La presencia elegante y sosegada de Nino Peñaloza esconde una personalidad arrolladora y una vida llena de sacrificio, trabajo, experiencia, de luces y sombras que le han llevado a ser el consejero delegado de Radio Inter y del Grupo Internacional de Medios. Esa pasión que tiene por la radio y por la comunicación es innata en él y la transmite de una forma natural con esa voz tan radiofónica que cautiva al oyente. Un gran comunicador que ha sabido adaptarse a las nuevas tecnologías.
Logo de Intereconomía, grupo al que pertenece Radio Inter.
Orígenes y juventud
Nino Peñaloza tiene raíces tanto españolas como colombianas.
Nino Peñaloza: Por mi madre española que nació en Cerezo de Abajo, un pueblo segoviano y marchó con la guerra en 1938 a Colombia. Allí creció y se casó con mi padre, militar que llegó a ser general del ejército de Colombia. Me forjé en un ambiente español y colombiano.
Con 16 años, cuando terminó el bachillerato, vino a España. Llegó en unas condiciones precarias porque no quería molestar a su familia, quería demostrarse a sí mismo que podía salir adelante. Comenzó cuidando niños autistas y enfermos terminales. Fueron años muy difíciles, pero todo este tipo de circunstancias hace que uno se haga más duro ante las vicisitudes de la vida.
Primeros pasos en la comunicación
Desde pequeño, Nino Peñaloza mostró aptitudes para la comunicación y la organización.
Nino Peñaloza: Desde pequeño me llamaban “contactos” porque siempre decían, “¿alguien tiene una bandera para no sé qué? Yo la tengo. ¿Quién conoce a alguien que cante? Yo lo tengo. Llama al contactos que lo sabe todo” (risas). Luego, en mi época de niño en la escuela, todos los días se izaba la bandera, cada ocho días había un acto y yo era el presentador. En quinto de primaria creé el primer periódico del colegio, se llamaba El Escolar.
Superando obstáculos
Al intentar entrar en la radio, se encontró con un obstáculo inesperado: su acento.
Nino Peñaloza: Fui a hacer una prueba a la cadena Ser y ahí me dijeron “tú nunca podrás triunfar en la radio de este país porque tienes acento”. Me comentaron que la única posibilidad que tenía es que me fuera a Canarias, y eso no era lo que quería. Finalmente me puse a estudiar qué es la ortofonía, la prosodia y de dónde surge el acento y me di cuenta que el acento lo marcan los tonemas, que depende de donde tú pongas el tono a cada palabra. Los tonemas para hablar castellano puro se marcan en la última sílaba de una palabra y pueden ser altos medios o bajos. Lo que pasa es que el oído lo tenemos acostumbrado a lo que oyes a tu alrededor, dependiendo de la zona donde estés.
También tuvo que tomar una decisión sobre su nombre artístico.
Nino Peñaloza: Cuando llego a hacer mis primeras pruebas me dicen: “¿Cómo te llamas? Carlos Gómez. Vaya, el quinto Gómez que hay aquí en la radio. ¿Cuál es tu segundo apellido? Peñaloza. Eso me causó un gran disgusto con mi padre porque no reconocía su nombre, pero lo entendió y lo solventamos.
Inicios en la radio
Su primera experiencia en la radio fue en un programa local.
Nino Peñaloza: Me acuerdo, leí una noticia. Hablé por primera vez con 14 años en el programa Los Cristóforos que se hacía temprano, de 5 a 6 de la mañana, se emitía grabado y lo hacíamos con el cura del barrio. Sientes que es el principio de un camino muy largo.
Posteriormente, ingresó en Radio España, donde alcanzó el éxito con un programa innovador.
Nino Peñaloza: Ingresé en Radio España en un programa que se llamaba Radio Hora, que fue un programa de muchísimo éxito que trajeron dos ciudadanos cubanos a la capital de España y ahí le dimos un impulso hasta convertirnos, en aquella época, en número uno en audiencia en Madrid y de hecho todavía se recuerda ese formato dando la hora minuto a minuto.
Tras 18 años en Radio España, se unió a Radio Intercontinental de Madrid.
Nino Peñaloza: Terminada esta etapa de 18 años en Radio España, me voy a Radio Intercontinental de Madrid y monto los servicios informativos de esta casa. Al cabo de ocho años apareció Julio Ariza porque compró Radio Intercontinental. El Grupo Intereconomía, que era de él, la absorbe.
Julio Ariza, propietario del Grupo Intereconomía.
El arte de la entrevista
Nino Peñaloza destaca la importancia de la entrevista como género periodístico.
Nino Peñaloza: Hay entrevistas que uno siempre quiere hacer. Siempre he dicho que el género más difícil en el periodismo es la entrevista porque ahí es donde tú desentrañas al personaje, le sacas todo y puede ocurrir, como en los toros, que se te vaya vivo el personaje. Muchas veces el entrevistador no sabe sacar ese jugo. Pienso que en este mundo hay personas extraordinarias anónimas para ser entrevistadas como el cirujano que te opera el cerebro, la persona que desratiza que está en las alcantarillas por la noche, un labrador, un celador que tenga a su cargo una central nuclear, por decir algo porque para mí todos somos seres extraordinarios, cada uno cumplimos una misión.
HOY ES LA MARCHA DE LA GENERACIÓN Z | GREMIO ACTORAL SE PRONUNCIA | NADIE SE SALVA 🐸
Reconocimientos
Ha recibido el reconocimiento de la Asociación de Telespectadores y Radioyentes de España.
Nino Peñaloza: Hay uno que me ha hecho mucha ilusión que es el de la ATR, la Asociación de Telespectadores y Radioyentes de España, porque lo dan los ciudadanos.
Su visión de la radio
Nino Peñaloza tiene una visión clara de cómo debe ser la radio.
Nino Peñaloza: Una radio global, con el micrófono y ojos abiertos, oídos despiertos, una radio total, con las puertas abiertas para que entre el periodista y te entregue lo que hay al minuto. Con muchas unidades móviles, con corresponsales en el mundo. Una radio integrativa.
La radio en la era digital
La llegada de internet ha transformado la radio, pero no su esencia.
Nino Peñaloza: La radio actual ha cambiado, tiene otra dimensión con el surgimiento de internet. Cuando aparece internet revoluciona, no el sentido de la radio, sino la forma de penetrar el mensaje en los ciudadanos: si no has escuchado un programa específico, puedes descargarte los podcasts desde el móvil o el ordenador en cualquier lugar del mundo. Ahora las autopistas de transmisión son diferentes. Nos llevan a percibir el día a día informativamente hablando, de una manera mucho más trepidante, rápida. El gran reto de la radio, por lo tanto, es saber hacer digerir esos contenidos.
