Como papás, nos preocupamos muchísimo por el sano desarrollo de nuestros hijos e hijas. De hecho, desde que sabemos que lo esperamos, aparte de los consejos médicos, devoramos libros y guías para estimular el crecimiento y un desarrollo óptimo. En esta primera parte de su existencia con sus pies y piernas son muy importantes, son fundamentales para el movimiento de tu bebé.
A pesar de la innumerable información que tenemos los padres de hoy en día es frecuente ver a los bebés que aún no caminan con zapatitos. Por estética, costumbre o por miedo a que cojan frío, generalmente se calza a los niños desde los primeros meses de edad. Sin embargo, los expertos aconsejan que durante el primer año de vida los niños permanezcan descalzos.
En este artículo, exploraremos la importancia del desarrollo de los pies en los bebés, los beneficios de dejarlos descalzos y los cuidados esenciales para asegurar un crecimiento saludable.
¿Por qué son importantes los pies del bebé?
Desde que nacen los pies del bebé deben ser vigilados y cuidados con esmero. En los primeros meses es necesario mantener una vigilancia hacia cualquier señal de deformación o problema muscular/estructural, esto con el fin de ser corregido a tiempo y que a futuro no le cause mayores problemas.
Hay que recordar que los pies del recién nacido poseen una almohadilla grasa en la planta que les confiere un aspecto gordito y aplanado y que desaparece en torno a los 12 meses de vida, cuando comienza a formarse el arco plantar y que coincide con los primeros pasos del bebé.
Al año aún no tienen una estructura definida, más bien es cartilaginosa por eso la recomendación de los especialistas en podología infantil de evitar poner zapatos y usar calzado respetuoso o calcetines antideslizantes cuando la situación lo requiera. Cuando comienzan a gatear usa los muslos, rodillas y pies para impulsarse y desplazarse en su afán de reconocimiento del entorno.
Cuando el niño ya comienza a levantarse, buscando estar vertical y dando sus primeros pasos, los pies cumplen la función de base para lograr el equilibrio. Como hemos comentado anteriormente, el ritmo de crecimiento es rápido en los primeros 15 meses de vida, de 3 milímetros cada dos o tres meses aproximadamente.
A medida que los niños crecen, sus articulaciones y huesos se desarrollan y van cambiando. Por este motivo, es beneficioso que el podólogo realice un seguimiento y evaluación para asegurar que su desarrollo coincida con su edad y sea el adecuado. El podólogo es el profesional que identifica, diagnostica, trata y realiza el seguimiento durante el desarrollo de los menores. Este especialista dispone de protocolos e instrumental específicos, y no solo valora los pies, también las rodillas, las caderas y la espalda, entre otras zonas anatómicas.
A su vez, los podólogos realizan una importante tarea de educación para la salud enseñando a niños y padres autocuidados para prevenir complicaciones derivadas de una mala higiene y malos hábitos, también recomiendan calzado adecuado a su edad y la actividad física más beneficiosa e inocua para sus pies.
Beneficios de dejar a los niños descalzos
Beneficios andar descalzos, niños
Los beneficios de que los niños vayan descalzos son muchos. De hecho, es muy saludable para la formación de los pies. Los estudios realizados al efecto han demostrado que los beneficios no son solo físicos, sino también cerebrales y cognitivos.
- Favorece el desarrollo cerebral: Los pies tienen muchísimas terminaciones nerviosas, por lo que se convierte en un receptor de estímulos muy poderoso. En los primeros 8 meses, de hecho, los niños tiene mayor sensibilidad en los pies que en las manos.
- Estimula el sistema nervioso: Las terminaciones nerviosas que se tienen en la planta del pie hace que al andar descalzos se transmita información al cuerpo sobre el movimiento y el espacio.
- Fortalece las articulaciones y los músculos y mejora la postura: Gracias a andar descalzo se puede desarrollar el equilibrio. Andar descalzo hace que los pies se fortalezcan y también afecta positivamente a tobillos, piernas y rodillas.
- Mejora la circulación de la sangre.
- Contribuye a un mejor desarrollo del arco plantar.
- Permite una mayor conexión con el mundo natural: Despierta sus sentidos y promueve una mayor conexión con la naturaleza.
El estudio “Podología preventiva: niños descalzos igual a niños más inteligentes”, realizado por la Isabel Gentil, profesora de la Universidad Complutense señala que el hecho de calzar a los niños que no caminan les priva de información táctil y de un desarrollo más completo del sistema nervioso central.
Patologías más frecuentes en niños
Los problemas en los pies de los niños pueden aparecer desde el nacimiento o desarrollarse justo después de empezar a caminar. Si hay sospechas de posibles anomalías en el pie o en la forma de pisar del niño, es muy importante visitar a un especialista en Podología para realizar un diagnóstico precoz y pautar el tratamiento más adecuado antes de que el problema empeore. A continuación se listado algunas de las patologías más frecuentes:
- Pies planos
- Pies valgos
- Mala posición de los dedos
- Caminar de “puntillas”
- Enfermedad de Sever
- Caminar con puntas de pies hacia adentro
- Desviación de rodillas (genu valgo)
- Papilomas
- Uñas encarnadas
Pie plano
Según Montón y Cortés (2014): “es la consulta más frecuente realizada por los padres. Se suele consultar por la deformidad y no por el tipo de marcha o por dolor. De una manera sencilla, se define como la disminución del arco plantar”. Y es que el arco longitudinal del pie experimenta un desarrollo gradual durante los primeros años de vida, alcanzando su punto más alto en la adolescencia.
En los primeros 2-3 años de vida, el pie del niño suele mostrar una apariencia de “pie plano” debido a la notoria elasticidad y la presencia de tejido graso en la zona.
En el niño podemos diferenciar básicamente dos tipos de pie plano:
- Pie plano flexible: Se caracteriza por ser un pie con mucha flexibilidad en sus articulaciones. cuando el niño está de pie, el puente se aplana y el talón se desvía hacia afuera. Pero si se pone de puntillas, aparece el puente o arco plantar normal y el talón corrige hacia adentro.
- Pie plano rígido: Suele presentar dolor, generalmente está asociado a un problema óseo. En este caso ocurre lo contrario que en el pie plano flexible: cuando el niño se pone de puntillas el puente no aparece debido a que la movilidad de las articulaciones está bloqueada por la unión entre los huesos.
Es fundamental que cualquier anomalía en el pie del niño se identifique por el podólogo desde el principio para que pueda tratarse a tiempo y así solucionar el problema.
Pie valgo
Es la patología más frecuente en niños. Cuando caminan, sus pies tienen los tobillos volcados hacia adentro, normalmente esta patología es asintomática, aunque su pisada no es la correcta. Como el niño no se queja, suele pasar desapercibida por los padres.
Desde temprana edad son niños que tienden a caerse o tropezarse sin motivo aparente. Esto ocurre porque ambos pies, al invadir el eje central del cuerpo, proporcionan muy poca estabilidad. Esto favorece la pérdida de equilibrio y una mala psicomotricidad.
Cuando el niño está de pie, el niño está de pie, la apariencia que tiene es la de un pie plano con los tobillos caídos hacia adentro y los dedos gordos del pie también girados en la misma dirección, sin embargo, cuando está sentado o acostado, el arco interno del pie parece normal.
Ante la presencia de un pie valgo, uno de los tratamientos que resultan más efectivos es el uso de plantillas hechas a la medida y adaptadas a las características de sus pies. De hecho, se ha demostrado que el uso de plantillas personalizadas resuelve hasta el 90% de los casos.
Marcha con la punta de los pies hacia adentro
Muchos padres acuden a la consulta porque su hijo “mete el pie al andar” y, efectivamente, se observa a simple vista que la postura de los pies al caminar es con los dedos orientados hacia dentro, esta posición les hace tropezar mucho y parecer algo patosos, pero nada más lejos de la realidad: padecen una patología con causa y tratamiento.
El podólogo evalúa y trata cada caso de manera totalmente ajustada a las necesidades de la persona que padece estas anomalías.
Enfermedad de Sever
La enfermedad de Sever se caracteriza por dolor en el talón, sobre todo al realizar actividades físicas (caminar, correr, saltar…) desapareciendo en reposo. Se conoce también con el nombre de apófisis del calcáneo.
Es una de las causas más frecuentes de dolor del talón en el niño, especialmente entre los 8 y los 16 años. Suelen caminar ligeramente de puntillas para evitar el impacto en dicha zona. La incidencia es mayor en niños, pero está aumentando en niñas. En un 60% de los casos el proceso es bilateral.
Para poder diagnosticarla, el podólogo realizará una valoración clínica, musculo-articular del paciente y un estudio de la pisada.
Marcha de puntillas
Por lo general, es un hábito que se adquiere cuando un niño aprende a caminar.
En algunos casos, la marcha de puntillas es consecuencia de procesos patológicos como :
- Un tendón de Aquiles corto.
- Parálisis cerebral.
- Distrofia muscular.
- Autismo.
Si el niño es mayor de tres años y/o lleva más de 6 meses con esta marcha de puntillas, es conveniente consultar siempre con el podólogo.
Mala posición de los dedos
Hace referencia a la deformación de uno o varios dedos con una desviación anómala respecto a los otros. Cuando el dedo se curva y monta sobre otro dedo por la parte superior o inferior se denomina clinodactilia.
El tratamiento para la clinodactilia suele ser muy fácil, pero dependerá de la edad del paciente y del grado de deformidad. Será función del podólogo la valoración de cada caso.
Genu valgo o rodillas en X
Las rodillas en “X” suelen ser frecuentes en el niño en sus primeros años, pero si a los 5-6 años de edad no se ha corregido, debe ser tratado por el podólogo por las consecuencias funcionales que puedan ocasionar.
Verruga plantar
Se trata de una lesión bastante frecuente en niños en edad escolar por el incremento de las actividades extraescolares. Consiste en una infección vírica provocada por el virus del papiloma humano (VPH), que provoca una infección en la epidermis y en la dermis (las dos primeras capas de piel).
Las zonas en las que es más común contagiarse de este virus son:
- Duchas.
- Vestuarios.
- Gimnasios.
- Tatami.
- Piscinas.
Estimulación y ejercicios para el desarrollo de los pies
Estimular desde edades tempranas, realizar seguimientos constantes, dejar que su desarrollo se dé poco a poco sin forzar y sobre todo respetar este proceso es lo mejor que podemos hacer para ayudar a nuestro niño a crecer saludablemente.
Todos sabemos que, para el desarrollo del bebé, es muy importante acariciar, masajear y estimular el cuerpo de los niños pequeños. Sin embargo, hay una parte de su anatomía a la que no se suele dar la relevancia que merece y, en consecuencia, se la trabaja menos de lo que sería necesario. Nos referimos a los pies, los grandes olvidados.
Durante los primeros meses de vida, los pies de los bebés tienen una gran sensibilidad. Con ellos pueden percibir los estímulos incluso más eficazmente que con las manos, por lo que son una destacadísima vía para recabar información de su entorno.
La moda, cada vez más extendida, de calzar prematuramente a los bebés les priva de recibir valiosas sensaciones destinadas a contribuir a su desarrollo motor, lingüístico e intelectual. No es casual la conocida ‘manía’ de los niños por descalzarse; su sabiduría biológica los lleva instintivamente a despojarse de zapatos y calcetines siempre que tienen la ocasión. Y es que la maduración de su sistema nervioso depende, en gran parte, del contacto directo de sus pies con el suelo.
Consejos para estimular los pies de tu bebé
- Evita calzar a los niños que todavía no sean capaces de caminar por sí solos: Salvo en momentos excepcionales en que necesiten tener sus pies abrigados, como al salir a la calle durante los meses fríos. En caso de usar calzado, asegúrate de que sea ergonómico, del tamaño apropiado y no le genere ningún tipo de presión.
- Déjalo descalzo en cuanto puedas: En niños que ya caminen, y necesiten utilizar zapatos para proteger sus pies, aprovecha cualquier momento del día para liberarlos del calzado que lleven. Dentro de casa, donde el suelo es seguro, es preferible que estén completamente descalzos o, en todo caso, equipados con unos calcetines de suela antideslizante.
- Variedad de superficies: Anímalos a reptar o caminar descalzos por diferentes superficies que les proporcionen distintos grados de firmeza y contraste de distintas texturas y temperaturas, como madera, moqueta o baldosas. Andar sobre colchonetas, césped o arena son oportunidades altamente estimulantes que acelerarán la desaparición de las reacciones reflejas presentes en la planta de los pies.
- Activa sus plantas del pie: Masajéalas con regularidad aplicando un contacto firme e intenso que combine fricción, presión y estiramiento.
- Con juegos mejor: Proponle juegos o actividades que impliquen un uso específico de sus pies y desarrollen sus propiedades táctiles mediante materiales multisensoriales.
Cuidados esenciales para los pies de tu bebé
Como hemos comentado, hay varios aspectos del cuidado de los pies de los bebés que es necesario tener en cuenta. Presta mucha atención, especialmente si eres papá o mamá primeriza.
- Cortar uñas de los pies de los bebés: Nunca hay que apurar a la hora de cortar, es preferible dejarlas un poco más largas y cortarlas más a menudo o bien limarlas. Tampoco hay que seguir la línea redondeada del dedo.
- Manchas en la piel: En algunos casos pueden salir manchitas rojizas en los pies y otras partes del cuerpo del bebé. Seguramente será una dermatitis atópica, ya que son frecuentes en niños, y para ello se utilizarán cremas regeneradoras.
- Hidratación: A diferencia de lo que recomiendan los podólogos para los adultos, en los bebés NO hay que utilizar cremas específicas para los pies, sino que se usará la misma crema que el resto del cuerpo.
¿Es bueno hacer cosquillas en los pies de los bebés?
Uno de los gestos más bonitos y gratificantes del mundo es la risa de un bebé. En muchas ocasiones, por instinto o por costumbre, se intenta provocar estas sonrisas y carcajadas a través de caricias o cosquillas en los pies. Sin embargo, hay que tener cuidado. Las caricias y masajes suaves en los pies de los bebés pueden tener muchos beneficios y producir también esa risa tan deseada. Pero ten en cuenta que los bebés tienen pies extremadamente sensibles, por lo que las cosquillas demasiados intensas pueden producir incomodidad en lugar de diversión.
¿Por qué los bebés se chupan el pie?
Este hábito en los bebés es fundamental para su desarrollo y aprendizaje con el entorno puesto que les permite explorar y conocer su propio cuerpo y aquello que les rodea.
