Los frutos de mar son un alimento imprescindible en las mesas de Navidad. Por eso, cada año buscamos asegurar la calidad a un precio lo más contenido posible. Galicia tiene una costa inmensa en la que los cabos y los faros se intercalan con las rías, y tiene marisco, rico a rabiar.
En estos tiempos en los que se da tanto valor a los alimentos auténticos, los mariscos de la ría son los reyes del mambo. ¿Quieres tenerlos a tu alcance? En Mordeste es realmente fácil comprar marisco gallego a domicilio.
Creemos que si algo hemos aprendido ha sido que lo más importante es poder compartir momentos de calidad con las personas que más amamos. Queremos que la comida sea de 10 y entendemos que no siempre sea fácil saber qué preparar.
Para que esos momentos valgan la pena, hemos seleccionado los nueve mariscos que más nos piden en estas fechas. Nos ha costado dejar fuera de la lista las langostas, navajas, escupiñas, volandeiras, bígaros, santiaguiños, berberechos, erizos de mar, mejillones o incluso las ortiguillas de mar.
A continuación, te presentamos una selección de los mariscos más destacados para disfrutar en Navidad, junto con consejos y sugerencias para su preparación:
El Mejor Marisco para la Cena de Navidad
MARISCADA, TODOS TRUCOS COCINAR PLANCHA
Centollas de la Ría
En Galicia las tomamos calientes porque aquí decimos que saben el doble que frías. Nos limitamos a cocer el marisco rey muy poco, con agua y sal. Hay una costumbre muy generalizada de echarle laurel pero no creemos que haga falta. No encontrarás nuestras centollas expuestas en un expositor sino vivas en nuestras cetáreas hasta el momento de sacarlas del agua para preparar tu pedido.
Bogavante Azul
Cocidos enteros o bien a la plancha abiertos por la mitad están buenísimos. Puedes sacar su carne y preparar una excelente ensalada. También están muy buenos con arroz. E incluso con un gazpacho. Si eres cocinillas aventúrate con el bogavante al humo con salsa de cítricos. Nuestros bogavantes vivos estarán coleteando en nuestras cetáreas hasta el momento del envío a tu casa.
Almejas Finas
Son muy agradecidas en cocina ya que lo mismo pueden ser protagonistas -en crudo o a la marinera, su preparación más emblemática- como pueden ensalzar el sabor de pescados o arroces. Aunque las almejas a la marinera sean originarias de las rías baixas, una de las recetas que más nos pirra para Navidad es el clásico de la cocina asturiana, las fabes con almejas.
Para estas fiestas te aconsejamos la almeja fina (por su sabor y porque es la que menos se reseca) en su tamaño gordo ya que tiene más carne, y la fina cuchillo para los que aman degustarla en crudo con un chorrito de limón.
Ostras Gallegas
Un escritor gallego, Álvaro Cunqueiro, dijo: -La ostra es un manjar esencial para abrir una mariscada. Tiene un sabor espiritual, que es como una saudade del mar -. La ostra gallega suele comerse cruda, al natural y acompañada con críticos como la lima, el yuzu y el limón. Si quieres un cítrico que le dé algo más de sofisticación, prueba las ostras con caviar cítrico.
Las ostras, como los percebes y los camarones, son de los mariscos más fáciles y rápidos de preparar y lo mejor es que, al ser cultivadas, su precio se mantiene estable todo el año.
Nécoras de Batea
Aunque lo normal es consumirlas cocidas muchos cocineros dicen que como mejor están es a la brasa. Una de las recetas más populares en Navidad es la famosa crema de nécoras. Una maravilla que destapa toda la potencia del mar para que entres con buen pie en los primeros platos y reivindiques el marisco de cuchara.
Las nécoras de batea son las más codiciadas. Son nécoras que se capturan en las bateas de mejillones. Andan por los fondos y suben a las cuerdas para alimentarse de mejillones, de algas, de pequeños cangrejos y de erizos.
Cigalas Frescas
Bien es cierto que la plancha le va a las piezas grandes. Las terciadas resultan mejor cocidas. Usa las cabezas y cáscaras para fondos, vinagretas, salsas o mayonesas. Resérvalas en Nochevieja y haz un caldo con un poco de zanahoria, puerro y cebolla dorados y hervidos durante 25 minutos que te servirá para la comida de Navidad.
Tenemos las cigalas vivas en todos los tamaños. ¿En un apuro? Pide nuestras cigalas cocidas a bordo, listas para comer y más económicas.
Percebes Gallegos
Hay quien los prefiere calientes, recién hervidos, y quien opta por tomarlos templados. Personalmente los prefiero templados. Una cosa es clara y es que preparar percebes es tan fácil como poner agua a hervir y esperar.
Los percebes gallegos, batidos por el oleaje, tienen un sabor característico que no tienen los de Marruecos o los portugueses, mucho más largos, delgados y de menor coloración. La oferta del percebe depende mucho de las condiciones climatológicas, pero bien sabemos que merecen la espera.
Camarones Gallegos
Pequeño pero exquisito, el camarón gallego tiene una carne prieta y sabrosa. Aunque el precio es caro, la verdad es que cunde mucho y con poca cantidad puedes pedir que te llevemos a casa un entrante de lujo para la cena de Nochebuena. Cocer el camarón es casi tan fácil como el percebe.
Una opción más asequible: el camarón atlántico.
Vieiras Gallegas
Puedes saltear ligeramente las de tamaño pequeño. El cocinado leve potencia el sabor de las vieiras, tienen que quedar doradas por fuera y el interior translúcido.
Vieiras y jamón (en virutas) maridan muy bien. Además, las grandes por su tamaño son pura belleza en el plato. Ya sabes, si el arroz te queda pegado, nunca te ha salido bien un huevo frito o si no conoces el por qué de la mayoría de los utensilios que tienes en la cocina, aún hay esperanza. Preparar el marisco no es complicado y con tu pedido recibirás nuestra guía con un montón de trucos para hacerlo.
Percebes: Un Tesoro del Mar
Los percebes, conocidos científicamente como Pollicipes pollicipes o Mitella pollicipes, son crustáceos cirrípedos que se adhieren a las rocas en zonas intermareales. En los países de habla catalana, se les conoce por “pies de cabrito”.
Se explotan sobre todo desde Galicia y Asturias, Cantabria, País Vasco, Portugal, Chile, Canadá y Francia, siendo la costa gallega uno de los mejores lugares para esta especie. Se recogen manualmente en las rocas situadas en la zona intermareal de las rías, acantilados, islas, etc., con riesgo considerable para los operarios, localmente llamados "percebeiros" o "Lanpernari".
Tipos de Percebes
Los expertos distinguen dos clases de percebes: los de sol y los de sombra o aguarones. Los primeros se desarrollan en zonas soleadas y se distinguen por su pedúnculo corto y grueso, mientras que los segundos tienen un cuerpo más largo y delgado y mayor contenido en agua.
Cómo Cocinar los Percebes
Antes de cocerlos hay que lavarlos bien en agua fría, después llevar agua de mar o salada a ebullición en una cazuela y cuando esté hirviendo se introducen los percebes, entonces se retira la cazuela del fuego y se deja cocer dos minutos, así se conservarán todas sus cualidades.
Un truco para poder separar fácilmente la piel del pedúnculo es colocarlos en un recipiente hondo cuando los retiremos del agua en la que se han cocido y los cubramos con un paño que concentrará el vapor.
Valor Nutricional
Los percebes contienen unas 60 calorías por 100 gr., y aportan un gran contenido en vitaminas B1 y B2, potasio y otros minerales, además de un bajo contenido en grasas.
Navajas a la Plancha: Un Delicado Manjar Gallego
Las navajas son moluscos bivalvos, animales que viven en el interior de una concha estrecha y alargada, que les da nombre. Se engloban como marisco y se pueden consumir durante todo el año, ya que a diferencia de otras especies, no existe veda para ellas.
Lo ideal para preparar navajas a la plancha es comprar marisco gallego y que las navajas estén vivas. En este caso, nada más comprarlas, deben meterse en agua con sal, para que no se deshidraten.
Preparación de las Navajas
- Prepara un recipiente estrecho y alto con agua y sal (unos 35 gramos por litro).
- Mete las navajas 'de pie' y deja que desbaben durante un par de horas.
- Pela y trocea los dientes de ajo.
- Lava y seca el perejil fresco y coge un puñado de hojas.
- Pon en el vaso de la batidora los ajos, el perejil y un chorro de aceite de oliva.
Cocinar las Navajas a la Plancha
- Pon en la sartén un poco de sal gordo y, sobre ésta, un chorrito de aceite de oliva.
- Mientras se calienta, escurre y seca las navajas.
- Cuando esté bien caliente, pon las navajas en la sartén y deja que se hagan. Sólo necesitan un minuto por cada lado.
¿Por qué se pone sal en la sartén? Esta receta de navajas a la plancha está hecha en colaboración con Mariscos O'Grove, una empresa gallega con más de 20 años de experiencia en el sector, que comercializa, a través de su web, marisco y pescado de las Rías Baixas.
Aprovechamiento de los Restos de Navidad
¿Otro año con restos de Navidad? Pero en lugar de encontrarnos con un problema, podemos aprovechar la situación y emplear los restos de Navidad en nuevas recetas con las que comenzar el año con buen pie. Incluso podemos darle una vuelta a platos cocinados para transformarlos en otros distintos.
Recetas para Aprovechar los Restos
- Merluza en salsa de almendras: Cocer los huevos, cortarlos por la mitad, añadir harina para sellarlos. En una cazuela, poner aceite de oliva, colocar los huevos boca abajo, verter la salsa de almendras, añadir agua, vino blanco y laurel, y cocinar a fuego lento.
- Cordero: Montar un plato con espaguetis y los restos de cordero, añadiendo queso parmesano en lascas y frutos secos.
- Zarzuela de corvina y marisco: Pelar los gambones y reservar los cuerpos. Lavar las cabezas y las peladuras y escurrir para dorarlas en una sartén. Añadir el coñac y dejar cocer hasta que se evapore el alcohol. Triturar las cabezas con un pasapurés y reservar. Lavar y cortar en rodajas el puerro y la zanahoria y rehogar unos 10 minutos en la olla. Añadir la salsa de tomate y remover. Incorporar 2 cucharadas de harina mezcla y dejar que se dore. Ahora, añadir el caldo de pescado y dejar cocer unos 15 minutos. Dorar los gambones en una sartén con aceite y añadir a la olla. Cocer unos minutos y agregar la nata, mezclando bien y bajando el fuego.
- Consomé navideño: Los ingredientes del consomé piden a gritos unas croquetas: taquitos de jamón ibérico, huevo, muslo y carcasa de pollo, ternera, ajo, zanahoria y cebolla. Hazte una buena masa con estos ingredientes y una bechamel casera, dales la forma deseada, pasa por huevo y pan rallado.
- Lomo relleno: En este caso, los restos de Navidad de este plato de lomo relleno se convertirán en una sorprendente empanada de beicon, jamón, champiñones, pasas y ciruelas.
- Jamón: Aunque al jamón no le hace falta acompañamiento para disfrutarlo puedes hacer con él muchas recetas de aprovechamiento, como este soufflé de queso y jamón.
- Carne de cerdo: Un pastel de patata y carne. Necesitarás picar la carne de cerdo que tengas en la nevera entre los restos de Navidad y, además, 1 cebolla, 1 pimiento verde, 2 zanahorias, 4 tomates y 6 patatas.
- Uvas y frutas: Galletas tipo María, mantequilla, leche, azúcar, yema de huevo, maicena, agua, gelatina uvas y frambuesas (u otras frutas que quieras).
- Turrón blando: Hazte con ella y prepara una tarta de turrón y galletas.
Caldereta de Cordero: Una Receta Tradicional
Si quieres incluir la carne de cordero en tu dieta y disfrutar de todos sus beneficios, no te pierdas el paso a paso de esta receta de caldereta de cordero tradicional.
Ingredientes
- 1 kg de cordero (pierna, paletilla o cuello) cortado en trozos medianos
- 2 cebollas grandes, picadas
- 4 dientes de ajo, picados o laminados
- 2 pimientos rojos, cortados en tiras (opcional)
- 400 g de tomate triturado o rallado
- 2 patatas grandes, cortadas en gajos o chascadas (rotas para que suelten el almidón)
- 150 ml de vino blanco seco
- 1 litro de caldo de carne (o agua)
- 1 cucharadita de pimentón dulce (de La Vera, si es posible)
- 1 hoja de laurel
- Unas ramitas de tomillo fresco (opcional)
- Aceite de oliva virgen extra
- Harina para rebozar ligeramente la carne
- Sal y pimienta negra recién molida al gusto
- Perejil fresco picado para decorar (opcional)
Cómo Hacer Caldereta de Cordero, Paso a Paso
- Prepara la carne. Salpimentamos los trozos de cordero y los pasamos ligeramente por harina. Esto ayudará a que la carne se dore mejor y la salsa espese.
- Dora el cordero. En una cazuela grande o caldero con un buen chorro de aceite de oliva, doramos los trozos de cordero a fuego vivo hasta que estén dorados por todos los lados. Retíralos y resérvalos.
- Sofríe las verduras. En el mismo aceite donde has dorado el cordero (añade un poco más si es necesario), pocha la cebolla picada y los ajos a fuego medio hasta que estén transparentes. Si usas pimiento, añádelo y sofríe hasta que esté tierno.
- Añade el pimentón y el tomate. Incorpora el pimentón dulce y remueve rápidamente durante unos segundos para que no se queme (podría amargar). Inmediatamente, añade el tomate triturado o rallado. Cocina el sofrito durante unos 5-10 minutos, hasta que el tomate haya reducido y oscurecido ligeramente.
- Incorpora el cordero y el vino. Vuelve a añadir los trozos de cordero a la cazuela. Vierte el vino blanco y sube el fuego para que el alcohol se evapore. Deja que hierva durante un par de minutos.
- Cubre con caldo y cocina a fuego lento. Añade el caldo de carne (o agua) hasta cubrir la carne, la hoja de laurel y el tomillo (si lo usas). Lleva a ebullición, luego baja el fuego al mínimo, tapa la cazuela y cocina a fuego lento durante al menos 1 hora y 30 minutos, o hasta que la carne de cordero esté muy tierna y se deshaga. El tiempo puede variar según la parte del cordero utilizada y el tamaño de los trozos. Remueve ocasionalmente para que no se pegue.
- Añade las patatas. Pasado este tiempo, incorpora las patatas chascadas. Sazona con sal si es necesario. Continúa la cocción a fuego lento, sin tapa, durante otros 20-30 minutos, o hasta que las patatas estén tiernas y la salsa haya espesado a tu gusto.
- Reposo y servicio. Una vez que el cordero y las patatas estén tiernos, retira del fuego y deja reposar la caldereta durante unos minutos antes de servir. Esto permite que los sabores se asienten. Sirve caliente, espolvoreado con perejil fresco picado si lo deseas.
Los Consejos del Chef Maldonado
- Marinado: Para un sabor más profundo, puedes marinar el cordero en vino blanco y algunas hierbas aromáticas durante unas horas antes de cocinarlo.
- Picada final (opcional): Algunas recetas tradicionales incluyen una picada de ajo frito, pan frito (o almendras tostadas) y perejil, que se añade al final de la cocción para espesar y enriquecer la salsa.
- Variantes: Puedes añadir otras verduras como zanahoria o guisantes. Para una caldereta de cabrito, el proceso es muy similar.
- Caldereta de pescado/marisco: Si prefieres una caldereta de pescado o marisco, los ingredientes cambian a pescado blanco (merluza, rape), mariscos (gambas, mejillones, almejas), patatas y un fumet de pescado como base, con un sofrito de cebolla, ajo, tomate y pimentón. La cocción es mucho más corta.
Pie de Cerdo: Un Tesoro de la Cocina Tradicional
El pie crudo de cerdo ecológico es un producto muy valorado en la cocina tradicional por su increíble sabor y textura gelatinosa. Es ideal para preparar cocidos, caldos, estofados o incluso a la brasa.
Preparación
En una sartén, sofríe la cebolla y el ajo picados. Incorpora los pies de cerdo cocidos y el vino blanco.
Opiniones
- 🍽️ ¡Un manjar de la cocina tradicional!
- 📝 Carmen (Barcelona, Cataluña) 🌟🌟🌟🌟🌟 "Los hice con garbanzos y quedaron espectaculares.
- 📝 Luis (Madrid, España) 🌟🌟🌟🌟🌟 "Producto de primera, ideal para guisos.
- 📝 Manuel (Sevilla, España) 🌟🌟🌟🌟🌟 "Sabor increíble, como los que hacía mi abuela.
Cada pie de cerdo pesa 500 gramos aproximadamente, lo presentamos crudo y partido por la mitad.
