Pastillas para la Lactancia: Ventajas y Desventajas

La planificación familiar es un tema de gran importancia a lo largo de toda la vida reproductiva de una mujer, pero el periodo posparto es especialmente delicado, ya que la mujer se enfrenta a una situación nueva y muy diferente, que aconseja replantear la anticoncepción para acomodarla a estas nuevas circunstancias.

Una vez que la mujer va recuperándose tras el parto, es posible volver a mantener relaciones sexuales. Pese a que la lactancia materna puede actuar como anticonceptivo natural, lo cierto es que se debe utilizar un método anticonceptivo adicional durante la lactancia para evitar un embarazo no deseado y tan próximo al anterior. Sin embargo, debido a las circunstancias especiales, es necesario emplear un método anticonceptivo seguro (para la madre y para el bebé) y que no afecte a la lactancia.

Por ello, es posible que la mujer tenga dudas acerca de qué método anticonceptivo es posible utilizar mientras dure la lactancia.

A continuación, exploraremos diferentes tipos de métodos anticonceptivos y su uso en relación con la lactancia, ya que es de interés conocer aquellos compatibles con amamantar al bebé.

En cualquier caso, la mujer debe hablar con su ginecólogo o matrona sobre su situación particular, para que puedan aconsejarle en la elección del método anticonceptivo que mejor se adapta a su caso.

Lactancia como Método Anticonceptivo Natural (MELA)

La lactancia es un método anticonceptivo natural. Una mujer que da el pecho a su bebé deja de ovular como mecanismo fisiológico para evitar un nuevo embarazo mientras el bebé aún es lactante y la madre está todavía recuperándose del embarazo anterior.

Los elevados niveles de prolactina durante los primeros meses de lactancia producen esta regulación hormonal que impide la ovulación. La prolactina es la hormona que, estimulada por la succión que ejerce el bebé en el pezón al mamar, interviene en el mantenimiento de la lactancia, continuando la secreción de leche materna.

Este método anticonceptivo natural se conoce como MELA (método anticonceptivo de la lactancia y la amenorrea). No obstante, para que el MELA sea fiable como método anticonceptivo, la lactancia debe cumplir estos requisitos:

  • Exclusivamente materna, sin que el bebé tome leche de fórmula ni otros alimentos.
  • A demanda, con tomas frecuentes durante el día y la noche. La recomendación más extendida es que no pasen más de 4 horas por el día y de 6 horas por la noche entre tomas.
  • Sin utilizar sacaleches. Se debe amamantar al bebé, que debe succionar el pecho, ya que esto estimula la secreción de prolactina.

Por ello, la lactancia materna solo debe ser utilizada como anticonceptivo durante un máximo de 6 meses tras el nacimiento del bebé. A los 6 meses, cuando se inicia la alimentación complementaria, el bebé comienza a tomar otros alimentos y la lactancia materna deja de ser exclusiva. Por tanto, se pierde efectividad en la anticoncepción (por la disminución de prolactina) y es posible que se produzca la primera ovulación tras el parto.

De igual modo, si llega la menstruación antes de estos seis meses, ya no será efectivo utilizar la lactancia como anticonceptivo.

Por ello, la lactancia es un método anticonceptivo natural, pero se puede utilizar únicamente de manera temporal. No obstante, debido a la etapa tan especial por la que está pasando la madre y el bebé, es necesario utilizar un anticonceptivo que no afecte a la lactancia y que sea seguro para ambos.

¿Se pueden utilizar anticonceptivos hormonales durante la lactancia?

Otros Métodos Anticonceptivos Compatibles con la Lactancia

Preservativo

El preservativo es un método anticonceptivo muy utilizado en el periodo de lactancia. Se trata de un anticonceptivo de barrera muy eficaz que no tiene efectos adversos en la madre, en el bebé ni en la lactancia.

Sin embargo, otros anticonceptivos de barrera, como el diafragma o el capuchón cervical, deben ser evitados, al menos, durante las primeras 6 semanas tras dar a luz. El motivo es dejar pasar un tiempo hasta que el tracto reproductor de la mujer se haya recuperado tras el embarazo y parto. Además, es posible que sea necesario ajustar el tamaño.

Anticonceptivos Hormonales

De modo general, la recomendación durante la lactancia es evitar los anticonceptivos hormonales combinados (que llevan estrógenos y progesterona en su composición), ya que el componente estrogénico puede afectar a la calidad y cantidad de la leche. Por ello, durante la lactancia la mujer puede optar por los anticonceptivos hormonales que solo contienen progesterona, en el caso de elegir un anticonceptivo hormonal.

Entre estos métodos anticonceptivos hormonales que solo contienen progesterona se encuentra:

  • Píldora de solo progesterona (o minipíldora).
  • Implante subdérmico, el cual consiste en una pequeña varilla que se implanta bajo la piel del brazo y va liberando la hormona paulatinamente, protegiendo del embarazo durante 3 años (aunque puede retirarse antes si la mujer lo desea).
  • Inyección anticonceptiva con solo progesterona, que debe aplicarse de forma trimestral.

Pese a que estos métodos anticonceptivos son compatibles con la lactancia, el momento en el que pueden iniciarse puede variar. Por ello, lo más recomendable es consultar con el especialista acerca del método más adecuado y del mejor momento para iniciarlo.

Es importante tener en cuenta que durante las primeras 6 semanas después del parto los métodos no hormonales (como el preservativo) serían los de primera elección.

Dispositivo Intrauterino (DIU)

En cuanto a los dispositivos intrauterinos, la mujer puede utilizar el DIU de cobre (no hormonal) y el DIU de levonorgestrel (hormonal) durante la lactancia.

Este tipo de dispositivos suelen colocarse a las 6 semanas del parto, pese a que sería posible colocarlos poco después del parto.

Este método anticonceptivo tiene una duración de varios años, dependiendo del tipo utilizado, aunque puede retirarse el DIU cuando se desee.

Métodos Anticonceptivos Permanentes

Únicamente en el caso de tener muy claro que no se desea tener más hijos, también se puede optar por la anticoncepción irreversible. En el caso de la mujer, el procedimiento es conocido como ligadura de trompas y, en el hombre, como vasectomía.

Ambos procedimientos requieren una intervención quirúrgica para bloquear los conductos que intervienen en el trasporte de los gametos (óvulos o espermatozoides), evitando así su encuentro y, por tanto, el embarazo.

En el caso de la ligadura de trompas, se puede realizar en el mismo momento del parto por cesárea, con consentimiento previo.

Pastillas para Cortar la Leche: Dostinex® y Alternativas

Dostinex® es un medicamento que causa una bajada de la prolactina en sangre, lo que se puede traducir en una bajada de producción de leche. A pesar de que se llaman pastillas para cortar la leche, hay que tener muy presente que el medicamento no hace desaparecer la leche, “no la corta”.

La cabergolina parece que solo hace algo de efecto si la madre lo toma justo después del parto. A pesar de haber tomado la medicación es muy habitual que, una vez en casa, la madre tenga una subida de leche espectacular. Cuando la madre ya ha tenido la subida de leche, la medicación no tiene ningún efecto. Por esa razón, no se debería recomendar tomarlas cuando la madre ya ha empezado a lactar.

Si has tomado la pastilla para cortar la leche y ahora has cambiado de opinión y quieres relactar, puedes hacerlo.

Hay madres que al querer dejar la lactancia no quieren recurrir a medicamentos y optan por métodos más naturales.

  • Infusión de salvia: Se recomienda tomar 1 taza de té tres veces por día. Tendrás el mismo efecto del té si tomas 2 goteros enteros de la tintura.
  • Vitamina B6: Las altas dosis de suplementos de vitamina B-6 han reportado reducir la producción de leche materna.

Lo primero que hay que entender es que la leche no se seca. La producción puede disminuir pero la leche tarda años en desaparecer completamente.

La lactancia materna funciona mediante la oferta y la demanda. A más leche sacas, más leche tienes. Si se queda leche dentro del pecho, nuestro cuerpo se regula solo gracias a una enzima el FIL (Factor Inhibidor de la Lactancia), que se encarga de gestionar la producción. Cuanta más cantidad de esta hormona sale con la leche cuando el bebé mama o cuando extraemos leche con el sacaleches, más leche se produce. Pues como te decía, se trata de que cada vez saques menos leche del pecho, de forma progresiva. Cuando te moleste el pecho, saca un poco de leche pero deja un poco dentro. Tienes que ir sacando la cantidad mínima que te sirva para no tener dolor pero que a la vez permita a la glándula entender que debe reducir la producción. Es un proceso bastante intuitivo y cada madre encuentra por sí misma cuánta leche necesita sacarse para encontrarse bien mientras sigue disminuyendo la producción. Habrá un momento en que será evidente que el pecho ya no necesita este vaciado continuo y será el momento de parar.

El resto de opciones para disminuir o eliminar la leche materna no tienen tanta efectividad, pueden ser peligrosas o incluso traumáticas.

Suplementos para el Recién Nacido: ¿Cuándo y Cómo?

Los recién nacidos sanos amamantados obtienen toda la energía, agua y los nutrientes que necesitan de la leche de su madre. Algunas veces, en situaciones especiales, pueden necesitar, además de la leche que obtienen del pecho, un aporte extra al que llamamos suplemento. No se recomienda la utilización rutinaria de suplementos ni de ningún otro líquido diferente a la lactancia materna excepto si está médicamente indicado.

Estos podrían interferir en la duración y éxito de leche materna exclusiva sin producir un claro beneficio en la salud o en la ganancia ponderal del recién nacido sano, en condiciones normales.

La primera opción siempre debería ser suplementar con leche extraída de la propia madre; en segundo lugar, si es posible, leche donada de banco y, en último lugar, si no se dispone de ninguna de las anteriores y si está médicamente indicado, se utilizará leche artificial o fórmulas de inicio. No se recomienda el uso de suero glucosado.

Técnicas para Administrar Suplementos

Existen diferentes técnicas para administrar suplementos a un bebé amamantado: la cucharilla, el recipiente-cuchara, la taza o vaso, la jeringa o la sonda. Las técnicas más adecuadas son las que combinan la alimentación con el dedo y la jeringa o la sonda, estas últimas además ayudan a entrenar y corregir los problemas de succión.

El relactador es un dispositivo que permite que el bebé reciba suplementos de leche materna extraída o leche artificial mientras succiona del pecho. Consiste en un contenedor de leche (ya sea una bolsa o una botella de plástico) que la madre se cuelga alrededor del cuello y unas sondas. A través de una válvula, salen dos sondas que se deben fijar al pecho de la madre con cinta adhesiva y cuyo extremo se coloca en la punta del pezón cuando el niño va a mamar.

Se pueden utilizar sondas de distintos tamaños para que la leche fluya en mayor o menor cantidad según convenga. Se suele empezar por la más ancha, y según mejora la succión del bebé se van utilizando sondas cada vez más estrechas para que tenga que hacer más esfuerzo. Salvo en el caso de alimentación de gemelos, si solo se utiliza una de las dos sondas la otra hay que pinzarla para que la leche no se derrame.

Está especialmente indicado en procesos de relactación (el restablecimiento de la producción de leche después de un destete prematuro) o de inducción de la lactancia de niños adoptados. También sirve para animar a bebés reacios a succionar para que se prendan del pecho, ya que con relactador el alimento fluye más rápidamente y en mayor cantidad que si únicamente mamaran.

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