La experiencia de sanación puede manifestarse de maneras inesperadas y profundas. En una peregrinación a Fátima, una persona compartió su viaje espiritual, destacando cómo el Espíritu Santo guio cada paso, conversación y detalle. Desde el primer momento, sintió una conexión divina que transformó su perspectiva y sanó heridas internas.
La primera Palabra que recibió fue de Isaías 57, 18-19: «Sus caminos vi. Yo le curaré y le guiaré, y le daré ánimos a él y a los que con él lloraban, poniendo alabanza en los labios: ¡Paz, paz al de lejos y al de cerca!».
El Poder de la Renuncia y la Oración
Un detalle aparentemente insignificante, como renunciar a la mermelada en el desayuno, se convirtió en una oportunidad para ofrecer un sacrificio al Señor. Esto la llevó a centrarse en las oraciones de renuncia del pasado con una profundidad inesperada, experimentando una liberación interior significativa. Este acto de humildad y entrega preparó el terreno para una sanación más profunda.
Aunque ya había participado en retiros anteriormente, esta experiencia se sintió completamente nueva y transformadora. El Señor sanaba en cada oración, en cada Adoración, renovando todo a través del Espíritu Santo.
Sanación de Heridas Profundas
Sanación en el vientre y de vientre Padre Pedro Justo Berrío
Un momento particularmente conmovedor fue cuando el Padre Salva habló sobre la presencia de Jesús en todos los paritorios del mundo. Esto provocó una profunda emoción y permitió a Jesús sanar una herida interna relacionada con su trabajo, que a veces implicaba la pérdida de vidas recién nacidas. En ese instante, se hizo evidente el conocimiento profundo que Jesús tiene de nuestros corazones.
Posteriormente, se realizó la oración de sanación del vientre materno. Esta vivencia fue muy diferente a la primera vez, llena de paz, aunque necesitó ayuda para levantarse al final. Con humildad, elevó sus palabras al Santísimo: «Señor, por eso estoy aquí, para que sigas sanándome».
El Testimonio como Fuente de Fe
Los testimonios compartidos fueron un regalo adicional. El Padre Salva explicó que el testimonio ayuda tanto al que lo cuenta como a la asamblea, fortaleciendo la fe de todos. Sintiendo una fuerte taquicardia y un impulso interno, se encontró compartiendo su historia de amor con Dios ante la asamblea, impulsada por el Espíritu Santo. Reconoció que cada persona tiene un plan divino desde antes de nacer, un propósito específico diseñado por Dios.
La experiencia personal de haber sido salvada junto a su hermana gemela de un posible aborto resonó profundamente, confirmando que Dios siempre tiene un plan perfecto. A pesar de su naturaleza discreta, se vio compartiendo su vida para la Gloria de Dios, guiada por el Espíritu Santo.
Confirmación Divina y Bendiciones Continuas
El Señor continuó bendiciéndola, confirmando cada experiencia con Su Palabra. En la última Adoración, recibió un versículo que resumía su vida, Efesios 1, 3-14: «Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos ha bendecido con toda clase de bendiciones espirituales, en los cielos, en Cristo...». El Espíritu Santo seguía sanando, revelando el amor y el propósito divino en cada detalle.
Discernimiento y Misericordia
De vuelta en su parroquia, buscó discernimiento ante el Sagrario y lo encontró. Cada vez que el Padre Fray Pablo rezaba por ella, sentía la presencia de Jesús bendiciéndola. El Espíritu Santo entraba suavemente, invitándola a dialogar con Jesús y a abrir su corazón: «Sí, Jesús, entra en mi vida y derrama tu amor en mi corazón. Ven, Espíritu Santo y hazlo todo nuevo».
El Señor le permitió ver en sus ojos la mirada de misericordia y ternura que se describe en los Evangelios, una mirada de amor que trasciende las palabras.
Palabra Final
La última Palabra que selló toda la experiencia fue 2ª Timoteo, 6-7: «Por eso te recomiendo que reavives el carisma de Dios que está en ti por la imposición de mis manos».
Esta peregrinación y las oraciones de sanación del vientre materno se convirtieron en un camino de reconciliación, paz interior y un profundo encuentro con el amor divino.
Rafael A Abreu es un escritor y conferencista internacional, especialista en Sanación Interior Psico-espiritual y Espiritualidad Profunda. A través de cursos, talleres, conferencias y consejería, ayuda a las personas en sus procesos de sanación interior.
Algunos de sus libros incluyen:
- Fuego Sanador
- Terapia de la Noche Oscura Espiritual
- La Casa Sosegada
- Ya nos herimos, ahora qué hacemos
- La conversión de los 'aparentemente' buenos
- Paz en la Pandemia
- El Arte de Orar
- Rumbo al Interior
- Sanar en Navidad
- La Terapia del Amor
La Novena de Sanación Familiar a San José es otra herramienta valiosa para sanar heridas y disfunciones familiares, trabajando en cadenas familiares, heridas del vientre materno, sanación del nombre personal, liberación de secretos tormentosos, sanación del abandono, traición, vínculos familiares enfermos, relación enferma entre padres e hijos y superación de la obsesión por las apariencias familiares.
El Rosario de la gestación también es una herramienta poderosa para pedir sanación, dar gracias a Dios por el don de la vida y revivir el deseo de servirlo.
