Si estás intentando quedarte embarazada, es fundamental que sepas cuáles son tus días más fértiles. Existen diversos métodos para averiguarlo: calculadoras, aplicaciones móviles (apps), test de ovulación, medir la temperatura basal, etc. Pero no está de más informarse bien y no dejarlo todo en manos de estas herramientas, sobre todo si tus reglas no son regulares o tienes algún desajuste que pueda afectar a la ovulación o a tus ciclos menstruales.
Además, sobre este tema seguro que has oído muchas cosas, y no todas son ciertas. Veamos ahora, algunos datos interesantes que seguramente desconoces sobre este proceso tan importante en la vida sexual y reproductiva de la mujer. Comencemos desmintiendo algunos mitos:
- Las calculadoras de ovulación solo sirven si tienes ciclos de 28 días - FALSO Lo que importa es la regularidad, más que la duración. Si tus ciclos son más cortos o más largos -pero son regulares-, también puedes hacer un cálculo aproximado. Pero la calculadora de ovulación es una herramienta basada en la estadística. Los datos proporcionados son fechas aproximadas partiendo de un ciclo regular de entre 20 y 35 días.
- Los días realmente fértiles son solo dos en cada ciclo - FALSO En general, el período fértil dura 5 días. Se inicia entre 2 y 3 días antes de la ovulación, se mantiene el día de la ovulación y finaliza un día después de haber ovulado. La razón es que, a diferencia del óvulo, que solo puede ser fecundado en 24 horas, el esperma puede sobrevivir en el cuerpo de la mujer entre 48 y 72 horas.
- Si tienes ciclos irregulares, los test de ovulación son más fiables - VERDADERO Si tu ciclo es irregular puede ser más difícil acertar el día de la ovulación con los calendarios.
- Si el test de ovulación da positivo, estás ovulando en ese momento - FALSO Los test de ovulación solo miden la elevación en la hormona luteinizante (LH) en la orina, pero habitualmente la ovulación se produce en las siguientes 24-36 horas.
- El espermatozoide que fecunda el óvulo es el más rápido - FALSO No es solo una cuestión de velocidad, sino también de su morfología, resistencia y fortaleza, ya que hay muchas barreras que pueden dificultar el acceso: la acidez del pH vaginal, el moco cervical, la compleja anatomía del sistema reproductor femenino (que hace que algunos queden varados en el camino), la acción de los glóbulos blancos, que tienden a destruirlos… Además, se ha comprobado que trabajan en equipo, unos ayudan a que otros sorteen las dificultades más fácilmente.
- Esos días sientes un mayor deseo sexual - VERDADERO Después de tener la regla aumentan los niveles de estrógenos, y durante la ovulación alcanzan su pico máximo, lo que puede provocar un aumento del deseo, aunque no pasa siempre ni a todas las mujeres.
- Una secreción mucosa transparente y fluida indica que estás ovulando - VERDADERO Cuando se acerca la ovulación, el flujo cervical se vuelve más fluido y transparente. Su aspecto y textura es muy parecida a la de una clara de huevo. Su objetivo es ayudar a los espermatozoides a subir por el cuello uterino para fertilizar el óvulo.
- La temperatura basal es un método poco fiable - FALSO Si lo haces bien sí es fiable. La temperatura basal es la temperatura corporal cuando el cuerpo está totalmente en reposo. La ovulación y la presencia de progesterona que conlleva provoca un ligero aumento de la temperatura, pero debes tomártela justa al levantarte, por la mañana. Para un mejor control debes realizar estos controles a lo largo de todo el mes.
- Si usas anticonceptivos hormonales, debes dejarlos y esperar a tener un ciclo menstrual completo y la regla de forma natural, antes de buscar al bebé - FALSO En el momento en que los dejes, ya puedes ponerte.
- Si tengo relaciones esos días, pero no me quedo embarazada, ¿puedo tener un problema de fertilidad? - FALSO No necesariamente, ya que un embarazo no siempre se consigue a la primera. Por ello normalmente hay que darse un cierto margen de tiempo para probar. En principio, si tú y tu pareja no tenéis problemas de fertilidad, y tienes menos de 35 años, podéis daros un margen de prueba de hasta un año. A partir de los 36 años, los médicos aconsejan consultar si a los 6 meses no lo habéis logrado.
El Ciclo Menstrual y el Deseo Sexual
El deseo sexual femenino no es constante ni lineal, sino que varía en función del ciclo menstrual y de los cambios hormonales que experimenta el cuerpo cada mes. Así, según Cristina Callao, el deseo sexual de las mujeres está profundamente influenciado por su ciclo menstrual, el cual consta de cuatro fases clave: la fase folicular, la ovulación, la fase lútea y la menstruación.
- Fase folicular (días 1-13): energía y aumento del deseo. Durante esta fase, que ocurre justo después de la menstruación, los niveles de estrógeno comienzan a elevarse.
- Ovulación (día 14): el punto álgido de la libido. La ovulación es la etapa en la que el deseo sexual alcanza su máximo nivel. Cristina lo explica con claridad: El cuerpo está biológicamente listo para la fertilización, y las hormonas lo reflejan. Es el momento de mayor atracción y deseo.
- Fase lútea (días 15-28): un cambio de energía. Tras la ovulación, aumentan los niveles de progesterona, lo que puede generar un descenso del deseo sexual en muchas mujeres.
- Menstruación: una etapa de variabilidad. Durante la menstruación, la experiencia es muy individual. La experta señala que mientras algunas mujeres sienten menos interés por el sexo en estos días, otras aprovechan para reconectar con su cuerpo y su deseo. Lo importante, recalca, es escuchar lo que tu cuerpo te pide.
Cristina Callao subraya la importancia de no ver estas fluctuaciones del deseo como un obstáculo, sino como un aliado para entenderse mejor. “Tu ciclo no es un obstáculo, sino una guía”, asegura. Comprender estas fluctuaciones naturales, sin presionarse por un deseo constante, es clave para construir una relación más sana y auténtica con la propia sexualidad.
Así, conocer cómo evoluciona el deseo sexual a lo largo del ciclo menstrual es una herramienta valiosa para entender el cuerpo, conectar con las propias emociones y vivir la sexualidad con mayor armonía.
¡Existen muchas cosas que seguramente no sepas sobre la ovulación, pero que deberías saber! Algunos datos interesantes son:
- Funciona de forma mensual y cíclica, es decir, cada mes se cumple un ciclo llamado ovárico. Por otro lado, este ciclo suele ser distinto para cada mujer. Por lo tanto, la ovulación está muy ligada a lo que pueda suceder en el endometrio.
- ¿Para qué sirve? La ovulación sirve para colocar el óvulo ya maduro en el tercio medio de la trompa de Falopio, proveniente del ovario. Este proceso tiene la finalidad de encontrarse con el espermatozoide y lograr la fecundación, dando inicio al embarazo de una mujer.
- Cada mujer es diferente, por eso es necesario conocer primero nuestro cuerpo para luego identificar las señales y así saber cuándo podemos estar ovulando (periodo más fértil). El moco cervical también ayuda a identificar los días fértiles asociados a la ovulación.
- Algunos estudios han encontrado que la ovulación, puede ayudar a las mujeres a quedar embarazada más rápido. Si alguna vez te preguntaste por qué tu deseo sexual aumenta y disminuye a lo largo del mes, esta es una gran razón.
- Cada mes, ovulas un óvulo. Pero estos pequeños “huevitos” no se crean mensualmente. De hecho, venimos al mundo con todos los óvulos que tendrás.
La ovulación es hecho fisiológico natural en la vida de una mujer que permite quedar embarazada. Si estás intentando concebir, no dejes de consultar con tu médico, pues su ayuda te permitirá conocer mejor tu cuerpo y aumentar las posibilidades quedar embarazada de forma exitosa.
¿Cómo se puede mejorar el deseo durante la menopausia) | PortalCLÍNIC
Hormonas y Deseo Sexual
Cada vez que el tema de conversación es la regla menstrual, hablamos de las molestias que produce: ¿Qué debo hacer si me duele el cuerpo? En este artículo vamos a hablar de otro asunto importante relacionado con un tema que aún es tabú por muchas personas. Durante esa época del mes, algunas mujeres tienen un mayor deseo sexual.
Nuestro cuerpo es un conjunto de hormonas, y todas ellas juegan un papel importante en nuestro impulso sexual. Especialmente las hormonas sexuales femeninas, aunque también las masculinas, pueden preparar nuestro sistema reproductivo para la recepción de los espermatozoides y la implantación de óvulos fecundados. Esto puede afectar nuestro estado de ánimo, deseo y respuesta sexual.
- Estrógenos: Son producidos principalmente por los ovarios y la placenta durante el embarazo. Los más relevantes son la estrona y el estradiol, el primero tiene la función de preparar la ovulación y el segundo tiene la función de regular el ciclo menstrual.
- Progesterona: Al igual que los estrógenos, esta hormona sexual es producida principalmente por los ovarios. En la segunda semana antes de la ovulación, aumenta la actividad de la progesterona, lo que prepara al organismo para un hipotético embarazo y ayuda a la formación y engrosamiento del endometrio.
- Andrógenos: Son un grupo de hormonas notablemente masculinas (testosterona, androsterona y androsendiona), que también nos afectan. La testosterona, producida principalmente por los ovarios, influye en el ciclo y en la libido, aunque no existe un acuerdo científico sobre si esta influencia en el deseo sexual femenino es alta o no.
Y cuando hablamos del placer, esta molécula toma la medalla de oro, ya que el organismo lo libera en grandes cantidades durante el sexo, y especialmente durante el orgasmo. Influyen también al estado psíquico, la libido y el deseo sexual.
El apetito sexual durante el periodo de muchas mujeres se torna particularmente libidinoso durante la primera fase de su ciclo menstrual por varias razones. Uno de ellos es el aumento de la lubricación y la sensibilidad, lo que aumenta el placer de todos los juegos sexuales. Otro, muy poderoso, consiste en romper el tabú para volar con la regla. Por último, pero no menos importante es que somos personas y muchos factores emocionales entran en el juego. Lo más importante es ser claro si nos sentimos cómodas al mantener estas relaciones durante el periodo y hablar con nuestra pareja para aprender sobre su deseo y su opinión.
Señales y Síntomas de la Ovulación
Recopilamos los seis tipos de síntomas se pueden presentar durante la ovulación, que marca el comienzo de los días fértiles de la mujer. Explicamos con detalle todos los signos, señales y síntomas de que estás ovulando y te encuentras en la fase de máxima fertilidad, con la ayuda de la Dra. Murcia.
- Cambios en el flujo vaginal: Durante el ciclo menstrual se producen cambios en la textura y consistencia del flujo vaginal. En el periodo de ovulación, el flujo vaginal aumenta en cantidad y adquiere una textura y consistencia similar a la clara de huevo y un color blanquecino. "Uno de los síntomas más característicos es el cambio que se produce en nuestro moco cervical. Nuestras secreciones vaginales se vuelven más abundantes, transparentes, filantes (o clara de huevo), se puede estirar entre los dedos, lo que facilita el ascenso de los espermatozoides.", explica la ginecóloga Onica Armijo, especialista en Fertilidad del Hospital La Paz. "Esos días -explica la especialista- te notas más lubricada y mojarás tu ropa interior. En cambio, cuando ya hemos ovulado, para protegernos por si ya se ha producido la concepción, el moco se vuelve más espeso, escaso y blanquecino".
- Dolor abdominal: "En ocasiones podemos notar un dolor en el hipogastrio (la parte baja del abdomen) en el lado donde se va a producir la ovulación; esto es porque en ocasiones al producirse la ovulación se sangra o se segrega líquido hacia la cavidad peritoneal, que puede irritar el peritoneo, una membrana que recubre nuestro abdomen en su interior y provocar dolor. Puede acompañarse de dolor en la zona lumbar (dolor irradiado), hinchazón abdominal y retención de líquidos”, relata la ginecóloga Onica Armijo.
- Sensibilidad en los senos: “Después de la menstruación comienzan a elevarse los estrógenos, que son los que van a aumentar del tono mamario. Tras la ovulación puede incluso aparecer dolor debido de nuevo a la progesterona y los estrógenos. Luego, observando la turgencia y sensibilidad de tus mamas, podrás calcular tu periodo periovulatorio [los días alrededor de la ovulación]”, comenta la Dra.
- Aumento de la libido: El aumento de algunas hormonas durante la ovulación, como los estrógenos, hace que la mujer se sienta más receptiva a las relaciones sexuales, incrementando su lívido. "Debido que aumentan una serie de hormonas, (de hecho “estro”, significa “calor sexual”), la mujer se encuentra más receptiva para las relaciones sexuales, le apetece más, lo que quiere decir que aumenta la libido.
- Cambios de humor: "Los cambios de humor son provocados por las fluctuaciones hormonales. Es importante que conozcas todos estos cambios, que tú misma puedes experimentar, para ayudarte a saber cuáles son tus días fértiles", señala la Dra. Cambios de humor: Te sentirás, quizás. Pasarás de la alegría a la tristeza (y al revés) en cuestión de segundos.
- Aumento de la temperatura basal: La temperatura normal en la mujer se sitúa entre 36,5ºC y 36,7ºC. Otro síntoma de la ovulación es que la temperatura corporal aumenta entre 0,4ºC y 1ºC. Hay que llevar un registro de la temperatura basal "Si te mides por la mañana y en reposo la temperatura todos los días, podrás detectar este ascenso.
La sexualidad femenina sigue siendo esa gran malinterpretada que tiene que aguantar que cuando se habla de ella se tome el patrón masculino, "y eso es un gran error", nos dice la psicóloga y sexóloga Anna Gil Wittke, habitual de Hoy por hoy Murcia.
Esta semana el espacio 'Hablando claro' ha querido romper esta pauta habitual y errónea y ha dedicado su tiempo a hablar sobre sexualidad femenina con dos expertas en la materia, por un lado, la psicóloga y sexóloga Anna Gil Wittke, y por otro la autora de 'Hablemos de vaginas', un libro con el que esta ginecóloga y obstetra, intenta romper los tabúes en torno al cuerpo femenino y su sexualidad.
"Entenderla bien y no utilizar el modelo masculino para hacer universal todo lo que conocemos sobre la sexualidad puede ser un buen camino iniciativo si lo que se quiere es conocer y comprender la sexualidad femenina fuera de clichés y falsas o medias verdades", opina Miriam Al Adib.
Cómo influyen las hormonas sexuales en la mujer, el ciclo menstrual o la ovulación, así como el conocimiento de la vagina puede llevar a la mujer a vivir una vida sexual plena y más atractiva. Dice Miriam Al Adib que normalmente el deseo sexual aumenta en las mujeres alrededor de la ovulación y curiosamente, "los hombres ven más atractivas a las mujeres durante este ciclo", existen estudios antropológicos que así lo atestiguan.
¿Has notado que, sin saber por qué, te sientes más atraída y receptiva en ciertos días del mes? Esa chispa no es pura magia: es biología. Esos días, la química de tu cuerpo parece diseñada para el movimiento: te sientes más segura, atractiva y dispuesta al juego. El olfato se afina, los gestos se vuelven más seductores, y lo cotidiano adquiere un matiz íntimo y sugerente.
Imagina que tu cuerpo es como un jardín que florece en una única mañana: todo se siente más vibrante, los sentidos despiertos, la conexión más intensa. Después, cuando el pico hormonal se desvanece, el encanto puede parecer que desaparece: ya no nos atrae tanto lo que antes brillaba. No es rechazo ni desinterés, sino un cambio de paisaje emocional
Si el deseo se mantiene bajo por muchos ciclos, puede ser señal de estrés, fatiga o desequilibrio hormonal. Tu deseo no es un capricho: es un mapa íntimo de tu feminidad que cambia, se reformula, vibra distinto cada mes. Comprenderlo es abrazarte con ternura y elegancia.
Conocer el cuerpo y entender sus ciclos naturales es clave para la salud reproductiva. Uno de los procesos más relevantes en el ciclo menstrual es la ovulación. Identificar los síntomas de la ovulación puede ser útil tanto para quienes desean concebir como para quienes buscan evitar un embarazo de forma natural.
La ovulación es el proceso mediante el cual un ovario libera un óvulo maduro, listo para ser fecundado. Tras la ovulación, el óvulo viaja por la trompa de Falopio y puede ser fecundado por un espermatozoide durante un período de unas 12 a 24 horas. Existen diferentes formas de identificar este momento clave del mes, y los signos físicos pueden variar de una persona a otra.
Uno de los síntomas más fiables de la ovulación es la modificación del flujo vaginal. La temperatura corporal basal (TCB) es la temperatura del cuerpo en reposo, normalmente medida al despertar. Controlarla a lo largo de varios meses puede ayudar a identificar los patrones del ciclo. Muchas personas experimentan un dolor leve o punzante en un costado del abdomen durante la ovulación. Este dolor se produce cuando el folículo ovárico se rompe y libera el óvulo.
El cuerpo también envía señales más sutiles. Durante la ovulación, algunas personas notan un aumento del apetito sexual, que responde a los cambios hormonales (principalmente de la hormona luteinizante y el estrógeno). La influencia hormonal puede provocar sensibilidad o leve hinchazón en los pechos, sobre todo en los días inmediatamente posteriores a la ovulación.
Estos síntomas pueden variar considerablemente entre personas e incluso entre ciclos. Tests de ovulación: disponibles en farmacias, detectan el aumento de la hormona LH en la orina. Algunas personas no presentan signos evidentes de ovulación, lo cual no significa necesariamente que no estén ovulando.
Reconocer los síntomas de la ovulación es una herramienta poderosa para cuidar la salud reproductiva. Aprender a escuchar estos signos no solo es útil para quienes están buscando un embarazo o evitarlo, sino que también favorece una mayor conexión con el cuerpo y sus ciclos naturales.
