Es natural que los padres se preocupen por el desarrollo emocional y social de sus hijos. La preocupación constante parece ser una característica inherente a la paternidad. Desde el embarazo, surgen preguntas sobre el bienestar del niño y si está teniendo un desarrollo infantil adecuado. No obstante, no toda la preocupación que sentimos está justificada. Por ejemplo, algunos bebés comienzan a decir sus primeras palabras a los 9 meses, mientras que otros no lo hacen hasta los 18. En ambos casos, los bebés están dentro del rango de lo que se considera normal.
Relaciones Tóxicas Infantiles
Más allá del acoso escolar (bullying), existen lazos sociales que pueden no ser beneficiosos para los niños. Nos referimos a las relaciones tóxicas infantiles, que parecen inocentes pero no lo son. Con la vuelta al colegio, es importante observar activamente lo que sucede con los amigos de nuestros hijos. Las relaciones sociales son fundamentales en la infancia, ya que suponen la identificación con un grupo de pertenencia. Esto es tan importante que, en realidad, tiene que ver con la supervivencia y es un instinto que viene con nosotros al nacer.
Identificar estas dinámicas de dependencia y toxicidad no siempre es fácil. Por ello, ha de ser un trabajo conjunto entre el colegio y el hogar. Afortunadamente, existen algunas señales para ponernos sobre aviso de que algo está pasándole al niño.
Señales de Alerta en Relaciones Tóxicas Infantiles:
- Baja autoestima: El niño dominado muestra una autoestima cada vez menor debido a reprobaciones y humillaciones.
- Comunicación agresiva: Se normaliza una forma de comunicación agresiva con comentarios negativos cuando el niño muestra asertividad.
Cabe preguntarse qué podemos hacer, o si podemos hacer algo, cuando nuestro hijo está obsesionado con otro niño.
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Manías y Obsesiones Infantiles
Las manías y obsesiones infantiles son una preocupación común entre los padres, especialmente cuando los comportamientos repetitivos o ritualizados se vuelven constantes y difíciles de manejar. Entender si se trata de una etapa normal del desarrollo o de un posible trastorno es esencial para actuar a tiempo.
¿Qué son las Manías y Obsesiones?
- Manías infantiles: Comportamientos repetitivos que los niños realizan de forma casi automática, como tocar un objeto varias veces, alinear juguetes o repetir ciertas frases.
- Obsesiones: Pensamientos intrusivos que generan ansiedad. Para aliviar esa ansiedad, el niño puede desarrollar compulsiones, es decir, conductas repetitivas y rígidas.
¿Cuándo Preocuparse?
Muchas veces las manías son parte natural del desarrollo y no indican ningún problema. Durante esta etapa, es habitual que los niños desarrollen rituales sencillos como pedir los mismos cuentos, usar un objeto específico para dormir o repetir juegos. El desarrollo cerebral en los primeros años de vida es muy acelerado, pero aún incompleto. Muchas manías son manifestaciones de esa inmadurez. Un entorno con demasiadas reglas, estrés emocional o cambios constantes puede hacer que el niño desarrolle manías como una forma de adaptarse.
Los niños con altas capacidades a menudo presentan una sensibilidad especial al orden, la lógica y la repetición. En su caso, las manías pueden estar relacionadas con la necesidad de control, la búsqueda de perfección o la sobreestimulación mental.
Influencia del Entorno Familiar
El entorno familiar influye enormemente en la evolución de estos comportamientos. Una actitud empática, paciente y coherente puede reducir su intensidad e incluso hacer que desaparezcan.
Trastorno Obsesivo-Compulsivo (TOC) en Niños
Hay niños que viven su día a día con el sufrimiento y las dificultades causados por un trastorno poco conocido y que como media tarda al menos dos años en ser detectado y tratado. Se tiene en cuenta tanto el malestar que causa al niño como lo que llega a interferir en su vida cotidiana. En la mayoría de los casos tareas como el aseo personal, los deberes, vestirse, conciliar el sueño, se ven francamente alteradas.
El diagnóstico “oficial” se hace con los criterios internacionales de la clasificación de enfermedades DSM-IV TR. Los niños más que los mayores a veces no se dan cuenta de que estas preocupaciones no son racionales y no son capaces de criticarlas, las creen totalmente. Con mucha frecuencia, pedirán a los padres que participen de sus compulsiones o rituales para alejar así el temor.
Tratamiento del TOC Infantil
La medicación aprobada en el TOC infantil son los ISRS un tipo de fármacos no adictivos ni sedativos que se usan en el control de la ansiedad.
Dependencia Emocional en Niños
Una consulta muy habitual en las clínicas de psicología es la referente a los problemas de dependencia en niños. Esta se da en padres que, de un modo u otro, creen que sus hijos tienen menor autonomía de la que les correspondería. La dependencia emocional consiste en la necesidad excesiva de un menor de estar junto a sus padres para sentirse a gusto, cómodo, seguro y protegido.
El proceso de maduración y desarrollo de los niños consiste precisamente en llegar a ser independientes y autosuficientes. Así, pasan de una absoluta dependencia al nacer, adquiriendo gradualmente mayor independencia en la adolescencia temprana, hasta alcanzar una vida autónoma en la etapa adulta. En las primeras etapas de la vida, el menor requiere de sus padres para todo; poco a poco, de manera gradual, esta dependencia se va viendo reducida, hasta llegar finalmente a ser autosuficientes.
Sin embargo, a veces sucede que este proceso de emancipación gradual no evoluciona como debiera. En esto suele influir de manera decisiva el estilo de apego y el tipo de educación otorgada al niño. En este sentido, la manera en la que los padres se comportan con el menor termina influyendo directamente sobre la personalidad que este desarrolla, cómo de autónomo o dependiente es, y hasta qué punto puede llegar a ser autosuficiente.
Causas de la Dependencia en Niños
- Problemas de apego: Carencia afectiva por parte de los padres.
- Falta de reconocimiento: No valorar los logros del niño.
- Sobreprotección: Cuidar permanentemente del niño.
- Falta de disciplina: Criarse sin normas establecidas.
Síntomas de la Dependencia en Niños
- Inseguridad o falta de confianza en uno mismo.
- Presencia de miedos y fobias infantiles.
- Dificultades para relacionarse con otros niños o adultos.
- Problemas de autoestima en niños.
- Sensación de soledad o incapacidad para disfrutar sin los padres.
- Miedo a la soledad.
Tipos de Dependencia en Niños
- Dependencia de la responsabilidad de los padres.
- Dependencia de la presencia de los padres.
- Dependencia de la aprobación de los padres.
- Dependencia del afecto de los padres.
Prevención y Tratamiento de la Dependencia en Niños
Los casos de dependencia en niños son por lo habitual fáciles de prevenir y tratar. En ellos influyen tanto factores externos como la propia personalidad del niño; sin embargo, mediante la aplicación de las pautas de actuación adecuadas, se pueden mejorar de forma sustancial. Por otro lado, cuanto antes se identifique el problema más fácil será su solución.
Habitualmente, cuando se inicia una intervención psicológica en niños en un caso de estas características, el terapeuta trabaja tanto sobre el niño como sobre los padres. Al niño se le enseña durante la terapia infantil a conocer, controlar y manejar sus emociones. Con los padres, la intervención será sobre todo psicoeducativa.
Hiperpaternidad y Sobreprotección
En la sociedad actual, muchos padres se ven atrapados en el fenómeno de la hiperpaternidad. La sobreprotección ha sido alimentada por la obsesión por la perfección y la necesidad de que nuestros hijos sean los mejores en todo. La autora Eva Millet define la hiperpaternidad como un fenómeno de crianza que se caracteriza por una atención excesiva hacia los hijos. En este modelo, los padres se involucran de forma obsesiva en resolver todos los problemas y satisfacer todas las necesidades de sus hijos, incluso llegando a hacer las tareas por ellos.
El «Underparenting» o «sana desatención» propone un enfoque relajado de la crianza, similar al estilo de los padres de las generaciones pasadas. Esto implica permitir que los niños asuman responsabilidades, se equivoquen y tomen decisiones por sí mismos.
Cómo Evitar la Sobreprotección
- Permítele a tu hijo/a asumir tareas y responsabilidades acordes a su edad y capacidad.
- Anímale a buscar soluciones por sí mismo/a cuando enfrenta un problema.
- Establece límites y normas adecuados para el desarrollo.
- Deja que experimente pequeños fracasos y aprenda de ellos.
- Da pasos pequeños para fomentar la independencia de tu hijo/a.
- Permite que tenga experiencias sociales y aprenda a manejar situaciones de interacción.
- Aprende a confiar en las capacidades y decisiones de tu hijo/a.
