El objetivo global de nuestro sistema educativo es que los niños puedan alcanzar el máximo desarrollo posible de sus capacidades personales, intelectuales, sociales y emocionales. Para la consecución de una eficaz respuesta educativa en términos inclusivos, resulta imprescindible la participación de la familia fundamentada en los pilares de una adecuada formación e información. En este contexto, es fundamental comprender las Necesidades Educativas Especiales (NEE) y las Necesidades Específicas de Apoyo Educativo (NEAE).
Con los cambios de ley a nivel político y educativo se hace un poco confuso toda la conceptualización de las Necesidades Educativas Especiales (NEE) y las Necesidades Específicas de Apoyo Educativo (NEAE). La definición como tal de NEE y NEAE se estableció en la LOE (2006), sin embargo, en los últimos años, hemos tenido cambios de ley educativa que han ido modificando los trastornos o problemáticas que se encuentran en cada uno de ellos.
El cambio normativo vino dado por la necesidad de adaptar el sistema educativo a lo que de él exigen los tiempos a que nos enfrentamos. El Diseño Universal para el Aprendizaje (DUA) consiste en que el currículo debe estar diseñado universalmente para que contemple la singularidad de cada alumnado y haga posible el éxito educativo de todo el alumnado. Establece que el currículo debe ser flexible, que permita al alumnado progresar desde donde ellos están.
Por tanto, la educación inclusiva es un pilar fundamental en el sistema educativo, y por esta razón ahora hablamos de Alumnos con Necesidades Específicas de Apoyo Educativo (ACNEAE), grupo amplio en el cual se encuentran también los Alumnos con Necesidades Educativas Especiales (ACNEE). La LOMLOE, en su artículo 73, establece que el alumnado con necesidades educativas especiales enfrenta barreras que limitan su acceso, presencia, participación o aprendizaje, derivadas de discapacidad o trastornos graves de conducta, de la comunicación y del lenguaje. Por tanto, en este grupo es en el que INCLUIMOS las NECESIDADES EDUCATIVAS ESPECIALES, que es una de las dudas que más me comentáis cuando hablamos.
Integrando a niños con capacidades diferentes en el aula
Diferencias entre ACNEE y ACNEAE
Es importante comprender las diferencias entre ACNEE y ACNEAE:
| Característica | ACNEE (Alumnos con Necesidades Educativas Especiales) | ACNEAE (Alumnos con Necesidades Específicas de Apoyo Educativo) |
|---|---|---|
| Informe de Evaluación Psicopedagógica | Necesario | Necesario |
| Dictamen de Escolarización | Requerido | No Requerido |
| Modalidades de Escolarización | Centros ordinarios, centros de educación especial, aulas específicas, escolarización combinada | No especificado |
| Adaptación Curricular | Adaptación Curricular Individualizada (ACI) que ajusta contenidos y criterios de evaluación | Adaptaciones metodológicas, sin modificaciones curriculares |
| Criterios de Promoción | Logro de objetivos e impacto emocional y social | Mismos que para el resto de los estudiantes |
| Apoyo Específico | Maestros de Pedagogía Terapéutica, Audición y Lenguaje, auxiliares técnicos educativos | Maestros de Pedagogía Terapéutica y Audición y Lenguaje |
| Asignación de Plazas | Ocupan dos plazas en la mayoría de las comunidades autónomas | Sin restricciones específicas |
El objetivo de realizar una clasificación de Necesidades Específicas de Apoyo Educativo, es procurar una actuación desde el mismo momento en el que se identifique una necesidad específica y atenderla de forma integral, siguiendo los principios de normalización e inclusión. Esta clasificación, intenta concretar y especificar las acciones necesarias para poder logar una adecuada inclusión social, así como intentar evitar el fracaso escolar.
Cuando se habla de Necesidades Específicas de Apoyo Educativo (NEAE) se entiende, aquel alumnado que en algún momento de su recorrido formativo, puede llegar a requerir determinados apoyos y/o atenciones educativas específicas. Principalmente, en las primeras edades, es donde se debe detectar y estimular, para así, evitar limitaciones en su evolución. Así que, para detectarlo, podemos observar un ritmo evolutivo cambiante, se empieza a adquirir y poseer diferencias significativas en cualquiera de los ámbitos del desarrollo del niño/a.
Es común, la existencia de factores de riesgo y/o señales de alerta en niveles altos de capacidades intelectuales. Es necesario, para la detección además de los familiares y el contexto escolar, contar con el asesoramiento y los profesionales del Equipo de Orientación Educativa. Las primeras señales detectadas, crean la necesidad de intervenir tanto desde el ámbito educativo como desde el ámbito familiar.
El término necesidades educativas especiales (NEE) hace referencia al alumnado que requiere de apoyo y atención específica durante una etapa o en la totalidad de su aprendizaje.
El sistema educativo actual, entiende por alumnado con necesidades educativas especiales a aquel que requiere determinados apoyos y atenciones educativas específicas debido a diferentes grados y tipos de capacidades personales de orden físico, psíquico, cognitivo o sensorial o trastornos graves de conducta. Este término, necesidades educativas especiales, pone en énfasis no sólo en el alumno o alumna, sino también en la respuesta educativa que precisa a través de aquellos apoyos, ayudas y adaptaciones necesarios para conseguir su máximo desarrollo posible desde un modelo de escuela inclusiva.
Tipos de Necesidades Educativas Especiales (NEE)
Además de esto, también hay que resaltar que existen diversos tipos de necesidades educativas especiales con diferentes grados. En las siguientes líneas te los mostramos.
- Necesidades sensoriales o físicas: Hay ciertas condiciones médicas, como pueden ser trastornos ortopédicos, distrofia muscular o niños con parálisis cerebral, que pueden provocar problemas de visión, de audición o motrices.
- Dificultades intelectuales: En el plano intelectual nos encontramos con dos tipos de NEE diferentes.
- Problemas de comunicación: Otro tipo de necesidades educativas especiales es la relacionada con la comunicación, es decir, con el habla. En las aulas podemos encontrarnos con pequeños/as a los/as que les cueste expresarse de manera clara, una situación que no debería estar presente a determinadas edades.
- Dificultades emocionales y de conducta: Hablamos en este caso de niños/as que se comportan de forma incorrecta en clase debido a posibles dificultades a la hora de gestionar sus emociones y de regular la manera en la que se comportan en un entorno como puede ser el escolar.
- Dificultades específicas de aprendizaje: En este caso hablamos de problemas en determinadas áreas de estudio, como puede ser la lectura o las matemáticas. Es decir, no se trata de un problema que afecte a la capacidad intelectual en general, sino que se centra en un ámbito específico.
- Factores del contexto social: Por último, en el tipo de necesidades educativas especiales queremos hacer referencia a las problemáticas derivadas del contexto en el que se encuentren los pequeños. Como puede ser, alumnos de padres feriantes o que hayan tenido largos periodos de enfermedad, el retorno de emigrantes y sus familias. El resultado es una escolarización tardía. Y suele venir acompañado de problemas para adquirir objetivos y competencias básicas respecto a sus compañeros. De manera que proporcionar una respuesta educativa a este alumnado, se convierte en una línea prioritaria de actuación. Alumnado que proviene de otros países o por otro motivo.
- Enfermedades raras o crónicas: Enfermedades consideradas raras y/o crónicas. Que no está incluidas en ninguna de las necesidades educativas especiales anteriores.
- Altas capacidades: Alumno/a que presenta una inteligencia general superior a la media. Altos niveles de creatividad, buen potencial de aprendizaje, buen rendimiento académico y, generalmente, con una clara motivación hacia el aprendizaje y/o sus intereses. Así como, maneja y relaciona de manera simultánea y eficaz múltiples recursos cognitivos diferentes.
Detección Temprana de las NEE
Como ves, detectar necesidades educativas especiales no es sencillo vista la diversidad de problemas y trastornos que se pueden incluir. Cuanto antes podamos comenzar a trabajar con las dificultades que presenta el/la niño/a, mejor evolución podremos ver en él/ella. Por eso es importante prestar atención a diferentes señales que nos pueden indicar la necesidad de consultar con un especialista.
Aunque cada caso es un mundo, queremos mostrarte algunos signos que pueden indicarte que el/la pequeño/a puede requerir de una atención específica. Niños/as de 3 años que presentan un vocabulario inferior a 50 palabras y no saben expresarse con una frase.
En conclusión, para detectar posibles NEE debemos fijarnos en su manera de relacionarse con otros niños y adultos, sobre todo con los padres y familiares más cercanos. También es necesario prestar atención a su juego (si juega siempre solo, acompañado, si busca compañía o se aísla, si muestra interés por participar en juegos colectivos o parece que nunca se divierte, si mantiene el contacto ocular o lo evita).
La información que nos transmite a nivel no verbal, es decir, corporal, nos va a dar muchas pistas: cuerpo muy tenso o muy laxo, movimientos repetitivos o conductas de autolesión pueden ser signos de alerta. En resumen, la observación como instrumento de detección precoz será nuestra mejor herramienta como padres o madres, así como profesionales de la docencia. En este último caso, es importante contar con una serie de conocimientos técnicos que permitirán reconocer este tipo de conductas de manera más ágil y eficiente, marcando la diferencia en el desarrollo personal y académico de los más pequeños.
La Inclusión en el Aula
Muchas veces se oye hablar de inclusión escolar, pero no siempre se tiene en mente qué implica concretamente. En pocas palabras, valdría decir que incluir, en este caso, supone identificar y respetar lo diverso dentro del aula.
Pero ¿cómo se hace en la práctica? Satisfaciendo todas las necesidades educativas y reduciendo la exclusión. En este sentido, es preciso responder a las necesidades educativas especiales (NEE) de los alumnos. Las mismas también son llamadas necesidades específicas de apoyo educativo (NEAE). En efecto, una educación inclusiva requiere de la adaptación de los contenidos curriculares para los alumnos integrados. Se trata de niños que demandan atenciones educativas específicas derivadas de una discapacidad y/o de trastornos graves de conducta. Estos estudiantes requieren de una atención especial que les permita participar de su proceso de aprendizaje. Todos los niños deben ser los protagonistas de su educación.
Estrategias para la Inclusión en el Aula
Los profesionales de la educación a cargo de hacer posible la inclusión escolar dentro de las aulas requieren de recursos. No se trata únicamente de dinero para materiales, salarios y demás, sino de recursos metodológicos y de apoyo.
Estos son algunos ejemplos para cubrir las necesidades educativas especiales en el aula:
- Permanencia en el aula: Procurar que los alumnos con NEE permanezcan en el aula con su clase el mayor tiempo posible. La idea es que trabajen la mayor cantidad de contenidos comunes.
- Fomentar la accesibilidad: Eliminar todas las barreras físicas que supongan un obstáculo para alguien con alguna discapacidad física. Para ello, el uso de rampas ha sido el recurso más popular. A esto se suma la instalación de ascensores o cambios en la disposición de las aulas.
- Normalizar la diversidad: Normalizar lo diverso. En el pasado, la diversidad dentro del aula generaba incertidumbre e inseguridad, tanto a los alumnos como a sus familias. Hoy la diversidad es percibida como una ventaja y no como un menoscabo.
- Promover la inclusión educativa: Proveer a los niños con NEE de tutores, maestros especiales o acompañantes terapéuticos, de acuerdo con el caso. Ellos son mediadores entre la clase y el pequeño con capacidades especiales. Ellos serán los encargados de promover la participación de todos y disuadir la exclusión.
