Durante el embarazo, el cuerpo de la mujer experimenta una serie de cambios hormonales que pueden afectar diversos sentidos, incluido el olfato. Si bien muchas mujeres experimentan un aumento en la sensibilidad a los olores, conocido como hiperosmia, algunas pueden experimentar una disminución o pérdida total del olfato, llamada anosmia. Este artículo explora las causas de estos cambios olfativos durante el embarazo y ofrece consejos para manejarlos.
¿Qué es la Anosmia?
La anosmia es la ausencia de percepción de olores debido a una alteración en el recorrido olfativo. Su causa es muy variada, desde un proceso infeccioso como el Covid-19, hasta de origen congénito o desviaciones del tabique nasal. Cuando una persona deja de percibir los olores, se dice que padece anosmia.
El olfato es un sistema complejo que comienza en la nariz y transmite mediante impulsos nerviosos las sensaciones olfativas hasta el cerebro, que las procesa. Si a lo largo de este recorrido hay alguna alteración o interrupción, el sentido del olfato puede verse afectado e incluso abolido por completo.
La anosmia puede ir de la mano con la ageusia, que es la pérdida del sentido del gusto. Esto se debe a que ambos sentidos están profundamente interconectados; la mayoría de lo que percibimos como sabor en realidad proviene de los olores.
Causas de la Anosmia
Las causas de una anosmia pueden ser múltiples, todo aquello que pueda afectar a este proceso de transmisión de la información en cualquiera de sus etapas. Algunas personas padecen de anosmia congénita, por alteraciones a nivel de los receptores olfativos o de las estructuras cerebrales que los procesan, pero la mayoría de los casos de anosmia suelen ser adquiridos, algunos reversibles y otros no.
Las principales causas de anosmia son:
- Congénita
- Infecciosas e inflamatorias:
- Sinusitis aguda o crónica
- Rinitis aguda o crónica
- Gripe
- Catarro de vías altas
- Covid-19
- Estructurales:
- Pólipos nasales
- Desviaciones del tabique nasal
- Tumores intranasales
- Cuerpos extraños en la nariz
- Rinoplastia
- Neurológicas:
- Degeneración por la edad
- Alzheimer
- Parkinson
- Esclerosis múltiple
- Atrofia multisistémica
- Enfermedad de Huntington
- Aneurisma cerebral
- Accidentes vasculares cerebrales
- Tumor cerebral
- Otras:
- Diabetes mellitus
- Malnutrición
- Déficit de zinc
- Déficit de vitamina B1 (enfermedad de Wernicke)
- Enfermedad de Paget
- Síndrome de Sjögren
- Síndrome de Klinefelter
- Cirugía cerebral
- Traumatismos craneoencefálicos con daño cerebral
- Radioterapia cerebral
Durante el embarazo, los cambios hormonales pueden influir en la percepción de los olores. La principal causa es la generación de hormonas. La gonodrotopina coriónica al principio del embarazo y la progesterona y los estrógenos, conforme el embarazo avanza, provocan una irrigación del revestimiento mucoso de la nariz mayor de la habitual.
Hiperosmia: Aumento de la Sensibilidad Olfativa en el Embarazo
Durante el embarazo, muchas mujeres experimentan una mayor sensibilidad a los olores, conocida como hiperosmia. Este fenómeno afecta aproximadamente al 65% de las embarazadas y puede manifestarse desde las primeras semanas de gestación. Los olores que antes eran agradables pueden volverse insoportables, y aromas que pasaban desapercibidos se perciben con mayor intensidad.
La hiperosmia se debe principalmente al aumento de hormonas como el estrógeno y la gonadotropina coriónica humana (hCG). Estas hormonas influyen en las regiones cerebrales responsables de la percepción olfativa, haciendo que las neuronas sensoriales del bulbo olfatorio se vuelvan más activas.
Además, algunas investigaciones sugieren que la hiperosmia podría ser un mecanismo de defensa natural del organismo para evitar sustancias nocivas que podrían dañar a la madre y al feto.
Olores Comunes que Desencadenan Hiperosmia
Algunos olores tienden a ser particularmente problemáticos durante el embarazo:
- Perfumes fuertes
- Olores de cocina (especias, carnes cocinadas)
- Productos de limpieza
- Tabaco
🤮👎 8 TRUCOS conta las NÁUSEAS Y VÓMITOS del embarazo
Síntomas de la Pérdida de Olfato
La clínica de la anosmia es evidente, la ausencia de percepción de olores. El inicio puede ser brusco o más insidioso y en función de la causa aparecerán otros síntomas acompañantes. Además, la amplia variedad de posibles causas hace que el rango de síntomas acompañantes de la anosmia sea muy extenso, pero precisamente este hecho puede ayudar a identificar mejor cuál es la probable causa del déficit olfativo.
En las anosmias de causa infecciosa suele haber:
- Rinorrea
- Aumento de la mucosidad
- Tos
- Malestar general
- Fiebre
- Sensación de ocupación a nivel de las fosas nasales.
En ocasiones, tanto en las causas infecciosas e inflamatorias como en las estructurales, puede haber sangrado nasal (epistaxis).
Diagnóstico de la Anosmia
Ante un paciente con anosmia es esencial hacer un buen interrogatorio para valorar los síntomas acompañantes, investigando el inicio de la falta de olfato, distinguiendo si es realmente total o solamente parcial, y valorando antecedentes traumáticos o episodios previos. Es conveniente realizar un examen del interior de las fosas nasales con un rinoscopio para observar la mucosa nasal y ver si está inflamada, si hay un exceso de mucosidad o si existe algún elemento que obstruya la vía nasal.
En función de la sospecha diagnóstica, se realizarán unas u otras pruebas, como pueden ser una analítica de sangre, radiografías de los senos nasales, una tomografía axial computadorizada (TAC) o una resonancia magnética nuclear (RMN).
Tratamiento para la Pérdida de Olfato
El tratamiento de la anosmia diferirá mucho en función de la causa subyacente de la misma.
- En caso de una anosmia de origen infeccioso se tratará con antiinflamatorios, antihistamínicos y, si es preciso, corticoides intranasales y antibióticos.
- Las anosmias de origen obstructivo causadas por pólipos nasales, tumoraciones o desviaciones del tabique nasal se corregirán mediante una intervención quirúrgica, procedimiento que puede ser necesario también en el caso de las sinusitis crónicas.
- Las anosmias por carencias nutricionales o de oligoelementos deben corregirse con el aporte de la sustancia deficitaria.
- Aquellas anosmias de origen neurológico pueden tener un peor pronóstico y el tratamiento será esencialmente el de la enfermedad neurológica de base.
- Las anosmias congénitas y aquellas debidas a un daño cerebral en las áreas que procesan la información olfativa no tienen tratamiento.
Debido a la gran variedad de causas no existen unas recomendaciones específicas para evitar la anosmia. En caso de presentarla y no ser debida a una causa evidente y transitoria como puede ser un cuadro catarral o gripal, es importante contactar con un otorrinolaringólogo.
Consejos para Minimizar las Molestias de la Hiperosmia
Si bien no existe una solución definitiva para eliminar la hiperosmia durante el embarazo, hay algunas estrategias que pueden ayudar a minimizar las molestias:
- Ventilar bien los espacios: Mantener el hogar bien ventilado puede ayudar a disipar olores desagradables.
- Evitar desencadenantes conocidos: Si hay ciertos olores que resultan insoportables, trata de evitarlos en la medida de lo posible.
- Usar esencias suaves: Algunas embarazadas encuentran alivio usando esencias suaves como la lavanda o la manzanilla.
- Consumir alimentos frescos: A menudo, los olores de los alimentos cocidos pueden desencadenar náuseas. Optar por ensaladas o frutas frescas puede ser una opción más tolerable.
- Comer y cocinar alimentos que no huelan especialmente fuerte, como ocurre con ciertos pescados o vegetales como las coles.
- Utilizar productos de limpieza e higiene personal con aromas suaves. Elige desodorantes sin o con fragancias muy sutiles; si usas perfume, que sea un olor que te resulte agradable.
- Lavar la ropa frecuentemente. Las fibras de los tejidos absorben bastante los olores, así que tendrás que lavar la ropa más a menudo.
- Explicar a tu entorno cómo te sientes. Si hablas con tus familiares o compañeros de trabajo, seguro que lo entienden y no les cuesta evitar los perfumes muy fuertes, fumar cerca de ti o cocinar ciertos alimentos.
- Rodearte de aromas que te gusten. Normalmente el olor a limón, menta o canela suele apaciguar las náuseas en lugar de provocarlas.
| Causa | Descripción | Tratamiento |
|---|---|---|
| Infecciosa | Infecciones respiratorias como gripe o COVID-19 | Antiinflamatorios, antihistamínicos, corticoides, antibióticos |
| Obstructiva | Pólipos nasales, tumores, desviaciones del tabique | Intervención quirúrgica |
| Nutricional | Carencias de vitaminas o minerales | Suplementos nutricionales |
| Neurológica | Enfermedades como Alzheimer o Parkinson | Tratamiento de la enfermedad base |
| Congénita | Defectos de nacimiento en el sistema olfativo | No tiene tratamiento |
