El síndrome de Asperger es un trastorno del neurodesarrollo que se incluye dentro del espectro autista. Afecta la forma en que una persona interactúa con el mundo, influyendo en su comunicación y socialización. Es importante comprender que los niños con Asperger son, ante todo, niños con sus propias personalidades, capacidades, gustos y aversiones.
A pesar de que el síndrome de Asperger es mucho más común que otros tipos de autismos, sigue siendo una condición rara y pocas personas, incluyendo profesionales, saben sobre ella y mucho menos tienen experiencia contrastada. Se estima que en la actualidad lo padecen entre 2 y 7 personas de cada 1.000.
¿Qué es el Síndrome de Asperger?
El síndrome de Asperger fue descrito por primera vez en el año 1944 por Hans Asperger como la caracterización conductual de individuos con dificultades en la comunicación y la interacción social. El síndrome de Asperger está ahora incluido dentro de los trastornos del espectro autista. Actualmente, es considerado un subtipo de los trastornos del espectro autista (TEA), los cuales abarcan un conjunto de experiencias de diferente gravedad y una amplia gama de características asociadas, si bien dadas las particularidades intelectuales y lingüísticas de las personas afectadas, existe cierto debate entre la comunidad científica sobre esta clasificación.
Las personas con este síndrome son, generalmente, extremadamente buenos en las habilidades de memoria (hechos, figuras, fechas, épocas, etc.) muchos sobresalen en matemáticas y ciencia. Estos niños aparentan ser brillantes, felices y cariñosos con sus familiares. Si logramos penetrar en su "pequeño mundo propio" podremos ayudarle a incorporarse mejor en la sociedad.
Tienen una forma diferente de comunicarse y entender el mundo, y es importante comprender que son niños igual que el resto, y tienen sus propias personalidades, capacidades, gustos y aversiones.
Causas del Síndrome de Asperger
No se sabe la causa exacta que provoca el síndrome de Asperger, tan solo que puede tratarse de una mezcla de elementos ambientales y genéticos, responsables de los cambios manifestados en el desarrollo del cerebro.
Diversos factores pueden estar relacionados con el desarrollo del síndrome de Asperger, entre los que se encuentran:
- Genéticos: las estimaciones de heredabilidad varían del 64 al 91 %, con una mayor incidencia de autismo en hermanos. Estos factores genéticos pueden determinar alteraciones en la estructura y el desarrollo cerebral.
- Ambientales:
- Factores maternos y paternos: se incluyen la edad de los padres (a mayor edad, mayor riesgo de que el bebé presente este trastorno), intervalos cortos entre gestaciones, obesidad de la madre y/o padecer diabetes gestacional.
- Factores durante el embarazo: como la exposición intrauterina a ciertos medicamentos desaconsejados por el riesgo de producir algún defecto en el desarrollo del feto, sufrir una infección por agentes como el virus de la rubeola o el citomegalovirus, entre otros, y la gestación múltiple.
- Factores obstétricos y perinatales: entre los que se encuentran el nacimiento prematuro, bajo peso al nacer y aporte disminuido de oxígeno al feto durante el parto (hipoxia intraparto).
Algunos expertos creen que puede generarse al principio del embarazo por factores de carácter ambiental. Lo que está claro es que la tecnología ha proporcionado imágenes de regiones específicas del cerebro de las personas con síndrome de Asperger, en las que es posible detectar ciertas diferencias a nivel estructural y funcional.
Es importante señalar que hoy en día no existe evidencia que respalde una asociación entre el autismo y la administración de vacunas como factor de riesgo. Por lo tanto, se recomienda que todos los niños sean vacunados de acuerdo con el calendario de inmunizaciones oficial y según las recomendaciones del equipo sanitario responsable.
Características del Síndrome de Asperger en Niños
Los síntomas del síndrome de Asperger pueden variar significativamente. El síndrome de Asperger puede presentar diversos grados y manifestaciones en cada persona y en función de su edad, lo que supone una dificultad para el diagnóstico. Sin embargo, algunos de los rasgos más comunes incluyen:
- Dificultades para la interacción social e interpretación de sentimientos y emociones propias y ajenas:
- Complicaciones para establecer un grupo de amigos o una pareja.
- Dificultades para desarrollar empatía.
- Resistencia a cambiar rutinas.
- Temas de interés restringidos o limitados en los que pueden llegar a profundizar de forma exagerada.
- Dificultades en la comunicación:
- Interpretación literal del lenguaje: incapacidad para entender las metáforas y el sentido del humor.
- Dificultad para adaptarse al ritmo de conversación y entonación, incluyendo el volumen, el timbre de voz, etc.
- Alteraciones en los patrones de comunicación no verbal: incluyendo el contacto ocular y gestual.
- Incapacidad para planificar, anticipar y controlar la conducta.
- Dificultad para abstraer conceptos y gran capacidad para prestar atención a los detalles.
- En algunos casos existen limitaciones en la coordinación motora.
Otros síntomas comunes son:
- Patrones de comportamiento repetitivos y restrictivos.
- Hablar de forma distinta.
- Aislamiento social.
- Retraso en el desarrollo psicomotor.
- Problemas para percibir la proximidad.
- Frustración ante las bromas.
- Falta de imaginación.
Diagnóstico del Síndrome de Asperger
Cuanto antes se diagnostique el síndrome, antes podremos conceder a la persona el apoyo que necesita para mejorar su calidad de vida. El diagnóstico del síndrome de Asperger se basa en la historia clínica y en la observación de la sintomatología. En este sentido, los pediatras suelen realizar una evaluación general del desarrollo en los primeros meses de vida del niño para determinar posibles retrasos cognitivos, comportamentales y del lenguaje.
Se utilizan entrevistas clínicas estructuradas y fiables para ayudar a definir los síntomas clínicos en diferentes edades. Actualmente no es posible hacer un diagnóstico al nacer, ya que todavía no disponemos de los marcadores biológicos para hacerlo.
Sin embargo, no existe ninguna prueba complementaria, de laboratorio o cuestionario que pueda ser concluyente para diagnosticar el trastorno en todos los casos. Por ello, y aunque el diagnóstico suele producirse durante la niñez, en algunas personas puede pasar años desapercibido, siendo diagnosticado ya como adultos. En estos casos, las personas afectadas suelen haber aprendido habilidades para compensar sus dificultades de socialización y comunicación.
Es muy importante el diagnóstico diferencial con otros trastornos del neurodesarrollo, como el síndrome alcohólico fetal, y con síndromes de causa genética, como el TDAH.
Tratamiento del Síndrome de Asperger
El tratamiento del Síndrome de Asperger debe ser multidisciplinar y que englobe tanto al ámbito familiar como al escolar. El tratamiento del síndrome de Asperger debe basarse en un enfoque multidisciplinar, en el que la psicoterapia, las intervenciones pedagógicas y educativas, junto con el apoyo específico a los docentes y las familias, son fundamentales. Además, puede variar según la edad, las fortalezas, debilidades y necesidades de cada persona.
Es importante matizar que no existen medicamentos ni tratamientos específicos para curar este trastorno.
Las principales intervenciones que pueden formar parte del tratamiento incluyen:
- Psicoterapia cognitivo-conductual: para modificar la conducta y el aprendizaje, y mejorar las tareas académicas, las habilidades de comunicación, ocupacionales, sociales y emocionales.
- Educativa: basada en un plan estructurado de intervenciones intensivas e individualizadas que permita mejorar la comunicación verbal, no verbal y las habilidades académicas, sociales y motoras.
- Del habla y el lenguaje: con estrategias como el refuerzo de los sonidos del habla, la imitación exagerada y la mejora de los actos comunicativos.
- Del desarrollo: tienen como objetivo mejorar la interacción social, la comunicación y la regulación emocional a través de actividades de juego.
- Farmacológica: en función de la sintomatología y características de cada caso podría prescribirse medicación tras una valoración individualizada.
El tratamiento habitual es enfocado a enseñar habilidades y competencias sociales (por ejemplo, saber interpretar situaciones sociales, ajustar el tono de voz según el contexto, respetar los turnos de conversación, etcétera). También se tiene que ayudar al paciente a organizar su tiempo y evitarle la inactividad o la dedicación excesiva a sus intereses restrictivos.
Consejos para el manejo de niños con autismo en el aula | Dr. Roberto Rosler
Recomendaciones y Cuidados en el Entorno Familiar
Pero en casa también se pueden hacer muchas cosas para mejorar las habilidades del niño y ayudarle así a entender mejor al mundo así como a lograr que le comprendan. Los rasgos identificativos son personales, cada niño puede presentar unos u otros síntomas o tener algunos más marcados.
Las personas con síndrome de Asperger necesitan disponer de un programa personalizado con intervenciones de entrenamiento de habilidades sociales, terapia cognitivo-conductual y cuidados basados en la evidencia y dispensados por profesionales sanitarios especializados.
Algunas recomendaciones para el entorno familiar son:
- Usar un lenguaje más sencillo. No usar el sentido figurado, metáforas o ambigüedades.
- Mantener sus rutinas y si vamos a cambiar una actividad, prepararlos ante el cambio.
- Al darle instrucciones, dárselas de manera clara y simple.
- Recuerda que no hay que infantilizar a la persona que tenga síndrome de Asperger, ya sean niños o adultos.
Muchas de las personas que tienen asperger tienen una capacidad intelectual superior a las personas normales, simplemente tienen más dificultades para entender algunos conceptos y para relacionarse con la gente.
Tabla resumen de características y recomendaciones
| Característica | Recomendación |
|---|---|
| Dificultad para entender las necesidades de los demás | Tener paciencia y explicar las situaciones sociales de forma clara y sencilla. |
| Poca flexibilidad para adaptarse a conductas | Anticipar los cambios en la rutina y ofrecer alternativas. |
| Dificultad para incorporarse en el mundo laboral | Fomentar la autonomía e independencia a través de terapia cognitivo conductual. |
| Sensibilidad a estímulos sensoriales | Identificar los "disparadores de la tensión" y evitarlos si es posible. |
| Intereses y actividades restrictivas | Ayudar al paciente a organizar su tiempo y evitar la dedicación excesiva a sus intereses restrictivos. |
