Perder a un hijo durante el embarazo o poco después de nacer es una experiencia profundamente dolorosa. El impacto psicológico de un aborto puede variar significativamente de una persona a otra, pero a menudo conlleva una profunda tristeza, frustración y soledad. Es vital validar las emociones y acompañar de forma respetuosa a quienes están pasando por ello.
El duelo es la respuesta emocional ante la experiencia de una pérdida, y cada persona lo experimenta de manera diferente. En general, el duelo por un aborto o una muerte perinatal está marcado por una gran sensación de vacío. Se añade además la frustración que implica el haberse preparado para dar la bienvenida a un bebé que finalmente no llegará.
El Testimonio de Marta Peñate
Recientemente, la exconcursante de 'Supervivientes', Marta Peñate, ha enfrentado la pérdida del bebé que esperaba junto a Tony Spina. Su testimonio, su naturalidad y el dolor que ha compartido es motivo de orgullo y por eso le ha querido dar aliento con sus palabras: con la que lo está compartiendo ha llegado a esta especialista que ha tratado de darle consuelo. Una de las muestras de cariño que ha recibido ha sido de la escritora Lae Sánchez, quien le ha mandado un emotivo mensaje:
“Gracias, Marta. Gracias por visibilizar un grito que a las mujeres nos avergüenza. Un aborto o no tener calidad o cantidad de óvulos, perder una trompa o tal vez las dos, abortar de nuevo. No escuchar ese latido, normalizando la romantización de embarazos perfectos. La culpa. Ser mujer es sentir constantemente la culpa. Gracias por hablar sobre la herida y no quedarte en ella. Nadie se imagina lo que estás pasando."
La escritora Lae Sánchez también añadió: "Nadie que no haya pasado por un proceso de inseguridad constante al pensar que no somos suficientes porque nuestro cuerpo no funciona como el de las mujeres normales. Y entre inyecciones, predicciones, salas de espera y pasan los días con la ilusión y lo único que queda es el futuro y volver a intentarlo. Gracias, Marta porque las personas que sostenemos un proceso complejo hemos valorado tu entereza. tu valentía y tu fuerza interior. Para terminar, la escritora Lae Sánchez le ha hablado sincera sobre la pérdida y los sentimientos que supone que la ganadora de 'Supervivientes All Stars' está sintiendo: "Un duelo es una despedida. No escuchar ese latido y volver a guardar esa nana entre la pena. Tienes todo el derecho del mundo a mandar todo a la mierda, pero que sepas que has ayudado a mucha gente que sin querer va contigo".
El Proceso de Duelo
Inevitablemente hay que pasar el proceso de duelo, para recuperarse emocionalmente y para mantener vivo en el recuerdo al hijo/a que han perdido. “Para la madre existe una dificultad añadida ya que ha desarrollado un vínculo aún más estrecho durante la gestación a través de su cuerpo”, explica Rosana Moyano, psicóloga especialista en duelo perinatal. Y añade: "En realidad el proceso de duelo y recuperación de cada persona es muy individual y propio.
Al inicio del duelo, las madres y parejas pueden sentir que no van a poderse recuperar nunca. “Les explicamos que es saludable permitirse llorar, compartir las emociones con otras personas de confianza o con otras parejas afectadas y darse espacio y tiempo para aceptar los pensamientos, emociones y reacciones que aparezcan”, explica Teresa Cobo, especialista en prematuridad en el Hospital Clínic - BCNatal.
Fases del Duelo
- Fase de shock: puede durar entre unas horas y dos semanas.
- Fase de búsqueda: episodios agudos de dolor, distrés, desfallecimiento, que van disminuyendo gradualmente.
- Fase de desorganización: se reanudan las actividades cotidianas, tristeza, falta de autoestima, indiferencia.
- Fase de reorganización: aceptación de la pérdida del feto. Puede aparecer melancolía al recordarlo.
Claves para Superar el Duelo
Aquí hay algunos consejos que pueden ayudar a las familias y familiares que están pasando por un duelo por aborto o pérdida perinatal:
- Ponerle nombre.
- Escribirle una carta.
- Hacer una caja de recuerdos (muchas veces os la ofrecemos desde el hospital).
- Hablar sobre la pérdida a tu círculo cercano.
- Expresa los sentimientos que te pasen por la cabeza.
- Aunque sea durísimo, trata de ver al bebé para despedirte.
- Buscar apoyo.
Para tener un proceso de duelo saludable los expertos recomiendan el contacto ‘post mortem’ y la elaboración de recuerdos mediante objetos y fotografías. En BCNatal ofrecen a los padres la posibilidad de ver al recién nacido, de hacer fotografías, de "despedirse" del bebé que se ha perdido con la idea de empezar a elaborar el proceso de duelo. Si los padres no quieren ver al bebé, lo puede hacer un familiar cercano. “También ofrecemos una caja de recuerdos elaborada por el personal sanitario de Sala de Partos con la frase "contiene mucho amor"”, nos explica Cobo.
Buen ejemplo del reconocimiento y puesta en valor del duelo perinatal es el grupo 'Compartim', creado gracias a la labor de Fundación Medicina Fetal Barcelona, que nace como un espacio de orientación y apoyo emocional para madres y padres que han perdido un bebé. “Es un espacio para compartir vivencias y emociones, para sentir y recuperarse”, explica Cobo. El grupo está dirigido por una psicóloga especialista en el duelo perinatal, Rosana Moyano, y con amplia experiencia clínica. En todos los casos se realiza un seguimiento de cada familia, a la vez que se proporcionan herramientas terapéuticas como técnicas de relajación, lecturas etc.
Hablar de la pérdida es importantísimo. Así lo hacen cada vez más mujeres conocidas. Incluso hay las que quieren expresarla mediante el arte o la escritura y compartirla con gente más allá de su familia. La artista Paula Bonet, por ejemplo, publicó hace poco su libro Roedores, Cuerpo de embarazada sin embrión, un diario personal en el que narra la pérdida de su hija durante el embarazo e ilustra fetos con malformaciones y muertos. La actriz y directora teatral Gemma Brió lo convertía en una obra de teatro. La periodista Virginia del Rio en un blog personal. Y la poeta y actriz Estel Solé contaba su experiencia en redes sociales.
No es fácil escribir esta carta. Busco palabras de bálsamo, palabras para dos padres en duelo, pero no las encuentro. Aun así, aquí estoy, con palabras huecas pero tratando de transmitiros esperanza. Quiero deciros que el dolor que sentís ahora tiene límites, que el amor de la gente que os rodea no quita el dolor que sentís, pero sí lo alivia mucho. Que todos tenemos un instinto dirigido a superar cualquier pérdida por difícil que sea. Que conviene que estéis pendientes de vuestras necesidades, las que estén en primera línea, y satisfacerlas. Que habrá sorpresas en el proceso, habrá gente que se alejará y otras personas de las que no esperábamos nada, que se acercarán. Que las expectativas muchas veces no se cumplen, que puede ser menos malo de lo que hemos imaginado, o menos largo. Que el dolor golpea, pero no dura para siempre. Que habrá momentos en los que dudaréis de si vais a superarlo. Es normal dudar, tened paciencia. Dosificaos el dolor, id poco a poco. Tendréis días malos, pero cada vez serán menos. Puede suceder que, cuando creáis que todo ha acabado, el dolor reaparezca en fechas importantes. Al final, existe un horizonte en el que el dolor no se borra, pero se nota menos. Todas estas claves pretenden servir de orientación a las personas que han sufrido la pérdida de un ser querido o intentan ayudar a una persona doliente de su entorno.
Reacciones Comunes Tras un Aborto Provocado
Está demostrado que las mujeres tienen reacciones frente a un aborto provocado, reacciones físicas, psicológicas, emocionales y relacionales y que las reacciones son diferentes para cada mujer. La vivencia es muy personal pero casi todas las mujeres la descripción traumática.
- Desorientación vital: Usualmente, la vivencia próxima al aborto está marcada por una desorientación vital. También se reportan dudas e incertidumbres respecto de las posibilidades futuras de maternidad y ansiedad ante un posible daño en la fertilidad.
- Sentimientos negativos persistentes: No obstante, la constelación emocional que más se reitera en los estudios cualitativos son las sensaciones de tristeza, pena y culpabilidad.
- Presencia constante del aborto: Salvo excepciones, la mayoría de las mujeres entrevistadas reportan que la experiencia del aborto no es un tema olvidado y cerrado, sino que sigue presente hasta el día de hoy “con lo que se tiene que vivir siempre”. Se experimenta una dificultad en integrar significativamente el aborto como una experiencia vital constitutiva, y suele ser vivido como un asunto en curso.
En algunos estudios, los sentimientos negativos persistentes se reportan como la vivencia de una pérdida, teniendo la estructura de un duelo (negación, negociación, reconciliación), mientras que otros estudios muestran que no hay un patrón común en la dinámica post-aborto; dinámicas tipo “caja de pandora” (negación y reventón emocional años después), estrategias de desviación de la atención, situaciones dolor y sufrimiento insuperables, reparación simbólica o mediada, proyección de la culpa en el entorno social, etc.
La ambivalencia que reportan las mujeres en la proximidad del aborto se convierte en un hilo conductor de su propia significación biográfica del aborto: por un lado están las “razones” que justificarían la necesidad de abortar, pero por otro lado, el episodio traumático, la pérdida, el duelo del hijo ausente, el rechazo - temporal - a la propia maternidad.
Qué No Decir
En muchas ocasiones, con la intención de consolar, se pueden pronunciar frases que, en lugar de ayudar, hieren aún más a quien está pasando por este difícil momento. Aquí hay algunas frases que debes evitar:
- “Eres joven, ya tendrás otro bebé”
- “Deberías estar agradecida de tener otro hijo”
- “No llores, hazlo por tu familia”
- “Mejor ahora que más adelante”
- “Al menos sabes que puedes quedarte embarazada”
- “Todo pasa por algo”
- “Seguro que venía mal”
- “Hay cosas peores”
- “Sé cómo te sientes”
- “Tienes que superarlo. La vida sigue”
¿Qué aprendemos de la pérdida de un bebé? | Ana Almansa | TEDxPuertadePurchena
Consejos para Acompañar en el Duelo
Es importante saber que hay frases que no ayudan y que muchas veces utilizamos sin darnos cuenta del impacto que pueden tener en una mujer y una familia que estén pasando por esa etapa de duelo pues pueden parecer que restan importancia o valor al dolor. Por el contrario, podemos decir frases como:
- "Aquí estoy para cuando quieras hablar".
- "Lo siento, no sé qué decir".
- "Dime cómo te sientes".
- "Me imagino cuánto queríais a ese bebé".
- "¿Qué puedo hacer por ti?"
A ti, madre que acabas de perder a tu hijo: si necesitas llorar, llora. Nadie espera que seas fuerte o que retomes tu vida al día siguiente. Compartir tus sentimientos te va a ayudar a encontrar muestras de empatía y cariño. Busca ayuda si te sientes desbordada.
Apoyo y Comprensión
Muchas madres y padres describen la pérdida de un bebé como la peor experiencia de su vida, pero a menudo el entorno reacciona con silencio, incomodidad e indiferencia. Desde la perspectiva de una madre o un padre que acaba de perder a su bebé, estas respuestas les comunican que sus sentimientos no son válidos, que se les está arrebatando la identidad de madre y padre que ya habían asumido y, por tanto, que si ellos no son madres y padres, tampoco sus bebés son hijos e hijas. El efecto es restarle el derecho a estar en duelo y recibir apoyo.
Si tienes un hijo/a, hermano/a u otro familiar, un amigo/a o compañero/a de trabajo que ha pasado por la pérdida o muerte de un bebé durante el embarazo, ponte a su disposición: escúchalo y pregúntale cómo está, recuerda que los aniversarios son duros. Si el bebé tenía un nombre, úsalo sin miedo, y si no lo sabes, pregúntales, ellos te lo agradecerán. Tampoco ayuda presionar para pasar página, el duelo no es una cosa de unas semanas o meses, esta persona nunca va a olvidar a su bebé. Puede ser suficiente decir algo como «siento lo que te/os ha pasado». Si no sabes que decir, basta con decirlo. Ten en cuenta que es posible que no quieran ver a nadie o solo durante ratos muy cortos.
Escuchar sin juzgar: es importante dar a la madre y su pareja la oportunidad de hablar del bebé y lo que ha pasado y de escucharles sin juzgar. A veces, el simple hecho de “acompañar” ya es suficiente. Tras una muerte perinatal, es habitual que la madre y el padre tarden en recuperarse. Es normal que la parte más intensa del duelo dure varios meses y hasta un año o incluso más.
Mantener el contacto: es normal que haya un cambio importante en la vida social de la familia durante bastante tiempo y que la madre y su pareja no quieran ver a mucha gente durante varias semanas o meses. Hablar del bebé: cuando hables del bebé, llámalo por su nombre. Es posible que tengan alguna foto o recuerdo de su bebé en su casa; no sientas que es macabro tenerlo a la vista. Tener paciencia con los sentimientos: es normal durante el duelo que la madre o su pareja sientan enfado o culpa y tengan días buenos y malos.
