El puerperio, también conocido como cuarentena, es el periodo que comienza justo después del parto y se extiende, de forma general, hasta las seis semanas siguientes. Durante este tiempo, el cuerpo de la mujer inicia un proceso de recuperación profunda que implica tanto cambios físicos como emocionales. Se asume como un proceso fisiológico, a continuación del embarazo y parto, en el cual, el cuerpo de la mujer vuelve paulatinamente a la normalidad y van desapareciendo las modificaciones que el embarazo produce en él.
El eje central en esta fase es el autocuidado y el bienestar del neonato. Es fundamental recordar que cada mujer es única y, por lo tanto, la experiencia y duración de su postparto varía. Es probable que todas estas actividades no se realicen en el mismo lugar dónde haya nacido el bebé, así que es importante la continuación de cuidados según el momento vital de la díada madre-bebé y del espacio físico dónde se encuentran.
Cuidados principales para un bebé recién nacido
Etapas del Puerperio
El puerperio se divide principalmente en 3 etapas:
- Puerperio inmediato: las primeras 24 horas tras dar a luz.
- Puerperio temprano: la primera semana.
- Puerperio tardío: su duración depende de cada mujer y finaliza cuando el organismo ha alcanzado de nuevo su estado pregestacional.
Cuidados Inmediatos al Recién Nacido
Nada más nacer pondrán al bebé sobre ti, piel con piel, para evitar la pérdida de calor, cubierto con una toalla o manta, puede ponérsele un gorro de algodón si la madre lo desea. Si el bebé está bien y la adaptación a la vida fuera del útero es buena, podrá quedarse encima de su madre y donde se le podrán realizar los primeros cuidados y dejar para más tarde el resto de procedimientos rutinarios.
En todos los casos la no separación y el método canguro son especialmente beneficiosos. Cuidar la unidad madre- bebé ayuda a calmar al bebé y a iniciar el vínculo entre ambos. Los únicos procedimientos necesarios y que se pueden realizar durante el piel con piel, son el test de Apgar y la identificación, pudiendo posponer para más tarde el resto.
En caso de que el nacimiento del bebé sea por cesárea la indicación es la misma que cuando el bebé nace por via vaginal: piel con piel inmediato tras la extracción o salida del bebé. En una cesárea sin complicaciones la madre puede dar la primera comenzar a dar el pecho en el mismo quirófano, si quiere.
Todavía en la mayoría de los hospitales se tiende a separar al bebé de su madre y llevar a la madre a una sala de "reanimación", especialmente si la cesárea se realizó en el bloque quirúrgico central del centro y no en el área de maternidad. Es uno de los casos en los que se producen separaciones más prolongadas y con peores consecuencias emocionales y de salud para ambos. El tiempo de permanencia en la sala de reanimación varía de un hospital a otro, pudiendo llegar a 24h en los casos más extremos.
Algunos centros han tomado la iniciativa de ofrecer al padre la posibilidad de realizar el piel con piel con su bebé, lo cual es una novedad, pero en muchos de estos casos, la madre sí podría estar con su hijo sin problema alguno.
Test de Apgar
Es un examen rápido, no invasivo, que se realiza al primer y quinto minuto después del nacimiento para valorar el estado general del bebé. La puntuación al primer minuto evalúa la tolerancia del recién nacido al proceso del nacimiento y su posible sufrimiento, mientras que la puntuación obtenida a los 5 minutos evalúa el nivel de adaptabilidad del recién nacido al medio ambiente y su capacidad de recuperación.
Identificación del Recién Nacido
Nada más nacer el niño, se separa la pulsera identificativa correspondiente al bebé y se le coloca inmediatamente en el tobillo en presencia de la madre, al igual que ocurre con el fragmento destinado a la pinza del cordón umbilical. Se recomienda que se identifique correctamente al bebé desde el momento de la ligadura del cordón umbilical y evitar en lo posible la separación de la madre y su recién nacido.
Por otro lado si además de disponer de un sistema seguro de identificación se evita la separación de la madre y su bebé, se evita la confusión entre recién nacidos. La identificación correcta del/la recién nacido/a garantiza la seguridad para el bebé y su familia y facilita la coordinación de los cuidados del personal sanitario.
Mediciones Antropométricas
El bebé puede ser pesado y medido sin prisas, durante las primeras 24 horas de vida, aunque en la mayoría de los centros hospitalarios suele hacerse a los pocos minutos de nacer. Pero esto es un dato que se puede retrasar. Se realizan las medidas de la talla, el peso y el perímetro craneal del bebé, para valorar si estas medidas están dentro de las esperadas, se utilizan unas tablas o gráficos donde están representados los valores de la población normal. En los primeros días es normal que el recién nacido pierda peso. Dicha pérdida de peso es más acusada en el 2º- 3º día, pero recupera el peso sobre el 10º día.
En cuanto a las medidas antropométricas del recién nacido, no es necesario separar madre y recién nacido durante el contacto piel con piel en sala de partos, ya que se pueden realizar después de la primera toma, buscando el momento en que el recién nacido esté en un sueño tranquilo y con la ayuda de la familia, para poder minimizar el estrés que suponen estas prácticas. Cada vez hay más publicaciones científicas que proponen realizarlas hasta 24h después del nacimiento, para evitar el sesgo que puede tener el hecho de que la madre haya recibido sueroterapia durante el proceso del nacimiento.
Profilaxis y Prevención en el Recién Nacido
Para evitar la enfermedad hemorrágica neonatal se recomienda la administración de vitamina K en las primeras dos-cuatro horas de vida. No es recomendable el retraso de la mencionada administración más allá de las seis a doce horas de vida.
Para evitar la enfermedad hemorrágica del recién nacido, muchos protocolos recomiendan la administración de vitamina K. La dosis recomendada es 1 mg en dosis única vía intramuscular. No es necesaria la administración justo después del nacimiento ni la separación de madre-bebé puesto que la evidencia respalda su administración después del primer agarre o durante la toma, gracias al efecto analgésico que produce la succión. Se puede administrar dentro de las dos primeras horas de vida, evitando la demora en su administración más allá de las primeras seis horas de vida. Es importante recordar que la administración de esta vitamina puede ser también oral, habiéndose de repetir la administración en diferentes días.
En cuanto a la prevención de la oftalmía neonatal, se suele recomendar la utilización de pomada oftálmica de eritromicina al 0,5%. Su administración se puede retrasar hasta las 4 horas posteriores al parto, momento en el que el recién nacido estará en la etapa del sueño fisiológico, evitando así la interferencia visual entre madre y recién nacido.
En España, en la mayoría de las Comunidades Autónomas, es habitual poner la vacuna de la hepatitis B a todos los recién nacidos, sin solicitar consentimiento previo a los padres. La decisión de hacerlo debe ser tomada por los padres.
Cuidado del Cordón Umbilical
Dado que el cordón umbilical representa tras el parto una vía de colonización que puede derivar en una infección es muy importante la sección con material estéril y la colocación de un sistema seguro de cierre. Se recomienda la limpieza del cordón umbilical con agua y jabón, secado posterior y cobertura con gasas limpias que deben cambiarse frecuentemente, y el cambio del pañal tras deposiciones o micciones del bebé, con la finalidad de mantener el cordón seco y limpio. Este cuidado del cordón umbilical se debe realizar hasta su caída siguiendo las medidas de asepsia e higiene de lavado de manos. El cordón se cae entre los 7 y los 10 días de vida del neonato.
Al llegar de la sala de partos, la madre y el recién nacido han de estar juntos en la misma habitación durante toda la estancia en el hospital, las 24 horas del día. En algunas maternidades se llevan al bebé al nido durante las noches y en algunos momentos del día.
Prueba del Talón
A partir de las 48 horas del nacimiento, se extrae una pequeña muestra de sangre (generalmente del talón, porque se obtiene más fácilmente) que se analiza en un laboratorio centralizado en cada comunidad autónoma. Mediante este sencillo análisis se pueden diagnosticar hasta 19 enfermedades metabólicas al recién nacido. Hasta hace muy poco era necesario realizar dos extracciones, una a las 48 horas y otra pasado el 5º día de vida del niño.
Higiene del Recién Nacido
El bebé no necesita ser bañado, los padres pueden decidir cuando hacerlo. La grasa que cubre su cuerpo impide la pérdida de calor y protege la piel siendo reabsorbida en poco tiempo.
Los diferentes profesionales (pediatra, comadrón/a o enfermero/a) harán los controles y exploraciones de seguimiento del recién nacido en presencia de la madre, y facilitarán además la posibilidad de expresar las dudas y ayudar en el aprendizaje de los cuidados del recién nacido.
Cuidados de la Madre Durante el Puerperio
Higiene Íntima
Durante el posparto o puerperio, el cuerpo de la mujer está en un proceso de recuperación, especialmente en la zona genital.
- Frecuencia de lavado: Hay que realizar el lavado genital en la ducha y dos o tres aseos locales, con agua o jabón normal con pH neutro, para evitar irritaciones en la zona genital que es más sensible.
- Lavado externo: La higiene solo debe ser externa. Nunca se deben hacer lavados internos porque esto destruye nuestra flora natural y favorece la aparición de infecciones internas.
- Productos recomendados: No se deben utilizar sustancias antisépticas, ni antibióticos, ni desinfectantes, ni cicatrizantes, salvo que la matrona o el ginecólogo lo indiquen.
- Secado tras el lavado: Puedes utilizar una toalla limpia para secar la zona, dando pequeños toques, sin frotar.
- Revisión diaria: Cada vez que te asees, toca suavemente la línea de la sutura para asegurarte de que no haya puntos dolorosos, enrojecidos o hinchados. Si detectas alguna molestia, consulta con tu matrona o ginecólogo, para evitar acumulación de pus en la herida.
- Prevención del estreñimiento: No es frecuente que la herida se abra, ni siquiera por hacer esfuerzos para defecar. Así no tengas miedo a que se suelten los puntos o a hacerte daño.
- Compresas de algodón: Opta por compresas de algodón (se suelen vender en las farmacias), que son más transpirables y menos irritantes que las que contienen plástico.
- Pantalones amplios: Utiliza ropa interior y pantalones que no se ajusten demasiado a la zona genital.
Loquios
Durante la cuarentena o puerperio, se produce la expulsión de loquios. Es una hemorragia, como si tuvieses la regla. La causa es muy sencilla: en el útero, tras el alumbramiento de la placenta, queda una herida donde esta estaba insertada. En los primeros días se expulsa la sangre que se ha producido tras su desprendimiento y los coágulos de sangre que impidieron que esa herida siguiese sangrando. A medida que pasan los días, esas secreciones se vuelven más asalmonadas o serosas. Para evitar infecciones, hay que evitar la humedad y mantener la zona seca a pesar de los loquios.
Retorno de la Menstruación
Después de dar a luz a tu bebé la menstruación puede tardar en volver, y la cantidad de tiempo que pasa hasta su reaparición puede variar desde unas cuatro semanas, hasta más de dos años.
Cambios Emocionales
En esas primeras horas del posparto o puerperio o cuarentena experimentarás una sensación de inmensa felicidad y euforia al tener a tu hijito en brazos. Si hablamos de oxitocina, podemos caer en el error de pensar solamente en sus efectos hormonales durante el parto o la lactancia. Pero lo cierto es que también actúa como neurotransmisor, lo que implica efectos a nivel del sistema nervioso central de lo más variados. Ser madre es un intenso y maravilloso proceso de transformación vital.
Algunas mujeres experimentan lo que se conoce como «baby blues» o una tristeza transitoria después del parto. Sin embargo, un porcentaje de mujeres pueden desarrollar depresión postparto, que es más grave y duradera. Apoyo emocional y social: Esto involucra a la pareja, familiares, amigos y grupos de apoyo.
Cuidados Post Cesárea
Una cesárea es una intervención quirúrgica, por lo que el cuidado postparto tras una cesárea tiene particularidades adicionales a las del postparto vaginal.
- Manejo del dolor: Es común sentir dolor o molestias en la zona de la incisión. Por lo general, se prescriben analgésicos para aliviar este dolor.
- Cuidado de la incisión: Mantener la herida limpia y seca es esencial. Durante las primeras 24 horas, es posible que tengas una venda sobre la incisión. Una vez retirada, deberás limpiar la zona diariamente siguiendo las indicaciones de tu médico, generalmente con agua y jabón suave.
- Movilización temprana: Aunque debes evitar esfuerzos, moverte pronto (con cuidado) ayuda a prevenir complicaciones postoperatorias, como trombosis o atelectasias pulmonares.
- Alimentación: Es posible que experimentes gases o estreñimiento debido a la cirugía y los medicamentos.
- Retorno de la menstruación y anticoncepción: Es posible que la menstruación regrese más tarde en mujeres que amamantan, independientemente de si tuvieron una cesárea o un parto vaginal.
- Lactancia materna: Una cesárea no impide que amamantes a tu bebé. Sin embargo, algunas posiciones de lactancia podrían ser incómodas.
- Cuidado emocional: Las mujeres que han tenido una cesárea experimentan emociones diversas, desde alivio hasta decepción o tristeza por no haber tenido un parto vaginal.
Lactancia Materna
El cuidado postparto durante el periodo de lactancia es esencial tanto para la madre como para el bebé. La lactancia materna ofrece numerosos beneficios, pero también presenta diferentes desafíos.
- Alimentación de la madre: Mantener una dieta equilibrada y nutritiva es fundamental. La lactancia aumenta las necesidades calóricas y nutricionales, por lo que es importante consumir una variedad de alimentos ricos en proteínas, calcio, hierro y vitaminas.
- Descanso: Aunque resulta complicado con un recién nacido, es crucial intentar descansar cuando el bebé lo hace.
- Posiciones de lactancia: Es vital encontrar posiciones cómodas para amamantar, que no generen tensión en el cuello, hombros o espalda.
- Cuidado de los pezones: La lactancia, especialmente al principio, causa molestias o incluso dolor en los pezones. Lavarlos con agua (sin jabón) y dejar que se sequen al aire puede ser útil.
- Evitar el ingurgitamiento: Si los senos se vuelven excesivamente llenos y dolorosos, es crucial vaciarlos para prevenir complicaciones como la mastitis.
- Vestimenta adecuada: Usar sostenes de lactancia cómodos y que proporcionen buen soporte es esencial.
- Salud emocional: La lactancia es un desafío emocional, con sentimientos de frustración, cansancio o inseguridad.
- Regreso al ejercicio: Si deseas retomar el ejercicio, hazlo gradualmente y presta atención a cómo se siente tu cuerpo.
- Retorno de la menstruación y anticoncepción: La lactancia retrasa el regreso de la menstruación, pero no es un método anticonceptivo confiable.
Recuperación Física y Ejercicio Postparto
Después del parto, es esencial retomar la actividad física gradualmente y con precaución para garantizar una recuperación segura y efectiva. Los ejercicios postparto ayudan a restaurar la fuerza muscular, mejorar el estado de ánimo y reducir la fatiga.
Antes de comenzar cualquier programa de ejercicios postparto, es esencial obtener la aprobación de tu médico o fisioterapeuta. Generalmente, se recomienda esperar entre 4 a 6 semanas después del parto para reanudar las relaciones sexuales con penetración. Esto permite que el cuello del útero se cierre, disminuye el riesgo de infección y da tiempo para que las heridas o episiotomías sanen.
Salud Sexual Postparto
Generalmente, se recomienda esperar entre 4 a 6 semanas después del parto para reanudar las relaciones sexuales con penetración. Esto permite que el cuello del útero se cierre, disminuye el riesgo de infección y da tiempo para que las heridas o episiotomías sanen. Las hormonas postparto y la lactancia pueden llevar a una disminución en la lubricación vaginal. Las cicatrices de episiotomías o desgarros suelen causar dolor durante las relaciones sexuales.
Aunque es menos probable, aún es posible quedar embarazada poco después del parto, incluso si estás amamantando. Es vital mantener una comunicación abierta con tu pareja sobre cómo te sientes física y emocionalmente. Las hormonas, la fatiga, la adaptación a la paternidad y la maternidad, e incluso la depresión postparto, pueden afectar el deseo sexual.
Autoimagen y Bienestar Emocional
Tras el parto, es posible que no te sientas tan conectada con tu cuerpo o que tu autoimagen haya cambiado. Tomarte el tiempo para amarte y aceptarte es crucial. El postparto es un período de adaptación tanto física como emocionalmente.
Revisiones Médicas Postparto
Una de las citas más importantes en el posparto es la visita de revisión ginecológica, que suele realizarse entre las 6 y 8 semanas después del parto. En ella se evalúa:
- El estado del útero y los órganos reproductivos
- La recuperación del cuello uterino
- El estado de los pechos
- La cicatrización de cualquier intervención
- El estado del suelo pélvico
- Métodos anticonceptivos adecuados para el momento actual
Pero no hay que esperar a esa cita si se presentan molestias o señales de alerta antes. El control y seguimiento en el puerperio no es un lujo ni algo opcional, sino una parte esencial del proceso de convertirse en madre. Esta etapa implica una transformación profunda a nivel físico, emocional y psicológico. Por eso, contar con un acompañamiento profesional que sepa entender cada cambio, respetar cada ritmo y actuar ante cualquier necesidad es clave para el bienestar de la mujer y del recién nacido.
Una vez que se abandona el hospital, la primera revisión se realiza a los 7-10 días, donde se valora el estado de salud de la mujer y se concertará la siguiente revisión, que generalmente será cuando finalicen los loquios. Por lo general, se recomienda retomar las revisiones ginecológicas habituales incluyendo la realización de una citología una vez se recupere el ciclo menstrual o al finalizar la lactancia materna.
Aunque la madre se encuentre bien, es imprescindible que acuda a estas revisiones. Además, en cualquier momento que sienta alguna molestia fuera de lo común como fiebre superior a 38°C o dolor en una de las extremidades, es importante acudir al especialista para comprobar que no existen complicaciones y que todo sigue su curso de manera correcta.
