Una imagen muy extendida cuando pensamos en una madre o un padre cuidando de su bebé, es la de la canción de cuna. El chiquitín recogido en brazos de sus padres o durmiendo plácidamente en su cunita mientras le cantan o tararean una canción relajante. Cantar una canción para dormir al bebé es una práctica ancestral, pero ¿te has preguntado alguna vez por qué lo hacemos?
La música para bebés se ha convertido en un elemento esencial para acompañar su desarrollo desde el nacimiento. En este artículo, exploraremos la importancia y los beneficios de la música en el desarrollo del bebé, así como consejos prácticos para introducirla en su rutina diaria.
¿Qué beneficios tiene la música para los bebés? | Estimulación y educación musical
Beneficios Clave de la Música en el Desarrollo del Bebé
La música tiene muchos más beneficios de los que creemos en los primeros años de vida. Si en algo ayuda la música es en el desarrollo cognitivo, ya que estimula diferentes partes del cerebro. La música es uno de los estímulos que más actividad neuronal genera en nuestro cerebro, tengamos la edad que tengamos. En el caso de los peques de 0 a 3 años, contribuye al desarrollo cognitivo de su cerebro.
Desarrollo Cognitivo
Estimula el desarrollo integral y motor del niño: la música activa el cerebro, estimulando la actividad neuronal, mejora la escucha y el aprendizaje del habla en los bebés, lo cual es necesario para retener la información que nos llega o, más adelante, para una correcta lectura. Tiene la capacidad de activar todas las áreas cerebrales de forma simultánea.
Favorece el desarrollo cognitivo: Cantar una canción para dormir al bebé, estimula su atención, su concentración y su curiosidad, puesto que se interesará por lo que está escuchando y tratará de comprenderlo.
Estimulación Emocional
Gracias a la música los bebés pueden expresar y experimentar diferentes sentimientos y emociones. A través de melodías tranquilas pueden conseguir calmarse y relajarse cuando están angustiados. ¿Quién no ha visto a un bebé emocionarse y moverse al escuchar una canción? Una melodía puede despertar su deseo por bailar y expresar su felicidad. Esto, por supuesto, tiene grandes beneficios en su desarrollo.
Fomenta el desarrollo emocional: A través de las nanas para dormir al bebé, el pequeñín percibe seguridad, confianza y tranquilidad. Esto se traduce en niveles de estrés y ansiedad mucho más reducidos.
A nivel psicológico escuchar música potencia, desarrolla y estimula distintos sentimientos y emociones. A la larga, estos estímulos favorecen un mayor autocontrol debido a que se promueve la reflexión.
Para pequeños y mayores la música es un reflejo de las emociones. Escuchamos música según nuestro estado de ánimo. Así, a los peques les ayuda a identificar emociones, exteriorizarlas y aprender a controlar los estados de ánimo, aunque esto no es una tarea nada sencilla.
Coordinación Motora
La música les ayuda a mejorar su coordinación y fortalecer los músculos, favoreciendo un crecimiento saludable. Cuando escuchamos música, todo nuestro cuerpo se involucra gracias al seguimiento del ritmo y el baile. Esto hace que los peques mejoren su coordinación, su fuerza muscular y su sentido espacial.
Desarrollo del Lenguaje
Otro de los grandes beneficios de la música en los más pequeños es su contribución a la adquisición del habla y su capacidad comunicativa. Y es que la música es un gran aliado en el aprendizaje de nuevo vocabulario, incremento de la comprensión del idioma y mejora de la pronunciación. Además, permite repetir frases más largas y complejas gracias a su ritmo que los peques no reproducirían de otra manera.
Estimula el desarrollo del lenguaje: Al escuchar la voz de su madre o padre, el bebé se familiariza con los sonidos, las palabras y las estructuras del idioma. Y debes saber que cantar una canción al bebé es una extensión de, sencillamente, hablar constantemente a tu bebé.
Beneficios Sociales
Por último, la música tiene beneficios en la socialización de los peques. Ayuda a mejorar sus habilidades sociales y a relacionarse con otras personas cuando se comparten canciones o bailes.
Refuerza el desarrollo social: Otro beneficio muy relevante de cantar una canción para dormir a un bebé, es que mejora la relación y el vínculo afectivo entre los cuidadores y el peque.
Tipos de Música Recomendados para Bebés
En realidad, cualquier tipo de música está bien siempre que no le incomode. La música en su amplia diversidad (no solo la infantil o la clásica) transmite emociones, fomenta la creatividad y relaja al bebé.
Música Clásica y sus Efectos
La música clásica suele ser una de las más recomendadas, y es que en los años 90 se empezó a hablar y a estudiar el efecto Mozart. Esta teoría establece que la música de este compositor -o cualquier otro- nos beneficia a los adultos, pero en particular a los peques. La música de Mozart tiene cierta influencia en el comportamiento de los bebés, fomentando su desarrollo intelectual y creativo. Se han hecho pruebas con la música de otros autores, y no han dado los mismos resultados que las piezas de Mozart, al parecer tienen propiedades distintas y residen en los sonidos de sus melodías. Siendo más puros y precisos.
Entre las piezas más recomendadas de Mozart están la “Sonata para Dos Pianos en Re Mayor” o los “Conciertos para Violín 3 y 4”. Ambas tienen una frecuencia alta y como consecuencia, consiguen una mayor incidencia a nivel cognitivo.
Varios estudios han demostrado que escuchar ritmos clásicos estimulaba la producción de endorfinas o relajantes naturales en el cerebro.
Canciones de Cuna Tradicionales
Las canciones de cuna o nanas son ideales también para relajar al peque y conseguir que asocie una melodía con la hora del sueño. Si algo le gusta al ser humano son las rutinas, y a tu peque también 😉.
Además, le ayudan a comprender e interiorizar los diferentes momentos del día. ¡Al agua patos! Otro momento es la hora del baño o el momento de cambiarle el pañal.
Hay muchísimas canciones de cuna. Todas las culturas tienen las suyas, muchas veces asociadas a historias, tradiciones o creencias que se transmiten de generación en generación. Y, aunque cada bebé y cada familia es un mundo distinto y no siempre se pueden aplicar los mismos patrones, no todas las canciones son adecuadas para cantar a un bebé para dormir.
- Ritmo lento y suave: El ritmo de la canción debe ser acorde al ritmo cardiaco del bebé, que es más lento que el de un adulto.
- Melodía simple y repetitiva: La melodía de la canción debe ser fácil de recordar y seguir por el bebé, que se sentirá más cómodo con una estructura predecible.
- Letra sencilla y afectuosa: La letra de la canción debe ser comprensible y adecuada para el nivel de desarrollo del bebé.
Dicho esto, recuerda que siempre hay excepciones. Algunos bebés (y padres y madres) pueden preferir canciones populares que cumplan con las características del ritmo lento y la melodía simple, por ejemplo.
Música Instrumental Suave
La música de un arpa o una guitarra puede ayudar también a la relajación y al desarrollo del peque, por lo que es conveniente usarla durante las rutinas del día a día.
Consejos para Introducir la Música en la Rutina Diaria del Bebé
Tan importante es la música en el desarrollo del bebé que incluso, antes de nacer ya juega un papel de gran relevancia. Está demostrado que los fetos son capaces de escuchar la música y sentir las emociones que provoca en la madre.
La música debería estar presente en la vida de una persona ya desde antes de nacer. Después, es recomendable que el bebé escuche diferentes tipos de música en función de su edad, momento del día y estado.
Incorporar la música de estimulación temprana en la rutina diaria de tu bebé es sencillo y puede hacerse de diversas maneras.
- Pon música suave y relajante mientras alimentas a tu bebé.
- Las canciones de cuna son una excelente manera de calmar a tu bebé antes de dormir.
- Utiliza juguetes musicales y haz que tu bebé interactúe con ellos.
Haz que escuchar música sea algo natural, y no forzado. Es decir, trata de incorporarla en la rutina diaria mientras realiza otras actividades. Mientras juega aprovecha para poner música de fondo.
Además de escuchar música, es conveniente introducir juegos o canciones en su rutina. Esto ayudará al peque a reconocer ritmos, patrones, incluso a desarrollar el lenguaje, y el gusto por la música.
En la actualidad existen muchos juguetes con sonidos y melodías, pero no hace falta complicarse, siempre podemos recurrir al clásico sonajero de toda la vida, o a los juegos de manos como Los 5 lobitos.
