El debate sobre el aborto es un tema complejo y profundamente arraigado en diferentes perspectivas éticas, morales y científicas. A continuación, se presentan diversos argumentos y noticias que reflejan las posturas en contra del aborto, abarcando desde consideraciones legales y religiosas hasta argumentos basados en la ciencia y la salud pública.
Argumentos Políticos y Legales
El rechazo al derecho al aborto por parte de algunos partidos políticos se extiende más allá de medidas simbólicas. En su escrito, Vox asegura que tanto la ley vigente, de 2010, como el nuevo proyecto, “con su pretendida defensa de la libertad de decisión de la mujer, ignoran absolutamente la figura del padre, a quien no le reconocen ninguna intervención en la decisión que puede suponer la muerte de su hijo no nacido [sic]”. Con su habitual retórica, el partido ultra añade que la iniciativa legislativa “refleja perfectamente el ánimo destructivo de los principios morales básicos que estructuran la civilización occidental” y “ataca el carácter sagrado de la vida humana y el vínculo fundamental del padre con su hijo”. Aunque no dice expresamente que las mujeres deberían tener el permiso de su pareja masculina para interrumpir su embarazo, es lo que parece deducirse de su argumento.
Vox se remonta al siglo XIX para argumentar que el aborto fue tipificado como delito en el Código Penal de 1822 y, aunque en 1985 se introdujeron algunas excepciones a este principio, “la despenalización excepcional del aborto en algunos supuestos y plazos”, lamenta, “se ha ido convirtiendo en una clara tendencia al aborto libre, vestido como un pretendido derecho”. Vox critica la “sumisión entusiasta de los sucesivos gobiernos de España”, en alusión implícita al PP, a los derechos sexuales y reproductivos aprobados por la ONU y el Parlamento Europeo. El partido ultra llega a homologar el aborto con un homicidio al asegurar: “En ningún caso puede catalogarse como derecho matar a otro ser humano”.
Como el PP, Vox critica que se elimine el plazo de tres días de reflexión previo al aborto o la obligación de facilitar a las mujeres que quieran interrumpir su embarazo información sobre ayudas a la maternidad y califica de “menoscabo a la patria potestad” la posibilidad de que las mayores de 16 años puedan abortar sin consentimiento paterno.
Argumentos Científicos y Médicos
Científicos, profesores e intelectuales de distintas ramas de la biomedicina, las humanidades y las ciencias sociales se han manifestado en contra de la reforma de la legislación del aborto. Esta afirmación es uno de los 12 puntos que recoge el manifiesto que han firmado más de 500 científicos, profesores e intelectuales de distintas ramas de la biomedicina, las humanidades y las ciencias sociales en contra de la reforma de la legislación del aborto. La llamada "Declaración de Madrid" se posiciona "con datos de la ciencia" contra la futura ley con que podría permitir el aborto libre durante las primeras 14 semanas de gestación y asegura que "una sociedad indiferente a la matanza de cerca de 120.000 bebés al año es una sociedad fracasada y enferma".
Aseguran que lo que reclaman es "una correcta interpretación de los datos de la ciuencia en relación de la vida humana". En este sentido, afirman que "existe sobrada evidencia científica de que la vida empieza en el momento de la fecundación". Añaden que "el cigoto es la primera realidad corporal del ser humano" y que "el embrión (desde la fecundación hasta la octava semana) y el feto (a partir de la octava semana) son las primeras fases del desarrollo de un nuevo ser humano". Ambos, aunque necesitan de la madre para su desarrollo, "no forman parte de la sustantividad ni de ningún órgano" de ésta. Además, señalan que "la naturaleza biológica del embrión y el feto humano es independiente del modo en el que se haya originado, bien sea proveniente de una reproducción natural o producto de reproducción asistida".
Desarrollo embrionario humano.
El Síndrome Postaborto
Los firmantes consideran "preciso" que la mujer adopte "libremente su decisión, tras un conocimiento informado y preciso del procedimiento y las consecuencias" de abortar que es "un drama con dos víctimas: una muere y otra sobrevive y sufre a diario las consecuencias". En este sentido, hablan del "síndrome postaborto". Aseguran que las mujeres que abortan sufren depresión, sentimiento de culpa, pesadillas recurrentes, alteraciones de conducta, pérdida de autoestima, etc.
Argumentos Éticos y Morales
Aun así, hay personas que ven el aborto poco menos que como una práctica «monstruosa» y están en su contra, sea cual sea la situación. Y es que desde el momento mismo de la concepción estamos hablando de una vida. Con el fin de justificar su postura en contra, se valen también de los médicos que intervienen en las operaciones de este tipo, quienes actúan bajo una serie de principios éticos, según los cuales adoptarán el método de tratamiento más beneficioso para los pacientes, absteniéndose de todo aquello que fuere nocivo y malicioso. Y es aquí donde se plantea el dilema porque… ¿Y si salvamos al niño pero arruinamos la vida de su madre? ¿Estaría justificado el nacimiento de esa criatura no deseada? Es probable, y no sólo en los casos de violaciones en los que el niño es, muchas veces, el recuerdo constante de aquel traumático suceso, que el pequeño acabase viviendo en un ambiente hostil cargado de resentimiento por parte de su madre en el que ni él ni ella llegasen a ser felices.
Falacias Abortistas vs. Razones Provida
Desde el «derecho a decidir», hasta la «salud sexual y reproductiva» muchas son las falaces razones esgrimidas por los abortistas; los provida tenemos más, y más razonables. En esta sociedad tan progresista que nos ha tocado vivir, quien gana la batalla del lenguaje gana la guerra de las ideas. Y en eso, la izquierda tiene un máster. Te llevan a su terreno dialéctico, te acorralan a base de perogrulladas engañosas, te desarman a topicazo limpio y ¡zas!, caes en la trampa y tus convicciones empiezan a tartamudear. O eso, o te enzarzas en un combate a cabezazos con el que no vas a conseguir vencer al enemigo y mucho menos convencerle de que ese cabezazo encierra la razón.
- No es interrupción: Interrumpir es detener la continuidad de una acción, o sea, que luego se reanuda. En el aborto podríamos hablar de frenar, liquidar, finiquitar, sacrificar, extirpar, truncar, tronchar, erradicar, triturar… pero de interrumpir, ni por asomo.
- No es voluntaria: Un 75% de las mujeres que abortan no lo hacen por decisión libre, sino obligadas por presiones insoportables de sus parejas, de sus familias y de su trabajo, frente a las que no ven otra salida. Si no se dan opciones, si no se facilitan alternativas, la decisión no es voluntaria, es obligatoria.
- No es feminista: La activista gay Beatriz Gimeno afirma que «en el fondo del debate sobre el aborto late el miedo milenario a que las mujeres controlen sus cuerpos y su sexualidad sin permiso de los hombres». La realidad es que las feministas fundamentalistas odian hasta tal punto ser ellas las embarazadas en lugar de los hombres, que prefieren matar esa vida antes que reconocerse diferentes al género masculino. Y antes que ayudar a las mujeres que sí quieren tener esa vida.
- No es un derecho: Ninguna mujer tiene derecho a matar una vida. Aunque viva dentro de su cuerpo. Es esa vida la que tiene derecho a ser protegida. Igual que es el niño el que tiene derecho a ser adoptado, no sus futuros padres quienes tienen derecho a adoptar.
- No es socialista: Más bien lo contrario, es absolutamente capitalista. Las clínicas abortistas son un negocio millonario amparado por el Estado y los Gobiernos Autonómicos, cuyo único fin es el lucro (por 3.200 € son capaces de abortar a un no nacido sano de 26 semanas). El camino hacia un centro abortista es más conocido y facilitado que el camino hacia los ginecólogos que defienden la vida. Por algo será.
- No es salud: Los centros de aborto no informan a la mujer sobre los detalles de este tipo de intervención, las consecuencias físicas y psicológicas que tiene. Desde perforaciones uterinas, pérdidas y prematuridad del siguiente hijo hasta alteraciones del deseo sexual, esterilidad y graves alteraciones psiquiátricas. El síndrome post-aborto es una traumática y dolorosa realidad que siempre se ha tratado de ocultar.
- No es constitucional: «La vida del nasciturus, en cuanto éste encarna un valor fundamental -la vida humana- garantizada en el artículo 15 de la Constitución, constituye un bien jurídico cuya protección encuentra en dicho precepto fundamento constitucional» (sentencia 53/1985 del Tribunal Constitucional).
- No es solidaria: Si tomamos la solidadridad como sinónimo de apoyo, respaldo, ayuda o defensa, el aborto es justo lo contrario. Porque ni apoya a la mujer embarazada, ni respalda su situación, ni la ayuda a superarla ni, desde luego, defiende la vida que lleva dentro. Frente a los valores de entrega, caridad y amor al otro, los partidarios del aborto transmiten conceptos puramente egoístas: mi cuerpo, mi derecho, mi bienestar, mi comodidad, mi vida… yo, mi, me, conmigo.
- No es un logro de la sociedad: Todos los expertos coinciden: el aborto es un fracaso de la sociedad. Existe una reveladora carencia de recursos e interés, por parte del Estado, en la asistencia, la formación y la información. Algo que, según el doctor Jesús Poveda, evitaría 3 de cada 4 abortos. Eso sí que sería un logro de la sociedad.
- No defiende a la mujer: Defender a la mujer es informar de las opciones y ofrecer los apoyos necesarios para que puedan, si quieren, tener a su hijo y atenderlo. Y eso no lo hacen ni las asociaciones proabortistas ni las feministas ni, desde luego, el Estado. Sí organizaciones provida, como Fundación Madrina, que ya ha atendido a 140.000 mujeres en ocho años.
- No es progresista: No dejar nacer a un ser humano es matar todo su futuro. No dejar nacer cientos de miles de seres humanos es matar el futuro de una sociedad. Y, de paso, envejecer considerablemente la población. ¿Es eso progreso? ¿Ésta es la evolución que queremos? ¿Cuál será el próximo ´avance´?
- No es moderno: Ganarse los votos de los jóvenes incitando a las adolescentes a realizar un acto de gran trascendencia disfrazado de bagatela, sin contar siquiera con el consejo de sus padres, no es ser moderno, es ser miserable. La nueva ley convertirá el aborto no va a hacer más felices a las adolescentes; sólo las hará más inconscientes y, a la larga, más desgraciadas.
- No es inocuo: Un aborto no es una irrelevante operación de apendicitis o de agmíldalas. Es la muerte y extracción de un ser vivo singular, independiente de la madre que lo cobija. Y es, en muchos casos, una experiencia traumática que puede provocar secuelas psicológicas severas cuando la mujer (o la niña) que ha abortado es consciente de que lo que le han extirpado es a su propio hijo.
- No es libertad: Hoy, abolida la esclavitud, nadie es dueño de nadie; nadie es propiedad de nadie. Ni siquiera un hijo. La madre no concibe a su hijo como una propiedad suya; es más, tiene la obligación moral (y natural) de protegerlo hasta que se pueda valer por sí mismo, dentro y fuera de su cuerpo.
- No es "europeo": Continuamente se nos planta en la cara el ejemplo de países europeos "legislativamente más avanzados". Lo que nos ocultan es que esos países están reduciendo el número de abortos precisamente porque ahora están legislando a favor de la prevención, la información y la asistencia. Países como Alemania, Bélgica y Holanda, que tienen el porcentaje de abortos más bajo del continente pese a sus leyes más permisivas.
- No es ciencia: En la Declaración de Madrid, más de 2.000 Académicos, médicos y expertos se han unido para afirmar que «existe sobrada evidencia científica de que la vida empieza en el momento de la fecundación»; «el cigoto es una combinación nueva y singular», con ADN propio. Aunque para la Ministra Aído, un feto de 13 semanas sea un ser vivo pero no un ser humano, «porque eso no tiene ninguna base científica».
- No es racional: Para la Comisión de expertos de la Ministra Aído, el feto no es viable antes de la semana 22, y por tanto no es ser humano y por tanto es eliminable sin problemas. Pero a partir de ese tan preciso momento, por arte de magia, el feto ya sí es viable y por tanto se convierte en ser humano y por tanto ya no es eliminable. Todo muy racional y científico.
- No es una mejora: En los países donde se ha establecido la ley de plazos el resultado es unánime: más banalización, más embarazos, más abortos, más indefensión, más adolescentes y más veces. Y eso, sencillamente, no es una mejora.
- No respeta los derechos humanos: No me lo invento yo, lo dice la Declaración Universal de los Derechos Humanos: «Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos» (Art. 1). «Todo individuo tiene derecho a la vida, a la libertad y a la seguridad de su persona» (Art. 3).
- No es económicamente rentable: El aborto es un negocio más que rentable, pero sólo para los centros abortistas, claro. Para el resto de la sociedad es una gigantesca pérdida económica. Conrado Giménez, presidente de Fundación Madrina, ha evaluado en el 5% del PIB la pérdida de riqueza que supone el aborto en nuestro país en concepto de desierto demográfico y por la marginación laboral que sufre la mujer madre.
- No es solución: La única solución es que el aborto sea la última solución posible. El aborto es casi siempre un problema profundo. Para la madre, para su entorno familiar y laboral, para la sociedad… La única solución es evitarlo en lo posible. Pero ¿cómo? Simplemente con que la madre acuda al ginecólogo y vea la ecografía de su hijo se evitan 3 de cada 4 abortos.
- Los provida no son de derechas: La bipolaridad izquierda-derecha asociada a defensa-rechazo del aborto es absolutamente infundada. «No hay en nuestros días una afirmación más reaccionaria que la del derecho de una persona sobre la vida del hijo no nacido. Es el derecho de propiedad más absoluto concebible, más allá del derecho del amo sobre el esclavo». Lo dicen los Socialistas Cristianos. Además existen muchos ateos y agnósticos que defienden la vida humana como principio. Y todas las Iglesias, por cierto, no sólo la Católica.
- Ni son fundamentalistas: Los provida rechazan el aborto, pero no a la mujer que aborta, de modo muy especial si se ve obligada a realizarlo por no contar con ningún otro tipo de ayuda ni alternativa. Por eso centran todo su esfuerzo en reducir el número de abortos indeseados, que son la inmensa mayoría. Y lo hacen con respeto, entrega, generosidad y gran sacrificio personal.
El Aborto No Seguro: Una Crisis Médica Prevenible
El aborto no seguro es una de las principales causas de mortalidad materna, responsable de al menos 1 de cada 12 muertes. Cada año, millones de mujeres enfrentan complicaciones graves, como infecciones y hemorragias, debido a la falta de acceso a servicios médicos seguros.
Sin acceso a un aborto seguro, muchas mujeres recurren a métodos inseguros, lo que aumenta el riesgo de complicaciones como infecciones, lesiones internas y fertilidad reducida. Las mujeres en África, Latinoamérica y Asia son las más afectadas por este problema de salud.
Las acciones clave para reducir la mortalidad y las complicaciones son: proporcionar anticonceptivos para prevenir embarazos no deseados, ofrecer servicios de aborto seguro y tratar las complicaciones derivadas de abortos no seguros.
El aborto no seguro es una de las principales causas de mortalidad materna.
Médicos Sin Fronteras incluye los servicios de atención para la interrupción voluntaria del embarazo dentro de sus programas de atención materna, después de estudiar las disposiciones legales y la percepción de la comunidad y del personal sanitario.
MSF no tiene una posición política ni ética sobre el aborto; como organización médico-humanitaria, considera las consecuencias de los abortos no seguros como una cuestión médica a la que hay que responder. Los riesgos de un aborto no seguro son bien conocidos y pueden prevenirse prestando una atención adecuada a estas mujeres.
Las muertes a causa de abortos no seguros se reducen enormemente cuando la mujer puede acceder a servicios médicos. Por ejemplo, tras la legalización del aborto en Sudáfrica en 1996, diversos estudios confirmaron que, para el año 2000, la mortalidad materna por abortos no seguros se había reducido en un 91%; además, el número de mujeres con infecciones causadas por estos procedimientos se había reducido a la mitad.
Aborto: Los argumentos a favor y en contra
Complicaciones del Aborto No Seguro
MSF no alentamos el aborto en absoluto. La interrupción del embarazo es, exclusivamente, elección de la mujer. Nuestro único objetivo es evitar las consecuencias del aborto no seguro.
Cuando una mujer está decidida a interrumpir su embarazo, buscará la forma de someterse a un aborto independientemente de si el procedimiento es seguro y legal o no. Y si no le es posible acceder a un aborto en condiciones médicas seguras, arriesgará la vida para interrumpir el embarazo. Cuando ocurren complicaciones derivadas de un aborto no seguro, la mujer suele renunciar a buscar ayuda médica profesional por temor a las consecuencias sociales que esto le pueda acarrear.
Las principales complicaciones de un aborto no seguro son hemorragia grave, infección, peritonitis y lesiones en vagina y útero; también pueden darse consecuencias a largo plazo que afecten a embarazos futuros, entre ellas la infertilidad.
Leyes sobre el aborto en el mundo.
