El retraso de la maternidad es un fenómeno social cada vez más común, donde las mujeres optan por desarrollar sus proyectos vitales y posponer el momento de ser madre. Este nuevo modelo está inspirado por los cambios sociales, culturales y económicos. Los 40 son un momento de plenitud para muchas mujeres, y la maternidad a partir de esta edad es una opción cada vez más habitual.
Sin embargo, el mejor momento personal no siempre coincide con el mejor momento físicamente. Es una realidad que la fertilidad se altera con la edad. Existe un momento biológico óptimo para ser madre, que cada vez coincide menos con las decisiones de la mujer moderna. Es entre los 25 y los 30 años cuando el cuerpo está mejor preparado para la maternidad. A partir de los 35 años, la reserva ovárica (la cantidad de óvulos que posee) desciende, y también su calidad. Pasados los 40, esta caída es drástica hasta la llegada de la menopausia. Por tanto, es más difícil quedar embarazada, y el riesgo de aborto y de anomalías en el embrión es mayor.
Entidades como la Organización Mundial de la Salud (OMS) consideran como un factor de riesgo medio una edad materna más allá de los 35 años. A pesar de ello, el retraso de la maternidad es un hecho. En España, el Instituto Nacional de Estadística (INE) situaba en 2019 en 32,2 años la edad en la que las españolas tienen su primer hijo, lo que coloca a las españolas junto a las italianas como las madres europeas más tardías.
El Reloj Biológico y la Fertilidad Femenina
Mucho se ha publicado acerca de la disminución de la fertilidad de la mujer con la edad. A pesar de ello, los actuales factores sociológicos, la disponibilidad de métodos anticonceptivos eficaces y la evolución de la sociedad del bienestar contribuyen a que las mujeres intenten tener su primer hijo cada vez más tarde. Estamos, por tanto, ante un descenso en la tasa de fertilidad global en la sociedad occidental, especialmente en Italia, Grecia y España.
De tal forma que, si en 1975 la edad media de la primera maternidad en España era de 25 años, actualmente según el Instituto Nacional de Estadística (INE), la media de hijos por mujer en España es de 1,39, y la edad media de la mujer en el nacimiento de su primer hijo se sitúa actualmente en los 29,3 años.
El proceso de envejecimiento reproductivo femenino es debido a la disminución gradual, tanto de la cantidad como de la calidad de los ovocitos que quedan en los folículos. Quizás de aquí a unos años se lleguen a conocer todos los mecanismos endocrinos, genéticos y metabólicos que intervienen en este proceso, pero de momento aún no se conocen completamente.
Se sabe que en el ovario existen varios millones de células germinales desde el 5.º mes de gestación y que a partir de entonces disminuyen hasta la menopausia, quedando alrededor de unas 1.000 hacia los 50 años. La disminución de dicha dotación folicular implica la pérdida de la fertilidad, de tal forma que para el 95% de las mujeres a los 30 años solo están presentes el 12% de los folículos, y a los 40 años solo el 3%. Este proceso de envejecimiento reproductivo femenino varía enormemente entre las mujeres, ya que unas perderán su fertilidad hacia los 35 años y otras cerca de los 50.
Todo esto provoca que cada vez más mujeres necesiten acudir a las técnicas de reproducción asistida para lograr su sueño de ser madre. Actualmente, un 3,1% de las mujeres en edad fértil (hasta los 49 años) han tenido su primer hijo gracias a estas técnicas y, entre las mayores de esa edad, hasta el 1,6%.
Factores que Influyen en la Fertilidad Después de los 40
Además de la propia edad para ser madre, también se deben tener en cuenta factores genéticos, ambientales, el estilo de vida (el tabaco y el alcohol no son buenos para la maternidad), e incluso hasta la edad de la menarquia o primera regla.
¿Cómo se puede medir la respuesta ovárica antes de un tratamiento de reproducción asistida?
Los ginecólogos expertos en reproducción asistida se ayudan de una serie de hormonas para deducir la posible respuesta de los ovarios a una estimulación hormonal. Las más importantes son:
- La FSH basal: Hormona Foliculoestimulante, en inglés. En un día 3 de ciclo, que aumenta progresivamente con la edad y la disminución de folículos, pero que presenta una capacidad predictiva moderada para la respuesta ovárica y una capacidad predictiva baja para el embarazo.
- La Hormona antimülleriana (AMH): En cualquier día del ciclo, segregada por los folículos ováricos. Con el descenso del número de folículos antrales con la edad, disminuyen los niveles de AMH, siendo prácticamente indetectables con la menopausia. Así pues, los niveles de esta hormona antimülleriana se relacionan con la respuesta a la estimulación en TRA, proporcionando un índice de la edad de la menopausia y constituyendo un marcador de la reserva ovárica, que también se conoce como edad ovárica, el tipo de edad más importante para saber si puedes ser madre.
- Recuento del número de folículos antrales: Mediante ecografía, ya que hay una disminución importante con la edad, sobre todo a partir de los 37 años.
En TRA, la edad para ser madre parece ser un factor más relevante que la reserva ovárica en cuanto a probabilidades de gestación. La edad sería el mejor indicador de calidad ovocitaria y la reserva ovárica de la cantidad. Ya se sabe: “vale más calidad que cantidad”. La calidad ovocitaria está asociada además a la genética, y esta a su vez a la edad materna, es decir, ovocitos de más edad tienen más alteraciones cromosómicas.
El retraso de la maternidad también tiene una mala influencia a nivel obstétrico y perinatal, aumentando, como ya se ha dicho antes, la tasa de abortos, la de síndrome de Down y otras anomalías genéticas, mayor riesgo de cesáreas, diabetes gestacional, restricción del crecimiento uterino e, incluso, un aumento del riesgo de muerte fetal.
Los resultados de los estudios realizados a nivel mundial muestran que la calidad de los óvulos entre los 40 y 42 años es muy parecida, refiriendo tasas de embarazo entre el 14% y el 22% (aborto entre el 39 y el 50%). En mujeres que buscan ser madre cuando tienen más de 43 años, las tasas de embarazo disminuyen (7,8% a 3,6%) y el aborto aumenta considerablemente (67-75%).
6 consejos para mejorar la fertilidad femenina
Opciones para Preservar la Fertilidad
Por ello, una opción para preservar la fertilidad es la congelación de ovocitos en la etapa fértil. Con esta técnica la mujer toma las riendas de su vida reproductiva, pudiendo decidir en el futuro su mejor momento para ser madre. En la consulta de reproducción, muchas mujeres lamentan no haber sabido antes que la fertilidad tiene caducidad y que a partir de los 35 años conseguir una gestación con óvulos propios se complica.
Hoy en día, las sofisticadas técnicas de criopreservación de ovocitos ofrecen una posibilidad por la que optan cada vez más mujeres jóvenes que no quieren renunciar a su proyecto reproductivo. Y llegado el momento, mediante un tratamiento de fecundación in vitro -ya sea con el semen de su pareja o con semen de banco de donante-, se utilizan los ovocitos propios de la paciente que guardan la misma calidad y características con las que se congelaron.
Aunque es posible lograr una gestación natural, a partir de los 40 la tasa de embarazo con óvulo propios se reduce hasta el 5%, según indica la Sociedad Española de Fertilidad (SEF). Si una madre añosa (término con el que se define a las madres de edad avanzada) desea tener un hijo, lo recomendable es no perder tiempo. Dependiendo de su reserva ovárica, la respuesta a la estimulación farmacológica, sus marcadores genéticos e incluso, el índice de masa corporal, se realizan distintas pautas para optimizar el resultado.
Puede darse la circunstancia de que la mujer ya tenga la menopausia, y por lo tanto no ovule o la calidad y/o número de ovocitos no sea suficiente, por lo que requiere de donación de gametos para lograr el embarazo.
Por eso es recomendable efectuar el Diagnóstico o Test Genético Preimplantacional (DGP, también denominado PGT). El DGP se realiza en el embrión antes de su transferencia al útero materno. Consiste en su análisis a partir de una pequeña biopsia. Tiene como objetivo detectar anomalías genéticas y/o cromosómicas. En consecuencia, permite la selección de los embriones sanos, evitando la transferencia de embriones anómalos y por tanto el nacimiento de bebés con distintos síndromes, así como la tensión emocional que provoca un aborto.
A continuación, se presentan algunas opciones y tasas de éxito:
| Tratamiento | Tasa de Éxito (Mujeres de 40 años) |
|---|---|
| Fecundación in vitro (FIV) | 20-30% |
| Ovodonación | 50-60% |
Ventajas y Desafíos de la Maternidad Tardía
La maternidad tardía tiene sus ventajas. En esta etapa la mujer cuenta con una mayor madurez y grado de responsabilidad. El embarazo es deseado, es menos habitual la depresión postparto y la madre posee mucha información que repercute en su cuidado personal y en el de su futura familia. Además, suele contar con una mejor situación económica y laboral que ofrece mayor estabilidad para educar a su hijo.
Sin embargo, también aumentan los riesgos. Por ello, más allá de los 40 se considera como gestación de alto riesgo. Los controles ginecológicos deben de ser más frecuentes y exhaustivos, para evitar o detectar cuanto antes estas patologías que pueden alterar el desarrollo del embarazo.
Pruebas de Diagnóstico Prenatal
Es importante realizar pruebas para detectar posibles anomalías en los cromosomas o descartar defectos congénitos o malformaciones.
- Test de ADN fetal en sangre materna: Para detectar las anomalías cromosómicas más habituales que pueden identificarse a través de la muestra de sangre de la madre. Es posible realizarse un test ampliado como el que ofrece Instituto Bernabeu que permite el análisis de la delección 22q11,2 o síndrome diGeorge y el test completo que analiza las alteraciones de los 24 cromosomas junto a las microdeleciones.
- Amniocentesis: Se extrae líquido amniótico del interior de la placenta -la bolsa en la que está el feto-. La punción se realiza con una aguja muy fina a través del abdomen y se extraen células del embrión que se analizarán para localizar la posible presencia de anomalías cromosómicas o genéticas y defectos del tubo neuronal. Se efectúa entre la semana 15 y 18.
- Biopsia corial o de corion: Se obtiene tejido de la placenta para el estudio de los cromosomas fetales, el ADN o enzimas fetales. Se realiza por vía abdominal o transcervical. Su ventaja frente a la amniocentesis es que puede realizarse en la semana 11 y 12.
- Funiculocentesis o cordocentesis: Es la punción y extracción de sangre de la vena umbilical para detectar anomalías congénitas y sanguíneas. Es un método poco frecuente que se debe realizar por médicos expertos. Se realiza a partir de la semana 19-20.
Consejos para un Embarazo Saludable Después de los 40
La planificación del embarazo debería iniciarse con una consulta preconcepcional. Una recomendación que se convierte en más necesaria cuando se plantea la maternidad a edad avanzada.
Dieta y Nutrición: Es recomendable seguir una dieta variada, rica en frutas y verduras y alimentos con ácido fólico como las legumbres, las verduras de hoja verde, los frutos secos o los cereales. En Instituto Bernabeu contamos con una unidad específica de endocrinología y nutrición durante el embarazo.
Ejercicio y Estilo de Vida: Es importante realizar algo de ejercicio, mantener un peso adecuado y la menta activa. Por último, se deben de evitar sustancias nocivas como el alcohol, el tabaco y excitantes como el café.
La edad no implica grandes diferencias a la hora de dar a luz. Aunque a partir de los 40 años, es más alto el riesgo de parto prematuro y que el bebé nazca antes de las 37 semanas de gestación. También es más alta la probabilidad de que el alumbramiento se desarrolle por cesárea. La musculatura del útero es menos elástica y tiene menos capacidad para contraerse. De ahí que el ginecólogo pueda recomendar inducir o provocar el parto.
¿Cómo Saber si Estás Ovulando a los 40?
A partir de los 40, el ciclo menstrual puede trastornarse un poco y adelantarse o atrasarse. Se recomienda mantener relaciones sexuales cada poco tiempo mientras se busca el bebé. Esto ayudará a mantener el cuerpo a punto y aumentará las posibilidades de quedar embarazada.
Consejos para aumentar las posibilidades de concebir a partir de los 40 años:
- Llevar un seguimiento del ciclo menstrual. Esto ayudará a identificar los días más fértiles, que son los días en los que se tienen más probabilidades de ovular.
- Tener relaciones sexuales con regularidad durante los días fértiles.
- Mantener un peso saludable.
- Seguir una dieta sana y equilibrada. Asegurarse de comer muchas frutas, verduras y cereales integrales.
- Dejar de fumar.
- Reducir el consumo de alcohol.
- Gestionar el estrés.
- Acudir a un ginecólogo para hacerse revisiones regulares.
Tratamientos de Reproducción Asistida (TRA)
Las TRA, como la fecundación in vitro (FIV), pueden ayudar a las mujeres que tienen dificultades para concebir de forma natural.
Si estás intentando quedarte embarazada a partir de los 40 años, es importante ser paciente y mantenerse positiva. Es posible concebir durante esta década, pero puede llevar más tiempo que cuando eras más joven.
Es importante avanzar más rápido. "Habla con tu médico de cabecera, busca ayuda de un especialista en fertilidad antes de lo que lo haría una persona en la veintena", dice el profesor William Ledger.
Aun así, es buena idea hablar con un médico si tienes más de 35 años y has estado intentándolo más de 6 meses.
Si estás intentando quedarte embarazada después de cumplir los 35, puedes aumentar tus probabilidades de concebir al saber cuándo ovulas, que es cuando tus ovarios liberan un óvulo. Un motivo por el que muchas parejas tienen problemas para concebir es que una de cada dos intenta concebir en el momento equivocado del mes.
