El mes de junio es un tiempo especial para los cristianos, dedicado a la devoción al Sagrado Corazón de Jesús. Desde que esta devoción se extendió gracias al Beato Bernardo de Hoyos, muchos se acercan a rezar y dar gracias al Corazón de Jesús. La oración es una manera de expresar este amor.
A continuación, presentamos una guía completa con oraciones, reflexiones y promesas para profundizar en esta devoción, especialmente enfocada en la protección y guía de nuestros hijos.
¿Por Qué Orar al Sagrado Corazón de Jesús?
El Corazón de Jesús es el símbolo de su vida y su amor. Jesús te ama y te da su Corazón como símbolo de ese amor inmenso. Él quiere que este amor se extienda e inflame todos los corazones. ¿Cómo correspondes tú a este amor?
Cuando te despiertas, ¿tienes un pensamiento para Jesús? Él nos dice claramente: "Si me amas, guarda mis mandamientos". Es necesario que hagas lo que Él te manda, que observes sus santos mandamientos, pues a Dios le agrada más que obedecer.
Jesús, en su Corazón, experimenta dolor, miedo y tristeza. Él llama adoradores a su altar porque tiene sed de almas y se siente solo, abandonado y olvidado en el sagrario. Quiere ser tu comida, pero sufre el rechazo. No te duermas en el pecado; recuerda que en la muerte mortal, todo está perdido.
El Corazón de Jesús es el más dulce y humilde de la tierra. Examínate y no encontrarás en Él murmuración, sino palabras de ternura y perdón, incluso para sus traidores. Extiende el manto benigno de la caridad hacia todos. No juzgues a los demás, pues con la misma vara serás medido. A Dios no le gustan las medias tintas ni las almas insípidas; Él quiere que seas todo para Dios y nada para el mundo.
Recuerda que Jesús curó a 10 leprosos y les dijo: "Id a presentaros a los sacerdotes". Ellos obedecieron y fueron curados. El Concilio de Trento llama a la confesión la segunda tabla de salvación después del naufragio. Huye del pecado, aprovecha cada instante, y elige bien tus compañías y diversiones.
Pide a Jesús que te enseñe, pues nosotros somos ignorantes. Él nos dio la oración del Padre Nuestro para no caer en la tentación. La oración te fortalece y te acerca a las gracias celestiales. ¿Cuándo fue la última vez que rezaste con verdadera intención?
El amor a Dios debe manifestarse haciendo a los demás lo que queremos que nos hagan a nosotros. Jesús ha hecho a sí mismo todo lo que se hace a los pobres en su nombre. Él dijo: "Dejad que los niños vengan a Mí".
Jesús es manso y humilde de corazón, y estima la humildad por encima de todas las demás virtudes. Él es el emblema de la inocencia, un jardín de lirios. "Bienaventurados los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios".
Para alcanzar la perfección, es necesario mortificar nuestras pasiones y sentidos. Dichosos vosotros cuando os ultrajen y persigan por su causa. Jesús quiere nuestra salvación y la de aquellos que conocemos y amamos. ¿Cuáles son los dos grandes deseos del Corazón de Jesús? ¡Las almas!
Cuando ores, entra en tu habitación y cierra la puerta, pues tu Padre ve en lo secreto. Nadie puede penetrar en los secretos de tu corazón, excepto Dios. En la cruz, Jesús nos dio su testamento: "He aquí a tu madre". Todos los bienes del Señor vienen a ti por su mediación.
Jesús quiere asegurarte una muerte santa, la muerte del justo. En la Misa, Él se hace víctima por todos en la Eucaristía, rezando por ti. La Iglesia es la medicina contra las enfermedades espirituales. Jesús te llama a ser su fuerza y consuelo, deseando que lo recibas en la comunión. Comulga su cuerpo frecuentemente, pues la comunión no es un premio, sino un medio para llegar a la perfección. Los que necesitan curación son los enfermos.
| Promesa del Sagrado Corazón de Jesús | Beneficio |
|---|---|
| Daré las gracias necesarias para su estado. | Ayuda en las necesidades diarias. |
| Paz en sus familias. | Armonía y amor en el hogar. |
| Consolaré en todas sus aflicciones. | Alivio en momentos de dificultad. |
| Seré su refugio seguro durante la vida y, sobre todo, en la hora de la muerte. | Protección y consuelo en todo momento. |
| Derramaré abundantes bendiciones sobre todas sus empresas. | Éxito y prosperidad en sus proyectos. |
Oraciones al Sagrado Corazón de Jesús
Aquí te presentamos algunas oraciones para consagrarte al Sagrado Corazón de Jesús:
- Primera Consagración al Sagrado Corazón (Santa María de Alacoque): Una oración completa para entregarte a Jesús y renunciar a todo lo que le pueda disgustar.
- Oración de Consagración (Beato Bernardo de Hoyos): Para compensar las injurias cometidas contra el Sagrado Corazón y consagrarle tu corazón y afectos.
- Consagración (San Juan Pablo II): Para dar gloria, honor y alabanza a Jesús, renovando el deseo de corresponder a su amor misericordioso.
- Acto de Confianza: Una breve oración para poner toda tu confianza en el Corazón de Jesús.
- Consagración (Alfonso XIII): Para que el Corazón de Jesús reine en los corazones, hogares, inteligencias y leyes de la nación.
- Renovación de la Consagración de España: Una oración para expresar gratitud por los bienes recibidos y renovar el compromiso de evangelización.
- Oración al Sagrado Corazón de Jesús: Para consagrar pensamientos, palabras y obras al Corazón de Jesús y pedir por todos los hombres.
- Alabanza al Sagrado Corazón de Jesús: Para bendecir y alabar el Corazón de Jesús en el Santísimo Sacramento.
- Petición de ayuda: Para acudir al Corazón de Jesús en busca de refugio, esperanza y consuelo.
- Oración para una grave necesidad: Para pedir con humildad y confianza la ayuda del Corazón de Jesús en momentos difíciles.
Además de estas oraciones, la Virgen María nos pide dedicar cada mañana al menos cinco minutos de oración al Sagrado Corazón de Jesús y a su Inmaculado Corazón. Ella nos invita a colocar imágenes de los Sagrados Corazones en cada casa y a consagrarnos a ellos.
CORONILLA AL SAGRADO CORAZON DE JESUS!
Reflexiones Finales
Decir "corazón" es decir amor, amor desinteresado que vence la inutilidad, triunfa en la debilidad y da vida. El término "consagración" significa hacer sagrado, pertenecer a un orden reservado e inviolable. La consagración implica el encuentro de la voluntad de Dios y la del hombre, resultando en una vida de adoración y alabanza.
La llamada bautismal es la más esencial, pero en la Iglesia son posibles y necesarias otras nuevas consagraciones. Conságrate al Sagrado Corazón de Jesús y al Inmaculado Corazón de María, abandónate totalmente en ellos y serás protegido.
