Recetas Nutritivas de Papillas con Leche Materna para tu Bebé

La etapa de alimentación complementaria entre los 6 y 12 meses es clave para el crecimiento del bebé, la adquisición de hábitos saludables y la exploración de nuevos sabores y texturas. Generalmente, a los seis meses el bebé está preparado para despedirse de la leche materna y abrirse paso en el infinito mundo de los sabores. Aunque cada niño sigue sus tiempos, es a partir del medio año cuando la lactancia se suele volver insuficiente para sus necesidades nutricionales. Es por ello que te traemos una serie de recomendaciones y recetas nutritivas y deliciosas para empezar a introducir alimentos complementarios en su dieta. Dale así la bienvenida a uno de los mayores placeres de la vida.

Hasta hace poco el bebé se alimentaba exclusivamente de leche materna (o de leche de fórmula, o una combinación de ambas). Pero, de repente, de un día para el otro, llega el momento de comenzar con la introducción de los primeros alimentos sólidos, lo que no significa que deban ser enteros, sino que, lo más habitual, es comenzar primero poco a poco con la introducción de determinados alimentos en forma de purés, papillas o compotas de frutas. Es algo que ocurre habitualmente entre los 4 a los 6 meses de edad, aunque no es de extrañar que la mayoría de los padres prefieran optar por texturas realmente suaves como purés y compotas al principio, para luego a partir de los 6 meses de edad (con la llegada de la dentición), pasen a jugar con algunas texturas molidas pero un poco diferentes.

Si eres madre o padre, sabrás que los primeros seis meses de vida de un bebé están marcados por el protagonismo de la leche, ya sea materna o de fórmula. Durante este proceso, muchas familias buscan maneras de hacer que las papillas sean más completas y aceptadas por el bebé. Si tu pequeño tiende a rechazar la leche tras tomar frutas, esta puede ser una manera fácil y nutritiva de incluirla en su merienda diaria.

Cómo hacer una compota de manzana con zanahoria | Receta casera para bebés de 7 meses

Recomendaciones para la Preparación de Papillas

Antes de empezar a preparar las papillas, escoge frutas y verduras frescas, preferiblemente del día de antes. Es importante que no se dejen madurar en exceso, pues pierden sabor y propiedades. Los utensilios utilizados para la preparación de papillas, además de estar totalmente limpios, deben utilizarse únicamente para esta actividad. Las frutas y verduras han de estar siempre desinfectadas. Incluso podrías cocerlas en un poco de agua.

  • Es recomendable empezar con papillas de frutas como manzana, pera o plátano.
  • Tras elaborar la papilla, usar un colador para evitar restos que el bebé no pueda digerir.
  • Cuando uses pollo y carne, utilizar ese mismo caldo para la elaboración de la papilla.
  • Prescindir de la sal, el azúcar, el limón u otros condimentos. Es esencial que el pequeño pruebe la preparación al natural para que aprecie los sabores gradualmente.
  • Es preferible cocinar porciones pequeñas, de modo que sea lo más fresco posible.
  • Si guardas la papillas en el frigorífico, se pueden calentar después al baño maría o al vapor, ya que en el microondas pierden parte de sus propiedades. Es necesario, además, que lo probéis vosotros antes para evitar quemaduras.

Os voy a contar un consejo que me dio mi pediatra y que funciona de maravilla. Es muy sencillo, tan solo se trata de añadir leche a las frutas. Hacer estas papillas es sencillo y rápido. Tritura hasta obtener una textura homogénea. Aunque en el mercado existen papillas ya preparadas que pueden sacarte de un apuro, lo ideal es hacerlas en casa para garantizar su frescura y calidad.

Cuando mi pediatra me recomendó añadir leche a las papillas de frutas, no lo dudé. Era la solución perfecta para que mi bebé aceptara la leche sin rechistar. Además, me ayudó a crear meriendas más completas y nutritivas que lo mantienen lleno de energía.

Si necesitas llevar la merienda fuera, una buena opción son las batidoras de vaso con vaso transportable, como las que ofrece Ufesa. Estas permiten batir y servir directamente en el mismo recipiente, que luego puedes sellar con una tapa hermética. Para aquellas tardes que no estemos en casa podemos simplemente hacerlas antes de salir de casa y transportarlas en un tupper cerrado. Hay batidoras de vaso muy cómodas para estos casos, porque el mismo vaso mezclador se convierte en un recipiente hermético perfecto para llevar la merienda allá donde vayamos.

Además, recuerda estos consejos adicionales:

  1. Puedes ofrecer 1 nuevo alimento o receta cada 2 o 3 días.
  2. Es normal que los bebés necesiten 8 a 10 intentos para aceptar un nuevo alimento. Vuelve a ofrecerlo en otro momento sin forzar.
  3. Puedes ofrecer alimentos blandos y desmenuzables como plátano, aguacate, calabaza cocida o huevo revuelto. Los bebés mastican con las encías, incluso sin dientes.

Recetas de Papillas Caseras con Leche Materna

Compota de Plátano con Leche Materna

El plátano se constituye como una de las primeras frutas del bebé, no solo por el bajo riesgo de que pueda causar reacciones alérgicas, sino por su textura característica y su sabor dulce y suave.

Ingredientes:

  • 1 plátano
  • Leche materna (cantidad según sea necesaria)

Elaboración:

  1. Comenzaremos retirando la cáscara del plátano.
  2. Cortamos las puntas de cada extremo y, con la ayuda de un machacador o un tenedor, trituramos el plátano en un tazón o cuenco pequeño.
  3. Ahora, añadimos tanta leche materna como deseemos, la suficiente para diluir el puré de plátano y conseguir una textura y consistencia ideales.
  4. ¡Listo!

Compota de Manzana y Pera con Leche Materna

La manzana y la pera se convierten también como otras de las dos frutas características de las primeras compotas del bebé, gracias igualmente a su bajo riesgo de reacción alérgica, su textura suave y su sabor también dulce. En el caso de la manzana, sin embargo, es recomendable cocerla ligeramente en una cacerola al fuego, con un poco de agua, hasta que se quede blanda. Luego, podemos combinarla con la leche materna como te explicaremos a continuación.

Ingredientes:

  • 1 manzana
  • 1 pera
  • Leche materna (cantidad según sea necesaria)

Elaboración:

  1. Lavamos bien la manzana y la pera, y las pelamos.
  2. Cortamos la manzana en trozos, la agregamos a una cacerola con un poco de agua y la cocemos ligeramente durante algunos minutos, hasta que se haya ablandado por completo.
  3. Luego, colocamos la manzana en un tazón o cuenco pequeño para bebés, añadimos la pera cortada en trozos, y las machacamos ligeramente hasta formar un puré.
  4. Luego, vertemos un poco de leche materna, y volvemos a mezclar y combinar, hasta conseguir la textura deseada.

Papilla de Pescado con Naranja y Zanahoria

Ingredientes:

  • 50 gramos de filete de pescado sin espinas
  • 4 cdas. de zumo de naranja
  • 1 zanahoria pelada y picada
  • 2 tazas de agua

Preparación:

  1. Calienta el agua y añade la zanahoria; una vez que esté blandita, ligeramente cocida, introduce el pescado hasta que se cocine bien.
  2. Deja enfriar y escurre los alimentos.
  3. Tritura todo en un procesador de alimentos, incorpora al final el zumo de naranja y unifica bien todo.

Papilla de Plátano y Aguacate

Ingredientes:

  • Medio plátano maduro
  • Medio aguacate maduro

Recuerda que aunque ambas frutas tienen que estar maduras, no deben excederse para conservar todos sus beneficios.

Preparación:

  1. Parte por la mitad el aguacate y quítale el hueso. Saca toda la carne del aguacate con una cuchara. Rebaña, rebaña; ten en cuenta que la mayor parte de los nutrientes se concentra en la parte oscura de la pulpa, delimitada por la piel.
  2. Pela el plátano y córtalo en rodajas.
  3. Echa los trozos de aguacate y plátano en el vaso de la batidora/procesador y tritura bien.

Papilla de Manzana y Ciruela

Ingredientes:

  • 200g de manzana o una manzana pequeña
  • 1 ciruela pasa sin hueso

Preparación:

  1. Lava, pela y parte la manzana. Corta la ciruela pasa por la mitad.
  2. Pon medio vaso de agua a hervir, añade las frutas y deja que se cuezan durante unos 10 minutos.
  3. Una vez cocidos, saca todas las porciones del cazo y tritúralas con una batidora.
  4. Añade más o menos agua de la cocción en función de lo suave o espesa que quieras preparar la papilla.
  5. Déjala enfriar a temperatura ambiente. ¡Lista para engullir!

Ten en cuenta que esta papilla, por sus ingredientes, tiene efecto laxante, por lo que es una solución estupenda para el estreñimiento del bebé, que suele ser común tras empezar a ingerir alimentos sólidos. La ciruela tiene bastante azúcar, por lo que la ingesta diaria de este puré no es recomendable.

Papilla de Mango

Ingredientes:

  • 1 mango mediano (que esté maduro), de unos 350 gramos
  • El zumo de media naranja

Preparación:

  1. Pelar el mango, cortarlos en trozos.
  2. Poner el manfo en un recipiente y sellarlo con papel film, al que se hacen unos cortes para que "respire".
  3. Cocínalo a máxima potencia durante 2 minutos.
  4. Triturarlo en un robot de cocina. Añadir el zumo de media naranja y batir hasta conseguir una textura cremosa pero suave.
  5. Dejar enfriar.

Tabla de Alimentos y Preparaciones

Alimento Preparación
Avena Cocina la avena en el líquido hasta que esté blanda.
Huevo Cocina el huevo revuelto sin sal ni aceite extra.
Yogur Mezcla bien el yogur con la fruta triturada.
Albóndigas Mezcla los ingredientes, forma pequeñas albóndigas y cocínalas al vapor o al horno.
Tortitas Mezcla todo, forma una pequeña tortita y cocínala en sartén antiadherente sin aceite.
Pasta Mezcla la pasta con la salsa de verduras.

Consejos Finales

  • Sí, puedes congelarlos en porciones pequeñas (por ejemplo, en bandejas de cubitos de hielo) y guardarlos hasta por 1 mes.
  • Sí, en pequeñas cantidades y naturales. Por ejemplo: canela, orégano, comino, albahaca o cúrcuma. Evita mezclas comerciales con sal.

Si es hora de que tu bebé comience a abrirse camino en el delicioso mundo foodie, ten en cuenta estas recomendaciones y empieza preparándole estas recetas sanas, nutritivas y sabrosas. Recuerda que es el primer contacto que tendrá con la alimentación y esto le va a acompañar el resto de su vida.

NOTA IMPORTANTE: La lactancia materna es la mejor alimentación para el bebé, ya que la leche materna le proporciona una dieta equilibrada ideal y le protege frente a las enfermedades, aportando además muchos beneficios no nutricionales para el bebé y la madre. Te recomendamos que consultes con un profesional de la salud cuando vayas a decidir sobre el tipo de alimentación de tu bebé.

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