La calma que transmite Rosa Rodríguez es contagiosa, al igual que su sonrisa. En una veintena de programas, se ha ganado el cariño y la admiración de todos los espectadores de Pasapalabra. Ella asegura que está cumpliendo "un sueño": "Es exactamente como me lo imaginaba y eso me hace muy feliz", confiesa.
Un Sueño Hecho Realidad
Desde su debut oficial el 19 de noviembre de 2024, Rosa ha dejado una huella imborrable en el concurso. Su vida ha cambiado mucho desde que empezó a concursar, pues ha aparcado temporalmente su profesión como profesora de español y de inglés para poder centrarse en esta experiencia. "Es una oportunidad que tienes en la vida, entonces quiero sentir que he dado el máximo", nos comenta.
De hecho, ha pasado de profesora a estudiante... porque para ganar el bote, que ha regresado al millón de euros, hay que aprender mucho. De hecho, Rosa ni puede precisar la cantidad de horas que le dedica a prepararse: "Desde que me levanto, todo el día mentalmente estás ahí intentando absorber". De hecho, nos sorprende con su método de estudio: "Salgo por las mañanas y me pego un par de horas caminando por la montaña".
A sus 32 años, Rosa Rodríguez ya es historia de la televisión. Consiguió el mayor bote de la historia de Pasapalabra, es decir, 2,7 millones de euros. Se dice pronto; sobre todo, si se tiene en cuenta que el concurso de Antena 3 lleva más de 25 años de emisión. La gallega consiguió completar las 25 palabras tras 307 programas, en los que llegó a acumular 168.600 euros. Para la historia también quedará la letra 'M', que le dio la victoria más ansiada, y el apellido de aquel jugador de fútbol americano de la década de los sesenta, "Morrall".
El HuffPost ha hablado con Rosa Rodríguez para conocer sus impresiones tras ganar el bote de Pasapalabra. "Estaba preparada psicológicamente para ganar, pero también para perder, porque era algo que podía ocurrir", asegura.
Incredulidad tras la Victoria
Completa y absoluta incredulidad porque después de tantos intentos de llegar a esas 24 preguntas/respuestas, algo que parecía ya casi imposible... no llegaba, no llegaba, nunca me había visto cerca y la primera reacción es pensar '¿Qué acaba de pasar?' Todavía no me lo creo. En aquel momento me tapé la boca pensando: '¿Qué acaba de pasar?'
El Azar y el Conocimiento
No recuerdo en qué momento me los había mirado. De hecho, cuando yo escucho la pregunta pensaba que no los tenía mirado, que era una de estas cosas que yo me había apuntado 'tengo que mirarme esto', pero claro, tú como concursante se te ocurren tantas cosas que te pueden preguntar, que quieres mirar y te tienes que mirar, pero no llegas a todo. Yo me iba haciendo mis listas, y nunca llegaba.
El Impacto del Bote
Pues no, la verdad es que de eso todavía no soy nada consciente. Realmente yo no pensaba mucho en el dinero porque yo como concursante pensaba más en el reto de contestar las 25 palabras y no tanto en el dinero del bote, que cualquier cantidad de por sí ya era lo suficientemente suculenta.
Pero sí que es cierto que cuando pasamos de la barrera de los 2 millones de euros, yo hacía un esfuerzo activo por no mirar la cifra cuando Roberto Leal nos decía esto de 'estás a dos palabras de...' yo hacía el esfuerzo de no mirar la cifra porque era tan mareante ya cuando habíamos llegado a 2,5 millones, en este caso, 2,7 millones de euros que yo decía 'olvídate de eso, porque lo realmente relevante es que tú llegues a completar las 25 palabras del rosco'.
Así que, realmente no he interiorizado lo que significa este bote a nivel de eso, de hito en la televisión y supongo que me llevará bastante tiempo. Lo estoy viviendo con mucha adrenalina y mucha locura, pero creo que cuando se asiente seré realmente consciente de lo que ha pasado.
Impuestos y Gratitud
Lo pago con gusto (risas). La cantidad que me quede va a ser suficiente para vivir tranquila. No aspiro a lujos ni extravagancias, y creo que con lo que me queda es suficiente. Y luego, que yo soy lo que soy, no solo producto de mi esfuerzo, sino de la sociedad en la que por suerte he crecido. Gracias a los servicios públicos de España, especialmente la educación, de la que me he nutrido y me ha llevado hasta aquí.
Los servicios públicos que tenemos en España son maravillosos. Sí que se habla de que se podrían invertir mejor o peor, pero para mí también es una manera de pensar que estoy devolviendo lo que yo tanto he recibido. Me considero producto del país en el que he crecido. ¿Es un porcentaje bastante grande? Sí, pero yo me voy feliz con el millón y medio arriba o abajo que me quede, también.
Rosa gana 2.716.000 euros del mayor bote de la historia de ‘Pasapalabra’ completando 'El Rosco'
Planes para el Futuro
Viajar, principalmente, que es lo que a mí siempre me ha gustado. En los últimos años he hecho viajes, pero siempre muy cortitos por el tema de 'es que tengo que estar estudiando' y cuando me iba de viaje incluso buscaba los huecos para estudiar. Tengo varios viajes pendientes, Asia o América, que son viajes importantes, que suponen un gasto económico importante que en otro momento hubieran supuesto tiempo de planificación y ahora será lo que por fin pueda disfrutar sin tener que pensar en la parte económica.
Relación con Manu
Bueno, yo me di cuenta de que él estaba afectado porque te acabas de dar cuenta de que ya no tendría esa oportunidad. Me felicitó lo primero de todo. Yo una cosa que admiro de él es la manera que estuvo en esa situación tan positivo. En Pasapalabra, aunque no te lleves el bote grande, ya lo que supone la experiencia... en su caso, es una pena que no lo haya conseguido porque él estuvo de bote a bote. Hemos compartido la experiencia, que era nueva para nosotros en televisión. Para mí ha sido un placer compartir estos 307 programas con él. Ha habido muchísimo respeto, muchísimo compañerismo y una rivalidad muy sana. Creo que eso se ha transmitido en la pantalla. Nunca hemos tenido ningún tipo de roce por ganar, perder... cuando ganábamos o perdíamos, si estábamos molestos con alguien era con nosotros mismos. Nunca hemos tenido una mala palabra hacia el otro, y eso creo que habla muy bien del tipo de persona que es Manu.
¿Qué hubiera pasado si Manu ganaba?
La verdad es que yo llevaba muchos meses trabajando psicológicamente el hecho de que la experiencia se iba a acabar, ganara o no el bote. Estaba ya mentalizándome sobre ese momento final. Yo soñaba con ganar, pero también era muy consciente de que la posibilidad de irme sin el premio. Igual que gané, podría no haber ganado y las posibilidades eran prácticamente 50-50.
Un Homenaje a sus Padres
Haciendo una excepción en su discreción habitual, Rosa pidió permiso a Roberto Leal para dedicar un minuto a mandar un saludo muy especial antes de jugar El Rosco. Lo tenía pendiente desde su primer programa y ya está a punto de llegar a la veintena. La concursante quiso enviar un precioso mensaje de agradecimiento a sus padres.
“Cuando mis hermanos y yo éramos pequeños, decidieron sacrificar todo, dejar atrás su familia, su país, con el único objetivo de que mis hermanos y yo tuviéramos la vida que, gracias a ellos, tenemos”, explicó. Su madre, Irma, y su padre, Tino, abandonaron Argentina y llegaron a Galicia, concretamente a La Coruña, ciudad que les acogió y donde Rosa ha crecido desde que tenía 7 años, como nos ha contado en exclusiva a la web de Pasapalabra.
De hecho, Rosa nació en Quilmes, una ciudad a sólo 19 kilómetros de Buenos Aires y situada sobre la costa del Río de la Plata. “Gracias por todo lo que hacen, lo que han hecho”, dijo emocionada en el programa a sus padres al contar su historia de renuncia y generosidad. “La emoción que tienen ellos estos días de verme aquí en este atril es la mayor motivación para mí”, aseguró.
Inicios y Formación Académica
Rosa Rodríguez nació el 18 de octubre de 1993 en Quilmes, Argentina, hija de la emigración gallega hasta que su familia decidió regresar a la tierra de origen cuando ella tenía solo siete años. Desde 2001, A Coruña es su casa, la ciudad donde se asentó con sus padres y sus tres hermanos, donde aprendió a amar la lectura, el dibujo de la naturaleza, el deporte, de pequeña jugó al fútbol, y, sobre todo, la cocina, un gusto heredado del oficio de su padre, pizzero, que alimentó su sueño íntimo de, algún día, hacer quesos y "explorar las masas".
Pese a esa pasión gastronómica, su vida profesional tomó otro rumbo ya que Rosa Rodríguez se licenció en Filología Inglesa y se especializó con varios másteres en Lingüística, Educación y Neurociencia aplicada a la educación, hasta convertirse en profesora de español como lengua extranjera para estudiantes internacionales.
La curiosidad por aprender, convertida casi en filosofía vital, fue precisamente el motor que la empujó hacia 'Pasapalabra', animada por su madre, que veía en ella a la concursante perfecta para aquel programa que juntas veían ya cuando lo presentaba Silvia Jato y en el que la pequeña Rosa, frente al televisor, se prometía que algún día estaría.
Durante la pandemia, ya con el concurso asentado en Antena 3, la hora de 'Pasapalabra' se convirtió en una liturgia familiar en casa, ese rato sagrado que compartían cada tarde y en el que su madre insistía una y otra vez en que se presentara. En diciembre de 2020, Rosa empezó a prepararse a conciencia y, con el tiempo, reconocería que "ni de lejos imaginaba todo lo que aquella decisión conllevaría", porque a partir de ahí reordenó por completo su vida para estar a la altura del reto.
Transformación y Preparación
Su aterrizaje en el plató se produjo el 19 de noviembre de 2024, cuando se sentó en la Silla Azul con una sonrisa tímida pero firme y consiguió su plaza frente a Manu, entonces el gran favorito que encadenaba rivales distintos cada día. Aquel duelo que parecía uno más se convirtió pronto en el enfrentamiento más longevo que ha conocido el formato: 307 programas para ella, 437 para él, cientos de tardes de roscos igualadísimos y dos concursantes que han mantenido en vilo a la audiencia con un pulso de récords que Antena 3 terminó llevando al prime time por su tirón.
Para llegar ahí, Rosa Rodríguez no solo estudió sino que se transformó. Ella misma lo contó en 'El Hormiguero', donde acudió junto a Manu en la víspera de la gran final: "Pasapalabra me cambió la vida; cuando decidí que quería prepararme en serio, transformé todo", aseguró ante Pablo Motos. Cambió su alimentación, se puso en forma físicamente, se impuso un horario estricto de descanso y jornadas de estudio que en ocasiones iban de las 12 a las 14 horas diarias, una disciplina extrema que, según reconoce, la convirtió en una persona completamente diferente a la que era antes del concurso.
Un esfuerzo que tuvo un precio a pagar, ya que Rosa comenzó a disfrutar de menos vida social, menos tiempo libre, más días marcados por tarjetas, listas, datos y definiciones, pero que también le regaló una versión de sí misma que hoy mira con orgullo. "La persona que era antes de 'Pasapalabra' era completamente diferente", admitió, aunque enseguida añadió que todos esos cambios de hábito han sido para mejor y que se siente profundamente agradecida al formato.
Tras ganar el mayor bote en la historia de 'Pasapalabra', Rosa Rodríguez explicó que llevará una vida más tranquila, sin la espada de Damocles de la incertidumbre económica, pero con la misma vocación de siempre, que no es otra que seguir en las aulas, enseñando idiomas y compartiendo esa pasión por el conocimiento que la llevó hasta allí.
O Porriño: Un Lugar Especial
A pesar de haber nacido en Argentina, lo cierto es que la aldea gallega de O Porriño forma parte de su recuerdo más especial. Es allí donde creció, fue al colegio y pasó toda su adolescencia antes de mudarse a la ciudad para estudiar sus carreras y másteres.
Rosa ha mencionado a O Porriño en numerosas ocasiones durante sus más de 300 programas. Ha enviado saludos constantes a sus vecinos, amigos de la infancia y a su familia que sigue residiendo allí. Presume de la gastronomía local, haciendo mención especial al famoso pan de O Porriño, que suele recomendar a los invitados que pasan por el programa.
A medida que Rosa ha ido batiendo récords en el concurso -superando los 300 programas en enero de 2026-, el pueblo se ha volcado con ella.
O Porriño es mucho más que el pueblo de Rosa de Pasapalabra; es un punto neurálgico de Galicia, conocido como la «encrucijada del sur» de la provincia de Pontevedra. Situado en el Valle de la Louriña, es un lugar donde la industria, el arte y la naturaleza conviven de una forma muy particular.
O Porriño ha sido históricamente un lugar de paso. Su nombre deriva de «pueblo de paso» hacia Portugal y el interior de Galicia. En el siglo XIX y principios del XX, el descubrimiento de las canteras de granito rosa transformó el pueblo. O Porriño es una de las aldeas más bonitas de Pontevedra.
Gracias a su ubicación estratégica, se convirtió en uno de los motores económicos de Galicia, acogiendo grandes polígonos industriales y empresas del sector automotriz y logístico.
Es imposible hablar de O Porriño sin mencionar a su hijo más ilustre: Antonio Palacios, el arquitecto que diseñó el Palacio de Comunicaciones (Cibeles) y el Metro de Madrid. La Casa del Ayuntamiento es una de sus obras más espectaculares. Un edificio de piedra que parece sacado de un cuento gótico, con torreones y detalles minuciosos.
O Porriño tiene una doble personalidad que lo hace muy interesante. Por aquí pasa el Camino de Santiago Portugués. Todos los días verás a cientos de caminantes cruzando sus calles, lo que le da un aire cosmopolita y acogedor.
Es famoso por el Pan de O Porriño, un pan artesano de corteza crujiente y miga esponjosa que tiene su propia fiesta oficial. También destaca la Festa dos Callos, que atrae a miles de personas cada año.
Aunque es industrial, está rodeado de naturaleza. Las Gándaras de Budiño son un espacio natural protegido, un humedal ideal para observar aves y caminar -precisamente donde Rosa suele pasear para estudiar-.
Los porriñeses son conocidos por su carácter trabajador y festivo. Es un pueblo con mucha vida asociativa, bandas de música y una gran afición al deporte -especialmente al balonmano y al ciclismo-.
Si paseas por el centro, verás que casi todo está construido con el famoso granito rosa.
| Datos | Valor |
|---|---|
| Número de participaciones | 307 |
| Victorias | 94 |
| Empates | 91 |
| Derrotas | 119 |
| Bote ganado | 2.7 millones de euros |
