La carne de cabrito es ampliamente consumida en España, Portugal, Italia, Grecia, algunos países de África, Medio Oriente, Asia y América Latina. Se llama 'cabrito' a la cría de la cabra hasta los cuatro meses de edad.
Hoy te presentamos una receta de pierna de cabrito guisada, una preparación equilibrada, contundente y bastante calórica, ideal para disfrutar en cualquier ocasión.
Ingredientes
- Pierna de cabrito
- Patatas
- Cebolla
- Pimiento rojo
- Pimiento verde
- Tomate rallado
- Ajo
- Vino blanco
- Brandy
- Caldo de carne
- Pimentón
- Jengibre
- Laurel
- Orégano
- Romero
- Tomillo
- Aceite de oliva virgen extra
- Sal
- Pimienta
Preparación
Preparación: 20 minutos
Cocción: 2 horas
Preparación del Cabrito
- Pela y pica 4 dientes de ajo y májalos en el mortero con un puñado de sal.
- Sazona los trozos de carne, colócalos en un bol y úntalos con los ajos majados. Se deja media hora.
- Pon aceite a calentar en una sartén grande. Ponemos una miga (la amiga) para quitarle el sabor fuerte al aceite y controlar que ya esté bien caliente.
- Cuando el aceite esté bien caliente sacamos un poco para la olla donde vamos a guisar el cabrito. Una vez hecho esto y con el aceite bien caliente sacamos la miga de pan y empezamos a dorar los trozos de cabrito.
- Doramos bien los trozos de cabrito por todos lados. Según estén dorados los trozos de cabrito los pasamos a la olla donde vayamos a guisarlos.
- Una vez marcado y sellado todo el cabrito, el fondo de la olla estará repleto de los jugos rostidos que se han agarrado al fondo de la olla al dorar los trozos del cabrito.
El Sofrito
- Pela y pica la cebolla en daditos muy pequeños.
- Pelamos y picamos los dientes de ajo y los añadimos a la misma olla en la que hemos sellado el cabrito. Acto seguido añadimos las cebollas picadas en brunoise, cuyo alto contenido en agua evitará que el ajo se queme fácilmente.
- Añadimos el pimiento rojo a trozos de a bocado, mareamos, agregamos la cebolla y el pimiento verde picados finos, mareamos.
- Añade las patatas peladas y lavadas pero enteras, les damos unas vueltas y espolvoreamos con el tomate rallado, mareamos, añadimos el pimentón y el jengibre, damos una vuelta, regamos con el brandy, damos unas vueltas y cubrimos de agua.
El Guiso
- Cuando ya tengamos todo el cabrito dorado ponemos en un vaso medio vaso de vino blanco. Con un poco del vino aprovechamos los ajos que nos quedaron en la bandeja de adobar el cabrito y se lo echamos por encima a la carne dorada. El resto del vino se lo echamos también a la carne.
- Vierte el vino blanco, 1 litro de agua, una pizca de orégano y la hoja de laurel.
- Una vez incorporados los alcoholes subimos el fuego para que el alcohol evapore bien un par de minutos.
- Cubrimos el cabrito con caldo de carne, añadimos el atadillo de romero y tomillo y rectificamos de sal.
- Pela y pica otros dos dientes de ajo y májalos en el mortero con un poco de perejil picado. Añade el majado al guiso y cocínalo durante unos 20 minutos más.
- Tapamos la olla y bajamos el fuego todo lo que podamos sin que deje de hervir y a partir de ahí lo dejamos hacer muy despacito hasta que la carne esté tierna, moviéndolo de vez en cuando. Nosotros lo dejamos dos horitas.
Si por algún casual la salsa una vez guisado el cabrito nos ha quedado muy líquida, lo que debemos hacer es separar la carne de ella (para que no se nos deshaga con la sobrecocción que supondría reducir la salsa tanto tiempo junto con el cabrito) y reducir la salsa en una cazuela ancha a fuego intenso hasta que esté espesa.
Presentación
Servimos el cabrito guisado que hemos preparado siguiendo la receta tradicional. Listo!! Solo queda retirar del fuego y servir.
En casa solemos ponerlo con patatas fritas, pero un puré de patatas también le queda bien, así como unos pimientos rojos asados. Nosotros los pusimos caseros. Buenísimo!!
También vale para una cena con invitados. Podeis dejarlo hecho del día anterior y hacer el mismo día el acompañamiento.
Si quereis, una vez frío, podeis congelar tuppers de cabrito para sacarlos cuando los necesiteis. Si lo congelais el mismo día que lo habeis hecho al descongelarlo y calentarlo en una olla pequeñita quedará perfecto.
Consejo: Recomiendo complementarlo con una ensalada verde regada con limón y aceite y adornada con unas nueces peladas. Estos consejos sirven en general para cualquier plato que contenga carnes, sobre todo si van acompañadas de patatas u otros hidratos de carbono. Haciéndolo bien, no tenemos porqué privarnos de ningún alimento.
Gracias a la calidad de la materia prima utilizada para hacer este guiso es cierto que lo podéis mojar simplemente con agua, ya que el cabrito tiene la intensidad suficiente para llenar de sabor el guiso. Esta misma receta la podéis hacer tal cual usando lechazo, sustituyendo únicamente la carne del cabrito por el cordero lechal, ya que son dos carnes de naturaleza muy similar y ambas quedan exquisitas guisadas de este modo.
Espero que hayáis tomado buena nota del paso a paso de la preparación de esta receta de cabrito guisado y que muchos la pongáis en práctica de cara a estas comidas tan importantes. ¡Estoy seguro de que triunfaréis!
