Al norte de Tanzania, entre el parque nacional del Serengueti y la zona de conservación del Ngorongoro, se abre un cañón de 48 kilómetros de longitud. Conocido como la garganta de Olduvai, se trata de uno de los enclaves donde el ser humano inició la fabricación de utensilios de piedra. Situado en el Valle del Rift, en la África Oriental, la zona está moteada de volcanes.
En la actualidad, el gobierno tanzano prefiere denominar el sitio con su nombre original masai, «Oldupai», y así se encuentra escrito en los indicadores de carretera. El término proviene del nombre local de la planta Sansevieria ehrenbergii, muy abundante en esta zona, cuya principal característica es que retiene en su interior agua, por lo que es masticada por elefantes y masais cuando este líquido escasea. La confusión se arrastra desde que llegaron los primeros exploradores alemanes a principios del siglo XX, que transcribieron incorrectamente su nombre original.
Muchas veces los viajeros y viajeras cuando vamos de safari dejamos de lado este lugar, que de alguna forma supone nuestro origen. El tiempo necesario para visitar este enclave es de aproximadamente 3 horas, este será el tiempo que deberemos destinar a tomar el desvío hacia la garganta y disfrutar de este lugar, con la ayuda de los guías locales.
Museo de Olduvai.
Un Lugar Clave para la Evolución Humana
La garganta de Olduvai es un referente en evolución humana. Los yacimientos de la Garganta de Olduvai (Tanzania) constituyen un enclave único para el estudio de los primeros representantes del género Homo. La buena preservación de estos yacimientos y la cantidad de fósiles hallados en ellos posibilita que se sigan desarrollando excavaciones arqueológicas en este lugar.
Es por esto, y por mucho más, que a la garganta de Olduvai (más bien Oldupai según la lengua Masai) se le conoce como La cuna de la humanidad.
Está ubicada al Este de la llanura del Serengueti en el norte de Tanzania, dentro de lo que es el Gran Valle del Rift, una gran depresión que comprende unos 2900 km, donde la tectónica y la erosión han dejado al descubierto sedimentos de una antigüedad comprendida entre algo más de 2 Ma hasta hace unos 15 000 años (Plioceno superior - Pleistoceno).
Hace millones de años este emplazamiento estaba ocupado por un gran lago, cuyas orillas se cubrieron con depósitos sucesivos de cenizas volcánicas. Hace unos 500 000 años la actividad sísmica produjo la modificación de la red fluvial, drenándose el lago y comenzando a erosionar los sedimentos. Actualmente, en las paredes de la garganta, ha quedado al descubierto un conjunto estratigráfico de unos cien metros de espesor en el que se han diferenciado hasta siete niveles principales.
El conjunto sedimentario corresponde a depósitos de origen lacustre, aluviales y fluviales, con intercalaciones de tobas volcánicas.
Las capas de cenizas y piedras volcánicas (piroclastos) permiten realizar dataciones radiométricas, principalmente con los métodos de datación por potasio-argón (40K/40Ar) y argón-argón (40Ar/39Ar) y por tanto fechar los objetos que contienen (o datar por encima o por debajo, según se ubiquen en la serie).
Los Primeros Descubrimientos
En 1.931 llegó a la zona Louis Leaky, al que más tarde se uniría su mujer Mary Leaky. Louis halló varios instrumentos creados por el ser humano. Esta cultura se inició hace unos 2,6 millones de años y se alargó durante un millón de años. Louis tenía las herramientas, pero no encontraba al protagonista. Fue May Leaky la que encontró un cráneo con 1,7 millones de antigüedad. Se trataba del primer resto arqueológico de los humanos que habitaron aquel pasado tan remoto.
En julio de 1959, se llevó a cabo otra expedición a Olduvai. En la mañana del 17 de julio, el científico no se sintió bien y se quedó en el campamento, mientras que su esposa, la arqueóloga Mary Leakey, se dirigió al sitio de excavación. Ese día, encontró un fragmento de un hueso inusual: parte de una mandíbula con dos dientes. Parecía pertenecer a un homínido, pero ciertamente no a un humano moderno ni a un simio humanoide.
Ya tenían a la especie encargada de fabricar las herramientas de piedra: Homo habilis, la primera especie de nuestro género, el primer ser humano.
Un año después, Mary y su hijo Jonathan descubrieron una especie más pequeña de homínido a la que le pusieron el nombre de «Homo Habilis», datado en hace más de 2 millones de años. Este hallazgo se reconfirmó cuando su otro hijo, Richard, descubrió otro Homo habilis en 1972.
Grandes Yacimientos I. La Garganta de Olduvai y el origen del hombre. Eva Tobalina
Excavaciones Arqueológicas Actuales
En este contexto se está desarrollando una campaña arqueológica en el Lecho II de la secuencia estratigráfica de Olduvai, con unos depósitos datados alrededor de 1,5 millones de años. Actualmente, el yacimiento en el que se están realizando las excavaciones arqueológicas, cofinanciadas por la Fundación Palarq, es conocido como Frida Leakey Korongo (FLK). Su cultura es la achelense, donde confluyen unos conocimientos tecnológicos que van a dar lugar tanto a lascas de gran como de pequeño tamaño, con apenas algunos objetos retocados (afilados).
Los yunques o soportes sobre los que apoya la materia prima para modificarla y obtener herramientas líticas es otro elemento característico. Junto a estos objetos líticos aparecen carcasas de grandes mamíferos como elefante o hipopótamo.
Gracias a la campaña actual se podrán realizar estudios más especializados para analizar detenidamente cada uno de los objetos recuperados.
Mapa de situación de la Garganta de Olduvai (Olduvai Gorge Region) y de los principales yacimientos.
El Proyecto TOPPP y el Instituto IDEA
El equipo de investigación The Olduvai Paleoanthropology and Paleoecology Project (TOPPP), que trabaja en estos yacimientos desde 2006, promovió la construcción de la Estación Científica Aguirre-Mturi con el propósito de mejorar las condiciones laborales del personal investigador y de hacer del campamento un lugar seguro de trabajo. Durante el proceso de creación y construcción se tuvo en cuenta la salvaguarda de los materiales arqueológicos, y gracias a la existencia de un laboratorio en el campamento, es posible realizar tareas como la limpieza, el análisis y la restauración del material recuperado.
En España, la creación del Instituto de Evolución en África (IDEA), sede actual del equipo TOPPP, nace con el objetivo de promover el estudio de la paleoantropología africana y el origen del ser humano en África.
Cultura Olduvayense: Las Primeras Herramientas Humanas
Las herramientas de piedra descubiertas por los antropólogos Leakey en la Garganta de Olduvai nos han revelado mucho sobre la evolución humana. También dieron nombre a la primera cultura lítica que apareció en la Tierra. La cultura olduvayense incluye no solo las herramientas encontradas en Olduvai, sino también hallazgos similares en otros países africanos (Kenia, Etiopía) e incluso en otras partes del mundo (el Cáucaso, Crimea, Europa del Este).
Otro nombre utilizado para referirse a la cultura olduvayense es "cultura de los guijarros". Esencialmente, las primeras herramientas de piedra eran guijarros rotos en piezas más pequeñas. La variante más simple de una herramienta es una piedra partida por la mitad. Tiene un borde afilado, lo que significa que puede usarse para cortar carne. Fue el Homo habilis, es decir, la especie del "hombre hábil" que se separó de los australopitecos y otros primates, el primero en aprender a fabricar herramientas tan simples.
Herramientas Olduvayenses.
La capacidad de crear herramientas es una de las características más importantes que nos permite distinguir a los humanos de otros animales, los cuales solo usaban sus "herramientas naturales": garras y colmillos.
En general, la cultura olduvayense desapareció hace aproximadamente 1 millón de años. Fue reemplazada por las culturas abbevillense y achelense, durante las cuales las herramientas se volvieron más refinadas. Aparecieron hachas de mano para trabajos más precisos con los cadáveres (cortar tendones, separar la carne de la piel, triturar huesos, etc.), así como para desenterrar plantas y cortar ramas.
Capas de la Garganta de Olduvai
En las paredes de la garganta, ha quedado al descubierto un conjunto estratigráfico de unos cien metros de espesor en el que se han diferenciado hasta siete niveles principales. A continuación, se presenta una tabla con las principales capas y sus características:
| Capa | Antigüedad (aproximada) | Características | Especies Asociadas |
|---|---|---|---|
| Rocas volcánicas (ignimbritas de Naabi) | ~2 Ma | Término inferior de la serie | - |
| Capa I (Bed I) | ~1.8 Ma | Asentamientos con industria lítica Olduvayense | Paranthropus boisei, Homo habilis |
| Capa II | ~1.6 Ma - 1.2 Ma | Reducción del lago, actividad tectónica, bifaces Achelenses | - |
| Capas III y IV | <1 Ma | Sedimentos aluviales, herramientas Achelenses y Olduvayenses evolucionadas | Homo ergaster |
| Capas Masek (Masek Beds) | 1 Ma - 400,000 años | Actividad tectónica y vulcanismo | - |
| Capas Ndutu | 400,000 - 75,000 años | - | - |
| Capas Naisiusiu | 22,000 - 15,000 años | Herramientas de la industria lítica desarrollada por Homo sapiens | Homo sapiens |
