El líquido amniótico es una sustancia imprescindible durante el embarazo, es un fluido amarillento que se encuentra en el interior del saco amniótico y en el que flota el bebé dentro del útero. Este líquido rodea y protege al feto, desempeñando un papel fundamental en su desarrollo.
Este fluido tiene funciones importantes, además de servir para proteger al bebé y amortiguar los movimientos, por lo que alteraciones en la cantidad de líquido amniótico pueden suponer complicaciones graves para la gestación. Cuando la cantidad de líquido amniótico es excesiva se denomina polihidramnios. En cambio, si el volumen de líquido amniótico es reducido, recibe el nombre de oligohidramnios.
Importancia del Líquido Amniótico
El líquido amniótico es generado por la orina fetal a partir del quinto mes aproximadamente, y antes de ese momento es la acumulación de los exudados a través de la piel fetal. El feto deglute o traga este líquido permitiendo de este modo el desarrollo normal del tubo digestivo. Su aspiración por los movimientos fetales respiratorios permiten el desarrollo pulmonar fetal.
Permite proteger al feto del exterior y le aporta el espacio suficiente para moverse y desarrollar su musculatura y sus huesos de forma adecuada. Una de las funciones del líquido amniótico es proteger al bebé, amortiguando los movimientos maternos. No obstante, el líquido amniótico también ayuda a mantener la temperatura constante y le permite al bebé moverse en el útero para un correcto desarrollo óseo y muscular. Además, el líquido amniótico tiene un papel importante en el desarrollo de los pulmones del bebé.
El líquido amniótico se renueva de manera constante: el bebé lo traga, pero también produce orina que pasa a formar parte del líquido amniótico. Por ello, alteraciones en el volumen del líquido amniótico pueden indicar algún problema materno o fetal y tener consecuencias graves en el embarazo.
Medición del Líquido Amniótico
Durante los controles ecográficos, los obstetras evalúan el desarrollo fetal y realizan mediciones del líquido amniótico. Existen dos maneras de medir el líquido amniótico:
- Máxima columna vertical (MCV): se determina y mide la máxima columna vertical de líquido amniótico. Se consideran valores normales de MCV entre 2 y 8-10 cm (en función de la edad gestacional). Se mide la máxima columna vertical de líquido libre, es decir, sin feto ni cordón. Los valores normales de MCV son de 2 a 8 cm.
- Índice de líquido amniótico (ILA): se divide el útero en 4 cuadrantes y se suman las máximas columnas verticales de líquido amniótico de cada uno de los cuadrantes, considerándose normal un ILA entre 5 y 24 cm. Se sigue la misma dinámica que en el anterior, pero realizando la suma de los cuatro cuadrantes en los que se divide la barriga de la embarazada. Los niveles normales de ILA van de 5 a 25 cm. Esta medición se lleva a cabo a partir de la semana 24 de gestación.
De manera general, el método empleado de rutina en los embarazos de bajo riesgo para evaluar la cantidad de líquido amniótico es el MCV. Sin embargo, si se detecta alguna anomalía en la gestación, el especialista procede al cálculo del ILA.
¿Qué es el Polihidramnios?
El polihidramnios es una alteración en la que el saco amniótico posee una cantidad excesiva de líquido amniótico. En aproximadamente un 1-2% de las gestaciones se detecta una cantidad de líquido amniótico superior a la normalidad. Esto suele aparecer en el tercer trimestre de embarazo. Sin embargo, el polihidramnios también puede presentarse de manera más temprana.
El polihidramnios suele ser leve. No obstante, si el polihidramnios es severo o si aparece pronto en el embarazo, hay mayor riesgo de que surjan algunas complicaciones.
En función del índice de exceso de líquido amniótico, el polihidramnios se puede clasificar como:
- Leve: índice de líquido amniótico de 25-29.
- Moderado: índice de líquido amniótico de 30-34.
- Severo: índice de líquido amniótico superior o igual a 35.
En la mayoría de ocasiones, el polihidramnios es leve y suele ocurrir alrededor de la segunda mitad del embarazo.
OLIGOAMNIOS: CAUSAS, DIAGNÓSTICO, CONSECUENCIAS, TRATAMIENTO, PARTO... - Ginecología y Obstetricia -
Causas del Polihidramnios
Entre los posibles motivos que ocasionan el polihidramnios se encuentran las causas fetales, maternas y placentarias. Las principales causas de que el líquido amniótico se encuentre aumentado pueden estar relacionadas tanto con la madre como con el bebé y pueden ser:
- Diabetes gestacional.
- Embarazo múltiple.
- Anemia del bebé, como, por ejemplo, la producida por problemas de incompatibilidad Rh.
- Trastornos o anomalías gastrointestinales, del sistema urinario o en el sistema nervioso del bebé.
- Infecciones fetales.
Si el origen se encuentra en el feto, puede deberse a anomalías en su desarrollo. Normalmente, estas anomalías hacen referencia a las alteraciones gastrointestinales, pero existen otras causas como alteraciones en el sistema nervioso central, alteraciones renales, infecciosas, neuromusculares y algunos síndromes asociados a alteraciones genéticas.
Cuando la causa del polihidramnios se encuentra en la madre, suele estar relacionada con diabetes gestacional. De este modo, una alteración metabólica en la embarazada puede causar este exceso de líquido en el embarazo. Además, el embarazo múltiple también puede ser motivo de que ocurra un aumento excesivo de líquido amniótico durante la gestación.
Por último, algunas alteraciones en la placenta, como un corioangioma (tumor benigno de la placenta), pueden causar polihidramnios.
Las malformaciones fetales que más frecuentemente se asocian a polihidramnios son las del tubo digestivo. Así, cualquier causa que produzca la obstrucción a cualquier nivel (atresia esofágica, hernia diafragmática, estenosis duodenal, páncreas anular, etc.) o alteraciones en la deglución, como la fisura palatina, se asocian a un exceso de LA.
Sin embargo, la mayoría de los casos de polihidramnios son idiopáticos, es decir, no siempre se consigue averiguar la causa exacta del aumento de líquido amniótico en el embarazo.
Síntomas del Polihidramnios
En numerosas ocasiones, si el polihidramnios es leve es totalmente asintomático. Sin embargo, si el exceso de líquido amniótico es grave, las embarazadas pueden sentir dificultad para respirar y contracciones dolorosas. En caso de polihidramnios, pese a que puede ser asintomático, la mujer puede notar algunos síntomas como:
- Cierta dificultad para respirar o falta de aire (si el polihidramnios es severo). Esto es debido a que el útero se ve agrandado, lo que presiona el diafragma y otros órganos de la madre.
- Inflamación de las piernas.
- Distensión abdominal.
- Posición fetal anómala.
- Contracciones uterinas dolorosas.
Al aumentar el volumen de líquido amniótico, también incrementa el tamaño del útero. Por ello, si la embarazada siente alguna de estas molestias, lo mejor será que lo consulte con su médico para que valore la situación.
Diagnóstico del Polihidramnios
Pese a que el especialista puede sospechar la presencia de polihidramnios si el útero es más grande de lo que corresponde al momento de la gestación, el diagnóstico se realiza con el cálculo del ILA. Para diagnosticar polihidramnios, el ILA debe ser mayor o igual a 25.
Una vez establecido el diagnóstico, se le realiza a la mujer las pruebas que considere oportuno el especialista para tratar de averiguar las causas del polihidramnios (como una prueba para descartar la diabetes gestacional o la isoinmunización materna).
Tratamiento del Polihidramnios
El especialista querrá hacer un seguimiento de la evolución del polihidramnios, por lo que la mujer asistirá a controles con frecuencia. En cuanto al tratamiento del exceso de líquido amniótico, este dependerá de la causa que lo ha producido (si es conocida), de la cantidad de líquido amniótico y del momento del embarazo en el que se encuentre la mujer.
Por ello, en el caso de que se haya identificado la causa del polihidramnios, se realizará el tratamiento adecuado de esta. En muchos casos no se encuentra una forma específica de tratar el filtrado glomerular fetal, especialmente si su causa es desconocida.
En algunos casos, se planteará hacer un amniodrenaje (especialmente, si el polihidramnios es severo o si la madre presenta sintomatología grave). Esta intervención consiste en realizar una aspiración de líquido amniótico con la finalidad de reducir su volumen. Este drenaje nunca se realiza después de la semana 35. Además, el amniodrenaje solo se realiza cuando el polihidramnios moderado o severo, con ILA superior a 30.
Por otro lado, es posible el uso de ciertos medicamentos para disminuir la cantidad de orina del bebé y, por tanto, el volumen de líquido amniótico. No obstante, estos fármacos se utilizan en circunstancias limitadas por los efectos adversos que pueden tener para el bebé. A partir de la semana 32 también se pueden emplear inhibidores de las prostaglandinas. Se trata de fármacos que provocan un menor filtrado por parte del feto, disminuyendo la cantidad de orina fetal. Estos fármacos también aumentan la reabsorción pulmonar y el paso de líquido amniótico a través de las membranas. Pese a ello, los fármacos inhibidores de las prostaglandinas pueden tener graves efectos secundarios en el feto, por lo que únicamente se aplican en casos muy particulares.
Finalmente, el especialista también valorará el momento más adecuado para el parto.
Posibles Complicaciones del Polihidramnios
Si el exceso de líquido amniótico no se controla, puede ocasionar algunas complicaciones en el embarazo. Esto podría desencadenar la salida de parte del condón umbilical, es decir, se produciría un prolapso. Además, es posible que el bebé no se encuentre en posición correcta para el parto. Por ello, sería necesario realizar una cesárea.
Ante una situación de exceso de líquido amniótico es muy probable que el parto sea prematuro. Por esta razón, en función del grado de polihidramnios y del desarrollo del feto, se puede adelantar el momento del parto.
Oligohidramnios
Oligohidramnios es el término médico para la alteración en la que el saco amniótico presenta una disminución del volumen de líquido amniótico respecto al que sería adecuado para el momento de la gestación.
Causas del Oligohidramnios
Las principales causas de la disminución de líquido amniótico en el embarazo suelen ser:
- Anomalías en el sistema urinario fetal u otras alteraciones fetales.
- Restricción del crecimiento intrauterino.
- Infección fetal por citomegalovirus.
- Embarazo que se prolonga (embarazo postérmino).
- Rotura prematura de membranas.
- Problemas y disfunciones en la placenta.
- Hipertensión arterial.
- Ciertos fármacos, como el ibuprofeno.
Diagnóstico del Oligohidramnios
Es cierto que el oligohidramnios puede sospecharse si el útero es más pequeño de lo que corresponde a la edad gestacional. No obstante, para el diagnóstico del oligohidramnios se realiza la medición del ILA por ecografía. El diagnóstico de oligohidramnios se establece con un ILA menor a 5 cm, lo que lleva al especialista a solicitar una serie de pruebas a la embarazada para tratar de averiguar las posibles causas.
Tabla Resumen: Polihidramnios vs. Oligohidramnios
| Condición | Definición | Causas Comunes | Diagnóstico |
|---|---|---|---|
| Polihidramnios | Exceso de líquido amniótico | Diabetes gestacional, anomalías fetales, embarazo múltiple | ILA ≥ 25 cm |
| Oligohidramnios | Disminución del líquido amniótico | Anomalías fetales, rotura prematura de membranas, problemas placentarios | ILA < 5 cm |
Preguntas Frecuentes
¿Qué pasa cuando hay mucho líquido amniótico?
Cuando hay un exceso de líquido amniótico en el embarazo, conocido como polihidramnios, pueden aparecer algunas complicaciones como: dificultad para respirar en la madre, rotura prematura de membranas, desprendimiento de placenta, parto prematuro, parto por cesárea y prolapso del cordón umbilical. Por este motivo, en el caso de diagnóstico de polihidramnios, el especialista hará un control exhaustivo el embarazo.
¿Cuándo debe acabar el embarazo si existe polihidramnios?
La recomendación general suele ser que el parto se produzca a partir de las 37 semanas en el caso de que el exceso de líquido amniótico ocasione síntomas en la embarazada. En cambio, si es un polihidramnios asintomático y leve, lo mejor será intentar finalizar el embarazo a las 40 semanas. aproximadamente.
¿El polihidramnios es peligroso para el bebé?
Cuando hay un exceso de líquido amniótico, el útero aumenta de tamaño. Esto puede provocar un parto prematuro o que se produzca la ruptura de la bolsa amniótica antes de tiempo. Ambas situaciones podrían conllevar a alteraciones fetales en el nacimiento.
¿Es normal tener mucho líquido amniótico en la semana 34 de embarazo?
Cuando se alcanza la semana 34 de embarazo, lo habitual es que el volumen de líquido amniótico haya aumentado.
