El cabrito lechal, también llamado chivo, es un animal de carne tierna y sabor delicado. Aunque se puede cocinar de distintas formas, preparar el cabrito asado permite poner en valor sus piernas o paletillas. Es un plato perfecto para las comidas o cenas de Navidad o para ocasiones especiales.
¿Te animas a probar esta receta de cabrito lechal al horno? La receta de paletilla de cabrito asado es muy sencilla y consiste en aderezar la carne y dejar que se hornee durante un par de horas o algo más, dándole la vuelta cada media hora para que su cocción sea uniforme y quede un bonito color dorado. Podemos aprovechar que el horno está encendido para preparar una guarnición de patata y cebolla asadas.
Hoy vamos a preparar un asado tradicional navideño: paletilla y pierna de cabrito al horno, acompañadas de patatas panaderas. Su color dorado, su salsa sabrosa y las siempre fantásticas patatas panaderas nos garantizan el éxito con la familia en las próximas celebraciones y banquetes.
Para hacer este asado tradicional navideño, podemos utilizar cabrito o cordero lechal ya que ambos son igualmente jugosos, deliciosos y llenos de sabor. Todos asociamos estos platos a la Navidad por lo que es un buen momento para consumirlos haciendo felices a los nuestros.
Lo bueno del cabrito es que tiene un sabor más suave que el del cordero y es más sencillo que agrade a todos los comensales. Tanto si compramos un cabrito o un cordero -suelen venderlos por medios o enteros- podemos hacer un aprovechamiento bárbaro. Por un lado, podemos usar las paletillas y las piernas para hacer la receta de hoy. Por otro lado, las chuletas las podemos hacer a la parrilla con salsa de yogur y menta.
Para cocinar el cabrito al horno o asado puedes elegir la paletilla o la pierna. La paletilla es más pequeña y tiene menos carne pero, como la carne se encuentra adherida al hueso, presenta un sabor realmente exquisito. Ahora te enseñaremos una buena forma de cocinar cabrito al horno. Ponla en práctica y, si quieres, después nos cuentas cómo te ha salido.
Ingredientes para 4 personas
- 4 paletillas de cabrito
- 4 patatas medianas (o 2 grandes)
- 2 cebollas
- 1 cabeza de ajos
- Aceite de oliva
- 2 cucharadas de vinagre de Jerez
- 125 ml de vino blanco
- Sal
- Romero
- Tomillo
Preparación paso a paso
- Precalienta el horno a 180ºC con calor arriba y abajo, sin aire. Unta una fuente de horno con aceite de oliva.
- Pela las patatas y corta en rodajas de medio centímetro, aproximadamente. Reparte sobre la bandeja, pon a punto de sal y añade romero y tomillo.
- Pela la cabeza de ajos y reparte los ajos en dos. Haz un corte en la mitad de los dientes de ajo, sin pelar y reparte sobre la patata. Pela las cebollas y corta en rodajas. Separa los aros y reparte sobre la patata. Añade sal, tomillo y romero. Reserva.
- Coloca el resto de los dientes de ajo en un mortero junto con tomillo y romero. Machaca hasta formar una pasta.
- Coloca las paletillas sobre una rejilla puesta encima de una bandeja, pon la carne a punto de sal y unta con la mezcla de ajo y especias. Echa un poco de agua sobre la bandeja y una cucharada de vinagre de Jerez. Mete en el horno a media altura. Necesitará unas 2 horas de horneado total.
- Pasada la primera media hora, da la vuelta a las paletillas, echa un poco de su jugo por encima y sube un poco la bandeja para introducir debajo la bandeja con la patata y la cebolla.
- Pasada otra media hora, vuelve a dar la vuelta a la carne y echa de nuevo su jugo por encima.
- Da la vuelta de nuevo a la carne, riega con su jugo y comprueba si la guarnición está lista, pinchando la patata. Si lo está, saca la bandeja y reserva tapada.
- Baja un poco la bandeja de la carne, sube la temperatura a 200ºC y hornea media hora más, añadiendo el vino blanco y otra cucharada de vinagre de Jerez.
- Cuando el cabrito esté tierno (si son paletillas lechales tardarán entre 2 horas y 2:30) y dorado (si no lo está, pon el grill durante 3-5 minutos), saca.
- Emplata con la patata y la cebolla en la base y la paletilla y el jugo por encima.
receta de Paletilla de cordero al horno - Recetas de cocina faciles rapidas y economicas de hacer
Elaboración alternativa
Aunque podemos preparar un buen cabrito asado con tan sólo un poco de agua y sal, también podemos experimentar un poco más y cocinar algo delicioso sin salirnos de los parámetros tradicionales de la receta. Por ejemplo, un toque de hierbas le proveerán un sabor y un aroma sutil pero determinante a la vez.
Lo primero que debes hacer es comenzar a preparar el aderezo para condimentar el cabrito. Para ello, la noche anterior a asarlo prepara un majado de tomillo y romero frescos, ajo y manteca de cerdo. Si puedes, prepáralo en el mortero y llénalo con estos ingredientes hasta la mitad.
Luego impregna el cabrito con esta mezcla, puedes hacerlo con un pincel de cocina o directamente con la mano. Precalienta el horno a una alta temperatura, alrededor de 250°, durante diez minutos. Al momento de asar el cabrito, quítalo de la nevera y sécalo bien por ambos lados.
Coloca el cabrito en una cazuela de barro o de cerámica. Pero si lo cocinas entero agrégalo directamente a la bandeja del horno, sin pasarlo por una cazuela. Cuando lo metas en el horno, fíjate que la parte interior mire hacia arriba. Las piezas del cabrito deben encontrarse bien distribuidas en la bandeja.
Cuando ya tengas lista la bandeja, baja la temperatura del horno unos diez grados, de 180° C a 170° C, y luego vierte un vaso de agua y un poco de vino blanco en la base de la cazuela o bandeja de horno. Poco a poco, el cabrito asado comenzará a soltar todo su jugo sobre el agua y entonces se formará la salsa.
A los veinte minutos, abre la puerta del horno para hidratar la carne con la propia salsa que va formándose. También fíjate si no hace falta agregar un poco de agua para que el cabrito no se seque demasiado. A los cuarenta minutos de horneado, da vuelta la pieza y coloca la parte exterior hacia arriba; sube la temperatura a 190° C y riega la carne con salsa.
Como guarnición para el cabrito asado, puedes preparar unas patatas o una ensalada de lechuga romana con cebolleta fresca y tomate. Es mejor que arranques a cocinar el cabrito temprano, ya que los tiempos que te hemos dado aquí son aproximados. Sólo sabrás durante el proceso de cocción cuánto te demora tener el cabrito lechal listo. Al retirarlo del horno, déjalo reposar unos cinco minutos mientras se reduce la salsa que se ha formado en la bandeja.
Trucos y consejos para cocinar una paletilla de cabrito asada perfecta
- El cabrito requiere tiempo, ten paciencia y procura no abrir el horno más que cuando sea necesario para regar la carne.
- Para esta receta, te recomiendo usar cabrito lechal, es el más pequeño y de sabor más suave. Si son más grandes, calcula una paletilla para dos personas.
- Ajusta el tiempo de horno en función del tamaño de las paletillas. Si pesan en torno a 1 kilo, necesitarán entre 2:00 y 2:30 horas de horno (en total).
- Elige las hierbas aromáticas que más te gusten para dar sabor al cabrito. Yo he elegido tomillo y romero, pero puedes poner orégano, perejil... También puedes combinar ramas frescas con hierbas secas para conseguir un resultado óptimo.
- Si quieres que el cabrito esté espectacular, usa ingredientes de calidad.
- Lo ideal es tomar estas paletillas recién hechas. Si vas a tardar 2-3 horas en servir el cabrito, espera a que se enfríe un poco el horno y deja la carne dentro, tapada, con el horno apagado. Cuando lo vayas a servir, caliéntalo en el horno durante unos minutos a 50ºC.
- Por supuesto, si sobra, puedes conservar la carne y su guarnición en la nevera, dentro de un recipiente hermético con el jugo, para que no se reseque.
Semáforo nutricional
El semáforo nutricional es un sistema de colores que permite entender los valores nutricionales de una forma clara, rápida y completa.
Una ración contiene:
| Nutriente | Cantidad | % de la ingesta de referencia (IR) para un adulto |
|---|---|---|
| Calorías | 469 | 23% |
| Grasa | 30,7g | 44% |
| Grasa saturada | 5,9g | 29% |
| Azúcares | 0,9g | 1% |
| Sal | 0,9g | 15% |
Claves del semáforo nutricional:
- Baja: el 10% o menos de la ingesta de referencia
- Media: entre el 10% y el 35% de la ingesta de referencia
- Alta: más del 35% de la ingesta de referencia
Las recetas presentan normalmente ingredientes cuyo porcentaje sobre la Ingesta de Refencia (IR) es alto (predominan amarillos y naranjas). Estos platos están concebidos como plato principal de una comida o cena, con lo que su tamaño de ración es superior y su aporte nutricional es más elevado. Por este motivo, las recetas tienen puntos de corte diferentes a los de los productos. Así, por ejemplo, mientras que un alimento cualquiera tendrá los nutrientes de color amarillo hasta un valor máximo del 20% de la IR, las recetas concebidas como una comida principal tendrán los nutrientes en amarillo hasta un valor máximo del 35% de la IR.
Valores de referencia:
| Nutriente | Qué es bajo por ración | Qué es medio por ración | Qué es alto por ración |
|---|---|---|---|
| Calorías | 200 Kcal o menos | Entre 200 Kcal y 700 Kcal | 700 Kcal o más |
| Grasa | 7 g o menos | Entre 7 g y 25 g | 25 g o más |
| Grasa saturada | 2 g o menos | Entre 2 g y 7 g | 7 g o más |
| Azúcares | 9 g o menos | Entre 9 g y 32 g | 32 g o más |
| Sal | 0,6 g o menos | Entre 0,6 g y 2,1 g | 2,1 g o más |
Recomendaciones dietéticas
El cabrito es una de las carnes más grasas, por lo que cocinado al horno es un acierto dietético y gastronómico, con el fin de obtener un plato exquisito y no tan graso, ya que no precisa apenas grasa de adicción para su cocinado. La mayor parte de la grasa es visible por lo que se puede retirar fácilmente antes o después del cocinado. De esta manera, se reduce considerablemente el aporte de grasa saturada, colesterol y calorías. Su acompañamiento de patatas asadas enriquece al plato en hidratos de carbono complejos sin aumentar apenas el valor calórico del plato por su forma de cocinado.
Se aconseja consumir este tipo de platos de forma esporádica y acompañado de un primer plato de ensalada o verdura y una fruta como postre, para obtener un menú más equilibrado. A pesar de ser un plato más calórico, consumido esporádicamente y siendo comedido en la cantidad, no representa mayor inconveniente en cualquier caso, salvo para quienes padecen trastornos digestivos (hernia de hiato, dispepsia, gastritis, úlcera), pues la carne grasa suele resultar indigesta.
Enfermedades para las que está recomendada esta receta:
- Alergia a la caseína
- Alergia al huevo
- Alergia al pescado
- Anemia ferropenica (falta de hierro)
- Anemia perniciosa (carencia de vitamina B12)
- Anemia por carencia de ácido fólico
- Cálculos en la vesícula biliar
- Cálculos renales
- Diabetes mellitus
- Estreñimiento
- Gastritis
- Hipertensión arterial
- Intolerancia a la lactosa
- Intolerancia al gluten (celiaquía)
- Meteorismo
- Osteoporosis
Enfermedades para las que no está recomendada esta receta:
- Ácido úrico y gota
- Hipercolesterolemia
- Hipertrigliceridemia
- Obesidad o sobrepeso
