Uno de los síntomas más esperados durante el embarazo es el crecimiento de la barriga, un signo evidente de que tu bebé está creciendo dentro de ti. La barriga en el embarazo es única y cambia constantemente.
Seguro que has notado que cada barriga es diferente. Hemos entrevistado a la Dra. [Nombre de la Dra.] para entender mejor estos cambios.
Cuándo se empieza a notar la barriga
Sobre cuándo se empieza a notar depende de cada mujer, “pero suele ser frecuente que empiece a notarse a partir de la semana 12-14 de gestación", explica la Dra. [Nombre de la Dra.]. A veces, la futura madre nota en las primeras semanas del embarazo que su tripa ha crecido, pero no siempre se debe al crecimiento del bebé. Ten en cuenta que tu bebé en la semana 10 de embarazo mide entre 30 y 40 mm desde cabeza a la rabadilla y pesa unos 5 g.
¿A qué se debe entonces esa hinchazón?
La Dra. [Nombre de la Dra.] nos explica que la hinchazón puede deberse a varios factores. Hay embarazadas que enseguida notan este síntoma y su tripa se abulta muy pronto. La fecha probable de parto es muy fácil de conocer con nuestra calculadora.
Factores que determinan el tamaño de la barriga
Existen muchos factores que determinan el tamaño de tu tripa, como nos dice la Dra. [Nombre de la Dra.]:
- La cantidad de líquido amniótico: "Los ginecólogos podemos identificar lo que llamamos “altura uterina” (hasta donde llega la parte más alta del útero) y ver que no corresponda con lo que se espera para el tiempo de embarazo, pero realizamos la ecografía como prueba objetiva para evaluar y medir la cantidad de líquido amniótico".
- La complexión de la madre: "Si la madre es alta, la tripa suele ser menos abultada, suele ser más contenida. Por el contrario, si la altura de la madre es más baja, con menos espacio entre pelvis y costillas, la tendencia es que la tripa se desarrolle más hacia delante".
- Si ha tenido embarazos previos: "Cuando la madre ha tenido más embarazos, la distensión de los músculos se suele producir antes, por lo que la tripa suele ser más prominente, no siendo necesariamente más baja".
Cambios en el útero durante el embarazo
"El útero va creciendo durante el embarazo, y su altura nos indica el crecimiento fetal. Sobre la semana 37, el útero suele llegar al arco costal materno. En ese momento, la madre suele notar incomodidad por la presión que ejerce el útero sobre el estómago y las costillas.
En las últimas semanas de embarazo, según la cabeza se va apoyando más e introduciéndose en la pelvis, el útero desciende un poco, ejerciendo menos presión sobre el estómago y los pulmones. Esto se traduce en que la mujer nota una mayor facilidad para respirar y para la digestión, con menos episodios de reflujo gastroesofágico. Físicamente se puede identificar que la tripa está más baja.
Mitos sobre la forma de la barriga
Que la forma de la tripa, puntiaguada o redonda, indica el sexo del bebé es uno de los mitos más extendidos, sobre todo antes, cuando no existía la ecografía y había que adivinar si el bebé era niño o niña.
Cómo esté colocado tu chiquitín. “La posición del feto puede determinar la forma de la tripa materna, especialmente cuando el feto se encuentra en situación transversa, es decir, perpendicular al eje materno, dando lugar a una tripa más ancha. También cambia la forma de la tripa en función de la postura que adopte el feto, por lo que puede ir variando a lo largo del mismo embarazo”, señala la Dra. [Nombre de la Dra.].
La situación de la placenta. Si la placenta se implantó por delante, "la tripa puede ser más redondeada, mientras que si la placenta es posterior o está en el fondo uterino, puede ser una tripa más irregular, ya que se diferenciarán mejor las partes fetales, especialmente si la madre tiene poca grasa abdominal", concluye la ginecóloga.
Otros cambios durante el embarazo
Tu piel en el embarazo ha cambiado. Las variaciones hormonales que se experimentan en la gestación tienen su reflejo en la tez de tu cara y también en la epidermis del resto de tu cuerpo. Puedes notar que tu cutis ha mejorado.
En el embarazo, las indisposiciones del estómago y el intestino son frecuentes, como el ardor de estómago o reflujo, el estreñimiento o los gases. Y la diarrea es una de esas molestias que pueden aparecer, a veces como un síntoma del embarazo, por los cambios hormonales.
Durante el embarazo, la barriga de la embarazada cambia mes tras mes, pero su transformación nunca es constante ni regular. Ahora, conozcamos muchas más curiosidades y datos sobre los cambios que afronta la tripa de la futura mamá durante la gestación.
En el caso de que los músculos de la barriga estén más flácidos, ésta tiende a salir más. Puede darse el caso de que la columna vertebral presente alguna desviación.
En las últimas semanas de embarazo, en cambio, la barriga podría incluso reducirse un poquito: esto sucede cuando el bebé ya está colocado con la cabeza en la pelvis.
Normalmente, la línea alba aparece alrededor del tercer mes. Y es que, en estos meses, tiene lugar una mayor estimulación de los melanocitos, que son las células de la piel que producen la melanina, el pigmento que da color a nuestra piel.
Durante los meses del embarazo, la piel del abdomen se ve sometida a una fuerte tensión y alcanza una extensión extraordinaria. También es importante nutrir e hidratar la piel. Ya desde el tercer mes, por ejemplo, después del baño o de la ducha, sería conveniente hacer masajes diarios con un aceite delicado (por ejemplo, aceite de almendras) o bien con un producto específico antiestrías, para suavizar la piel y favorecer su elasticidad.
Efectivamente, la barriga que “desciende” nos da a entender que el parto se está acercando. En las primerizas, sin embargo, esto puede suceder incluso cuatro semanas antes del parto. La barriga “baja” se debe al hecho de que el bebé se ha puesto en la posición adecuada para el parto.
Su involución puede verse facilitada por la lactancia materna. El pequeño, con cada succión, estimula la producción de oxitocina, la hormona responsable de la contractilidad del útero: esto es por lo que, en el momento de la toma, muchas mujeres perciben los llamados entuertos, o entuertos, contracciones naturales que podríamos definir como una “limpieza” del órgano.
La cantidad de líquido amniótico también influye. Si el nivel es el normal, el aspecto de la barriga será más suave, más “redondo”. A medida que se acerca el término del embarazo, en cambio, los movimientos disminuyen porque el espacio en el interior de la barriga es más limitado.
A lo largo del embarazo, es normal sentir algunos pequeños dolores. Estas molestias vuelven a presentarse hacia el tercer trimestre, y es en esta etapa del embarazo cuando, a veces, también se puede notar la rigidez del útero.
En general, el líquido amniótico amortigua los impactos y hace que la caída sea advertida por el bebé de forma muy sutil.
La barriga es el principal signo de identidad de una mujer embarazada y uno de los síntomas de embarazo más comunes. La futura mamá, sobre todo si es primeriza, desea que su embarazo evolucione adecuadamente y que su tripa se haga evidente al resto del mundo.
El tamaño de tu tripa depende en gran medida de tu semana del embarazo. Es entonces cuando la gestante se pregunta: "¿Qué hay de cierto en todo esto?". Y en numerosas ocasiones vive esas opiniones y sentencias con gran preocupación.
Lo primero y más importante es tener claro que cada tripa, como cada mujer, es diferente. No debes preocuparte por las opiniones de la gente que te rodea. Ante cualquier duda que pueda surgir, ahí están tu médico y matrona para resolverla.
Primer Trimestre
Durante el primer trimestre, es normal que te sientas hinchada, y que notes más tripa de la habitual, pero es algo subjetivo: La notas tú, pero no se hace evidente para los demás. Esto es porque el útero va creciendo lentamente, y aún se encuentra por debajo del ombligo. En la semana 12 tiene un tamaño aproximado de un pomelo, y no todavía sobresale de la pelvis.
Y es que la tripa no comienza a hacerse evidente hasta el cuarto mes (entre las 16 y las 20 semanas), y los movimientos fetales en torno a la semana 20 (aunque al principio son tan delicados que cuesta sentirlos. El útero entonces ya sobresale de la pelvis y llega al nivel del ombligo.
En la aparición de la tripa también influyen características maternas (peso, altura, constitución) y si has tenido embarazos previos o no.
Forma de la barriga y el sexo del bebé
Cuenta que si la mujer embarazada tiene una tripa redonda, el bebé que espera será niña, y si es puntiaguda será niño. La forma de la tripa está influida por muchos factores: tamaño del feto, complexión materna, el número de hijos… y sobre todo, la colocación del bebé en relación con la pelvis materna.
Si el pequeño se coloca de cabeza, obviamente la tripa no presentará la misma forma que si se presenta en situación transversa [atravesado dentro del útero materno].
Altura de la barriga y el momento del parto
Esta es una verdad a medias. Es cierto que cuando el bebé se encaja en la pelvis materna la tripa desciende. Pero una vez que el feto esta encajado, a pesar de que esta en una situación favorable para el nacimiento, no podemos adivinar el momento del parto.
En ella también influye notablemente lo que llamamos paridad: Si la mujer ya ha tenido hijos previamente, la pelvis será más ancha, el útero apoyará un poco más abajo y al bebé le será más fácil encajarse.
Tamaño normal de la barriga
El tamaño de la tripa no guarda una relación directamente proporcional con el tamaño del bebé.
- Constitución materna: Estatura, complexión, forma de la espalda, entre otras, hacen variar el tamaño de la tripa en la gestante.
- Cantidad de líquido amniótico: Cuando existe más cantidad de líquido amniótico del normal (polihidramnios), aunque el bebé tenga un tamaño adecuado, la barriga es mayor de lo esperado.
- Estado físico materno: La cantidad de grasa abdominal y la tonicidad de la pared abdominal son factores que influyen notablemente en el tamaño de la tripa de la gestante.
Así, si la mujer pierde peso durante el embarazo (por ejemplo, al realizar una dieta adecuada y ejercicio tras haber sido diagnosticada de diabetes gestacional), se preocupa porque su barriga no crece. Lo que sucede es que es que el bebé y el útero sí crecen pero lo que disminuye es la cantidad de grasa abdominal y su volumen corporal.
Contracciones
El útero es un músculo y de manera fisiológica se va preparando para el momento del parto. Es su forma de tonificarse y coger fuerza, contraerse en diferentes momentos del embarazo. Es normal tener sensación de tripa dura en algunos momentos, sobre todo al final del día, y sobre todo si éste ha sido ajetreado.
Es el momento de descansar e hidratarte con un gran vaso de agua y esa sensación desaparecerá. Eso sí, esas contracciones nunca deben ser intensas, ni dolorosas ni regulares, y si fuesen así, debes acudir a urgencias para que puedan valorarte adecuadamente ya que habrá que descartar que se trate de contracciones efectivas que puedan desencadenar el parto antes de tiempo.
Recomendaciones
Después de conocer con claridad por que el tamaño, altura y forma de la tripa de una embrazada presentan esta gran variabilidad interpersonal, te recomendamos no preocuparte por esos comentarios y opiniones "clandestinas". Fíate de las pruebas médicas objetivas y de la información que te proporcionen en la consulta.
Ahora que ya ha crecido tu barriga en el embarazo empiezas a ver más embarazadas por todas partes y te das cuenta de que la forma de su barriga no tiene nada que ver con la tuya. ¿Por qué son tan diferentes unas barrigas de otras? ¿Su forma puede predecir si será niño o niña?
Olvídate de mitos y supersticiones. De hecho, la forma de tu barriga en el embarazo no depende de ninguno de estos factores sino de tu propia constitución física.
Las mujeres con una cintura y zona pélvica estrechas tienden a proyectar la barriga hacia fuera, ya que no tienen espacio suficiente para expandirse hacia las costillas y la zona abdominal.
Una mala higiene postural puede hacer que una barriga en el embarazo se perciba más o menos prominente.
La forma de tu barriga no depende del sexo de tu bebé. Sino de la zona de tu barriga que más tensión tenga.
Podemos prevenir la diástasis u otras lesiones en el abdomen valorando la forma de tu barriga.
Estas pautas son interesante a partir de segundo y tercer trimestre, cuando la barriga ya empieza a crecer.
Tu barriga debe ser cuanto más redonda mejor. Las zona planas es la zona de tu abdomen que más tensión tiene. Y el ombligo debe mantenerse hacia dentro. Evitaremos que salga hacia afuera.
Si has detectado algunas de esas señales en tu barriga te recomendamos que acudas a un fisioterapeuta especializado en obstetricia para poder indicarte las pautas necesarias y así evitar una lesión de tu musculatura abdominal.
Ejercicios prohibidos durante el embarazo
En el primer embarazo, la barriga tarda más tiempo en hacerse evidente. Sin embargo, a la mujer que ya ha tenido hijos anteriormente se le nota ya hacia el segundo o tercer mes.
Independientemente de que la barriga empiece a evidenciarse antes o después, es en el quinto mes cuando se produce una verdadera “explosión”.
Cuando el fondo uterino llega a la altura del ombligo, la presión del útero estira la piel y el ombligo tiende a encogerse más y más hasta aplanarse completamente.
La retroversión del ombligo es un fenómeno fisiológico y en absoluto doloroso, reversible después del parto, incluso si después del embarazo el ombligo se queda más relajado.
¿Su forma ha tenido algo que ver con el sexo del futuro bebé?
En las últimas semanas es normal sentir que la barriga baja. Se debe a que el bebé se encaja en la pelvis de la madre y provoca que el útero descienda un poco”, indica a Maldita.es Sonia Rombaut, coordinadora de obstetricia clínica de Dexeus Mujer. “De ahí la sensación de que la barriga baja”.
El encajamiento de la presentación fetal (normalmente la cabeza) dentro de la pelvis menor es un paso previo al inicio de la dilatación, según explica a Maldita.es Vicent Carmona, ginecólogo y maldito que nos ha prestado sus superpoderes.
“Ese descenso de la cabeza hacia la pelvis lleva consigo un descenso o bajada del fondo uterino en las semanas previas al parto”, añade.
Este descenso puede suceder unas semanas antes de dar a luz o el mismo día del parto, así que no es motivo para preocuparse, según Rombaut.
“Además cada barriga es distinta y existen muchos factores que pueden influir en la forma. Por ejemplo la complexión física y la tonificación de los músculos abdominales de la madre, así como el número de embarazos anteriores”, concluye.
En mujeres que ya han dado a luz anteriormente, esta especie de ‘bajada de barriga’ ocurre normalmente más cercana al momento del parto: al haber pasado ya por ello, la pelvis suele necesitar menos tiempo para ‘ajustarse’ para el proceso.
En madres primerizas, sin embargo, es habitual que ocurra con días e incluso semanas de anterioridad. El motivo es que sus músculos pélvicos necesitan ajustarse a la posición de nacimiento antes de que comience el parto.
Como consecuencia de una barriga más baja, la forma de esta puede variar. Además, “puede que resulte más fácil respirar” y que se experimente “menor ardor de estómago”, así como la necesidad de orinar con más frecuencia debido a la presión sobre la vejiga, como recuerdan desde el Children’s Hospital at Montefiore.
En este artículo ha colaborado con sus superpoderes el maldito Vicent Carmona, ginecólogo.
| Factor | Descripción |
|---|---|
| Cantidad de líquido amniótico | Afecta el tamaño general de la barriga. |
| Complexión de la madre | La altura y estructura corporal influyen en la forma y tamaño. |
| Embarazos previos | Músculos abdominales más distendidos pueden hacer la barriga más prominente. |
| Posición del feto | Puede cambiar la forma de la barriga, especialmente en situación transversa. |
| Ubicación de la placenta | Placenta anterior puede dar una forma más redondeada. |
