La lactancia materna es el mejor alimento para el lactante hasta los seis meses de edad de forma exclusiva y hasta los dos años como complemento de otros alimentos. Cubre las necesidades nutricionales para su adecuado crecimiento y desarrollo físico y emocional.
Favorece además la salud materna disminuyendo el riesgo de padecer osteoporosis y cáncer de mama y de ovario, entre otras patologías.
La Importancia del Pediatra en el Apoyo a la Lactancia Materna
El pediatra se encuentra en una posición privilegiada para influir positivamente con su actuación en la protección de la lactancia materna. Mantener al día su formación en lactancia, ser una agente activo, capaz de apoyar y promover la lactancia y ayudar en la resolución de los problemas, es un reto gratificante que deparará grandes beneficios para los niños, madres, pediatras y la sociedad en general.
El pediatra es una figura especialmente relevante en la educación prenatal y es deseable que comparta la responsabilidad junto con las enfermeras, médicos de familia, matronas y obstetras, de ayudar a las madres y padres a realizar una elección informada sobre el método de alimentación de sus hijos.
Primeros Días Clave
Durante el postparto inmediato todos los recién nacidos necesitan ser colocados encima de la madre en contacto piel con piel para favorecer el inicio de la lactancia, para ello, es aconsejable mantener al recién nacido en contacto piel con piel encima de su madre hasta que realice la primera toma de pecho, siempre que el estado del niño y de la madre lo permitan, y se animará al padre a permanecer junto a ellos.
En los primeros días de vida es fundamental que el neonato permanezca durante las 24 horas con su madre en la habitación y es importante animar a la madre a ofrecer el pecho con mucha frecuencia, entre 8 y 12 tomas al día y siempre que el bebé muestre signos de hambre (chupeteo, bostezo, movimientos de búsqueda o de las manos a la boca) sin esperar a que llore desesperadamente. Se animará a la madre a mantener a su hijo al pecho todo el tiempo que quiera.
En la toma se debe ofrecer el primer pecho durante el tiempo que desee, hasta que lo suelte espontáneamente para asegurar el vaciado de la primera mama, ofreciendo posteriormente el segundo pecho si lo desea.
Lo normal es que los primeros días pidan continuamente, esto no significa que se queden con hambre, por el contrario, los bebes que apenas piden deben ser vigilados. El principal estímulo para producir leche es la succión y el vaciado del pecho, a más tomas más leche se producirá.
Mitos Comunes sobre la Lactancia Materna
Muchas lactancias se pierden por los consejos contradictorios de amigos, familiares y conocidos que con la mejor de las intenciones intentan asesorarte cayendo en tópicos y típicos bulos “destrozalactancias”. Muchas lactancias se pierden por la falta de criterio entre los propios profesionales: pediatras, enfermeras, auxiliares, matronas, gines. Compañeros, aquí toca hacer labor de autocrítica: podríamos hacerlo mejor de lo que lo hacemos.
En apenas diez minutos desterré con estos padres al menos 10 mitos de la lactancia materna que les estaban devorando vivos:
- No hay que dar cada 3 horas, la lactancia materna es a demanda. Cuando y cuanto quiera el bebé.
- En nuestro medio y con una lactancia materna adecuada, los bebés no necesitan agua.
- No hay leche materna aguada, ni mala, ni poco nutritiva.
- No hay que llevar dietas extrañas para que tengamos más leche: dieta variada, come de todo de forma saludable, bebe agua. Cero alcohol. Cero tabaco. Punto.
- No sirve de nada dejar al bebé con un poco de hambre para que se enganche mejor; al contrario, se “pasará de rosca” y nos costará más trabajo engancharle al pecho.
- El pezón plano no es un impedimento para amantar. Ni el pecho grande, ni pequeño, ni asimétrico, ni areola gigante, ni pezón diminuto, ni invertido, ni mirando para Roma o para Sebastopol.
- El único secreto para fabricar más leche es estimular más: o más tomas con el bebé al pecho o con sacaleches.
- Si hay una lactancia mixta no le des antes la ayuda “para que se calme” y luego el pecho. Es justamente al revés: primero pecho, pecho, pecho… todo lo que puedas. Y luego, la ayuda.
- No ofrecer el pecho por las noches y sustituirlo por bibes no hace que tengas más leche por la mañana. Con el paso de los días tendrás menos leche: a menos estímulo, menos leche.
- Y para dar de mamar: ambiente tranquilo, relajado, sin tele, sin voces, sin follones. Disfrutad de este momento enteramente de principio a fin, hasta que acabe, al menos durante las primeras semanas. Posteriormente serás una experta y podrás darle el pecho mientras lees, mientras ves la tele, haces sudokus o le abres un yogur al hermano.
Técnica Correcta de Lactancia Materna
Una buena técnica de lactancia permite mantener la producción de leche y evita la aparición de grietas y dolor. Si duele debes consultar ya que esto es un signo de mal agarre, infección u otros problemas en la mama.
Hay distintas posturas con las que se puede amamantar de manera correcta, utiliza en la que te encuentres más cómoda y tu bebé succione mejor.
Para asegurar un buen agarre:
- Sostén el pecho con el pulgar arriba y los dedos por debajo, muy por detrás de la areola.
- Espera hasta que el bebé abra la boca de par en par.
- Asegúrate de que el bebé toma el pezón y gran parte de la areola en la boca.
- El bebé mama con la boca abierta y su nariz y mentón están pegados al pecho.
¿Qué hacer ante el llanto excesivo del bebé?
El llanto excesivo en los neonatos amamantados puede indicar problemas con la lactancia que deben ser evaluados y corregidos.
Extracción de Leche Materna
La extracción de leche también puede ser útil los primeros días tras el parto, cuando el bebé no se coge suficientes veces, para estimular mejor la “subida de la leche” o cuando hay una disminución de la producción de leche (porque el bebé empieza a dormir toda la noche, o porque se han establecido pautas erróneas como el uso de chupete o tetinas).
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Si el bebé no mama a menudo, es conveniente vaciar los pechos cada dos o tres horas para mantener la producción de leche. Es aconsejable empezar a usar la bomba tan pronto como se haya interrumpido el horario habitual de amamantar. No es necesario esperar a la subida o a que la madre se sienta incómoda.
Para una extracción efectiva:
- Realizar ejercicios de relajación y varias inspiraciones profundas unas cuantas veces.
- Preparar el pecho para facilitar la extracción, provocando el reflejo de bajada o de eyección láctea.
- Masajear: oprimiendo firmemente el pecho hacia la caja torácica (costillas), usando un movimiento circular con los dedos en un mismo punto, sin deslizar los dedos sobre la piel.
- Frotar el pecho cuidadosamente desde la parte superior hacia el pezón, de modo que produzca un cosquilleo.
La leche materna puede extraerse a mano o con sacaleches. La extracción manual es más laboriosa pero a muchas madres les resulta más agradable y natural.
Extracción Manual:
- Empujar los dedos hacia atrás (hacia las costillas), sin separarlos.
- Rotar la posición de los dedos para vaciar otras partes del pecho.
- Extraer la leche de cada pecho hasta que el flujo de leche se haga más lento
- Provocar el reflejo de bajada en ambos pechos (masajear, frotar, sacudir).
- Repetir todo el proceso de exprimir y provocar el reflejo de bajada en ambos pechos, una o dos veces más. El procedimiento completo debe durar entre 20 y 30 minutos.
Uso de Sacaleches:
- Extraer la leche de cada pecho de cinco a siete minutos.
- Masajear, frotar y sacudir.
- Extraer nuevamente de cada pecho de tres a cinco minutos.
Si la producción de leche ya está establecida, utilizar los tiempos anteriores solo como una guía.
Tipos de Sacaleches: Los extractores manuales son más baratos y menos aparatosos y ruidosos. Pero pueden causar cansancio en la mano de la madre. Ninguna bomba debe hacer daño. Una vez que se obtenga algo de leche, se deben realizar aspiraciones largas y uniformes. Se debe evitar la tentación de usar demasiada aspiración, causando malestar. Algunas bombas cuentan con un regulador para aspirar. Utilizar de cinco a siete minutos en cada lado (previo masaje) o hasta que el chorro de leche o las gotas sean más lentas. Cambiar de pecho y repetir.
Limpieza: Lavar las partes del extractor con agua caliente con jabón, enjuagarlas y secarlas. Una vez al día, esterilizar.
Las primeras veces que se use el extractor, puede ser que solo salgan unas cuantas gotas de leche. Esto es normal.
La Importancia de la Comunicación y el Apoyo Emocional
Ayudar a la madre que desea amamantar, requiere además de los conocimientos básicos de anatomía y fisiología de la lactancia, valoración de la posición, succión, soluciones a problemas..., aprender a escuchar de forma efectiva y activa, pues si no se establece una buena comunicación la información que recibe la madre no tiene validez para ella.
El entusiasmo por favorecer la lactancia materna y ayudar a la madre y al niño, puede hacer olvidar la importancia de la escucha, por este motivo en los cursos de formación en lactancia se valoran especialmente las habilidades de comunicación. Amamantar es un derecho, el derecho un acto de salud y amor que brota del deseo y las personas que acompañan a la diada madre-hijo durante la lactancia es muy importante que establezcan una comunicación basada en el respeto, la autenticidad y la empatía.
Animo a todos los padres hacer TODAS las preguntas que sean necesarias. Nadie se reirá de vosotros y yo, lo agradezco, es más, me gusta, me enternece.
Es natural tener dudas. Para eso estamos ¿no?
El lenguaje que usamos al comunicarnos con las madres debe ser un lenguaje sano. Esto significa usar palabras que transmitan apoyo, comprensión y ánimo, evitando juicios o críticas.
Recuerda, estos padres necesitan tener cuatro cosas claras que repetiremos las veces que sean necesarias. Estos padres lo que necesitan es calma y seguridad. Lo vais a hacer bien, tranquilos.
