Querer dar el pecho no siempre es suficiente para hacerlo. Son muchas las madres que se enfrentan a diversas dificultades a la hora de amantar a su bebé. Es cierto que en muchas ocasiones se idealiza la lactancia materna, pero por desgracia no es ni mucho menos un camino de rosas, sino que conlleva un gran esfuerzo. Son muchos los retos que es necesario afrontar, aunque por fortuna cuentas con ayuda para hacerlo.
En las siguientes líneas queremos mostrarte algunos remedios naturales para aumentar la producción de leche materna. En primer lugar, lo más importante si tienes problemas con tu lactancia es que recurras a profesionales que puedan darte el asesoramiento que necesitas. En principio, los remedios naturales para aumentar la producción de leche materna no conllevan ningún tipo de riesgo, salvo que seas alérgica a alguno de ellos. Eso sí, insistimos en la recomendación de consultar con un profesional lo que te está ocurriendo.
Remedios Naturales para Aumentar la Producción de Leche Materna
Ahora ya conoces 5 remedios naturales para aumentar la producción de leche materna.
- Leche de almendras: La leche de almendras es un gran alimento. Puedes comprarla con facilidad en cualquier supermercado y si te acostumbras, te encantará su sabor.
- Semillas de hinojo: La razón por la que resultan útiles las semillas de hinojo es porque logran aumentar los niveles de estrógenos, una hormona que influye directamente en la producción de leche.
- Canela: Suele resultar muy eficaz para estimular la producción de leche. Son muchas las formas en las que puedes consumir la canela. Por ejemplo, puedes añadirla a tu té o café.
- Ajo y jengibre: Tanto el ajo como el jengibre son dos ingredientes que tienen muchos beneficios para tu salud, por ejemplo, a nivel inmunológico.
- Zumo de granada: La granada no es solo una fruta deliciosa, también te puede resultar muy útil para conseguir aumentar la producción de leche.
Importancia de las Vitaminas Durante la Lactancia
Las vitaminas lactancia son suplementos nutricionales específicos para madres que dan el pecho a sus bebés. Estos suplementos contienen las cantidades adecuadas de vitaminas y minerales esenciales para cubrir las necesidades de la madre y del bebé durante la lactancia. Suelen incluir vitaminas como la vitamina D, B12, A, E y minerales como hierro, calcio, zinc, entre otros. Estas vitaminas son especialmente importantes para el mantenimiento del sistema inmunológico de la madre y su hijo.
Durante la lactancia, las madres requieren una mayor cantidad de nutrientes para mantenerse saludables y asegurar que sus cuerpos estén produciendo leche de alta calidad. Las vitaminas que incluyen estos suplementos son esenciales para la producción de leche, la regeneración de tejidos y el mantenimiento del sistema inmunológico. La ingesta de estos suplementos específicos durante la lactancia ayudan a la mamá y fomentan el crecimiento saludable del bebé gracias a que contribuyen a que la madre produzca leche de alta calidad y valores nutricionales.
Vitaminas Lactancia más Necesarias
Algunas de las vitaminas más necesarias durante el período de lactancia son:
- Vitamina B12: ayuda a la producción de glóbulos rojos y al mantenimiento del sistema nervioso.
- Vitamina D: contribuye al correcto desarrollo óseo.
- Vitamina E: ayuda a prevenir el daño celular.
- Vitamina A: ayuda a la visión y al sistema inmunológico.
¿Cuándo se Recomienda Tomar Vitaminas Lactancia?
La mejor manera de obtener suficientes vitaminas durante la lactancia es a través de una dieta equilibrada y variada que incluya alimentos ricos en vitaminas. En caso de que te notes falta de energía o tu médico te detecte déficit de alguna vitamina, los suplementos de lactancia son una gran opción, ya que te ayudarán a cubrir tus necesidades de vitaminas y minerales durante esta etapa.
Vitaminas Lactancia: Contraindicaciones
Las vitaminas lactancia son suplementos que te ayudarán a cubrir tus necesidades nutricionales, especialmente de ciertas vitaminas o minerales. Estos productos están específicamente desarrollados para contribuir a mejorar la salud de bebé y mamá durante este período, por lo que no suelen presentar contraindicaciones. No obstante, te recomendamos hablar con tu médico de confianza para que pueda valorar tu caso personal y recomendarte aquellos productos que mejor te vengan.
No se recomienda ingerir cápsulas o tratamientos por vía oral durante el embarazo o lactancia a no ser que estén indicados para estos períodos. Todos los productos que encontrarás en esta categoría son suplementos específicos para cubrir las necesidades de vitaminas, minerales y nutrientes durante la lactancia.
Suplementos y Lactancia Materna
La utilización rutinaria de suplementos ha sido una práctica habitual en muchas maternidades intentando favorecer el descanso materno y evitar la pérdida excesiva de peso y la deshidratación en el recién nacido. La guía de NICE recomienda no suplementar con líquidos diferentes a la leche materna en general y no administrar fórmulas a los recién nacidos amamantados con leche materna durante la estancia hospitalaria, a menos que esté médicamente indicado. Se trata de recomendaciones basadas en los resultados de dos ECA recogidos en sendas RS.
En relación a desenlaces sobre lactancia y, concretamente, a la duración de la misma, se observa una diferencia significativa a favor de la lactancia materna exclusiva hasta la semana 20. En un ECA publicado en 1997 se observó que la proporción de niños lactantes a los tres meses era favorable al grupo de lactancia materna exclusiva en comparación con el de lactancia mixta, que incluía suplementación con agua glucosada en los tres primeros días postnatales además de la lactancia materna.
La utilización de suplementos (leche materna extraída o fórmula) durante la estancia hospitalaria es una práctica frecuente, que en ocasiones no está justificada y que puede suponer un riesgo para el recién nacido y para el éxito de la lactancia. La guía de la PSBC concluye que muy pocos recién nacidos sanos y a término requieren suplementos, ya que hay muy pocas condiciones médicas, permanentes o temporales, en las que la lactancia materna no está recomendada.
Antes de empezar a administrar suplementos se debe evaluar a la madre y al recién nacido, incluyendo la observación de la toma, para determinar que la suplementación es apropiada y necesaria. La hipoglucemia asintomática documentada por medición de glucosa en la sangre efectuada en el laboratorio que no responde a una frecuencia de lactancia apropiada es una de las razones para suplementar.
En recién nacidos sin síntomas clínicos: continuar la lactancia materna o administrar de 1-5 ml/kg de leche materna extraída o suplemento (aprox. cada una o dos horas.), evitando las tomas forzadas y comprobando la concentración de glucosa en sangre antes de cada toma hasta que el valor sea aceptable y estable.
La OMS señala las condiciones médicas que pueden presentar madres sanas y que pueden requerir la administración de suplementos, aunque la lactancia no esté contraindicada. En el caso de absceso mamario el amamantamiento debería continuar con el lado no afectado mientras que el amamantamiento con el pecho afectado puede reiniciarse una vez se ha iniciado el tratamiento.
Las GPC y otros documentos de referencia evaluados concluyen que la leche materna es la mejor opción de alimentación para los recién nacidos. El diagnóstico de hipoglucemia debe realizarse siempre mediante análisis de laboratorio. En recién nacidos con factores de riesgo de hipoglucemia sin síntomas clínicos se recomienda continuar la lactancia materna o administrar a 1-5ml/kg de leche materna extraída o de fórmula cada 1-2h. Se controlará la glucemia hasta que el valor sea aceptable y estable.
Es necesario que los profesionales sanitarios conozcan los motivos médicos por los que puede ser necesario administrar suplementos a un recién nacido sano, para evitar su uso innecesario. Así mismo los profesionales deben saber que la mayoría de los problemas se pueden prevenir con un inicio precoz de la lactancia y un buen apoyo a la madre que amamanta.
Como producir más LECHE MATERNA | Recetas para Mamás
Alternativas para Suplementar a Recién Nacidos
En las maternidades se utilizan diferentes alternativas para suplementar a los recién nacidos amamantados: leche materna, agua, suero glucosado, fórmula de inicio o formulas hidrolizadas. La iniciativa IHAN señala que el suplemento de elección es la leche humana extraída de la propia madre, y que en segundo lugar está la leche humana donada pasteurizada. La ABM señala, en este orden, la utilización como suplemento de leche materna extraída, leche donada pasteurizada y las fórmulas hidrolizadas frente a las fórmulas estándar.
En resumen, se considera que la primera opción como suplemento es la leche materna extraída de la propia madre o la leche materna donada de banco que haya pasado los controles de calidad oportunos. No existen estudios que comparen la utilización de suero glucosado frente a otro tipo de suplementos, y como existen otras alternativas más seguras, no se recomienda su utilización.
En cuanto al tipo de fórmula a utilizar, la evidencia parece indicar de forma débil que las fórmulas hidrolizadas pueden prevenir la aparición de enfermedad alérgica en el niño, sobre todo en niños de alto riesgo. Entre las fórmulas parcialmente hidrolizadas o con alto grado de hidrólisis, la evidencia sugiere que entre ambos tipos de fórmulas no hay diferencias, salvo un posible efecto protector frente al desarrollo de alergia alimentaria a favor de las fórmulas con alto grado de hidrólisis (sobre todo caseína), aunque con un intervalo de confianza al 95% amplio que incluye al 1 (evidencia de muy baja calidad).
Métodos de Suplementación
Aunque la utilización de tetinas es la forma más aceptada en nuestro entorno para administrar suplementos a los recién nacidos amamantados, es conocido que su utilización puede interferir con la lactancia y que existen diferentes alternativas.
En un estudio longitudinal se observó que cuando el recién nacido recibía suplementos más de tres veces, la duración de la lactancia exclusiva aumentaba de forma significativa en aquellos en los que los suplementos habían sido administrados con taza, aunque no había efecto sobre la duración de cualquier tipo de lactancia materna.
Por otro lado, se ha identificado un ECA realizado en Tailandia que compara el uso de sonda con jeringa adosada al pecho frente al vaso en madres en las que no se detecta producción de leche a las 42-48 horas tras el nacimiento. Se incluyeron mujeres que dieron a luz sin complicaciones, por parto vaginal o por cesárea. A los niños se les administró fórmula (no leche extraída) mediante vaso o sonda con jeringa adosada al pecho después de las tomas y se observó que la puntuación para el agarre a las 66-72 horas postparto era mejor cuando se suplementaba mediante sonda y jeringa.
No se han encontrado estudios que demuestren que un método sea mejor que otro. Sí que parece que la suplementación mediante vaso puede ser mejor que el biberón si se administran más de tres suplementos. Sin embargo, la evidencia es de baja o muy baja calidad.
Es importante que el personal reciba formación que le capacite para la utilización del método más idóneo de suplementación del recién nacido.
Consejos Adicionales para Aumentar la Producción de Leche
La escasa producción de leche es una de las principales preocupaciones de las madres lactantes y, en algunas ocasiones, también de los profesionales sanitarios. La inseguridad, la inexperiencia, las expectativas poco realistas o los consejos errados del entorno pueden minar la confianza de la madre en su cuerpo y en su bebé.
La inmensa mayoría de madres pueden producir leche. La clave para aumentar la producción de leche está en el vaciado correcto del pecho. Cuanto más se vacía, más produce en respuesta. Así, hay madres que pueden amamantar a gemelos sin necesidad de suplementos de leche artificial o madres con problemas mamarios en un pecho, que alimentan con lactancia materna exclusiva a su bebé con el otro pecho. Lo principal es que el bebé se agarre correctamente y pueda tomar sin restricciones, a demanda.
También es útil que la madre esté lo más descansada posible y beba lo que necesite. Un experto en lactancia (matrona, pediatra, grupo de apoyo) debería comprobar que el enganche es adecuado y la frecuencia de tomas suficiente (mínimo 8 al día, mejor una o varias nocturnas y sin limitar el acceso al pecho).
También puede ser útil temporalmente vaciar el pecho con un sacaleches (entre tomas o durante la toma), lo que hará que este fabrique más leche. ¡Cuánto más se le pida, más producirá!
Fármacos Galactogogos
Son unos medicamentos que actúan aumentando la producción de leche. Los más habituales son el sulpiride, la metoclopramida y la domperidona. Son efectivos, pero solo están indicados durante un período corto de tiempo y siempre bajo supervisión médica. Los fármacos son siempre el último recurso.
Previamente hay que aumentar la frecuencia de las tomas, ofrecer ambos pechos en cada una de ellas, comprobar un correcto enganche del bebé permitiendo el correcto vaciado con extracción manual o con extractor. En caso de que esto no sea posible, se podrá plantear el uso de galactogogos de forma temporal.
No hay evidencia científica de que ninguna planta medicinal ni infusión sea útil para aumentar la producción de leche. Por el contrario, algunas de las plantas o compuestos que se venden como galactogogos pueden ser perjudiciales para el bebé. Nunca debe iniciarse la toma de ningún medicamento ni producto con el fin de aumentar la producción de leche materna sin consultar previamente con el médico.
