Esperanza de Vida al Nacer en Estados Unidos: Análisis y Tendencias

La esperanza de vida es un indicador crucial de la salud y el bienestar de una población. A nivel mundial, este indicador varía significativamente entre países y regiones, reflejando diferencias en el acceso a la atención médica, las condiciones de vida y otros factores determinantes. En este artículo, nos centraremos en la esperanza de vida al nacer en Estados Unidos, analizando su evolución reciente, comparándola con otros países y examinando los factores que influyen en las tendencias observadas.

Estudio demuestra cómo alargar la esperanza de vida con hábitos de vida saludable

Tendencias Recientes en la Esperanza de Vida en Estados Unidos

Estados Unidos empieza a recuperar parte del terreno perdido. La expectativa de vida en la primera potencia mundial aumentó en 2023 hasta los 78,4 años de edad, acercándose a los niveles previos a la pandemia, de acuerdo a un informe de los Centros de Control y Prevención de Enfermedades de EEUU (CDC, por sus siglas en inglés). En el dato ha influido el descenso de las muertes por Covid y por sobredosis de droga. La nueva cifra de 2023 significa una recuperación y una mejoría de 0,9 años con respecto a 2022.

Sin embargo, si miramos la evolución de la Esperanza de Vida en Estados Unidos en los últimos años, vemos que ha subido respecto a 2021 en el que fue de 76,33 años, al contrario de lo que ocurre respecto a 2012, en el que estaba en 78,74 años.

Como era de esperar, la recuperación está siendo tan acelerada como lo fue el dramático descenso en la esperanza de vida en los años duros de la pandemia. De los 78,8 años de media en EEUU en 2019 se pasó a los 76,4 años de 2021. Entre los varones, el índice mejoró en un año frente a los 0.9 de las estadounidenses. Aún así, las mujeres tienen una mejor esperanza de vida que los hombres: 81,1 años frente a 75,8.

Pese a la tendencia positiva, preocupa entre los expertos que ese progreso se esté frenando, de acuerdo a los datos preliminares sobre lo registrado en 2024. Elizabeth Wrigley-Field, investigadora de la Universidad de Minnesota, indicaba a la agencia AP que el país está atravesando por un estancamiento dentro esa mejoría, con un panorama de normalidad que es peor de lo que era antes de la pandemia.

El objetivo es superar el mejor dato registrado hasta ahora, el de 2014, cuando la esperanza de vida alcanzó los 78,4 años al nacer. En el escalafón mundial, EEUU está lejos de aparecer en las primeras posiciones, con mucho terreno por delante para alcanzar los niveles de Singapur, Japón o Canadá.

En 2023, la esperanza de vida en Estados Unidos subió hasta llegar a 78,39 años. Ese año la esperanza de vida de las mujeres fue de 81,1 años, mayor que la de los hombres que fue de 75,8 años. Estados Unidos ha ascendido en el listado de los 195 países de los que publicamos la Esperanza de vida y ha pasado de ocupar el puesto 51 en 2022 al 49 en 2023. Esto quiere decir que sus habitantes tiene una esperanza media-alta, en lo que respecta al resto de los países.

En 2022 la esperanza de vida en Estados Unidos subió hasta llegar a 77,43 años. Ese año la esperanza de vida de las mujeres fue de 80,2 años, mayor que la de los hombres que fue de 74,8 años. Estados Unidos ha empeorado su situación respecto a los 195 países de los que publicamos la Esperanza de vida y ha pasado de ocupar el puesto 50 en 2021 al 51 en 2022. Esto quiere decir que sus habitantes tiene una esperanza media-alta, en lo que respecta al resto de los países.

En 2020 la esperanza de vida en Estados Unidos cayó hasta situarse en 76,98 años. Ese año la esperanza de vida de las mujeres fue de 79,9 años, mayor que la de los hombres que fue de 74,2 años. Estados Unidos ha empeorado su situación respecto a los 195 países de los que publicamos la Esperanza de vida y ha pasado de ocupar el puesto 46 en 2019 al 54 en 2020. Esto quiere decir que sus habitantes tiene una esperanza media-alta, en lo que respecta al resto de los países.

EEUU mantuvo una mejora constante desde 1960, cuando su esperanza de vida media se situaba en 70. Para 1985 se situaba en 75, y para 2015 ya había alcanzado los 79 años.

Los problemas cardíacos siguen siendo la principal causa de muerte en EEUU, con 167 fallecidos por cada 100.000 habitantes. Le siguen el cáncer, accidentes de diversa índole, infartos, problemas respiratorios, Alzheimer y diabetes. En décimo lugar de la lista sigue figurando el Covid 19, aunque haya dejado de ser motivo de alarma entre la población y de su día a día. Esos 12 fallecidos por cada 100.000 habitantes son una cuarta parte de lo que eran en 2022, cuando todavía ocupaba un cuarto puesto en la lista de causas de muerte a nivel nacional.

La otra buena noticia es el descenso de las víctimas de sobredosis de drogas, con un 4% menos entre 2022 y 2023. La caída, de 32,6 muertes por cada 100.000 personas en 2022 a 31,3 en 2023, supone la primera disminución en más de cinco años. Se antoja como un respiro en la grave crisis del fentanilo, la droga sintética que lleva años causando estragos en muchas ciudades de EEUU.

Tabla: Esperanza de Vida en Estados Unidos (Años Seleccionados)

Año Esperanza de Vida (Total) Esperanza de Vida (Mujeres) Esperanza de Vida (Hombres)
2012 78.74 - -
2015 79 - -
2019 78.8 - -
2020 76.98 79.9 74.2
2021 76.33 - -
2022 77.43 80.2 74.8
2023 78.4 81.1 75.8

Comparación con Otros Países

En el escalafón mundial, EEUU está lejos de aparecer en las primeras posiciones, con mucho terreno por delante para alcanzar los niveles de Singapur, Japón o Canadá. Según datos que publica la CIA, Mónaco ocupa el primer puesto a nivel mundial, con una esperanza de vida de 89,8 años.

La muestra más flagrante de que la dieta pesa más que la economía en la supervivencia es el ejemplo de Estados Unidos, que, en datos de la OMS y también de la OCDE, tiene una esperanza de vida extremadamente baja (78,7 años) con respecto a los países más desarrollados, todos por encima de los 83 años. Por ello, y a pesar de ser un país rico, se encuentra en la posición 43 de esperanza de vida en el mundo y se pronostica que descienda a la posición 64 en los próximos años. Otros casos claros serían los de Bulgaria y Rumanía, países donde la esperanza de vida media de los hombres apenas supera los 71,7 años.

China ha mejorado la esperanza de vida de sus habitantes hasta alcanzar a EEUU. El medio ‘Quartz’ incluso llega a poner en 2020 a China por encima de EEUU, con 70,1 años de esperanza vital. Esa misma cifra es ofrecida por la agencia de Centros de Control de Prevención de Enfermedades (CDC) estadounidense.

Tabla: Países con Mayor Esperanza de Vida (2026)

A continuación, se presenta una tabla con los países que lideran el ranking de esperanza de vida a nivel mundial:

Clasificación País Esperanza de Vida (Ambos Sexos) Esperanza de Vida (Mujeres) Esperanza de Vida (Hombres)
1 Mónaco 86,73 88,85 84,78
2 San Marino 86,03 87,44 84,54
3 Hong Kong 85,9 88,51 83,22
4 Japón 85,15 88,18 82,13
5 Corea del Sur 84,64 87,51 81,56
61 Estados Unidos 79,76 82,23 77,39

Factores que Influyen en la Esperanza de Vida en Estados Unidos

Uno de los riesgos sobre los que alertan los médicos especialistas en endocrinología y nutrición es la “americanización” de nuestra dieta, con exceso de comida precocinada y fast food. De acuerdo con las predicciones de su grupo, los mayores riesgos para la salud mundial en un futuro próximo son el consumo de tabaco y alcohol, la diabetes, la hipertensión arterial y la obesidad. Y salvo en lo que se refiere al tabaco y el alcohol, la nutrición está en la génesis de todas esas patologías.

Entre los grupos étnicos también hay diferencias. Las 10 principales causas de muerte en 2016 fueron las mismas que en 2015, pero hubo cambios de posición. En un segundo informe publicado, ‘Muertes por sobredosis de droga en los Estados Unidos, 1999-2016’, pone de manifiesto uno de los problemas de salud que más preocupan a los estadounidenses, como son el aumento de las adicciones a los opiáceos y sus consecuencias. La tasa de muerte por sobredosis de estos potentes analgésicos que se venden bajo receta médica pasó de 0,3 por 100.000 habitantes en 1999 a 6,2 en 2016 y el promedio anual de crecimiento de la tasa para los años 2013 a 2016 fue del 88 %.

En Estados Unidos (ejemplo paradigmático de cómo de malo es recortar en servicios públicos) la esperanza de vida cayó de 78,8 años en 2019 a 76,1 años en 2021, con (además) variaciones significativas según grupos étnicos. Este fenómeno ha sido atribuido en parte a lo que algunos autores denominan las “muertes de desesperación”. Estas serían las muertes por suicidios, sobredosis de drogas y enfermedades relacionadas con el alcohol, que afectan principalmente a comunidades con menores ingresos y menor acceso a servicios de salud.

Uno de los factores clave en la desigualdad de la esperanza de vida es el nivel educativo. En España, se ha comprobado que las personas con educación superior no solo viven más años, sino que también tienen más años de vida saludable. Esta cuestión se entiende mucho mejor con datos: los hombres con estudios universitarios tienen una esperanza de vida de 20,4 años después de cumplir los 65; por su parte, los hombres que no han estudiado más allá de la educación primaria tienen una esperanza de vida de 18,2 años después de los 65. Además, esta diferencia no parece recortarse, sino todo lo contrario: un estudio de la OCDE sobre 13 países confirma que las desigualdades en la esperanza de vida han aumentado.

Por otra parte, la pandemia acentuó las desigualdades existentes, lo que nos indica que no todas las clases socioeconómicas respondeb igual ante las crisis (sanitarias, económicas o de otro tipo).

Recomendaciones para Mejorar la Esperanza de Vida

Vamos, a quienes sufren más. Pero no es un factor exclusivo de Estados Unidos; en Inglaterra, un informe reciente destaca que la desigualdad en salud sigue siendo un problema crítico. Para abordar estas desigualdades, desde mi perspectiva es esencial implementar políticas integrales que no solo garanticen el acceso a la salud, sino que también reduzcan estos determinantes sociales que afectan la longevidad.

Algunas medidas clave incluyen la ampliación de la cobertura de salud universal, entre las que quizá también haya que incluir cuestiones como la salud bucodental. También será necesario reducir las brechas en educación y empleo y entender, por fin, que la educación salva vidas. Sin duda, habrá que fomentar políticas de prevención y promoción de la salud, prestando atención también a la salud mental y previniendo las referidas muertes por desesperación, que tanto sufrimiento causan (entre quienes las cometen, entre quienes sobreviven a quien muere).

Ya que nos ponemos a soñar, sería muy positivo (para la esperanza de vida, para la vida, para la propia esperanza) mejorar la distribución de los ingresos para reducir la pobreza y las desigualdades asociadas. Insisto, por último, en que se ha demostrado que las políticas de salud pública pueden mitigar las disparidades en la esperanza de vida, pero para lograr un impacto real deben ir acompañadas de cambios estructurales en la sociedad.

Y un consejo final: uno puede comer cinco o tres veces al día, si lo hace bien, no importa; pero no puede comer 20 veces al día. ¿Ejercicio físico? Mínimo 150 minutos semanales, porque reduce el colesterol malo (LDL) y aumenta el bueno (HDL).

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