Pablo Nicolás Sebastián de Todos los Santos Urdangarin y Borbón, nacido en Barcelona el 6 de diciembre de 2000, ha forjado su propio camino en el mundo del balonmano, siguiendo los pasos de su padre, Iñaki Urdangarin.
Su popularidad se debe a que es jugador de balonmano en el equipo Fraikin BM Granollers de la Liga Asobal. El 6 de diciembre, Pablo Nicolás Urdangarin Borbón cumplió 25 años, una cifra icónica que celebró en Pontendedrá, ya que su equipo, el Fraikin Granollers de balonmano, se enfrentó por la tarde al Frigoríficos del Morrazo en Cangas do Morrazo.
Primeros Años y Trayectoria Deportiva
Pablo comenzó a jugar a balonmano a nivel escolar en el Liceo Francés de Barcelona. Tras estallar el Caso Nóos, y con la Infanta Cristina ya viviendo en Ginebra, Pablo pudo encontrar destino deportivo en el Hannover, donde dos ex compañeros de Iñaki Urdangarin podrían tutelar a Pablo.
Después de una infancia privilegiada como nieto de reyes, con 9 años tuvo que marcharse con su familia al "exilio" de Washington y después a Ginebra al descubrirse los chanchullos paternos que culminaron en el caso Nóos. Vivió dramas como ver a su madre en el banquillo, a su padre en la cárcel y después quebrarse la familia tras su separación, al irrumpir Ainhoa Armentia en la vida de Urdangarin. Desde pequeño tuvo claro que quería dedicarse al balonmano: "Quería ser como mi padre", pero tampoco fue un camino fácil.
Inicialmente se instaló en Pedralbes, el lujoso barrio donde se crió, en casa de unos amigos de sus padres -que tuvieron que vender su palacete para afrontar sus deudas- y después compartió piso con dos compañeros del Barça en Sant Joan Despí. Con la mayoría de edad se marchó a Alemania al fichar por el Hannover, después al Nantes francés, donde le pilló la pandemia de covid, y en 2021 regresó a su Barcelona natal para estrenarse en los juveniles del Barça.
En 2023, Pablo fue fichado por el equipo de Granollers, lo que le permitió jugar en la Liga Asobal, primera división del balonmano. Allí se ha consolidado como extremo y lateral titular, tanto que ha renovado hasta junio de 2026 y se ha estrenado con la selección.
Debut en la Selección Española
Pablo, cuya carrera en el balonmano es cada vez más prometedora tras su gran temporada en el Granollers, se estrenó también en octubre con la selección española jugando un amistoso en Suecia. Ganaron "los Hispanos", marcando dos tantos el hijo de la infanta Cristina, que es su primera fan y estuvo presente en las gradas.
No había pasado por las categorías inferiores como es habitual. "Aquí no cuenta el apellido, solo lo que demuestras en la cancha", puntualizó Pablo, asegurando que su sueño es participar en la Olimpiada de Los Ángeles.
Iñaki Urdangarin, el que fue "zurdo de oro" del Barça, dedicó una emotiva carta a su hijo: "Confieso que he llorado de emoción (...) su trayectoria no ha sido fácil, pues vivió en países con escaso nivel de balonmano". Su presencia en la selección "es fruto de un camino largo lleno de esfuerzo y sacrificio".
El momento que está viviendo Pablo Urdangarin es uno de lo más dulces de sus 24 años de vida, y es que tras superar muchos momentos malos, como la entrada en prisión de su padre o la marcha de su abuelo a Abu Dabi, ahora el hijo mayor de la infanta Cristina e Iñaki Urdangarin está cumpliendo su sueño. Y por partida doble: no solo poder vivir del balonmano, sino que además acaba de estrenarse con la Selección Española, una meta que llevaba persiguiendo años, que no ha sido sencilla (pues ha requerido mucho esfuerzo, dedicación y sacrificio), y que además le sitúa ya como uno de los mejores jugadores de la historia del balonmano español, siguiendo los pasos de su padre.
El joven ha participado en el Campeonato del Mundo Universitario 2024 y se tuvo que desplazar hasta la localidad de Antequera para jugar en el equipo Hispanos Universitarios. Así, en su primer partido se enfrentaron a Polonia, consiguiendo ser vencedores por 35 goles a 27. Lo cierto es que, además, el joven fue uno de los jugadores más vitoreados.
En todos sus años de carrera, Pablo ha contado con la aprobación y el apoyo, sobre todo, de su padre, quien siempre ha querido que siga sus pasos. Tal y como recoge OKDiario, haciendo referencia a unas declaraciones que hizo el joven en ¡Hola!, el deportista tiene la intención de, incluso, participar en los Juegos Olímpicos: «Me gustaría participar en unas Olimpiadas y ganar alguna medalla con mi país y mi gente».
Además, en toda esta carrera, Pablo no solamente ha contado con el apoyo de su progenitor sino, también, con el de su hermana Irene, su madre y su novia, Johanna, quienes no tuvieron problema en desplazarse hasta Málaga para apoyar a Pablo.
Estudios y Vida Personal
Además del balonmano, Pablo estudia la carrera de Sport Management en Barcelona, en la EU Business School, que se imparte en inglés y está orientada a la gestión deportiva. "Mis padres siempre me dijeron que es importante formarse, no sabes cuánto va a durar tu trayectoria deportiva".
En Barcelona se reencontró con Joanna Zott, antigua compañera suya en el Liceo Francés, que es su actual novia. De su misma edad y estudiante de medicina, es además buena deportista, pues ha jugado al voleibol en el equipo de Esplugues. De familia acomodada, su madre, Elena Sophie, es médico, y su padre, Christoph, ingeniero, dirige el departamento de iniciativa emprendedora de la escuela de negocios IESE. Residen en un chalet con piscina en la exclusiva zona de Esplugues, que ha sido estos años atrás el segundo hogar de Pablo.
Pablo, el sobrino del Rey Felipe con mejor imagen, vive centrado en el deporte. Intenta desmarcarse como puede de las polémicas que rodean a su abuelo, Don Juan Carlos, por la publicación de Reconciliación, sus memorias. También intenta alejarse del ruido de su padre, que este jueves concederá una entrevista de 55 minutos en directo a La 2 Cat, la cadena de televisión española en Cataluña, y del que se rumorea que está escribiendo también su biografía.
Sobre su abuelo se ha limitado a desear: "Ojalá pudiese volver a España", pues son conocidos los estrechos lazos que mantienen él y sus hermanos con el emérito, a quien han visitado con cierta frecuencia en Abu Dabi. Este, en sus memorias, se ha deshecho en elogios hacia sus nietos Urdangarin: "Me llenan de alegría sus visitas, son formidables, inteligentes, alegres, deportistas, emprendedores, solidarios y guapos".
Captado por las cámaras de Europa Press a su llegada a España en el aeropuerto de Madrid tras una competición, Pablo apenas ha querido comentar sobre el libro de su abuelo: "Nada que decir" ha sido su respuesta sobre qué le parece lo que ha contado don Juan Carlos, y lo mismo decía cuando le preguntaban si lo iba a leer, pero sí le calificaba como un gran abuelo y un gran rey: "Nos quiere mucho", confirmaba ante el micrófono, y lo mismo decía sobre su abuela, la reina Sofía, "una gran abuela" a la que adora, y espera ver estos días tras haber sido su 87 cumpleaños el pasado 2 de noviembre.
También doña Letizia era objetivo de sus halagos al afirmar que le parece una buena reina, e igualmente confirmaba que tiene una relación estupenda con sus primas Leonor y Sofía.
Pablo Nicolás ha heredado la belleza de sus padres. Ojos azules, formas angulosas, abundante cabellera y figura espigada. No han trascendido conquistas amorosas en sus años en Ginebra pero a buen seguro sus romances empezarán a multiplicarse en la ciudad alemana ya que el joven es todo un figurín.
Uno de sus entrenadores, Heidmar Felixon, confía en el talento de su jugador ‘royal’: “Es un chico normal que aporta talento. Por supuesto, como todos los demás, todavía tiene mucho trabajo por delante. Nuestra tarea es muy simple: queremos desarrollar sus capacidades". Pablo cuenta, además, con el apoyo del segundo entrenador del equipo, Iker Romero. Ex compañero de su padre, el entrenador está ejerciendo de cicerone en la ciudad alemana.
Es zurdo, como su padre, pero a diferencia de éste, que jugaba de lateral, él lo hace de extremo derecho. "No es atléticamente como el padre, pero está trabajando el físico mucho y pronto se va a notar", señala Iker Romero, que califica a su nuevo pupilo como "un muchacho muy tranquilo, listo y trabajador".
Iñaki Urdangarin vive con su madre en Vitoria, donde trabaja como asesor en un despacho de abogados. Tiene el tercer grado penitenciario, por lo que, además de visitar a Cristina de Borbón y a su hija pequeña, Irene, en Ginebra, también visita cuantas veces puede a Pablo en Barcelona.
Pablo Urdangarin juega en el Granollers. Aún así, lo que siempre más le ha hecho replantearse su vida actual, tanto personal como profesional, ha sido el balonmano.
Pablo Urdangarin, pese a ser ya mayor de edad, duerme en la residencia del Barcelona. Hasta hace un año sólo podían hacerlo los menores, mientras que los que superaban los 18 años se iban a vivir a pisos tutelados del club en las inmediaciones de la Ciutat Esportiva Joan Gamper de Sant Joan Despí. A partir de esta temporada el Barça habilitó una planta para mayores. Y Pablo, que el año pasado vivía en un apartamento de unos amigos de sus padres en Barcelona, no ha desaprovechado la ocasión. Es un lugar donde se siente cómodo. En la ciudad, además, comienzan a perseguirle los paparazzi.
La vida de Pablo es rutinaria. Estudia por las mañanas y entre las 13.30 y las 16.30 entrena con el filial, que es donde tiene ficha. Algo que no ocurría hace un año, cuando se pasó toda la temporada sin jugar porque estaban ya todas las licencias ocupadas. Poco importó. «Fíjese lo ilusionado que estaba con jugar en el Barcelona que estuvo dispuesto a estar un año sin competir, aunque sólo fuera entrenando», destaca Rivera.
El peso de los apellidos, decíamos, seguirá estando ahí. Pero su entrenador en el filial se muestra contundente ante la explosión mediática que le viene encima: «Pablo ha convivido con esto toda su vida. Pero para nosotros, a nivel interno, es un jugador más. Como cualquier otro. No hay ningún tipo de diferencia de trato con ningún compañero. Tampoco ninguna distinción. Sí es cierto que cuando viajamos él despierta más interés que el resto. Pero estamos muy tranquilos. Confiamos mucho en él. Está acostumbrado desde pequeño.
Juan, Pablo, Miguel e Irene Urdangarin, los cuatro hijos de la infanta Cristina, ya vuelan solos. Los hermanos mayores están desarrollando sus carreras profesionales y la benjamina ha dejado el nido para estudiar en Reino Unido Hostelería, Gestión de eventos y Turismo en Oxford, una de las ciudades británicas más famosa por su ambiente universitario. Juan sigue viviendo en Londres y trabajando en la Fórmula E de Alejandro Agag. Está consolidando su puesto cada vez más, pero también tiene la vista puesta en el futuro. Así, le vimos a finales de septiembre en Atenas, junto a su madre y sus hermanos Miguel e Irene, su tía, la infanta Elena, y su abuela, la reina Sofía, en la boda de Teodora de Grecia.
Está muy unida a la infanta Cristina y es muy amiga de Irene Urdangarin. Es biólogo marino por la Universidad de Southampton (Londres), en el Centro Nacional de Oceanografía, donde acabó sus estudios en 2023. Aunque dejó Reino Unido el año pasado, no pierde su conexión con Gran Bretaña, sobre todo porque su hermana está viviendo en el país. Se trata de una estudiante venezolana a la que conoció unos meses antes, en primavera, en Madrid. Desde septiembre de 2024 estudia en Reino Unido.
Tal y como avanzó ¡HOLA!, tras su año sabático que pasó entre Camboya, donde hizo cinco meses de voluntariado, Ginebra y Madrid, ya es universitaria. Se matriculó en Hostelería, Gestión de eventos y Turismo en Oxford. Sigue así la estela de sus hermanos Juan y Miguel, que estudiaron sus carreras en Inglaterra. En total estará tres años en esta universidad.
Irene vive en una residencia universitaria dividida en apartamentos de unas seis habitaciones, donde tiene una mesa de estudio con estanterías, un armario y baño. Los dos son descendientes directos de Alfonso XII y sus familias son muy amigas.
Celebración Familiar en Abu Dabi
El pasado 5 de enero, el Rey Juan Carlos I alcanzó los 87 años. Lo hizo en Abu Dabi, donde vive desde hace cinco años. Hasta allí se desplazaron muchos de sus seres queridos, desde amigos como Pedro Campos hasta familiares como las Infantas Elena y Cristina y algunos de sus nietos. Una celebración por todo lo alto en su mansión en la isla privada de Nurai, que incluyó un vistoso espectáculo de drones que dibujaron el rostro del monarca en el cielo nocturno de los Emiratos.
Una fiesta íntima y familiar de no más de 50 invitados y de la que cada vez se van conociendo más detalles. Pese a la discreción que suele exigirse a las gentes de su posición, el Rey, sus hijas y algunos de sus nietos posaron felizmente para la revista “¡Hola!”, que este miércoles llegó a los kioscos con un extenso reportaje sobre el cumpleaños de don Juan Carlos firmado por la francesa Laurence Debray, una de sus amigas y autora de una biografía que ahora parece paralizada.
“Está contento de haber pasado el Año Nuevo con sus hijas, en Abu Dabi, y aún más feliz de ver llegar a sus nietos, un grupo de jóvenes muy unidos, alegres y cariñosos con su abuelo, para celebrar su cumpleaños. Es el mejor regalo: estar rodeado del afecto de los suyos”, escribe junto a una serie de fotografías que dan buena muestra de lo bien que lo pasaron todos.
Ahora, es Pablo Urdangarin quien, más discreto que Debray, ha comentado con la prensa cómo fue el cumpleaños de su abuelo. “Estamos contentos, lo pasamos bien”, dice en pocas palabras. Sin embargo, no se atreve a confirmar si el reencuentro familiar en Dubai por el cumpleaños de su abuelo se convertirá en tradición y se repetirá el año que viene: “Ya veremos”.
Haciendo gala de la discreción que siempre le ha caracterizado, prefiere no desvelar qué le ha regalado a su abuelo porque “eso no se dice”, pero recalca que tanto él como el resto de su familia se encuentran perfectamente: “Estamos bien todos”.
En el aire queda cómo se habrá tomado don Felipe VI esta nueva exhibición de unión familiar de la que ha quedado al margen.
