Los percentiles del bebé en ecografía son herramientas esenciales para evaluar el desarrollo del bebé. A través de estos valores se compara la talla, el peso y otras medidas fetales con tablas de referencia según la edad gestacional y sexo. Correlación entre talla y peso. Interpretar percentiles correctamente no significa preocuparse al ver un número bajo o alto, sino entender la evolución.
El seguimiento, la comunicación con el profesional de salud, y un buen conocimiento evitan malentendidos.
Restricción de Crecimiento Fetal
¿Cómo interpretar los percentiles del bebé por ecografía?
La edad gestacional se define con un cálculo realizado entre el número de semanas de gestación y la conocida como fecha probable de parto. No se considera exacta, pero sí es una forma de medición estándar universal que permite a los obstetras evaluar la maduración fetal.
Lo primero que tenemos que saber es que en ecografía prenatal utilizamos medidas del feto para calcular a través de diferentes fórmulas matemáticas lo que puede pesar un bebé. Estas medidas incluyen las medidas de la cabeza (circunferencia cefálica, diámetro biparietal, diámetro fronto-occipital, etc); las medidas del abdomen del bebé (circunferencia cefálica, diámetro anteroposterior y diámetro transverso); y la medida del hueso del fémur.
Tenemos que saber que estas medidas son aproximadas y pueden variar por diferentes factores, como la máquina empleada, la persona que realiza la ecografía o la posición del bebé. El percentil es un parámetro estadístico que se emplea para comparar cualquier medida con el resto de medidas de la población. Se emplea para comparar los pesos de los fetos según sus semanas de gestación con respecto al resto de bebés de la misma edad gestacional.
La mayoría de los fetos grandes es así porque su potencial de crecimiento es mayor, aunque en algunos casos pueden existir algunas enfermedades que puedan causarlo.
Macrosomía Fetal: Un Peso Elevado al Nacer
Tal y como nos cuenta la Dra. Anaïs Rilo, ginecóloga de la Unidad de Alto Riesgo Obstétrico de Dexeus Mujer, “consideramos un bebé grande para la edad gestacional, o macrosomía fetal, cuando su peso fetal estimado por ecografía durante el control prenatal en tercer trimestre está por encima del percentil 97, o cuando el bebé pesa más de 4kg al nacer”.
Es prácticamente imposible saber qué tamaño de bebé es una mujer capaz de parir. Además la evidencia científica disponible no deja claro si existen beneficios o no con la finalización del embarazo. Por ello, es difícil poder aconsejar a una mujer el momento más idóneo para dar a luz en estos casos. Es un tema en el que la individualización en cada caso es primordial, ya que no puede generalizarse.
Factores de Riesgo de la Macrosomía Fetal
Un bebé grande trae consigo una serie de factores de riesgo que se deben valorar como son: “Tener hijos previos con un peso al nacer mayor a 4kg, obesidad o sobrepeso, diabetes gestacional, o un incremento de peso excesivo durante el embarazo”. Asimismo, otros factores que pueden aumentar el riesgo de tener un bebé con macrosomía fetal son que el feto sea un varón, ya que los niños pesan normalmente un poco más que las niñas (la mayoría de bebés que pesan más de 4,5kg al nacer son niños, según las cifras), un embarazo prolongado , es decir, si se alarga dos semanas más de la fecha probable de parto, o mujeres mayores de 35 años .
Lo más probable es que la macrosomía fetal se deba a la diabetes, obesidad o aumento de peso de la madre durante el embarazo, que a otras causas. De cualquier modo, uno de los factores más importantes a descartar será que la madre tenga una diabetes gestacional, y para ello, “debemos solicitar una curva de glucosa que nos ayude en el diagnóstico. Si el resto de hallazgos ecográficos son normales, añadiremos un control hacia las 39 semanas de embarazo para controlar la evolución del peso del bebé”, explica la doctora.
¿Cómo es un parto con macrosomía fetal?
Según la Dra. Rilo existe un protocolo a seguir con unas recomendaciones que actualmente consisten en evitar cualquier tipo de complicación tanto para la madre como para el feto. Y, por supuesto, hay que tener en cuenta los deseos de la madre, en cuanto a la vía del parto.
Debido al esfuerzo que la mamá debe hacer, por un lado, de llevar a su bebé de al menos 4kg en la tripa durante algunas semanas y, por otro, en el momento del parto por las complicaciones que puede derivar, hay que prestar especial atención a su suelo pélvico. “Partos vaginales de bebés grandes están más asociados desgarros perineales, episiotomías, en definitiva, mayor afectación del suelo pélvico, así, como mayor riesgo de incontinencia urinaria y prolapsos a posteriori. Por todo ello, haremos especial hincapié en la realización de fisioterapia postparto y si en algunas ocasiones recomendaremos visita en la Unidad de Suelo Pélvico”, explica la Dra. Rilo.
En cuanto a los cuidados del bebé se debe ofrecer una mayor atención por parte de los pediatras a la revisión de zonas como el cuello y brazos, ya que la macrosomía fetal conlleva “un mayor riesgo de lesiones asociadas a la distocia de hombros”.
Estudio Observacional Retrospectivo sobre Macrosomía Fetal
Para comprender mejor la prevalencia y los factores de riesgo asociados con la macrosomía fetal, se realizó un estudio observacional retrospectivo en el Hospital Juan Ramón Jiménez durante los años 2018 y 2019. A continuación, se presentan los hallazgos clave de este estudio:
Metodología
Se incluyeron 6.221 recién nacidos a término. Se realizó un estudio observacional retrospectivo, tipo caso control.
Resultados
- La incidencia de macrosomía fue de 5,9%.
- Los principales factores de riesgo asociados con la macrosomía fueron la edad gestacional, el sexo masculino, la multiparidad y la diabetes pregestacional, con resultados estadísticamente significativos.
- El riesgo de cesárea en los macrosomas es mayor (OR 1,62, IC 95% 1,3-2.1; p < 0,0001). Si el inicio del parto es inducido, el riesgo de cesárea se duplica (RR 2,32; IC 95% 1,56-3,38; p < 0,0001).
- Como complicaciones neonatales se registró un aumento del riesgo de distocia de hombros (OR 11,45; IC 95% 7,1-18,5; p < 0,0001), fractura de clavícula (OR 6,87, IC 95% 1,3-37,4; p = 0,0258), y parálisis braquial (OR 13,74; IC 95% 2,8-67,87; p = 0,0013).
Tabla de Factores de Riesgo y Resultados Perinatales
| Factor de Riesgo/Resultado Perinatal | Odds Ratio (OR) | Intervalo de Confianza (IC 95%) | Valor p |
|---|---|---|---|
| Riesgo de Cesárea | 1.62 | 1.3-2.1 | < 0.0001 |
| Riesgo de Cesárea (Parto Inducido) | 2.32 | 1.56-3.38 | < 0.0001 |
| Distocia de Hombros | 11.45 | 7.1-18.5 | < 0.0001 |
| Fractura de Clavícula | 6.87 | 1.3-37.4 | 0.0258 |
| Parálisis Braquial | 13.74 | 2.8-67.87 | 0.0013 |
Conclusiones del Estudio
Es importante conocer los factores de riesgo de macrosomía para poder identificar a estas gestantes y prevenir las complicaciones asociadas. Actualmente no hay consenso sobre cómo y cuándo finalizar la gestación, la inducción del parto o realizar una cesárea son estrategias parciales, que producen un aumento de cesáreas sin disminución de las complicaciones.
Polihidramnios y Oligohidramnios: Alteraciones en el Líquido Amniótico
El líquido amniótico rodea al bebé mientras este está dentro del vientre materno en el embarazo. Este fluido tiene funciones importantes, además de servir para proteger al bebé y amortiguar los movimientos, por lo que alteraciones en la cantidad de líquido amniótico pueden suponer complicaciones graves para la gestación.
Polihidramnios
Cuando la cantidad de líquido amniótico es excesiva se denomina polihidramnios. El polihidramnios es una alteración en la que el saco amniótico posee una cantidad excesiva de líquido amniótico. Este trastorno ocurre, aproximadamente, en el 1-2% de embarazos.
Causas del Polihidramnios
Las principales causas de que el líquido amniótico se encuentre aumentado pueden estar relacionadas tanto con la madre como con el bebé y pueden ser:
- Diabetes gestacional.
- Embarazo múltiple.
- Anemia del bebé, como, por ejemplo, la producida por problemas de incompatibilidad Rh.
- Trastornos o anomalías gastrointestinales, del sistema urinario o en el sistema nervioso del bebé.
- Infecciones fetales.
No obstante, las causas permanecen desconocidas, aproximadamente, en la mitad de los casos de polihidramnios.
Síntomas del Polihidramnios
En caso de polihidramnios, pese a que puede ser asintomático, la mujer puede notar algunos síntomas como cierta dificultad para respirar o falta de aire (si el polihidramnios es severo). Esto es debido a que el útero se ve agrandado, lo que presiona el diafragma y otros órganos de la madre.
Diagnóstico y Tratamiento del Polihidramnios
Pese a que el especialista puede sospechar la presencia de polihidramnios si el útero es más grande de lo que corresponde al momento de la gestación, el diagnóstico se realiza con el cálculo del ILA. Para diagnosticar polihidramnios, el ILA debe ser mayor o igual a 25.
Oligohidramnios
Oligohidramnios es el término médico para la alteración en la que el saco amniótico presenta una disminución del volumen de líquido amniótico respecto al que sería adecuado para el momento de la gestación.
Causas del Oligohidramnios
Las principales causas de la disminución de líquido amniótico en el embarazo suelen ser:
- Anomalías en el sistema urinario fetal u otras alteraciones fetales.
- Restricción del crecimiento intrauterino.
- Infección fetal por citomegalovirus.
- Embarazo que se prolonga (embarazo postérmino).
- Rotura prematura de membranas.
- Problemas y disfunciones en la placenta.
- Hipertensión arterial.
- Ciertos fármacos, como el ibuprofeno.
Pese a ello, las causas del oligohidramnios en ocasiones pueden ser desconocidas.
Síntomas y Diagnóstico del Oligohidramnios
Habitualmente, el oligohidramnios es asintomático y la mujer no notará ningún síntoma. En ocasiones, puede que la mujer perciba movimientos fetales más lentos o en menor cantidad.
El diagnóstico de oligohidramnios se establece con un ILA menor a 5 cm, lo que lleva al especialista a solicitar una serie de pruebas a la embarazada para tratar de averiguar las posibles causas.
