Óliver Laxe (París, 11 de abril de 1982), es un cineasta español que ha logrado reconocimiento internacional por su enfoque único y su conexión con sus raíces gallegas. Hijo de emigrantes gallegos, Laxe regresó a Galicia a los seis años, estableciéndose en A Coruña. Tras estudiar cine en Barcelona, su trayectoria lo llevó a Londres y Marruecos, donde desarrolló sus primeros trabajos. Su cine, a menudo personal y experimental, ha sido premiado en festivales de renombre como Cannes.
Inicios y Formación
Después de estudiar Publicidad en A Coruña durante un tiempo, se mudó a Barcelona para formarse en Comunicación Audiovisual en la Universidad Pompeu Fabra. Sus inicios en el mundo del celuloide los llevó a cabo en Londres, donde se compró una cámara de 16mm y rodó el cortometraje E as chemineas, junto a Enrique Aguilar, en el año 2006.
Poco después rodó otros dos cortos (Suena una trompeta, ahora veo otra cara y París #1) en Tánger, con los que empezó a ser reconocido en algunos festivales de cine. En la ciudad marroquí, Oliver fundó el proyecto Dao Byed, un taller de cine para niños del Magreb y de esa bonita experiencia surgió su primera película, Todos vos sodes capitáns, en el año 2009, con la que ganó el premio FIPRESCI (de la Federación Internacional de la Prensa Cinematográfica) en el Festival Internacional de Cine de Cannes en 2010.
Una Filmografía Premiada
El director completa así un ciclo prodigioso. En cuatro películas que componen su filmografía hasta ahora ha logrado el premio de la crítica en la Quincena de Realizadores por Todos vosotros sois capitanes (2010), el de la Semana de la Crítica por Mimosas (2016), el de Un Certain Regard por O que arde (2019) y ahora éste.
Hasta 2016 no volvería a rodar un largometraje. Después de siete años de preproducción, se puso detrás de la cámara para dirigir Mimosas, rodada en el sur de Marruecos, que se estrenó ese mismo año en Cannes y se alzó con el Gran Premio de la Semana de la Crítica. El filme relata la historia de Shakib, un hombre que viaja a las montañas de Marruecos y se encuentra a dos bandidos de otra época histórica que llevan el cadáver de un anciano camino a la antigua ciudad de Sijilmasa con el propósito de permitirle el descanso al lado de sus seres queridos.
En Cannes también estrenó Lo que arde en 2019, una historia que se desarrolla en una zona rural de Galicia y aborda el problema de la desaparición del medio rural como consecuencia de los incendios forestales. Para rodarla, Oliver Laxe se formó como bombero y llegó a pasar los exámenes oficiales. La cinta está protagonizada por actores no profesionales. Obtuvo el Premio del Jurado en la sección Un certain regard del Festival de Cannes de ese año y fue la primera vez que una película en gallego se proyectaba en la sección oficial.
Su primera proyección pública en la Península fue, por cierto, el domingo 25 de mayo en Navia de Suarna, la localidad montañesa de origen de su familia y donde reside buena parte del tiempo.
Oliver Laxe se enteraba tres días antes del anuncio de que había sido uno de los seleccionados para competir por la Palma de Oro en el Festival de Cannes 2025 con su película Sirat. "Ha sido un año en el que lo hemos visto un poco más fácil porque esta es la primera peli en la que tengo una tele detrás apoyando fuerte. Es mi película más abierta y al mismo tiempo mi película más radical", explicaba Oliver Laxe en Kinótico tras salir la noticia.
Su último proyecto, Sirat, está protagonizada por Sergi López y el joven actor Bruno Núñez, además de un grupo de actores no profesionales. La cinta está guionizada por él mismo junto a su habitual colaborador Santiago Fillol y producida por El Deseo, la compañía de los hermanos Agustín y Pedro Almodóvar.
Este segundo es el que ha conseguido un nuevo hito en la historia del cine español, ya que ha recibido el Premio del Jurado por su cuarto largometraje, compartido ex aequo con Sound of Falling de Mascha Schilinski. Así, Oliver Laxe se une a otros cuatro cineastas del país en haber obtenido un reconocimiento en la Sección Oficial de Cannes: Luis Buñuel, Carlos Saura, Pedro Almodóvar y Víctor Erice.
Sirat. Trance en el desierto, originalmente titulada Sirât, es un drama que cuenta con Sergi López como el actor protagonista. "Yo he diseñado esta peli pensando en llegar a ese público joven que no tiene referentes, que hace tiempo que ya no va al cine, que es probable que no entienda mi peli. Pero sinceramente, ojalá que las imágenes hagan un efecto en ellos y les haga volver al cine", dice Oliver Laxe en declaraciones recogidas por EFE.
La sinopsis dice: "Un hombre y su hijo llegan a una rave perdida en medio de las montañas del sur de Marruecos. Buscan a Mar, su hija y hermana, desaparecida hace meses en una de esas fiestas sin amanecer. Reparten su foto una y otra vez rodeados de música electrónica y un tipo de libertad que desconocen.
Tras Sirat. Trance en el desierto, Oliver Laxe puede presumir de haber sido premiado en el festival francés con sus cuatro películas, aunque este último galardón sea el más importante. En 2010, obtuvo el Premio FIPRESCI en la Quincena de Realizadores por Todos vosotros sois capitanes. En 2016, ganó el Gran Premio de la Semana de la Crítica con Mimosas, mientras en 2019 se alzó vencedor del Premio del Jurado en Un Certain Regard con Lo que arde, su largometraje más popular hasta la fecha sobre los incendios en Galicia que ganó dos premios Goya.
Laxe también ha participado como actor en algunas de sus películas, como en Todos vós sodes capitáns, y en Moussem les morts (de Vincent Le Port y Jean-Baptiste Alazard), en 2010. Además, ha sido protagonista de la obra de teatro Una costilla sobre la mesa: padre, de Angélica Liddell.
Conexión con Galicia y la Vida Rural
Laxe rodó a los últimos habitantes antes de que se esfumasen por completo. Ahora que él es el único vecino -se empadronó hace cinco años y se instaló hace unos meses-, pugna por implicar a otros en resucitar una tierra con una densidad demográfica no muy alejada de Islandia (4,43 habitantes por kilómetro cuadrado en Navia de Suarna), un paraíso natural protegido como reserva de la biosfera, hábitat de urogallos, lobos y osos pardos, y con los humanos en peligro de extinción desde que la emigración vació los pueblos en un goteo constante desde 1920, acrecentado a partir de los sesenta con éxodos hacia Barcelona o París. Como los padres de Laxe, que se conocieron en los bailes de emigrantes de la sala Bataclán de la capital francesa.
Además de sus proyectos cinematográficos, Laxe sueña con volver a vivir algún día a Galicia, una tierra en la que se siente en casa. Según contaba en Traveller en el año 2021, el director ha reformado una casa en una pequeña aldea, Vilela, la aldea de la comarca de Os Ancares donde nació su familia antes de emigrar a París y un lugar casi mágico rodeado por naturaleza llena zorros, lobos y águilas. La casa, llamada Casa Quindós, perteneció a sus abuelos y en su jardín jugaba de pequeño.
La residencia actual de Óliver Laxe se encuentra en la aldea de Vilela, perteneciente al municipio lucense de Navia de Suarna, en pleno corazón de Os Ancares, una de las zonas más agrestes y auténticas de Galicia en la frontera con León. Conocida como Casa Quindós, está situada en un entorno natural rodeado de bosques gallegos donde habitan zorros, lobos y águilas. Es una casa con fuerte carga emocional y simbólica para el cineasta, ya que perteneció a sus abuelos, y fue allí donde jugaba en su jardín durante la infancia.
Navia de Suarna ofrece un entorno de naturaleza pura y tranquilidad profunda. Situado en la montaña lucense, en plena comarca de Os Ancares. Este municipio forma parte de la Red Natura 2000 y está reconocido por la UNESCO como Reserva de la Biosfera.
Con una población de unos 1.000 habitantes, la vida aquí transcurre al ritmo del río Navia, entre aldeas dispersas como Vilela, bosques frondosos y una rica tradición cultural y artesanal. Sin duda, ofrece una calidad de vida serena y auténtica, ideal para quienes buscan reconectar con la naturaleza y la vida rural.
Dejar el cine no figura en su futuro inmediato -prevé dedicar a Casa Quindós, nombre con el que ha bautizado el proyecto, los próximos dos años y rodar de nuevo en 2023-, pero sí planea sobre el lejano: “Con el tiempo haré una transición y dejaré de hacer películas.
Laxe piensa que hacer películas y tener un rebaño de cabras van de la mano. “En la sociedad actual tenemos todos demasiado mundo interior y ensimismamiento. Vivimos en el elogio permanente de la personalidad, tenemos que ser alguien, ser originales… Creo que debemos hacer lo contrario: no ser nada. La personalidad vela nuestra esencia, y si se trabaja el arte desde ese velo psicológico dará como resultado un arte egótico y muerto. Para abrirle el corazón al espectador, antes tienes que abrir el tuyo.
Un Cineasta Comprometido
El cineasta Óliver Laxe ha despertado el interés de muchos recientemente por su presencia en el Festival de Cannes 2025 con la película 'Sirât'. Esta figura ha llamado la atención de muchos por sus vínculos con Galicia y por el enclave rural en el que reside.
Un cineasta que quiere salvar el mundo, al menos el que le rodea, con todos los recursos que pueda emplear: su filmografía, sus contactos, su dinero.Casi cada tarde de verano el director recibe la visita de emigrantes de la comarca que regresan de vacaciones y que desean descubrir los escenarios de la ficción y, lo que acaso sea más importante para ellos, ese proyecto que está montando para rebelarse contra la extinción de un estilo de vida y para contribuir a devolver ilusiones a una tierra bella y deshabitada. “Las tierras de Vilela tienen que volver a producir.
“Hay una intención noble y pura cuando hago películas, todas las he experimentado, desde ser bombero a estar en los monasterios sufíes, pero también están en ellas una parte de mis miedos, carencias y neurosis. Hacer películas es una manera de pedir amor muy extrema, por eso pienso que no es sano.
“Le dio dignidad al interior de Galicia, pero de una manera rica y con matices”, entiende Beli Martínez, quien todavía hoy se asombra de la tenacidad artística de Laxe. “Autoconfianza, fe y entusiasmo”, resume. Los mismos elementos que en esta ocasión -Sirat (2025)- lo han empujado a adentrarse en el desierto.
Laxe es hoy el único vecino de Vilela, la aldea abandonada del municipio de Navia de Suarna donde rodó O que arde en 2018. Todo este mundo que le rodea está en esa ficción: el tronco de un castaño de 300 o 400 años donde Benedicta, la protagonista, se refugia de la lluvia, los pastos de sus vacas, la casa a la que regresa Amador tras salir de la cárcel. O que arde sacudió la fosilizada autoestima de Os Ancares.
Laxe es hoy el único vecino de Vilela, la aldea abandonada del municipio de Navia de Suarna donde rodó O que arde en 2018. Todo este mundo que le rodea está en esa ficción: el tronco de un castaño de 300 o 400 años donde Benedicta, la protagonista, se refugia de la lluvia, los pastos de sus vacas, la casa a la que regresa Amador tras salir de la cárcel. O que arde sacudió la fosilizada autoestima de Os Ancares.
En las tareas le ayudan Vicente Vázquez, videoartista al que conoció cuando ambos ganaron un premio Injuve, y tres vecinos: Manolo Rodríguez (una mezcla de filósofo y sherpa, dirá de él poco después) y sus hijos Lucía y Aitor. Su decisión de instalarse en Vilela, la aldea de la comarca de Os Ancares donde nació su familia antes de emigrar a París, es una apuesta radical. Como su cine. Como su manera de instalarse en la vida.
Tabla de Premios y Reconocimientos
| Año | Película | Premio | Festival |
|---|---|---|---|
| 2010 | Todos vosotros sois capitanes | Premio FIPRESCI | Festival de Cannes (Quincena de Realizadores) |
| 2016 | Mimosas | Gran Premio de la Semana de la Crítica | Festival de Cannes (Semana de la Crítica) |
| 2019 | Lo que arde | Premio del Jurado | Festival de Cannes (Un Certain Regard) |
| 2025 | Sirat | Premio del Jurado | Festival de Cannes (Sección Oficial) |
