La lactancia materna es ampliamente reconocida por sus beneficios tanto para el bebé como para la madre. Sin embargo, muchas mujeres se preguntan si existe una relación entre la lactancia prolongada y la menopausia. Este artículo explora esta relación, basándose en estudios recientes y recomendaciones de expertos.
Estudios Recientes sobre Lactancia Materna y Menopausia Precoz
Un nuevo análisis epidemiológico que involucró a más de 108,000 mujeres ha revelado datos interesantes sobre la relación entre la lactancia materna y el riesgo de menopausia precoz. Este estudio, realizado por Christine Langton y Elizabeth Bertone-Johnson de la Universidad de Massachusetts Amherst, sugiere que tanto el embarazo como la lactancia materna pueden influir en la edad de inicio de la menopausia.
Un estudio sobre más de 108.000 mujeres ha mostrado que las que tuvieron al menos un embarazo que duró como mínimo 6 meses y las que amamantaron a sus bebés tienen un menor riesgo de menopausia precoz. Además, aquellas que dieron el pecho en exclusiva durante los 6 primero meses de vida de su hijo tienen aún menos posibilidades. Tanto el embarazo como la lactancia materna evitan la ovulación y puede retrasar que se agoten los folículos ováricos.
Langton y sus colegas sugieren que si bien sus resultados no demostraron una clara respuesta a la dosis para la lactancia materna, sus hallazgos son consistentes con la hipótesis de que un mecanismo biológico está influenciado por la lactancia materna más prolongada. Como explica Langton, «en el estudio, las mujeres con tres o más embarazos que amamantaron exclusivamente durante un total de 7 a 12 meses tenían un riesgo 32% menor de menopausia precoz en comparación con las mujeres con el mismo número de niños que amamantaron exclusivamente por menos de un mes ».
Las autoras han concluido que el embarazo y la lactancia contribuyen a reducir el riesgo de sufrir una menopausia precoz. Se considera que es así cuando llega antes de los 45 años. Además, vieron que en comparación con las mujeres que no tenías embarazos a término, las que tuvieron al menos dos gestaciones tenían un riesgo 16 % menor de menopausia precoz.
Características del Estudio
Las responsables de esta investigación dicen que se trata del primer estudio que analiza la relación que existe entre la lactancia materna y el riesgo de tener una menopausia precoz. Afirman que sus nuevos hallazgos sobre lactancia materna no solo dan una nueva opción para prevenir la menopausia precoz, sino que además están de acuerdo con las recomendaciones de la Academia Estadounidense de Pediatría y de la Organización Mundial de la Salud.
Para este trabajo, Langton y sus colegas llevaron a cabo su estudio prospectivo, basado en la población, dentro de la cohorte en curso del Estudio de Salud de Enfermeras II que comenzó a recopilar datos en 1989. «Nuestro estudio tiene mucha fuerza debido al gran tamaño de la muestra, los 26 años de seguimiento y el diseño prospectivo -destaca Langton-.
Ambas organizaciones recomiendan a las madres que alimenten a sus bebés con leche materna de forma exclusiva al menos sus 6 primeros meses de vida. Para realizar este estudio, el equipo analizó la cantidad de mujeres mencionadas y empezaron a recopilar datos en 1989.
¿Cómo la Lactancia Materna Retrasa la Menopausia?
Tanto el embarazo como la lactancia materna evitan la ovulación y puede retrasar que se agoten los folículos ováricos. Estos dos factores, el embarazo y la lactancia materna, generalmente evitan la ovulación y pueden retrasar el agotamiento natural de los folículos ováricos con el tiempo, señala la autora.
Una cosa que alguna vez se me ha pasado por la cabeza. En el cole nos explicaban que las mujeres nacíamos con un número determinado de ovulos que digo yo que será el número de reglas que vamos a tener en la vida y que cuando se acaben será cuando empezamos la menopausia ¿no?. Si durante la lactancia la regla suele tardar más en volver (a mí 15 meses las 2 veces)... más los meses de embarazo que tampoco hay regla,... se podría pensar que la menopausia se pos-pondrá esos meses? es una teoría de las mías.
Personalmente si por los embarazos y lactancia, estamos menos años con la regla, eso hace como un parentesis... .
Lactancia Prolongada: Beneficios Adicionales para la Madre
Está claro que la lactancia materna es muy beneficiosa para tu bebé y también para ti. Hay una cosa de la lactancia materna que no sabes (o no eres consciente de la gran importancia que tiene), así que lee este post hasta el final, te vas a sorprender…
Mami, si te pregunto ¿Qué beneficios tiene la lactancia materna? Estoy segura que me vas a decir: “que mi bebé esté bien nutrido en cantidad y calidad”, “que mi bebé coja peso de forma adecuada”, “que mi bebé se desarrolle correctamente” “reforzar el sistema inmunitario de mi bebé frente a las infecciones”, “crear ese vínculo especial y afectivo entre ambos”… Para ti el motivo principal de la lactancia materna siempre es cuidarle y protegerle.
Pero… ¿Sabías que la lactancia materna también tiene beneficios para ti? ¡Así es! Te ayuda a recuperar tu peso de forma más rápida tras el parto, reduce el riesgo de depresión postparto, tienes menos riesgo de padecer anemia ¿Y sabías que uno de los beneficios principales es protegerte y disminuir el riego de cáncer de mama? ¡No es un mito mami, es una realidad y te lo voy a explicar!
Lactancia Materna: ¿Cuáles son los beneficios para la mamá y el bebé?
Lactancia Materna y Riesgo de Cáncer de Mama
Según los estudios realizados, la incidencia del cáncer de mama más baja en las mujeres que han tenido hijos y amamantado, que en aquellas que han tenido hijos pero que no han amamantado. La incidencia también es proporcional a la duración de la lactancia. El RR de cáncer de mama disminuye 4,3 % por cada 12 meses de lactancia materna, además de 7 % por cada nacimiento.
¡Y muy importante! su incidencia podría reducirse en más del 50% si se proporcionase más lactancia al pecho y por mayores periodos de tiempo.
Las claves de esta relación se basan en dos consecuencias provocadas por la lactancia materna: el retraso en el restablecimiento de la función ovárica y la disminución en los niveles de estrógenos cuyos efectos se relacionan con el cáncer de mama.¿Qué otros factores además de la lactancia materna prolongada, disminuyen el riesgo de padecer cáncer de mama?
- Embarazo precoz: las mujeres con un embarazo a término antes de los 20 años de edad tienen una disminución del 50% de riesgo de cáncer de mama, frente a las nulíparas o mamás con su primer embarazo a término a los 35 años o más.
- Actividad física: la actividad física se relaciona con una disminución del riesgo de cáncer de mama tanto para las mujeres posmenopáusicas como premenopáusicas y afecta el riesgo de cáncer sensible a las hormonas y resistente a las hormonas.
Se ha demostrado que la actividad física equivalente a 1 h/día de caminar a paso rápido, nada de caminar mirando escaparates, disminuyó la incidencia del cáncer de mama en comparación con aquellas que no realizaban nada o algo mínimo a la semana.
Factores de Riesgo para el Cáncer de Mama
Los factores que aumentan la probabilidad de cáncer de mama son:
- Edad y sexo: El sexo femenino y El envejecimiento son principal factor de riesgo del cáncer de mama.
- Menarquía precoz. < 11 años
- Menopausia tardía > 54 años
- Mujeres con antecedentes familiares (sobre todo familiar de primer grado)o personales de cáncer de mama invasivo, ciertos tipos de carcinoma, o con antecedentes de biopsia de mama que muestra enfermedad proliferativa benigna.
Factores Modificables
Factores modificables:
- Terapia hormonal para la menopausia: combinación de las hormonas estrógeno y progesterona o tratamiento con estrógenos.
- Estrógenos y hormonas: aumenta significativamente el riesgo de cáncer de mama a partir de 1 a 4 años de uso y aumenta con la duración del mismo.
- Obesidad. mujeres posmenopáusicas que no han recibido TH. Tiene una gran influencia el peso y el IMC.
- La nuliparidad. El no tener ningún hijo.
- El consumo de bebidas alcohólicas. se relaciona con un aumento del riesgo de cáncer de mama proporcional a la dosis. (estudio 4 bebidas al día)
- Exposición a la radiación ionizante, particularmente durante la pubertad o a principios de la adultez. aumento del riesgo de cáncer de mama, que comienza 10 años después de la exposición y dura toda la vida.
Lactancia Prolongada y Salud Ósea
Existen datos contradictorios sobre los posibles efectos de la lactancia materna en el posterior desarrollo de una osteoporosis densitométrica o la aparición de fracturas por fragilidad.
Algunos de estos estudios indican que una lactancia materna prolongada podría asociarse a un aumento de la densidad mineral ósea (DMO) y a una menor prevalencia de osteoporosis en mujeres postmenopáusicas, mientras que otros sugieren precisamente lo contrario, que la lactancia materna prolongada es un factor de riesgo para la aparición de osteoporosis y de fracturas por fragilidad.
Estudio sobre Lactancia Materna y Metabolismo Mineral Óseo
Se incluyó un total de 758 mujeres, que fueron estudiadas en la Unidad Metabólica Ósea del Hospital Universitario Insular en el período entre 2016-2020. Fueron informadas de los objetivos del estudio y dieron su consentimiento informado. Todas completaron un cuestionario, previamente validado y utilizado en otros estudios clínicos similares sobre osteoporosis.
Las mediciones fueron realizadas por el mismo operador, por lo que no existió variación interobservador. Se diagnosticó la existencia de una fractura por fragilidad cuando se produjeron sin un traumatismo que la justificara o por una caída como máximo de la altura de la mujer.
En la tabla 1 se muestran las características basales de las mujeres incluidas en el estudio, agrupadas en lactantes o no lactantes. Aquellas que habían lactado tenían más edad (63,4 ± 11,7 años frente a 57,3 ± 13,8 años, p<0,001) y mayor IMC, (27,8 ± 5,1 kg/m2 frente 26,4 ± 6,1 kg/m2), se realizaron tras ajustar por estas dos variables.
En la tabla 2 se muestran los valores de DMO obtenidos en la columna lumbar (L2-L4) y en la extremidad proximal del fémur con sus correspondientes T-scores. También se muestran los valores de índices ultrasonográficos obtenidos en el calcáneo, concretamente el coeficiente de atenuación ultrasonográfica (BUA), la velocidad del sonido (SOS) y el índice de consistencia o Stiffness (QUI). No se observaron diferencias estadísticamente significativas en ninguno de los valores obtenidos entre ambos grupos estudiados.
En la tabla 3 se muestran los valores bioquímicos que obtuvimos en ambos grupos estudiados antes de realizar el ajuste. Se observan diferencias estadísticamente significativas (p<0,05) en los valores séricos de ácido úrico, HDL-colesterol, triglicéridos y fósforo.
En la tabla 4 se muestran las características de las pacientes del estudio después de realizarse el pareamiento de acuerdo al propensity score de cada una de ellas. Se muestran las variables seleccionadas por el programa para efectuar dicho pareamiento, que fueron un total de 13, entre ellas todas las que previamente habían mostrado diferencias estadísticamente significativas en las comparaciones crudas.
En la tabla 5 se muestra los datos obtenidos al aplicar la regresión logística condicional para la presencia de fracturas por fragilidad.
Las mujeres incluidas en nuestro estudio fueron 758, de las cuales no habían lactado 301 (39,7%) y sí lo habían hecho 457 (60,3%). La distribución de los estilos de vida, como el consumo de tabaco, la actividad física en el tiempo libre y la prevalencia de diabetes, mostró cifras similares de prevalencia, sin obtenerse diferencias estadísticamente significativas.
Las mujeres de ambos grupos, lactantes y no lactantes, mostraron valores similares de DMO tanto en la columna lumbar como en la extremidad proximal del fémur. Algunos estudios han descrito que las mujeres que lactan tienen valores de DMO más bajos que aquellas que no lo hacen, pero hay otros autores que encuentran lo contrario: un efecto protector con valores mas elevados de DMO y menor riesgo de osteoporosis densitométrica.
En nuestro estudio no se observaron diferencias estadísticamente significativas en los índices ultrasonográficos, por lo que podemos aceptar que la lactancia materna no ejerce ningún efecto, ni positivo ni negativo sobre la calidad ósea estimada por estas mediciones.
En conclusión, nuestro estudio sugiere que la lactancia materna no tiene ningún efecto, ni positivo ni negativo, sobre el metabolismo mineral óseo tras la menopausia, de acuerdo a los resultados bioquímicos obtenidos (con marcadores de remodelado óseo, vitamina D y PTH) y los densitométricos (con DXA y QUS).
Tabla 1. Características basales de las mujeres incluidas en el estudio
| Característica | Lactantes (n=457) | No Lactantes (n=301) | Valor p |
|---|---|---|---|
| Edad (años) | 63.4 ± 11.7 | 57.3 ± 13.8 | <0.001 |
| IMC (kg/m²) | 27.8 ± 5.1 | 26.4 ± 6.1 | <0.001 |
Atrofia de la Lactancia y Sequedad Vaginal
Ya he comentado en otras ocasiones que la sequedad vaginal, que se produce especialmente en la menopausia, puede afectar a las mujeres en cualquier etapa de su vida. Por ejemplo, durante el periodo de lactancia materna, ya que provoca en la mujer una situación hormonal parecida a la menopausia.
La tendencia actual de prolongar al máximo el periodo de lactancia, hace que aumenten las consultas sobre las molestias vaginales. La falta de lubricación vaginal provoca molestias como sensación de ardor, escozor, irritación y dolor con las relaciones sexuales. Estos síntomas pueden deteriorar la calidad de vida de la mujer durante la lactancia y ocasionar problemas de pareja. También aumenta el riesgo de contraer infecciones vaginales durante este periodo.
Sin embargo, el tratamiento hormonal para paliar las molestias derivadas de la atrofia de la lactancia está contraindicado. Por este motivo se recomiendan productos hidratantes intravaginales de base acuosa y lubricantes en forma de crema y/o aceites.
La falta de lubricación vaginal puede prolongarse durante el periodo que dure la lactancia, ya sea materna o mixta. Mientras haya lactancia puede haber sequedad vaginal. Desaparece cuando se deja de amamantar.
Recomendaciones
- Utilizar prendas de vestir, cómodas y no ajustadas de algodón.
- Mantener una vida sexual activa.
- El uso de hidratantes y lubricantes mejora los síntomas. Para uso diario se recomiendan los hidratantes de base acuosa.
Conclusión
La lactancia materna prolongada ofrece múltiples beneficios tanto para el bebé como para la madre, y aunque la relación con la menopausia y la salud ósea aún se está investigando, es evidente que la lactancia materna sigue siendo una opción valiosa y respetable para las mujeres que desean practicarla.
