Semana 18 de Embarazo: Ultrasonido y Desarrollo Fetal Detallado

El embarazo empieza con la fecundación del óvulo por el espermatozoide que dará lugar a lo que se conoce como Zigoto. Esto ocurre en la trompa de Falopio y mientras el zigoto empieza a dividirse y a pasar el estadio de mórula se desplaza hasta el útero donde tiene lugar la implantación, aproximadamente una semana después de la fecundación.

En los tiempos actuales, la ecografía se ha convertido en el recurso más importante y decisivo entre las exploraciones que se han incorporado en los últimos años a la práctica obstétrica diaria. No resulta fácil encontrar un método diagnóstico tan útil, práctico y rentable como los ultrasonidos. En obstetricia, se empezó a utilizar en España hacia el año 1969, y hoy día es una exploración imprescindible.

Es habitual que a todas las gestantes se practique una media de 4-5 exploraciones durante el embarazo. Es evidente que, en los últimos 30 años, la ecografía ha revolucionado y ha creado una nueva obstetricia. Esta técnica, año tras año, ha sido objeto de constante renovación y actualización y, en la actualidad, se dispone de aparatos de gran resolución que, al incorporar la exploración en color, el efecto Doppler y la "visión" en 3 y 4 dimensiones ofrecen una gran calidad de imagen.

La sistematización de las exploraciones ecográficas durante el embarazo está perfectamente establecida desde hace años. En sus protocolos, la SEGO (Sociedad Española de Obstetricia y Ginecología) recomienda realizar de forma sistemática 3 ecografías durante la gestación, una en cada trimestre del embarazo, más concretamente, la primera en la semana 10-14, la segunda en las semanas 16-18 y la tercera en las semanas 32-34.

¿Cómo es la semana 18 de embarazo? 🤰 Cambios que se producen y consejos

Ecografía de las Semanas 18-20

El objetivo principal de esta ecografía, que se realiza por vía abdominal, es procurar un diagnóstico anatómico fetal completo y temprano, que permita asegurar la integridad fetal y descartar anomalías estructurales de cualquier índole. La realiza un especialista y, si se cuenta con ecógrafos de gran resolución, pueden pormenorizarse detalles anatómicos y vasculares realmente magníficos. Si, al contrario, se ha diagnosticado una malformación, se puede iniciar la conducta más apropiada y hasta recomendar la interrupción legal del embarazo, válida en España hasta la semana 22, si la anomalía entra dentro de los supuestos legales.

Esta ecografía se ha popularizado tanto que, en este momento, su realización sistemática resulta imprescindible y es demandada por todas las gestantes. En 1995, Papp et al4 publicaron un trabajo en el que demostraban que este tipo de ecografía, como método de cribado de anomalías estructurales fetales, tenía una sensibilidad del 63,1%, una especificidad del 100% y un valor predictivo positivo del 100%.

En 1991, Benacerraf5 señaló que la detección de ciertos hallazgos ecográficos fetales podía ponernos en camino y facilitar el diagnóstico de este tipo de anomalías, tanto estructurales, como asociadas a cromosomopatías. Así nacieron los llamados marcadores ecográficos de cromosomopatías, entre los que podíamos señalar los siguientes: alteraciones faciales, ventriculomegalias, quistes de los plexos coroideos, edema nucal, alteraciones cardíacas, focos ecogénicos en el ámbito cardíaco, aumento de la ecorefringencia intestinal, doble burbuja, onfalocele, dilatación bilateral de las pelvis renales, acortamiento de los huesos largos e hipoplasia de la falange media del quinto dedo de la mano6.

En la ecografía de la semana 18 se visualizan las cuatro cámaras cardiacas y mediante una ecografía Doppler se puede ver el recorrido de todos los vasos sanguíneos del cuerpo del bebé. En algunos países como Estados Unidos se realiza en esta semana el cuádruple test o "quad-screen" test. Es un test diagnóstico similar al triple test, pero con la determinación sanguínea de un cuarto marcador sanguíneo: la inhibina A.

Las consultas prenatales en este periodo de embarazo. Cuando una mujer alcanza el quinto mes de embarazo, generalmente se programa una consulta para realizar una ecografía fetal específica, conocida como ecografía morfológica del segundo trimestre. Esta ecografía es una valiosa herramienta para evaluar la salud y el desarrollo del feto, ya que permite:

  • Confirmar la fecha del parto.
  • Examinar la anatomía del feto.
  • Detectar posibles anomalías.
  • Controlar la cantidad de líquido amniótico.
  • Analizar la actividad fetal según sus movimientos.
  • Corroborar el sexo del bebé.

Si no lo ha hecho antes, el médico puede sugerirle a la mujer que se haga el triple test o triple screening. Esta prueba consiste en un análisis de sangre que determina la posibilidad de que existan alteraciones cromosómicas en el bebé. La semana 20 de embarazo es un buen momento para poder realizarte la ecografía de alta resolución. Esta prueba médica consiste en una ecografía convencional, pero con una imagen mucho más nítida del bebé.

Es habitual tener más apetito, ya que los requerimientos del bebé y la placenta son mayores. A partir de la semana 18, ya es habitual empezar a notar los movimientos del feto, primero como pequeños “retortijones” o “mariposas” en el abdomen y después poco a poco se van identificando mejor las patadas y movimientos del bebé.

La semana 18 de embarazo constituye un hito para el bebé: su corazón prosigue su desarrollo, las piernas y pies acaban de moldearse, y el cartílago del cuerpo se transforma en hueso poco a poco. Ya puedes sentir a tu bebé en tu interior: en la ecografía podemos observar cómo se chupa el dedo, bosteza, incluso sonríe.

En la semana 18 de embarazo, los ojos y las orejas del bebé se encuentran en su posición definitiva. Además, el bebé ya puede bostezar, hacer gestos faciales o tener hipo, dado que su sistema digestivo ya funciona y empieza a poder tragar. Sus cuerdas vocales ya están desarrolladas y podría incluso llorar. Gracias a que los huesos de su oído interno y la mayoría de terminaciones nerviosas del cerebro están ya desarrolladas, el bebé es capaz de distinguir sonidos como su propio corazón o la voz de su madre.

Es posible que, si la mujer no lo ha hecho ya, empiece a notar los movimientos de su bebé. Además, el útero aumenta de tamaño, por lo que la futura mamá presentará más barriguita.

El corazón ya late con fuerza debido a que las cavidades cardíacas están delimitadas. Se forman las cuatro cámaras del corazón (dos aurículas y dos ventrículos), así como las cuatro válvulas cardiacas. Mientras está en el vientre materno el flujo sanguíneo fetal en el corazón funciona de forma distinta, parte de la sangre pasa directamente de la aurícula derecha a la izquierda a través de un orificio llamado foramen oval, para evitar que esa sangre pase por los pulmones. Cuando el bebé nace este orificio se cierra.

Al final de esta semana el futuro bebé mide unos 14-15 cm de longitud y tiene aproximadamente 150-200 gramos de peso. No hay que preocuparse en exceso por el tamaño del bebé, ya que cada bebé evoluciona de manera diferente.

En la semana 18 de embarazo, en el desarrollo del feto se distinguen perfectamente los genitales externos de las niñas. Estas ya cuentan en sus ovarios con todos los óvulos que tendrán al nacer, además de otros órganos como vagina, útero y trompas de Falopio.

Imágenes de ultrasonido de la semana 18:

Ecografía de la semana 18: cabeza y cervicales. Podemos ver un feto boca abajo.

Ecografía de la semana 18: feto de perfil. Cabeza de un bebé de 18 semanas de gestación de perfil (lo vemos a derecha) y tórax (a la izquierda). Se distingue el líquido amniótico -en color negro- en la parte superior del feto.

Ecografía de la semana 18: columna. Corte de la columna fetal con las vértebras cervicales, dorsales, lumbares y sacras.

Consejos para la madre en la semana 18

Toda embarazada debe prevenir el estreñimiento para intentar evitar en lo posible las temidas hemorroides. Ácido fólico, yodo, vitamina B12, omega 3... Además, el estreñimiento continúa y puede aumentar debido a la compresión del útero sobre el sigmoides y el recto. El estreñimiento además, puede favorecer la aparición de hemorroides, que están relacionadas con el aumento de presión en las venas rectales. La compresión del útero sobre el retorno venoso y la disminución del tono de la pared venosa debido a la progesterona son otras causas de hemorroides durante el embarazo.

De igual forma, el estreñimiento continúa y puede aumentar debido a la compresión del útero sobre el sigmoides y el recto. El estreñimiento además, puede favorecer la aparición de hemorroides, que están relacionadas con el aumento de presión en las venas rectales. La compresión del útero sobre el retorno venoso y la disminución del tono de la pared venosa debido a la progesterona son otras causas de hemorroides durante el embarazo.

Algunas embarazadas sienten molestias poco agradables, además del ardor de estómago. Una recomendación para aliviar el reflujo estomacal es comer menos cantidad de alimento y masticarlo todo bien. Además, es aconsejable evitar los alimentos grasos y picantes. Hay que seguir hábitos saludables a lo largo de todo el embarazo, evitando el alcohol y el tabaco.

Cambios y síntomas en la madre

La mujer habrá aumentado unos cuantos kilos en la semana 18 de embarazo y notará que el volumen de sus pechos es mayor. Además, es posible que la mujer tenga las lumbares cargadas o algún pinchazo en la espalda. Esto es porque has cambiado de postura para mantener el nuevo equilibrio.

A partir de este momento, la mujer comenzará a orinar con mayor frecuencia e incluso tener que levantarse por la noche para ir al baño. Durante el embarazo aumenta la frecuencia de micción. Esto es debido a que el útero está comprimido sobre la vejiga.

También es probable que la mujer padezca estreñimiento como consecuencia del aumento del tamaño del útero, pues comprime los intestinos y dificulta el tránsito intestinal. Las digestiones son más lentas y pesadas.

Otros síntomas que notará la mujer en la semana 18 de embarazo son los siguientes:

  • Manchas en la cara.
  • Ardores.
  • Ciática.
  • Flujo blanquecino.
  • Mareos.

Aparte de todo ello destacar que el color de las areolas y de los pezones comienza a oscurecerse. Así el bebé lo tendrá más fácil para engancharse cuando comience el periodo de lactancia.

Pueden aparecer en la piel de cualquier parte de tu cuerpo pequeñas zonas rojas con múltiples vasos sanguíneos en su interior. Son las telangiectasias o arañas vasculares y se deben a la dilatación de arteriolas debido al aumento de los estrógenos.

Recomendaciones adicionales

Los expertos aconsejan que acudas a la consulta preconcepcional con tu ginecólogo en cuanto decidas que deseas ser madre. Es el mejor comienzo para tu bebé y para esta maravillosa aventura que es la maternidad. Los folatos y el ácido fólico no son lo mismo. El ácido fólico es un tipo de folato. Te contamos las diferencias y por qué en el embarazo debes tomar ácido fólico preferentemente antes que otros tipos de folatos. ¿Qué son los folatos?

El parásito, gusano o larva llamado anisakis se encuentra en el pescado crudo o poco cocinado. Por eso se aconseja no comer pescado crudo o de dudosa procedencia. Los síntomas en la mujer embarazada aparecen en un plazo máximo de 24 horas tras la ingesta de pescado con anisakis. Estos consisten en náuseas y vómitos continuos acompañados de fuertes dolores abdominales, fiebre y en ocasiones erupción cutánea.

El diagnostico de la infección por anisakis se basa en la clínica, en la presencia del parásito en el tubo digestivo tras realizar una endoscopia, que en casos graves puede realizarse a la gestante, o en la detección de anticuerpos específicos frente al anisakis en un análisis de sangre. El mejor tratamiento de la infección por anisakis es la extracción del parásito del tracto intestinal mediante una endoscopia digestiva alta, que consiste en introducir un tubo por la boca y llegar hasta el estómago y duodeno. Esta prueba puede realizarse en las embarazadas y en muchas ocasiones sirve de diagnóstico y tratamiento. En muchos casos, el tratamiento sintomático es suficiente pues la infección suele acabar curando sola con el tiempo. Se administran antiácidos para aliviar las molestias intestinales al disminuir la irritación de la mucosa intestinal que causa el parásito. La clave para evitar la infección por anisakis es la prevención.

  1. Congelar el pescado a -20ºC durante al menos 72 horas. Los pescados que se consumen crudos como el sushi, el sashimi, el ceviche, el tartar de atún, los boquerones en vinagre, los marinados o los ahumados, deben haber estado congelados en esas condiciones.
  2. Cocinar el pescado a 70 ºC.
  3. Comprobar el aspecto del pescado antes de consumirlo: olor y color.
  4. Lavarse las manos después de limpiar el pescado y haber extraído las vísceras.

Es importante recordar que ni el vinagre ni la sal eliminan el anisakis. El pescado que se ultracongela en alta mar no supone ningún peligro para la salud porque se le extraen las vísceras nada más capturarlo, y de esta forma, se eliminan las larvas de anisakis. Para evitar infectarse por el anisakis, la mujer embarazada debe llevar a la práctica de manera responsable todas las medidas preventivas expuestas.

Al combinar este parámetro con la medición de 2 sustancias en plasma materno (b-HCG y PAPP-A) y con la edad materna, obtenemos un riesgo individual para cada feto de presentar fundamentalmente el síndrome de Down: es lo que llamamos cribado bioquímico del primer trimestre.

Otros marcadores del primer trimestre indicadores sospechosos de un síndrome de Down son: ausencia o hipoplasisa del hueso nasal, una onda de flujo a nivel del ductus venoso (DV) de Arancio, con presencia de una onda A positiva, y la denominada regurgitación tricuspídea.

A pesar de la detección de marcadores de esta índole, aún quedan muchas malformaciones y anomalías que no son debidamente diagnosticadas a estas edades de gestación, y ello por varias razones: porque su expresividad ecográfica es baja, porque aparecen de forma tardía durante el embarazo o porque pueden pasar desapercibidas para el ecografista, que puede ver limitada su observación por múltiples motivos, entre los que se pueden mencionar una posición fetal inadecuada, una transmisión mala de los ultrasonidos por parte de paciente, malformaciones menores, escasa experiencia del ecografista, recursos inadecuados o simplemente una mala sistematización de los campos a explorar.

Medidas semana a semana

Semana Medidas
Semana 5 2-3 mm
Semana 6 5 mm
Semana 7 7-17 mm
Semana 8 18-25 mm
Semana 9 25-35 mm
Semana 10 35-45 mm
Semana 11 40-60 mm
Semana 12 60-80 mm
Semana 13 6,5-8 cm

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