Ovulación sin síntomas: Causas, diagnóstico y soluciones

Para que pueda comenzar un embarazo es fundamental que primero se produzca una ovulación. Se trata de la liberación de la célula reproductora femenina por el ovario, que viajará hasta el útero a través de la trompa de Falopio, y en ese camino, si se encontrase con un espermatozoide podría producirse la fecundación y así el comienzo de una nueva vida. Por lo tanto, si no se produce ovulación, no puede haber embarazo, y una vez que esta se produce, el tiempo para una posible fecundación es limitado. Este es el motivo por el que todas las mujeres que buscan un embarazo desean conocer el momento de su ovulación y así sus días más fértiles.

La ovulación es el momento más fértil del ciclo menstrual. El ovario libera un óvulo maduro a la trompa de Falopio, donde queda a la espera de unirse a un espermatozoide para que tenga lugar la fecundación de un embrión. Para ello, es necesario que el folículo ovárico que contenía el óvulo se haya desarrollado previamente durante la etapa folicular del ciclo menstrual. Cuando el folículo ovárico alcanza el tamaño adecuado, recibe una señal de la hormona LH y se rompe para expulsar el óvulo.

Una mujer ovula unas 400 veces a lo largo de su vida fértil, entre la menarquia y la menopausia (primera y última menstruación). Desde que nace, una mujer posee una dotación folicular determinada que va disminuyendo progresivamente a lo largo de su vida. En un ciclo menstrual normal, que tiene una duración de unos 28 días, la ovulación suele producirse el día 14, es decir, en la mitad del ciclo. El ovario libera al ovocito, y puede ser fecundado por un espermatozoide en las 48 horas siguientes.

Esa es la teoría, pero en la práctica, existen muchas mujeres que tienen ciclos menstruales irregulares, ciclos anovulatorios (sin ovulación) y dificultad para conseguir embarazo a pesar de que mantienen relaciones sexuales en sus días supuestamente más fértiles, lo que puede ocasionar muchas dudas y frustración. Siempre que hay ovulación viene seguida de una menstruación, a no ser que la mujer se quede embarazada en ese ciclo.

Si no hay ovulación, el embarazo no es posible. Por eso, esta fase del ciclo menstrual de la mujer es fundamental para conseguir que se quede embarazada. Te contamos qué es, cómo se produce, cuándo, cuáles son los días más fértiles de tu ciclo menstrual y los síntomas más comunes.

Cómo SABER si estoy OVULANDO 💜 (7 Síntomas)

¿Qué es la anovulación?

Cuando el ovario es incapaz de expulsar dicho óvulo, se produce un trastorno que se conoce como anovulación, es decir, la ausencia de ovulación. La anovulación puede ser circunstancial o crónica. La falta de ovulación persistente en el tiempo se considera una de las causas más importantes de infertilidad femenina y, además, también puede dar lugar a otros problemas de salud a largo plazo, como la diabetes mellitus 2.

Otra de las causas de esterilidad femenina relacionada con el ciclo ovulatorio es la disovulación, que consiste en una ovulación ineficaz, es decir, el óvulo no es fecundable.

Causas de la anovulación

Los detonantes de esta disfunción ovulatoria pueden ser de distinta índole, ya que tienen que ver con el estilo de vida o con ciertos desequilibrios hormonales en la mujer. La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha clasificado las causas de la anovulación y de los trastornos ovulatorios en general en 3 grandes grupos, los cuales vamos a comentar a continuación:

  • Grupo I: Fallo hipotalámico-hipofisario

    La causa de la anovulación se debe a la falta de secreción de GnRH y gonadotropinas (FSH y LH) por parte del hipotálamo y la hipófisis respectivamente. Estas hormonas son las que controlan todo el ciclo menstrual, las que que inducen el desarrollo folicular en los ovarios y la secreción de estradiol.

    Algunas trastornos o situación que impiden el correcto funcionamiento del hipotálamo y la hipófisis son los siguientes:

    • Hipogonadismo hipogonadotrópico.
    • Síndrome de Kallman.
    • Práctica de ejercicio físico excesivo.
    • Pérdida y aumento de peso, sobre todo los casos extremos de anorexia y bulimia.
    • Enfermedades sistémicas, como la insuficiencia renal crónica o las enfermedades hepáticas crónicas.

    Alrededor del 10% de las disfunciones ovulatorias tienen su origen en este mal funcionamiento hipotálamo-hipófisis.

  • Grupo II: Alteraciones hormonales

    La principal causa de anovulación, la cual se incluye dentro de este grupo, es el síndrome de ovarios poliquísticos (SOP). Se trata de un trastorno endocrino que provoca ciclos menstruales irregulares o amenorrea (ausencia de menstruación) en la mujer.

    El SOP es el causante del 80% de los casos de infertilidad anovulatoria. Las mujeres con SOP presentan unos ovarios aumentados de tamaño con varios folículos en la periferia que nunca llegan a madurar. Además, estas mujeres también muestran signos de hiperandrogenismo, como la aparición de pelo en la cara o el acné.

    Por otra parte, la hiperprolactinemia (aumento de la hormona prolactina) y los trastornos tiroideos (hipertiroidismo y hipotiroidismo) también son causa de anovulación.

  • Grupo III: Fallo ovárico

    La insuficiencia ovárica precoz (IOP), anteriormente llamado fallo ovárico prematuro (FOP). supone el 4-5% de los trastornos ovulatorios. Los ovarios de las mujeres con FOP dejan de funcionar antes de los 40 años, sin haber alcanzado todavía la edad media de la menopausia. En estos casos, será necesario acudir a un centro de fertilidad si la mujer desea concebir.

    Los niveles de hormonas hipofisiarias son elevados, pero los ovarios no son capaces de responder y, por tanto, dejan de producir óvulos maduros. Además, hay una falta de estrógenos.

Síntomas y diagnóstico de la anovulación

El síntoma principal de la anovulación es la ausencia de menstruación, también llamada amenorrea. Otras posibles manifestaciones de los ciclos anovulatorios son el periodo menstrual irregular y los sangrados anormales.

Además, las mujeres que no ovulan tampoco suelen presentar síndrome premenstrual ni el moco cervical elástico y abundante característico de los días fértiles. Por último, la temperatura basal irregular puede ser indicativa de falta de ovulación.

En ocasiones, las mujeres tienen reglas regulares y la anovulación pasa desapercibida hasta que no se intente conseguir un embarazo. Ante la incapacidad de concebir, la mujer puede llevar a cabo distintas estrategias para saber si está ovulando:

  • Usar test de ovulación.
  • Realizar un análisis de sangre para medir el nivel de progesterona.
  • Ir al ginecólogo para hacer un examen pélvico y una ecografía.

Una vez analizadas las hormonas sexuales femeninas y haber confirmado que la mujer no ovula, será necesario aplicar un tratamiento que solucione este problema de anovulación.

Tratamientos para la anovulación

En los casos más sencillos, cuando la anovulación no está causada por problemas graves, suele ser suficiente un tratamiento natural basado en una dieta saludable, ejercicio físico periódico y control del estrés para recuperar la ovulación.

Si la ausencia de ovulación se debe a otras alteraciones hormonales, como el hipotiroidismo, será necesario tratar este trastorno para que pueda producirse la ovulación.

Por otra parte, en los casos más severos de anovulación crónica, el médico tendrá que prescribir fármacos hormonales para inducir la ovulación. El citrato de clomifeno o las gonadotropinas son el tratamiento más indicado para que las mujeres con SOP puedan ovular.

Hay ocasiones en las que incluso es necesario realizar una intervención quirúrgica para restablecer la ovulación, como el drilling ovárico para pacientes con SOP.

Síntomas de la ovulación

Existen algunos signos y síntomas en el cuerpo de la mujer que pueden ser indicativos de la ovulación. Los comentamos a continuación:

  • Cambios en la temperatura: Se produce una elevación de 0.2 a 0.5 °C en el momento que se produce la ovulación. Esto se debe al aumento de la progesterona tras la liberación del óvulo.
  • Cambios en el flujo vaginal: Aumenta la cantidad y textura. Se vuelve más elástico y resbaladizo para permitir el paso de los espermatozoides por el cuello uterino. Esto se debe al aumento de estrógenos en el organismo.
  • Cambios en el cérvix: Se sitúa más alto, con consistencia blanda y un orificio más abierto para que puedan entrar los espermatozoides.
  • Dolor: Pinchazos o malestar en la zona baja del vientre al producirse la rotura del folículo ovárico.

Normalmente, estos cambios pasan desapercibidos, pero podrían detectarse prestando un poco de atención a nuestro cuerpo. Además, cabe destacar que no todas las mujeres son iguales, por lo que no todas van a tener los mismos síntomas cuando estén en la fase de ovulación.

¿Cuándo ocurre la ovulación?

La ovulación suele tener lugar hacia la mitad del ciclo menstrual, siempre y cuando la mujer tenga ciclos regulares. Aproximadamente, en un ciclo menstrual de 28 días, la ovulación sucede sobre el día 14.

Como hemos dicho, el ciclo menstrual se encuentra regulado por las hormonas sexuales. Las más importantes son la FSH y LH secretadas por la hipófisis del cerebro. Estas hormonas alcanzan su máximo durante la fase ovulatoria del ciclo y, por tanto, son un buen indicador de los días fértiles, sobre todo la LH.

Cualquier alteración en los niveles hormonales de FSH y LH podría causar anovulación u otras irregularidades.

Tanto las mujeres que buscan el embarazo como aquellas que pretenden evitarlo tienen interés en conocer los días fértiles con el objetivo de saber cuál es el mejor momento para mantener relaciones sexuales sin protección.

Métodos para calcular el día de la ovulación

A continuación, vamos a comentar los métodos más utilizados para calcular el día de la ovulación:

  • Calculadora de días fértiles:

    En primer lugar, es necesario saber la duración del ciclo menstrual de cada mujer, teniendo en cuenta que éste se inicia con la menstruación y termina con la llegada de la menstruación del siguiente ciclo. Como hemos dicho, la ovulación ocurre sobre el día 14 en un ciclo menstrual regular de 28 días.

    Se considera que el periodo fértil abarca desde 2 días antes de la ovulación hasta 2 días después (días periovulatorios). Por tanto, los días fértiles se corresponderían a los días 12-16 en este caso.

    En caso de ciclos menstruales más largos o más cortos, la mejor forma de calcular el día de la ovulación sería restando 15 días a la fecha prevista de la próxima regla. De la misma manera, habría que tener en cuenta los días previos y posteriores de la ovulación.

  • Test de ovulación:

    Este método es más preciso que el anterior y, por eso, lo utilizan las mujeres que se encuentran en búsqueda activa de embarazo, sobre todo cuando éste se retrasa en llegar.

    El test de ovulación mide el nivel de la hormona LH en la orina y puede adquirirse en una farmacia. La hormona LH empieza a aumentar de manera exponencial entre 36 y 24 horas antes de la ovulación, momento en el que alcanza su máximo, y luego vuelve a disminuir.

    Por ello, cuando el test de ovulación es positivo, la mujer se encuentra en los días fértiles. La ventaja frente al método del calendario es que también predice la ovulación aunque la mujer tenga ciclos menstruales irregulares.

Relación de la ovulación con el embarazo

Estar pendiente de los síntomas relacionados con la ovulación supone dedicar un exceso de atención y desviarla de los asuntos cotidianos de la vida conllevando, en muchos casos, a una ansiedad que deteriora enormemente la calidad de vida de la mujer y de su pareja.

Otra situación muy común es la opuesta es despreocuparse y esperar durante muchos años a conseguir el embarazo deseado, sin solicitar consulta a un profesional.

En una sociedad que recibe continuamente información exhaustiva por los diferentes medios de comunicación, los ginecólogos seguimos atendiendo a pacientes que desconocen su momento más fértil, no solo en el ciclo sino en su propia vida.

Es frecuente asociar fertilidad a tener la regla, hasta el punto de que algunas mujeres de más de 45 años nos consultan para realizar algún tipo de tratamiento para embarazarse con sus propios óvulos.

Preguntas frecuentes

¿Cuál podría ser la causa de no ovular?

Hay varias causas que pueden hacer que no ovulemos. Una de las más frecuentes es el Síndrome del Ovario Poliquístico, una patología benigna que afecta a muchas mujeres jóvenes. Consiste en un trastorno endocrino que no permite una correcta ovulación.

También podría presentarse una anovulación de causa hipotalámica o hipofisaria, como por ejemplo, el ejercicio físico intenso, el bajo peso, etcétera. Otras alteracions hormonales como alteraciones en la hormona tiroidea (TSH) o la prolactina, pueden hacer que no se produzca la ovulación correctamente.

La edad avanzada, también sería una causa de que, a pesar de que se tengan reglas, en muchos ciclos no se produzcan ovulaciones de forma regular.

¿Por qué la lactancia materna provoca anovulación?

Los niveles de prolactina están elevados durante la lactancia materna debido a la estimulación de la mama que realiza el bebé al succionar el pezón. Además de estimular la producción de leche, los altos niveles de prolactina también provocan otros efectos como la inhibición del hipotálamo y el bloqueo de la secreción de GnRH.

Como consecuencia, todo el eje hipotálamo-hipófisis-ovario se encuentra bloqueado. Por ello, mujer no ovulará ni tendrá la menstruación hasta finalizar la etapa de lactancia exclusiva.

¿Es posible tener la regla sin ovulación?

Las mujeres con ciclos anovulatorios, es decir, sin ovulación pueden tener la menstruación igualmente. No obstante, estas mujeres suelen presentar desajustes menstruales con bastante frecuencia.

Por ejemplo, las mujeres que padecen de síndrome de ovarios poliquístico (SOP) presentan anovulación y tienen la regla.

Aparte de la ausencia de la menstruación, ¿provoca otros síntomas la anovulación?

El síndrome de ovarios poliquísticos, por ejemplo, o la anovulación en sí puede provocar trastornos menstruales, es decir, reglas irregulares. También puede verse afectada la temperatura basal del cuerpo propia o cercana a la periovulación. También puede afectarse la calidad del moco cervical, algo tan importante como es el moco en el proceso de una fecundación normal de una pareja que consigue embarazo en casa.

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