La Trágica Historia de Rayan: El Rescate que Conmovió a Marruecos y al Mundo

Esfuerzo, cansancio, nervios y una gran expectación marcaron las últimas horas del rescate de Rayan, el niño marroquí de cinco años que cayó a un pozo de 32 metros de profundidad el pasado martes. La situación no solo cautivó a nivel nacional, sino también a nivel internacional.

Ojos repartidos por todo el mundo estaban fijos en la delicada operación con el deseo de que el pequeño saliera sano y salvo del pozo de 32 metros de profundidad en el que permanecía desde hacía cinco días.

Niño marroquí Rayan.

Lanzados en una carrera contrarreloj, los socorristas marroquíes trabajaron sin descanso para intentar salvar al pequeño Rayan, un niño de 5 años que cayó el pasado martes en un pozo seco, estrecho y de difícil acceso, excavado cerca de la casa familiar, en la aldea de Ighran, cerca de la ciudad de Bab Berred, en la provincia de Chefchauen (norte).

Miles de personas se acercaron a Tamrout, un pueblo de la provincia de Chefchaouen, al norte del país, para mostrar su apoyo a la familia y a los servicios -excavadores, bomberos, sanitarios, topógrafos...- que pusieron todo su empeño en sacar al niño de las fauces de la tierra. Las autoridades marroquíes movilizaron para ello desde el martes cinco excavadoras y decenas de agentes de Protección Civil, así como miembros de la Gendarmería Real.

«Vinimos a apoyar a los socorristas. Rayan es un niño de nuestra región, rezamos para que se salve. No nos iremos hasta que salga del hoyo», manifestaba un vecino.

El Agujero de la Desesperación: Un Pozo en Busca de Agua

El pozo al que cayó el pequeño Rayan no es solo un agujero en la tierra. Es el intento frustrado de alcanzar un sueño tan sencillo como tener agua, en una región falta de oportunidades donde los lugareños no tienen ni para llevar a sus hijos al colegio.

En las montañas del Rif de Marruecos, al norte del país, Rayan creció jugando a las canicas, al fútbol y estaba aprendiendo a montar en bici, pero huía de los juegos electrónicos. Los móviles no le atraían ni le gustaba que le hicieran fotos.

Hace siete años, dos antes de que naciera y cuando ya vivían su hermana Loubna, de 13 años, y su hermano Badar, de 11, su padre decidió buscar la tan ansiada agua a unos metros de su casa. Invirtió 4.000 euros, excavó un pozo de 60 metros y no encontró lo que buscaba. "Solo en nuestro terreno se han perforado trece pozos, se han invertido 51.000 euros y solo dos han dado agua", explica hoy a Efe Said, de visita en una de las casas desperdigadas por las montañas, a solo cien metros de la de Rayan.

Pozo donde cayo Rayan.

Una Carrera Contra el Tiempo: El Rescate de Rayan

Desde que el equipo de rescate se encontraba a tan solo 90 centímetros de Rayan, tras interminables horas sin parar de acercarse con el mayor cuidado posible al pequeño -algunos hasta cargan sobre sus hombros largas jornadas continuas de 22 horas seguidas-, miles de ciudadanos se agolparon tras un perímetro vallado alrededor del terreno, con constantes vítores en apoyo a la laboriosa tarea de los operarios, que no cesaron la actividad ni por un segundo.

A esa poca distancia del pequeño, el equipo de rescate manual contaba con un período aproximado de dos horas de trabajo para cubrir la última distancia que les separaba del crío, según declaró al canal 2M Mourad el-Jazouli, supervisor de la operación. El responsable explicó que se optó por abandonar la maquinaria de vibración, pues podía causar un derrumbe, y se pasó a la excavación manual.

El niño cayó el martes al pozo, estrecho y de difícil acceso, excavado en las inmediaciones de su casa. «En un momento de despiste, el pequeño se precipitó por el agujero que yo estaba reparando», expresó dolido el padre. La madre se amparó en la «esperanza de que lo saquen con vida». Rayan estaba jugando y luego desapareció.

Los equipos de rescate, movilizados desde hace más de tres días, no pudieron bajar directamente al pozo porque "su diámetro es inferior a 45 centímetros", ha explicado Abdelhabi Temrani, responsable de las operaciones, a la televisión pública Al Oula.

También pensaron en "ampliar el diámetro del pozo pero esto no era posible por el tipo de tierra, que podía llevar a un derrumbe", explicó por su parte el portavoz del gobierno. Por ello, se optó por excavar alrededor del pozo.

Veinte centímetros por hora A esa poca distancia del pequeño, el equipo de rescate manual contaba con un período aproximado de dos horas de trabajo para cubrir la última distancia que les separaba del crío, según declaró al canal 2M Mourad El Jazouli, supervisor de la operación. El responsable explicó que se optó por abandonar la maquinaria de vibración, pues podía causar un derrumbe, y optar por la excavación manual.

Últimos esfuerzos en el RESCATE de RAYAN, el niño de 5 años ATRAPADO EN UN POZO | RTVE Noticias

El Desgarrador Final: La Confirmación de la Tragedia

Finalmente, a primera hora de la noche, el pequeño que ha tenido en vilo a todo el país ha sido rescatado sin vida. La Casa Real de Marruecos confirma que Rayan, el niño de 5 años rescatado en la noche de este sábado de un pozo de 32 metros, ha muerto a causa de las heridas producidas por la caída.

Después de que los equipos de rescate lograsen llegar hasta el pequeño, un equipo médico examinó a Rayan dentro del pozo. Tras más de siete horas, finalmente se logró sacar el cuerpo del pequeño al exterior, donde esperaban una ambulancia y un helicóptero.

Una ambulancia trasladó a Rayan al hospital militar de Rabat, pero por desgracia ya era tarde. Había fallecido.

El cuerpo de Rayan es sacado del pozo.

El propio monarca de Marruecos, el rey Mohamed VI, llamó a los padres del niño difunto rato después de conocerse la noticia. "Quiero decirle decirle a la familia del pequeño Rayan y al pueblo marroquí que compartimos su dolor", escribió el dirigente. La muerte del niño ha sido confirmada en un comunicado de la Casa Real marroquí en el que se explica que el rey Mohamed VI ha llamado por teléfono a los padres del niño, Jaled Oram y Wasima Jershish. El monarca alauí ha trasladado a la familia sus condolencias.

Reacciones Globales: Solidaridad y Pésame

Desde el anuncio de la muerte del pequeño Rayan, el sábado por la noche, los mensajes de pésame de los internautas no han parado. La mayoría comentaban que estaban "completamente destrozados" por la triste noticia. De momento no se ha filtrado información oficial sobre una posible autopsia, aunque el cuerpo del niño de 5 años fue llevado al hospital militar de Rabat.

Durante el Ángelus de este domingo, el Papa Francisco ha elogiado a Marruecos por su tentativa de salvar a Rayan. "Todo el pueblo trabajando para salvar a un niño. Lo intentaron todo. Lamentablemente no lo lograron, pero es un ejemplo", ha señalado el pontífice. El Papa ha alabado de este modo la tenacidad del pueblo marroquí, que se ha volcado con la tragedia de esta familia. "Lamentablemente no lo lograron, pero es un ejemplo que leí en 'Il Messagero' (el periódico italiano) la fotografía de ese pueblo esperando, en espera de salvar a un niño. Gracias a ese pueblo por ese testimonio", ha expresado el Papa, arrancando el aplauso de los presentes en San Pedro.

Un Legado de Esperanza y Reflexión

La tragedia de Rayan ha dejado una profunda huella en Marruecos y en el mundo. Más allá del dolor y la tristeza, este suceso ha despertado una ola de solidaridad y ha puesto de manifiesto la importancia de la seguridad en las zonas rurales, especialmente en lo que respecta a los pozos y otras infraestructuras peligrosas.

La historia de Rayan nos recuerda la fragilidad de la vida y la necesidad de proteger a nuestros niños. Su memoria vivirá en el corazón de todos aquellos que se conmovieron con su historia y que seguirán luchando por un mundo más justo y seguro para todos.

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