La lactancia materna es muy recomendable y, en la mayoría de los casos, la leche materna es más que suficiente para alimentar al lactante. Sin embargo, surgen dudas sobre si es posible sobrealimentar a un bebé amamantado exclusivamente. Este artículo explora este tema en detalle, proporcionando información clave y consejos prácticos para las madres.
Una situación común es la preocupación de una madre cuyo bebé llora mucho y busca consuelo en el pecho constantemente. ¿Es posible que esté sobrealimentando al bebé o que esté malinterpretando las señales de hambre?
La alimentación a demanda: ¿Cómo funciona?
La idea central de la alimentación a demanda es que tú "respondas" a las señales de tu bebé. Cada lactante regula su ingesta de acuerdo a sus necesidades. El bebé, por regla general, es quien decide cuándo comer y cuándo no.
La lactancia materna no sólo consiste en hacer llegar leche a tu bebé. Tu bebé también se alimenta para que lo reconfortes y lo tranquilices.
Es normal que un lactante gane peso de forma acelerada los primeros seis meses de vida y este se regule cuando el bebé se vuelve más activo.
¿Cuánto tiempo debe durar cada lactancia? Cada bebé es diferente. Algunos bebés quieren alimentarse con frecuencia y otros prefieren alimentarse durante más tiempo, o una mezcla de ambos. Deja que tu bebé termine el primer pecho y luego ofrézcale el segundo.
¿Cuánto tiempo debo amamantar? Se recomienda la lactancia materna exclusiva (sólo leche materna) durante los primeros seis meses de vida de tu bebé. La lactancia materna junto con los alimentos de la familia es lo mejor para los bebés a partir de los seis meses. Tú y su bebé pueden seguir disfrutando de los beneficios de la lactancia materna durante todo el tiempo que deseen.
¿Por qué es tan importante la «alimentación con capacidad de respuesta»? El estómago de un recién nacido es del tamaño de una nuez, por lo que necesita alimentarse poco y a menudo. Tu bebé puede alimentarse bien y volver a tener hambre rápidamente. Por eso es tan importante la «alimentación sensible», también llamada «alimentación dirigida por el bebé» o «alimentación a demanda».
¿Es posible sobrealimentar con lactancia materna exclusiva?
No puedes sobrealimentar a un bebé amamantado, y tu bebé no se malcriará ni será exigente si lo alimentas cuando tenga hambre o necesite consuelo.
Al mismo tiempo, hay que tener presente que existen excepciones y algunos niños ganan más peso aun siendo alimentados al pecho de forma exclusiva. La norma nos dice que los niños amamantados no ganan tanto peso como los bebés alimentados con leche de fórmula, ya que en definitiva, esta es leche de vaca y está dispuesta para alimentar a un ternero, que tiene un ritmo de crecimiento mucho más rápido que un bebé, y un cerebro que no va a desarrollarse igual que el nuestro.
Cuando le disminuimos la cantidad de tomas, estamos haciendo que coma menos cantidad de la que necesita.
Problemas comunes y cómo abordarlos
Si tu bebé se alimenta todo el tiempo y estás preocupada, habla con tu comadrona, con el visitador médico o con un especialista en lactancia. Es posible que necesites ayuda con la colocación y la fijación.
Si hay algún inconveniente con la lactancia materna, se debe acudir a una matrona, un médico o especialista en lactancia lo antes posible.
- Dolor de pezones: aparece cuando hay una mala sujeción del bebé al pecho.
- Insuficiente leche: quizás al principio puede preocuparte que el bebé no esté recibiendo suficiente leche.
- Congestión mamaria: se produce cuando los pechos se llenan de demasiada leche y como consecuencia puede aparecer dolor y endurecimiento.
Por otro lado, la toma de fármacos puede ser un inconveniente para una correcta lactancia materna. Aunque la mayoría son compatibles, a veces es necesario suspender la lactancia.
Lactancia Mixta: Una alternativa viable
La lactancia mixta consiste en alternar la lactancia materna y el biberón con leche en polvo. La lactancia materna complementaria es una opción que puede adoptarse por diversos motivos, entre ellos no solo problemas con la lactancia materna, sino también por una mayor flexibilidad para la madre.
En primer lugar, si la madre tiene dificultades para amamantar, como una baja producción de leche materna, o por la necesidad de más flexibilidad, debido a la vuelta al trabajo de la madre o a otros compromisos.
En otras situaciones, se hace necesaria la lactancia complementaria:
- Hipoglucemia neonatal
- Deshidratación, identificable por la presencia de astenia, boca seca, piel seca o somnolencia excesiva
- Reducción de la diuresis del recién nacido durante un periodo de más de 24 horas, o reducción de la frecuencia de las deposiciones
- Pérdida de peso postnatal superior a 10% o no recuperación de la pérdida fisiológica de peso en 2 semanas
- Curva de crecimiento lenta
- En presencia de gemelos, en algunos casos
- Problemas maternos, incluido el retraso en el inicio de la producción de leche materna
Cada uno de estos casos debe evaluarse con la colaboración del pediatra: de hecho, solo un profesional puede determinar si es necesario complementar la leche materna con leche en fórmula y de qué manera, para garantizar que se cubren las necesidades nutricionales del niño.
Hay dos enfoques más populares:
- Lactancia mixta alternada: consiste en alternar el pecho y el biberón. Sin embargo, este método puede comprometer la producción de leche materna debido a una menor estimulación de las glándula mamarias. El uso de un sacaleches puede ayudar a mantener estable la producción de leche.
- Alimentación combinada: consiste en oofrecer leche materna y leche artificial en cada toma.
En general, la leche materna es siempre la preferida, pero alternarla con leche en fórmula no compromete el crecimiento del bebé si se hace con cuidado y bajo supervisión médica.
Dosis recomendadas en la lactancia mixta
Al igual que con la modalidad, las dosis y el horario de la lactancia mixta deben establecerse con el pediatra, para evitar la sobrealimentación o la infraalimentación. Hablar de tablas y dosis de lactancia mixta es complejo, porque la dosificación varía mucho de un caso a otro. La cantidad total de leche, tanto materna como de fórmula, que consume el bebé depende aproximadamente de su peso.
En general, se puede hacer referencia a estos valores:
| Peso corporal | Cantidad de leche | Comidas al día |
|---|---|---|
| 3500g | Aprox. 600-650g | 6 |
| 4000g | Aprox. 650-700g | 6 |
| 4500g | Aprox. 700-750g | 6 |
| 5000g | Aprox. 750-800g | 6 |
Para calcular la cantidad de leche de cada toma, hay que dividir el total por el número de tomas diarias. Estas cifras son indicativas y el número de tomas durante el día puede variar de un bebé a otro.
El Método Kassing para la Alimentación con Biberón
MÉTODO KASSING: Cómo dar el biberón a tu bebé (+ TRUCOS)
Con el método Kassing el bebé puede tomar la iniciativa en la alimentación con biberón.
El método Kassing es más sencillo de lo que imaginas.
- Sujeta el biberón en posición horizontal, casi pegado al suelo.
- Coloca la tetina del biberón debajo de la nariz del bebé.
- Observa a tu bebé en busca de señales mientras se alimenta; no te fíes del reloj ni de la cantidad de leche consumida.
Señales de hambre y saciedad
Los bebés sanos comen cuando tienen hambre y paran cuando están saciados, y a los adultos nos corresponde aprender su lenguaje corporal. No fuerces a tu bebé a comer o a acabarse el biberón si no quiere.
Si la alimentación excesiva se mantiene durante mucho tiempo puede originar aumento de peso, originando una tendencia a la obesidad que repercutirá en la vida adulta.
