Usos Medicinales y Rituales de la Placenta Humana: Un Órgano Prodigioso

La placenta humana, con su forma arborescente y colores vibrantes, es un órgano prodigioso. Unida a la pared interna del útero y al bebé en formación, representa el estrecho y delicado vínculo materno-fetal asegurando un flujo vital constante, como el árbol que hunde sus raíces en la tierra para nutrir al fruto.

Superficie fetal de la placenta humana.

¿Qué es la Placenta?

La placenta es un órgano que se crea dentro de otro órgano. Tiene la peculiaridad de que se crea en el propio cuerpo, que convive un tiempo limitado pero de vital importancia para nuestra supervivencia (y la del bebé) y que después del nacimiento deja de estar en el cuerpo. Además, la placenta es genéticamente exacta a tu bebé. Es decir, son como gemelos idénticos que van creciendo al mismo tiempo.

Las funciones de la placenta son vitales tanto para mamá como para criatura. Ésta se encarga de llevarle oxígeno al bebé, pero también de analizar meticulosamente qué nutrientes necesita para poder entregárselos. También es capaz de expulsar todas esas sustancias de deshecho que tu bebé ya no necesita.

Tiene dos caras: la cara del bebé y la cara de mamá. La cara del bebé es suavita y brillante, y es ahí donde se encuentra el cordón umbilical que conecta con él. El lado que está en contacto con la mamá o persona gestante es más rugoso y se encuentra adherido a la pared del útero donde se conecta con la circulación de ésta. Es tan fascinante que su complejo sistema permite mantener separados los sistemas circulatorios de las dos partes, pero a la vez se encuentran tan sincronizados que permite el intercambio de gases.

Ubicación de la Placenta

La placenta puede estar ubicada en la cara anterior o posterior del útero.

Ubicación de la placenta en la cara posterior y anterior del útero.

La Placenta y las Emociones

Es cierto que la criatura puede recibir las emociones en forma de sensaciones pero es precisamente la placenta la encargada de filtrar todas estas hormonas eliminando en la medida de lo posible la “toxicidad” que pueden llevar. En la mayoría de los casos no pasa nada si hay una época de tristeza, de un duelo, de circunstancias que no habrías elegido que coincidieran con la gestación de tu bebé, porque además de esa emoción vas a sentir muchísimas otras a lo largo de 9 meses.

Sin embargo, es conveniente consultar con una profesional si sientes que esta tristeza te sobrepasa y limita. ¿Por qué? Porque hay estudios que muestran los efectos de la ansiedad de la madre durante el embarazo en los primeros años de vida de las criaturas.

Usos Medicinales de la Placenta

La placenta desempeña una multitud de funciones esenciales para el desarrollo y la protección del bebé durante el embarazo garantizando la provisión de nutrientes, oxígeno, hormonas, anticuerpos, así como la eliminación de desechos, sin que la sangre de la madre y del bebé se mezclen. Además de las funciones nutricional, pulmonar, endocrina y de evacuación, la barrera placentaria asegura la protección física y biológica del pequeño humano durante su gestación.

La placenta protege al feto en sus membranas (“la bolsa de las aguas”), un envoltorio suave y resistente, a la vez que contiene el líquido amniótico, manteniéndolo estéril y a temperatura constante. Aunque algunos tóxicos como el alcohol, el tabaco o ciertos fármacos logran traspasarla, la placenta resguarda al bebé de gran número de sustancias nocivas y agentes patógenos actuando de filtro. También protege al feto enviando a la madre un mensaje inmunitario para “ocultarlo” de su sistema inmune, neutralizando posibles respuestas de rechazo por parte de anticuerpos maternos.

La placenta vela por la vida del nuevo ser desde su etapa embrionaria y hasta después de su nacimiento, permaneciendo unida a la matriz materna y proporcionando oxígeno y nutrientes no sólo durante el embarazo y el parto, sino también inmediatamente después. Cuando el cordón umbilical no se secciona de inmediato tras el nacimiento, puede seguir latiendo entre cinco y treinta minutos, suministrando un aporte extra de oxígeno al bebé que facilita su adaptación a su nuevo medio aéreo. Además, existe evidencia de que el corte tardío del cordón umbilical previene las deficiencias en hierro durante el primer año de vida del bebé.

En China se deseca y se procesa para poder ser ingerida. Se usa como parte de su medicina puesto que se le atribuyen propiedades fortalecedoras. De la ingesta de placenta o placentofagia hablaré más adelante.

Rituales de la Placenta Alrededor del Mundo

Hay distintos rituales de placenta que se practican alrededor del mundo porque en estas culturas se les otorga un significado especial. Desde centro energético o chakra a ángel guardian, hay multitud de interpretaciones. En las siguientes líneas quiero mostrar de forma resumida algunos de ellos alrededor del mundo.

Un ritual es algo que te hace sentir conectada con algo. Tienes que “vibrar” con ello, sentir que más allá de la razón te “encaja”.

La placenta es un órgano único, esencial en la asombrosa formación de cada ser humano. No es de extrañar que sea venerada en muchas culturas y se ritualice la culminación de su labor, a menudo enterrándola junto a un árbol. En países de Asia, como Indonesia o Malasia, también es común honrar a la placenta como un hermano protector del bebé. Esta creencia no está muy alejada de las circunstancias biológicas en que se forma la placenta, pues se separa del primer grupo de células que forma al embrión y crece a la par con él, manteniendo su mismo ADN. También los indígenas americanos Quechua y Aymara en el sur, y los Navajo, en el norte, otorgan un carácter sagrado a la placenta.

Las palabras que designan a la placenta también pueden evocar esta veneración ancestral: en Islandia es llamada “fylgia” que significa “ángel de la guarda” y para los maori de Nueva Zelanda es “whenua” la misma palabra que designa a la tierra.

Ejemplos de Rituales

  • Chile (Pueblos Mapuches): Los partos son asistidos por una partera que hace una “lectura” de la placenta. Una vez envuelta, la placenta es enterrada al lado de un árbol nativo, agradeciendo haber protegido a la criatura.
  • Rapa Nui (Isla de Pascua): Se establece un paralelismo entre la tierra y la placenta. Se realiza una ceremonia para cortar el cordón umbilical y se entierra la placenta para plantar encima un árbol o planta. El crecimiento de esa planta interpreta el modo de ser de la persona.
  • Costa Rica: La placenta es envuelta en papel y se deposita bajo tierra junto a cenizas de una hoguera para proteger a la madre.
  • Indonesia: La placenta es vista como un hermano espiritual o ángel guardian del bebé. Es bañada en agua de flores y sellada en la cáscara de un coco para ser envuelta en paños sagrados y enterrada en la puerta de la casa junto a oraciones escritas en papel y buenos deseos.
  • Maorí (Nueva Zelanda): La palabra maorí para placenta es «whenua», que significa “Tierra”. Entierran la placenta porque refleja la visión filosófica maorí de que la tierra, al igual que la placenta, proporciona nutrición física, emocional, espiritual e intelectual.
  • Achuar (Perú): La placenta es la casa del niño. Después del parto, se entierra y se convierte en una forma sin ocupante. Cuando muere el jefe de familia, su alma reocupa su placenta bajo tierra.
  • España: A lo largo de toda la geografía española encontramos rituales para la placenta que consisten en enterrarla o lanzarla al mar. Antiguamente se enterraba muy cuidadosamente para que no pudiera ser desenterrada por animales puesto que esto implicaría mala suerte para la madre y el bebé, e incluso para el animal.

Ceremonia de la placenta en Bali.

¿Es beneficioso COMER la PLACENTA después del parto? | Medicina Clara

¿Qué se puede hacer con la placenta después del parto?

Nacimiento Lotus

El nacimiento lotus consiste en dejar el cordón umbilical sin cortar hasta que de forma natural se desprende del ombligo del bebé. Esto tarda entre 3 y diez días en suceder. Para ello se lava con agua la placenta por el lado más rugoso, que es el de la madre y después se seca suavemente con una toalla. Después se le da la vuelta (queda arriba el lado brillante, que es el del bebé) y se pone en una cesta cubierta con una toalla, entremetida o pañal. Se suele salar por los dos lados para evitar malos olores. A la mezcla de sal se le pueden poner mezcla de hierbas y flores secas, que se van cambiando los días posteriores hasta que se desprende el cordón.

Quemar el cordón umbilical con una vela

Una vez que la placenta se ha alumbrado y toda la sangre que contenía el cordón ha vuelto a la criatura, se esperan unas 12h para quemar el cordón. Quien opta por este método lo hace en forma de ritual puesto que sienten que es una forma menos abrupta de cortar el vínculo con la placenta, tal y como ocurre con el nacimiento lotus.

En este ritual para la placenta pueden intervenir los miembros de la familia que deseen: mamá y pareja, hermanos/as… Se utilizan dos velas largas que quemarán el cordón uniendo sus velas. Se suele usar una cajita de madera con 4 muescas para las velas y el cordón. Se usa para recoger la cera y la gelatina de Wharton (sustancia dentro del cordón) como puedes observar en el video. En etsy puedes comprar la caja. Quemar el cordón umbilical suele durar 15 minutos.

Es muy simbólico que las personas que dieron vida a ese bebé unan sus llamas para su primer rito de paso. Hay que tener cuidado para proteger a la criatura del fuego de las velas y también del calor una vez que se han separado los extremos. Después se hace un nudo a la parte del cordón que aún queda unida a la criatura.

Para la ceremonia se pueden leer algunas palabras, poema o intenciones y acompañar con música especial. Como siempre digo, es importante que hagas tuyo el ritual.

¿Puedo pedir mi placenta en el hospital?

Efectivamente puedes pedir la placenta en el hospital para llevarla a tu casa. Pero pedirla no garantiza que te la vayan a dar. Para muchos hospitales la placenta es un mero residuo biológico del que deshacerse. Se olvidan por completo que puede estar asociado creencias espirituales y culturales que merecen ser respetadas.

Sin embargo hay otros lugares en los que sí te la facilitan sin ningún problema. ¿Por qué en unos sí y en otros no? Realmente siento que incluso en nombre de la evidencia científica les cuesta muchísimo adaptar y cambiar protocolos. ¡Imagina cuando el motivo tiene que ver con creencias!

¿Cómo solicito la entrega de la placenta en el hospital?

Yo recomiendo no esperar al momento del parto. Lo más prudente sería tener esta conversación con la matrona y/o obstetra que sigue tu embarazo para poder tener información sobre la predisposición del hospital a este tema.

Aunque te digan que sí te entregan la placenta, solicítalo en tu plan de parto, que deberías entregar en el Servicio de Atención al Paciente antes de tu fecha de parto. Pide que te sellen una copia con la que te quedes tú. Creo que el plan de parto es un herramienta indispensable que todas deberíamos presentar. Siempre.

En el caso de que te digan que no, puedes realizar una solicitud de entrega de placenta que debes llevar al Servicio de Atención al Paciente de ese hospital. Igual que con el Plan de Parto, lleva copia y que te la sellen. Yo te recomiendo que entregues el escrito de entrega de la placenta que ha redactado la abogada Francisca Fernández Guillén o el de Marta Busquets para la Asociación Dona Llum.

A lo que no se suelen negar es a marcar su huella dejando una imprensión de la placenta en una cartulina. Soy consciente de que para quien desea llevarse su placenta a casa esto no es suficiente pero puede ser un detalle especial para quien no tenga un vínculo tan espiritual con ella y quiera tener la placenta impresa para siempre.

¿Qué se hace con la placenta después del parto?

Una vez que se ha alumbrado la placenta hay que mantenerla refrigerada dentro de las 4 primeras horas. Si se va a encapsular enseguida, se puede mantener en el frigorífico. Si se va a tardar más de dos días en encapsularla hay que congelarla. Si se va a guardar para realizar otro ritual que no implique su consumo también se debe congelar hasta el día del rito. Lo mejor es conservarla en un tupper de cristal o de cerámica.

No obstante, yo no estoy formada para manipular la placenta. Si la quieres ingerir lo más recomendable siempre es consultar con la persona encargada de tratar con ella.

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