6 Meses: Introducción del Agua

Una vez cumplidos los 6 meses, los bebés se adentran en la fase de la alimentación complementaria. A partir de este momento, se puede comenzar a ofrecerle agua entre tomas, sin embargo, su fuente principal de hidratación no deja de ser la leche, que deben tomar en torno a los 500 ml al día. Cuando tu pequeño ya cumpla los 6 meses de edad, puedes comenzar a darle agua, 1 o 2 onzas entre las tomas de leche materna o biberón.

Según Pérez Gentico, "Al iniciar la alimentación complementaria no es necesario añadir agua, ya que la lactancia materna o la artificial siguen siendo el sustento principal de su alimentación. Además, los alimentos que vamos incorporando como las verduras y las frutas también nos aportan agua, por lo que no sería obligatorio darles agua de manera adicional". Solo en casos de lactancia artificial y una inadecuada alimentación complementaria, con muchos alimentos de alta densidad de energía, por ejemplo, papillas de cereales procesados azucarados, podrían justificar ofrecer agua adicional. Las infusiones están siempre desaconsejadas.

En el caso de que el bebé se esté alimentando de leche artificial, los patrones de seguimiento son distintos ya que, en primer lugar, la textura es algo más espesa y cabe la posibilidad de que no le calme tanto la sed. Por otro lado, la ingesta de leche artificial no suele ser tan frecuente como la toma de pecho por lo que su necesidad para que se le ofrezca agua es mayor.

Existen situaciones como estados febriles, diarreas, vómitos en que necesitarán más cantidad de agua (por las pérdidas ocasionadas), pero lo único que debes hacer si es un lactante es ofrecerle más veces la leche.

¿Cómo Ofrecer Agua al Bebé?

La forma en la que un bebé percibe la introducción del agua puede variar un poco según si se está alimentando de pecho o de biberón. Por ejemplo, los bebés amamantados no necesitan utilizar biberón. A partir de los 6 meses cualquier bebé es capaz de beber de un vaso o de una tacita. En cualquier caso, lo mejor es que se le ofrezca de un vaso ya que, a largo plazo, es de donde acabará bebiendo.

Por otro lado, los vasos de aprendizaje son una buena opción. Es cierto que a veces aún no tienen una buena coordinación óculo-manual y se pueden bañar en agua cada vez que intentan beber. Siempre puedes utilizar un biberón, pues es un objeto conocido para él que le ayudará a acostumbrarse a este nuevo líquido. Si ves que te cuesta darle de beber agua o que es complicado el uso de un vaso, siempre puedes utilizar un biberón, pues es un objeto conocido para él que le ayudará a acostumbrarse a este nuevo líquido.

También hay varios tipos de vasos anti derrame adaptados a los más pequeños si no te atreves a darle de beber en un vaso normal. Además, a medida que se va haciendo mayor, irá desarrollando ciertas habilidades y destrezas que, poco a poco le permitirá manejarse con una diversidad de recipientes y utensilios como los vasos, cubiertos, etc. Junto con estos nuevos recursos y a medida que se va ampliando la gama de alimentos a introducir en su dieta, aumentará también su capacidad para saciar la sed de forma autónoma.

Lo ideal es que aprendan a beber como lo hacemos los adultos, en un vaso. No es necesario si nunca lo ha tomado.

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¿Qué Tipo de Agua es Mejor para el Bebé?

Son varias las opciones a considerar:

  • Del grifo: Puedes dársela si tienes garantías de su potabilidad, no está excesivamente fluorada y la canalización es adecuada (no hay tuberías de plomo). Hiérvela un minuto, no más, porque se concentraría demasiado, y déjala enfriar.
  • Envasada: El agua mineral natural es la mejor opción y no necesitas hervirla. Asegúrate de que es de mineralización débil (lo indicará en la etiqueta, pondrá “apta para alimentación infantil”). Debe ser baja en sodio (menos de 25 mg/L), en flúor (menos de 1 mg/L) y en nitratos (menos de 50 mg/L). Conviene darle siempre la misma.

En el debate sobre su origen, prima el sentido común: el quid de la cuestión radica en la calidad del agua. "Si la del grifo es buena, no tiene sentido que le demos embotellada porque, además, estaremos colaborando con el medio ambiente reduciendo el consumo de plásticos.

Por otro lado, la concentración de sustancias disueltas en el agua varía considerablemente según la localización geográfica por lo que es difícil saber si es un agua dura o débil. Por esta razón se recomienda el uso de agua envasada apta para el consumo infantil.

Si el Bebé No Quiere Agua, ¿Debo Preocuparme?

No, no te preocupes. Realmente aún no la necesita, ya que hasta que cumpla los 12 meses seguirá tomando más de medio litro de leche al día (el 87% de la leche, tanto materna como de fórmula, es agua), en combinación con la alimentación complementaria. En los siguientes meses ofrécesela por si la quiere (si está estreñido, beber agua le ayudará a paliar este problema).

Y si no la acepta, tranquila, hay niños que no empiezan a beber agua hasta que tienen cerca de 1 año, sobre todo los que toman pecho. No, de la misma manera que no obligamos a comer a los bebés, tampoco deberíamos obligarlos a beber. Lo ideal es ofrecer agua y dejar que sean ellos los que se regulen. Hay bebés a los que el agua les encanta y otros que la rechazan porque con el agua aportada en la leche tienen suficiente.

A pesar de dar cifras, Pérez Gentico recomienda no obsesionarse en el control de estas cantidades ya que "va a depender de cada bebé y de la alimentación que lleve. Además, hay que recordar que los niños saben autorregularse en los alimentos que necesitan, y por otro lado, el mecanismo de la sed, aunque no tan afinado como en los adultos, les hace beber o pedir agua ".

Y si tiene sed, sin duda, se lo hará saber a sus padres, aunque en presencia de altas temperaturas y alta humedad, hay que ofrecerla con más frecuencia para evitar la deshidratación.

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