El radiador de un coche es una parte vital que evita que el motor se estropee cuando alcanza unas temperaturas muy altas. Es una parte protagonista del sistema de refrigeración, que permite que el motor no se sobrecaliente, por lo cual podemos definir que su función principal es disipar el calor que el motor, en consecuencia, genera. Por tanto, se eleva la temperatura del automóvil. Pero mientras el radiador se encuentre en buen estado y funcionamiento, esta temperatura se quedará dentro de rangos seguros.
En este artículo, analizaremos todo lo que debes saber sobre el radiador del coche. ¿Sabes qué es el radiador y cuáles son las funciones que lleva a cabo? ¿Será de los elementos más importantes para el sistema de refrigeración? ¡Sigue leyendo para obtener todo tipo de información!
¿Qué es y cómo funciona el radiador?
El radiador forma parte del sistema de refrigeración de un coche, y es el encargado de que el motor y sus componentes no alcancen temperaturas excesivas. De una forma más detallada podemos decir que el radiador cumple la función del sistema de enfriamiento del motor.
Es necesario tener en cuenta cómo funciona específicamente el radiador. Esto nos ayudará a entender en caso de que tenga futuras grietas dentro del sistema de enfriamiento del motor. Evitando, el sobrecalentamiento ya que el exceso de temperatura puede causar daños graves porque se genera una combustión interna. Esto sucede solo en caso de que el radiador no funcione y el líquido refrigerante muy caliente logre salir de la misma forma al aire ambiente.
Para refrigerar el motor, sólo hay un radiador. El radiador que se encarga de enfriar el motor es el que va en la parte delantera del capó, y lo reconocerás porque se escucha el ventilador, que se acciona cuando paras el coche.
El radiador está colocado justamente detrás de la rejilla, delante del compartimento del motor, y forma parte del circuito largo de refrigeración. El calor generado por el motor al quemar combustible se transfiere al refrigerante.
Para que el refrigerante se enfríe de nuevo, pasa por unos pequeños tubos rodeados de laminillas donde la mayor parte del calor se libera en el ambiente. Logrando que este no sufra de ningún tipo de sobrecalentamiento, lo que hará que el motor no solo funcione eficientemente, sino que su tiempo de vida sea aún más prolongado.
El radiador se podría asemejar por su forma a un panal de abeja con unos tubos muy finos, como explica Antonio Manzano, formador técnico del RACE. Cuando el aire pasa a través de estos, por unas láminas soldadas que disipan el calor, la temperatura del líquido refrigerante disminuye.
Su función es vital para que el motor trabaje siempre a la misma temperatura. El radiador es uno de los elementos clave en el sistema de refrigeración de un vehículo. ¡OJO! Para que todo el proceso del radiador se realice de forma correcta y eficiente, el motor del vehículo debe de estar en perfecto estado y el circuito de refrigeración lleno.
Cuando encendemos nuestro vehículo, el motor del mismo adquiere temperaturas altísimas, rozando los 300º en la cámara de combustión. Tal temperatura puede resultar dañina para algunos elementos, por lo que el radiador de coche comienza a trabajar para que la temperatura se vea reducida rápidamente.
La bomba del circuito de refrigeración es la que se encarga de que circule el líquido refrigerante a lo largo de todo el panal. Los manguitos, por su parte, cumplen con la función de llevar el refrigerante del motor al radiador. Cuando el líquido refrigerante realiza todo el circuito, la temperatura se ve reducida considerablemente gracias al ventilador con el que cuenta este sistema del radiador del coche, que coge aire del exterior y facilita el proceso.
Para mantenerlo en buen estado, es necesario que esté limpio y que no se acumule suciedad del exterior, ya que puede obstruir el ventilador y que este no realice su función correctamente.
Componentes del radiador
Es necesario conocer los principales componentes del radiador para entender mejor su funcionamiento:
- Núcleo: Este es el corazón del radiador, ya que allí se encuentra el componente que hace que el líquido refrigerante del aire pueda lograr realizar su función, que es la transferencia de calor. Lo podemos reconocer ya que son pequeños tubos delgados, muy parecidos a la forma que tiene un panal de abeja. Es prudente que los materiales con que están elaborados estos núcleos sean resistentes a las altas temperaturas, como el aluminio y el cobre, pero también porque favorecen la conductividad térmica.
- Tanques: Ahora, cuando hablamos de los tanques del radiador, estos se encuentran exactamente ubicados en el núcleo. Tienen como principal responsabilidad mantener el líquido refrigerante mientras están conectados a las otras partes que se encargan del enfriamiento del mismo, por ejemplo, como el maguito. En primer lugar, tenemos los tanques de plástico y también los tanques de aluminio. El primero es el más liviano y se puede conseguir en el mercado como un repuesto económico.
- Aletas: Respecto a las aletas del radiador, se pueden observar cómo las pequeñas láminas delgadas y planas. Estas están ubicadas exactamente entre los tubos que se encuentran dentro del núcleo.
El sistema de refrigeración del motor
Aún pueden existir dudas sobre cómo es el funcionamiento respecto al sistema de refrigeración del motor. Ya que este tiene un objetivo bastante específico, que se ha leído durante todo el artículo que habla sobre evitar el sobrecalentamiento. Pero, para esto es necesario un proceso y es por eso que el radiador tiene componentes, como lo es el termostato y también la bomba de agua.
¿De qué va la función de la circulación del líquido refrigerante? Este puede definirse como el conducto o el transporte que se encarga de absorber el calor que se genera al momento de que el motor empiece a funcionar. Este va a seguir su proceso una vez enfriado, para volver al motor y así mantener este ciclo.
Pero también tenemos otra parte importante del sistema de refrigeración del motor, y este es el termostato. Es decir, en el proceso donde el líquido refrigerante va y viene, este tiene su parte de responsabilidad. Mientras que esta acción en el automóvil puede hacer que el motor alcance la temperatura de funcionamiento de una manera más adecuada y rápida.
Pero en el momento en que este líquido refrigerante alcance altas temperaturas, entonces el termostato debe abrirse para que el líquido refrigerante pase al radiador y este pueda obtener una temperatura adecuada, logrando enfriarse.
Es responsable principalmente del impulso necesario para que el líquido refrigerante pueda obtener un flujo constante. Su funcionamiento básicamente se basa en girar, crear una succión y mantener una presión. Esto, en consecuencia, logra que el líquido refrigerante se impulse en todo el sistema. En caso de que la bomba de agua no existiera, el líquido refrigerante no lograría moverse por sí solo.
Mantenimiento y cuidado del radiador
Cuando hablamos del mantenimiento y cuidado de los radiadores del coche, sabiendo la importancia que radica su función, debemos prolongar su vida útil y para ello necesita cuidados. Por lo cual, empezaremos recomendando que se tenga un mantenimiento adecuado. Este puede incluir dos tipos principalmente: el mantenimiento preventivo y la limpieza frecuente del radiador.
Respecto a este tipo de medidas de mantenimiento, debemos realizar mantenimientos periódicos necesarios para el sistema de refrigeración. En este, se debe observar cómo están los niveles de líquidos respecto al refrigerante y en caso de que hagan falta, se deben completar.
La limpieza del radiador solo es necesaria cuando encontramos en él una acumulación de impurezas. Sin embargo, también es posible que otros desechos se formen en las aletas del radiador, lo que en consecuencia sería un gran problema para el adecuado funcionamiento del flujo del aire, el cual reduce la eficiencia de que el radiador pueda estar funcionando correctamente.
Otra de las formas de hacer el mantenimiento adecuado es considerar cuáles son los niveles adecuados del líquido refrigerante. Debido a que, si los niveles llegan a ser demasiado bajo, el motor se sobrecalienta y termina sufriendo daños graves.
Pero, ¿en qué momento debemos preocuparnos por las señales de alerta que nos dicen que un radiador necesita mantenimiento? Por ejemplo, la evidencia de fugas de líquido refrigerante que se pueden encontrar bajo el vehículo luego de un tiempo apagado. Otra de las características que se presentan es la debilidad que presenta el sistema de calefacción del vehículo. Por otra parte, tenemos los daños que se pueden presentar al momento de revisar el radiador.
Si el circuito se ha ido rellenando muchas veces con agua, las tuberías del circuito se pueden haber oxidado. También puede ocurrir que, dentro del radiador, en alguna de las microsoldaduras que tiene, haya algún tipo de fallo y empiecen a surgir las fugas, lo que significa que al estar el radiador roto el líquido va desapareciendo del circuito refrigerante. Si este líquido se pierde y no se rellena, el vehículo terminará calentándose en exceso.
Trucos y consejos:
- Antes de sustituir el radiador debe extraerse y recogerse adecuadamente el líquido de refrigeración.
- Al retirar el radiador, asegúrese de no dañar el resto de componentes del motor.
- Asegúrese de que las laminillas de refrigeración no sufren ningún daño al instalar el radiador para evitar posteriores fugas.
- Compruebe también la ausencia de grietas en las tuberías y sustitúyalas en caso de que sea necesario.
- Además, es recomendable comprobar la viscosidad y la temperatura del líquido refrigerante, así como su calidad.
Recuerda que es esencial para que el sistema de refrigeración trabaje. Un motivo de ese sobrecalentamiento, más allá de la suciedad acumulada que puede tener el sistema, es que el coche se haya quedado sin líquido refrigerante.
Es posible que se deba tomar en cuenta características como la marca del automóvil, así como su modelo y el año al cual pertenezca. En algunas marcas también es preciso saber los detalles del motor y cómo opera el sistema de refrigeración. Para ello también se debe tomar en cuenta cuáles son sus dimensiones y la capacidad que tiene. Como última sugerencia, pero no menos importante, es necesario saber que se trata de un producto confiable y duradero.
Como ya hemos aprendido una de las cosas necesarias es prevenir una fuga de gas en el radiador. Siempre el dueño conductor del vehículo, debe estar al tanto cuáles son los niveles de refrigerante y cuál es la cantidad y calidad que se está usando, al momento de hacerle mantenimiento al automóvil. Inclusive es recomendable anotar las fechas para saber, si se están cumpliendo los intervalos recomendados y estar al pendiente con el mantenimiento.
Entre otros consejos no nombrados anteriormente, encontramos la verificación de que las mangueras y abrazaderas se encuentren en el estado correcto. Estas son las principales que conectan el radiador, por las partes internas del sistema de enfriamiento. Cuando existe una fuga de, es muy probable que sea porque las abrazaderas se desgasten con el tiempo o se encuentran sueltas. Sin embargo, es recomendable, hacer el reemplazamiento de los manguitos gastados.
¿Qué hacer ante una fuga de refrigerante?
Si hay una fuga de refrigerante, cualquiera puede rellenarlo a través del envase que está en la parte superior del motor y que puedes encontrar debajo del capó. Éste es el depósito de expansión. En los modelos más antiguos, en el propio radiador hay una boquilla por la que hay que verter el líquido. Consulta nuestro paso a paso sobre cómo cambiar el líquido refrigerante.
La cuestión es que si hay una fuga, rellenar el depósito no va a resolver el problema, así que tendrás que pasar por el taller para conocer dónde está y solucionarla.
Siempre el dueño conductor del vehículo, debe estar al tanto cuáles son los niveles de refrigerante y cuál es la cantidad y calidad que se está usando, al momento de hacerle mantenimiento al automóvil. Inclusive es recomendable anotar las fechas para saber, si se están cumpliendo los intervalos recomendados y estar al pendiente con el mantenimiento.
Tipos de radiadores
Según el diseño de la estructura:
- Nido de abeja: Se asemeja a un panal de abejas.
- Radiador descendente: En este caso los tanques están ubicados tanto en la parte inferior como en la superior del radiador.
¿Cuánto cuesta cambiar un radiador?
El precio de cambiar un radiador roto de un coche puede variar según el modelo que tengas y el taller al que lo lleves (recuerde que un multimarca suele ser más barato que un taller oficial). Un radiador de coche puede costar entre 20 y 200 euros, a lo que hay que sumar el coste de la mano de obra.
¿Qué pasa si se rompe el radiador de mi coche?
Son muchas las situaciones en las que podemos encontrarnos con nuestro vehículo. Con ello, y en respuesta a la pregunta formula, podemos decir que siempre que haya pérdidas de líquido refrigerante o se encienda el testigo del salpicadero, deberemos de actuar de inmediato y dejar nuestro vehículo en manos de profesionales.
En la mayoría de los casos, los radiadores rotos se pueden reparar.
Recuerda que por ser Socio del RACE puedes utilizar el servicio de asistencia en carretera en cualquier parte del mundo por si tienes un problema.
