Más allá del parto y de las dudas que han causado 9 meses de cambios -en aquellos casos que no ha habido un nacimiento prematuro- tras el nacimiento del bebé las mujeres se enfrentan al interrogante de cómo alimentar al recién nacido.
La falta de información sobre la lactancia es uno de los principales problemas que las madres encuentran. En este sentido, son muchas las asociaciones que reivindican la necesidad de que los mitos desaparezcan y se comience a ofrecer información real.
Organizaciones como, por ejemplo, la Plataforma de Lactancia Informada, reivindican la modernización de la información que se ofrece a las madres.
Tanya Cuadros, coordinadora de la Plataforma, señala que no existe asesoramiento por parte de los profesionales y que se deja en manos de las madres la documentación sobre el tema. «Solo puedes obtener recursos en las clases de preparto y en muchos casos, eso ni siquiera ocurre. Todo depende de si tienes suerte encontrando una buena asesora de lactancia » apunta.
Según Cuadros, el primer paso para tomar una decisión en conciencia y con los datos necesarios pasa porque en España se creen protocolos de lactancia materna siguiendo las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud y de las diferentes asociaciones pediátricas.
«Protocolos actualizados que, además, estén en conocimiento de facultativos y profesionales ya que estos son los que tienen que aconsejar y orientar a las familias», indica.
Hay gente fantástica que se levanta por las mañanas y empuja el mundo hacia adelante, haciendo que las cosas pasen. Hoy os presentamos la fantástica iniciativa Plataforma Lactancia Infomada. Seguro que muchas de vosotras habéis visto alguna de sus publicaciones y quizá aún no tenéis claro quiénes son o qué están haciendo.
Me parece increíble que además, los medios de comunicación, sean cómplices de este grave atentado contra la salud pública. Y no, no exagero. La Organización Mundial de la Salud afirma que «todos los años se podría salvar la vida de unos 800.000 menores de cinco años si la lactancia materna de todos los menores de 23 meses fuera óptima».
Que cada mujer sea libre para elegir el camino que quiere seguir en la alimentación de sus hijos. Una mujer que da el biberón a su bebé porque le han dicho que su leche no alimenta no está actuando desde la libertad porque está siendo engañada.
Porque no nos merecemos, como mujeres y como madres, que la alimentación de nuestros hijos sea dirigida por los intereses de unos cuantos. Tomemos las riendas.
La Lactancia Materna como Prioridad de Salud Pública
La lactancia materna es una prioridad para la Salud Pública. En este módulo, vamos a analizar las tasas de lactancia en nuestro país y en el mundo y los factores influyentes que condicionan su evolución. Comenzaremos abogando por las iniciativas que protegen, promueven y apoyan la lactancia materna y posteriormente continuaremos describiendo las causas que producen el abandono de la lactancia desde un punto de vista de salud pública.
Lactancia materna: Guía completa para una experiencia exitosa
Iniciativa para la Humanización de la Asistencia al Nacimiento y la Lactancia (IHAN)
Cuenta con el respaldo de UNICEF y la OMS. Esta iniciativa fue lanzada por la OMS y UNICEF para que los hospitales, servicios de salud, y específicamente las salas de maternidad, conocieran y comenzaran a adoptar prácticas que protejan, promuevan y apoyen la lactancia materna exclusiva desde el momento del nacimiento.
Su marco de actuación es el territorio español, para aplicar el proyecto internacional conjunto de la OMS y UNICEF: “Baby Friendly Initiative (BFI)” así como otras iniciativas relacionadas.
En sus inicios, fue denominada Iniciativa Hospital Amigo de los Niños, pero el nombre cambió porque los hospitales que no adoptaran sus recomendaciones podrían entonces erróneamente ser considerados, enemigos de los niños. Difundiendo el conocimiento sobre lactancia natural en la sociedad y entre los profesionales de la salud.
La estructura y composición de la IHAN queda descrita gráficamente en la figura 1, donde observamos cómo se organiza en un comité central nacional, una coordinadora nacional y un comité ejecutivo, y distintos comités o secciones para llevar a cabo cada una de las líneas de actuación descritas anteriormente. Cada sección realiza las actividades específicas correspondientes a sus funciones.
Para llegar a alcanzar estos objetivos y finalmente conseguir la acreditación de un centro sanitario, la IHAN ha desarrollado como herramienta modelo de los Diez pasos a seguir para los hospitales y los Siete pasos para centros de salud. Estos pasos son los que un centro sanitario debe cumplir para conseguir acreditarse.
Estos siete o diez pasos constituyen un estándar para conocer en qué medida se cumplen los requisitos de cada centro sanitario que quiera acreditarse. Además de cumplir los 10 pasos, es obligatorio que los centros sanitarios conozcan y acaten el Código de Comercialización de Sucedáneos de la leche materna que será abordado en este capítulo, más adelante.
Conseguir la acreditación IHAN de una maternidad o un centro de salud es un proceso complejo, que exige trabajo y esfuerzo, por parte de los profesionales implicados y de la Dirección y Gerencia del centro sanitario. Para facilitarlo, la IHAN propone la aplicación escalonada de 4 fases progresivas para la acreditación.
Es importante tener en cuenta que el proceso de cambio de un hospital puede durar alrededor de 4 años, como se aprecia en el esquema de la figura 2. Requiere el compromiso de la autoridad sanitaria competente en esa área desde el primer momento.
Ésta debe apoyar todo el proceso y costear los gastos y tasas derivados de la evaluación para la acreditación del hospital. El tiempo máximo total del proceso de acreditación son 10 años.
Acreditación IHAN: Un Camino en 4 Fases:
- Fase 1D: Creación de una comisión de lactancia multidisciplinar.
- Fase 2D: Diseño de la Normativa de Lactancia escrita, adaptada a las características y necesidades de cada centro. Se desarrollará un plan de acción para investigar y descubrir cuales son las áreas de mejora, nombrar responsables de cada área y de cada actividad, programar cada actividad en el tiempo, delimitando el orden de las actividades y los tiempos de realización. Se llevará a cabo una determinación de las tasas de lactancia, siguiendo unas recomendaciones.
- Fase 3D: Es el momento de difundir la normativa elaborada entre profesionales y usuarios, y hacer la formación del personal sanitario.
- Fase 4D: El hospital pone en marcha todo el programa.
Una vez que el hospital o centro sanitario cumple estos requisitos, se cumplimenta el formulario de solicitud del certificado de la Fase 2D y la IHAN, tras evaluarlo, asesora al centro sobre las necesidades de mejora detectadas y el modo de abordarlas.
Una vez que se ha completado la formación del personal y se han redactado todos los documentos, el responsable del centro cumplimenta el formulario de solicitud de certificado de la Fase 3D.
Cuando se considera que el hospital está preparado y cumple todos los objetivos, contacta con la IHAN y cumplimenta el formulario de solicitud del certificado de la Fase 4D.
La IHAN y la autoridad competente proceden a la firma del Contrato de Evaluación Externa y acuerdan la fecha en la que se realizará la evaluación. La IHAN envía a un equipo de sus evaluadores quienes proceden a realizar la evaluación externa.
Si la evaluación es positiva, el hospital recibe la acreditación Hospital IHAN. Los hospitales acreditados son recogidos en el Registro IHAN, en la actualidad son 20 los que tienen la acreditación completa.
Para llevar a cabo todo el proceso de acreditación, existe información ampliada en la web de la IHAN, así como los datos de contacto para solicitar la acreditación de las distintas fases. Con respecto a los centros de salud, las fases son similares adaptadas a la atención primaria.
El Código Internacional de Comercialización de Sucedáneos de la Leche Materna
El Código Internacional de comercialización es el conjunto de medidas destinadas a proteger la lactancia materna de prácticas comerciales que son poco éticas. El Código de comercialización no trata de imponer la lactancia materna, sino de regular las prácticas comerciales de la industria para evitar el abuso y el engaño publicitario.
Busca proteger a todas las madres y a sus hijos de las prácticas inapropiadas de comercialización y publicidad. Debemos informar a las madres, y respetar su decisión informada. Todas las madres deben recibir la información adecuada por parte del personal sanitario, que tiene que estar libre de influencias comerciales.
Esta publicidad ya les llega a las familias por otros medios, porque se encuentra en revistas para padres, en televisión, redes sociales… pero también puede estar presente en las maternidades, introducida por medio de regalos, descuentos, suscripciones… y los profesionales sanitarios no debemos ser los vectores de su transmisión.
Todos estos instrumentos pueden hacer creer a una mujer que la fórmula es tan buena, o incluso mejor, que la leche humana. Un ejemplo de esto son las cajas regalo, que existen todavía en muchos hospitales, donde se regala a las familias un biberón, un chupete, el agua para los biberones, muestras varias que incumplen las normas del Código.
Las casas comerciales invierten mucho dinero en publicidad porque a cambio obtienen grandes beneficios.
El Código se aplica a la comercialización de todo tipo de productos en relación con la alimentación infantil: sucedáneos de la leche materna (incluidas todas las preparaciones para lactantes de tipo sólido, líquido, o en polvo) y otros productos de origen lácteo, alimentos y bebidas, incluidos los alimentos complementarios administrados con un biberón, cuando están comercializados o cuando se indique que pueden emplearse, con o sin modificación, para sustituir de forma parcial o totalmente a la leche materna.
La publicidad y otras formas de promoción de los sucedáneos de la leche materna, dirigida al público en general, incluido aquí el contacto directo entre el personal comercial de las compañías o empresas y las madres o futuras madres.
En relación con el etiquetado de los productos destinados a la alimentación infantil, el Código de comercialización también emite unas normas específicas. Ni el envase, ni la etiqueta, ni las cajas deben llevar imágenes de lactantes o niños pequeños.
Tampoco ilustraciones o textos que puedan idealizar el uso del producto. No pueden aparecer ni emplearse términos como «humanizado», «maternizado» o palabras parecidas que puedan hacer pensar que sea igual o superior a la leche humana. Además, todos estos productos deben incluir las instrucciones completas sobre la correcta preparación y los riesgos que puedan aparecer, de hacerlo de forma inadecuada.
A pesar de todas las normas del Código, y los esfuerzos por adoptarlo, en el medio sanitario se incumple de forma reiterada, de una forma u otra.
Importancia del Alojamiento Conjunto (Rooming-in)
Uno de los factores clave, tanto en el inicio, como en el mantenimiento de la lactancia materna, es no separar a la madre de su lactante. El rooming-in o alojamiento conjunto no es más que el hecho de tener al bebé en la misma habitación que la madre, y no separarlos durante toda su estancia hospitalaria.
Es una práctica natural y sencilla que aporta múltiples ventajas, tanto a nivel fisiológico, como psicológico, para madre e hijo, además de ser por supuesto, un derecho del niño y de su familia.
En España, en los últimos quince años se han ido creando guías de práctica clínica y documentos del Ministerio de Sanidad que abogan por la salud materno infantil. En el año 2007 se aprobó la elaboración de la “Estrategia de atención al parto normal del Sistema Nacional de Salud” y se editó por el Ministerio de Sanidad, el primer documento basado en evidencia científica de atención al parto normal en España.
En 2010, el nuevo Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, publicó las guías de “Práctica clínica de atención al parto normal” y «Cuidados desde el nacimiento: Recomendaciones basadas en pruebas y buenas prácticas», documentos también basados en evidencia científica y orientados a que los profesionales identifiquen buenas prácticas y evidencias para recomendar su aplicación al cuidado y la atención al recién nacido, abordando los aspectos relacionados con el recién nacido sano y su cuidado, desde el mismo momento del nacimiento hasta la primera semana de vida.
En 2011, este mismo Ministerio, elaboró y distribuyó el documento «IHAN: Iniciativa para la Humanización de la Asistencia al Nacimiento y la Lactancia. A finales del año 2017, se publica por el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales, e Igualdad, una nueva “Guía de práctica clínica sobre lactancia materna” dirigida a los profesionales sanitarios siguiendo las recomendaciones IHAN y actualizando las guías previas en concepto de lactancia.
La práctica del alojamiento conjunto permite que la madre y el recién nacido permanezcan juntos las 24 horas del día, durante la estancia en el hospital, desde inmediatamente después del nacimiento.
La práctica del contacto piel con piel, entre la madre y el recién nacido tiene grandes beneficios para ambos ampliamente demostrados y ya tratados en este curso. Muchos de los hospitales ya han cambiado sus rutinas y han instaurado el protocolo de manipulación mínima del recién nacido, que retrasa todas las medidas de profilaxis, el peso y exploración del pediatra hasta después de un contacto piel con piel no interrumpido, entre 1-6 horas.
Organizaciones de salud nacionales e internacionales recomiendan la realización del contacto piel con piel precoz tras los partos vaginales, y también en las cesáreas siempre que las condiciones de madre e hijo así lo permitan.
Una situación cada vez más frecuente en nuestro país -alrededor del 8% de los nacimientos, son los partos prematuros. Estos recién nacidos deben ser ingresados en una Unidad de Neonatología.
En la actualidad se recomienda que las unidades estén abiertas 24 horas a los padres, pero la realidad es distinta, solo el 30 % de los hospitales sigue esta línea.
Los cuidados centrados en el desarrollo aplicados a los recién nacidos ingresados en cada unidad neonatal, son una serie de intervenciones médicas y de enfermería dirigidas a disminuir el estrés y el sufrimiento del niño, a favorecer su desarrollo neurológico y emocional, y a facilitar la integración de los miembros de su familia en sus cuidados.
Para su aplicación, se han seguido diferentes abordajes: control de los factores ambientales, por ejemplo: la luz y el ruido; por otro lado, técnicas específicas de apoyo del comportamiento, como la succión no nutritiva, la contención motora y la prevención activa del dolor con medidas no farmacológicas.
Fuera del periodo neonatal inmediato, hay situaciones en las que la madre que está lactando se encuentra enferma, o precisa analíticas, pruebas diagnósticas y exploraciones, incluso a veces, un ingreso hospitalario. En estos casos la lactancia materna no se debería interrumpir, siempre que sea posible por la situación clínica de la madre.
Es importante respetar la decisión de cada mujer de seguir amamantando a su hijo, independientemente de la edad que tenga el niño. Si la madre debe ingresar, se debe facilitar el alojamiento conjunto de la madre e hijo, procurando siempre que sea posible, que en la habitación no haya otras personas ingresadas.
Si la madre precisa tomar medicamentos, se debe consultar la compatibilidad de fármacos con la lactancia, revisando la mejor evidencia disponible (www.e-lactancia.org) y nunca, dejar de tratar la afección de la madre por ser lactante, y tener miedo a usar determinados tratamientos requeridos.
Si se requiere la separación temporal de la madre y el hijo, por intervención quirúrgica, pruebas complementarias largas u otros motivos de salud graves, es recomendable proponer y facilitar la extracción de leche con antelación, explicar la importancia de almacenarla debidamente etiquetada, y conservarla en frio (congelada o refrigerada, según el tiempo previsto de almacenamiento), para poder alimentar al niño mientras la madre está ausente.
