Tener un bebé es uno de los momentos más maravillosos en la vida de muchas mujeres, sin embargo, las mujeres pueden no estar preparadas para los cambios que va a experimentar su cuerpo. Cada mujer vive el embarazo de una forma diferente. Algunas irradian salud y vitalidad durante el primer trimestre mientras que otras lo viven como una enfermedad. Los síntomas del embarazo son distintos en cada mujer. Además, una misma mujer puede experimentar diferentes síntomas en diferentes embarazos.
Embrión de 8 semanas
Desarrollo del Bebé en la Semana 8
En la semana 8 de embarazo se produce un gran desarrollo del bebé y la embarazada suele confirmar su embarazo mediante ecografía, especialmente si el embrión tiene menor edad gestacional de la esperada. El latido fetal y la vesícula gestacional se ven muy claramente mediante la imagen ecográfica. Y la madre nota de lleno muchos signos del primer trimestre de embarazo.
En la octava semana de gestación, la longitud del embrión oscila entre los 1,4 y 2 centímetros. En estas primeras semanas, se produce un crecimiento muy rápido del bebé. De igual manera, son grandes los cambios morfológicos que se están produciendo en su pequeño cuerpo. El embrión ya tiene claramente forma humana. En la cara se forman estructuras tan pequeñas como la retina y los párpados, el labio superior, la nariz y las orejas. El cuerpo se va alargando y dibujan en las extremidades unos surcos que darán lugar a los dedos.
En la semana 8 en las manos y en los pies de tu hijo empiezan a formarse los dedos, y en los brazos se pueden ver lo que serán los codos. En el corazón también hay cambios, ya que se forman la válvula aórtica y la pulmonar. Aún tenéis que tener un poco de paciencia para saber si será niña o niño.
En la semana 8 de embarazo, el embrión sigue creciendo rápidamente. Su cabeza es mucho más grande que el resto del cuerpo, que ya empieza a alargarse y a comenzar a tomar la forma del futuro bebé. Un cambio muy importante que sucede en la octava semana es que se forma la piel del embrión, la cual es translúcida y deja ver el esqueleto formado por cartílagos suaves todavía.
El corazón posee ya cuatro cámaras, se diferencian las válvulas aórtica y pulmonar, y la sangre se bombea de manera muy fuerte y acelerada, sobre unos 180 latidos por minuto.
En la semana 8 de embarazo, también es posible comprobar como los brazos y las piernas del embrión se han alargado y es posible distinguir las manos y los pies. Además, los dedos empiezan a formarse, aunque permanecen unidos por membranas, y los codos ya son visibles.
En cuanto al cerebro, aún no se ha formado completamente, pero se encuentra unido a la médula espinal y van apareciendo las vías neuronales.
La Placenta y su Funcionalidad
Hasta ahora el embrión se ha alimentado de la vesícula vitelina, un pequeño saco cargado de nutrientes, pero ahora necesita mucho más oxígeno y alimento, tiene que usar la placenta. En estas semanas se ha formado ya el cordón umbilical, que ya funcionar llevando sangre hasta la placenta y devolviéndosela al feto.
En la octava semana de embarazo, la placenta embrionaria ya se encuentra implantada en el útero y seguirá creciendo en las próximas semanas. Hasta ahora, la alimentación del embrión ha dependido de su vesícula vitelina, una estructura embrionaria que desaparece. El embrión ha crecido mucho en las últimas semanas y sus requerimientos nutricionales han aumentado.
Por tanto, la placenta asume la función de alimentar al futuro feto a través del cordón umbilical a partir de este momento. Así, el embrión recibe los nutrientes y el oxígeno necesarios para su desarrollo por parte de la sangre materna.
La placenta seguirá creciendo e implantándose en el útero materno durante semanas, pero la parte más importante sucede en el primer trimestre. Ahora ya funciona plenamente, y así, el embrión pasará a depender de ella. La placenta le proporciona oxígeno, nutrientes y agua, y elimina los desechos del metabolismo del feto.
Éste será a partir de ahora su sistema de alimentación durante todo el embarazo. Recibirá comida, oxígeno y agua. Pero también otras sustancias nocivas que como mamá ingieras.
Cambios en el Cuerpo de la Madre
Desde el momento de la concepción, el organismo de la embarazada experimenta continuos cambios. Algunos persisten durante semanas o meses; otros duran poco tiempo.
En la octava semana de embarazo, ocurre un cambio importante en el cuerpo de la futura madre: el útero empieza a crecer. Esto todavía no es muy evidente para la mujer porque el vientre no se ha hinchado aún. No obstante, es posible notar molestias por el ensanchamiento del útero, como pinchazos y calambres en el vientre y las piernas. Algunas mujeres, incluso, sienten dolor ciático como consecuencia de la presión que ejerce el útero sobre este nervio durante la semana 8 de gestación.
Tu útero pasa a ser del tamaño de un puño al de un pomelo.
Cambios Comunes
- Cambios Mamarios: Aréolas (zona pigmentada que rodea el pezón) se hacen más grandes y se oscurecen. Pueden cubrirse de pequeños bultitos de color blanco, llamados tubérculos de Montgomery (glándulas sudoríparas que han aumentado de tamaño). Lo mismo te puede pasar con el sujetador. Poco a poco tu pecho va adquiriendo más tamaño y los tejidos internos se van acomodando para la lactancia, por lo que deberás cambiar de sujetador para que realmente te sujete bien el pecho.
- Necesidad de Orinar con más Frecuencia: El útero crece y empieza a presionar la vejiga.
- Náuseas y Vómitos: las hormonas necesarias para que el embarazo prosiga normalmente causarán las conocidas náuseas y vómitos típicos del primer trimestre. Aunque son más frecuentes por la mañana, pueden presentarse en cualquier momento del día (sobre todo después de varias horas en ayunas).
- Estreñimiento: el útero en crecimiento presiona el recto y los intestinos, lo que aumenta el riesgo de estreñimiento.
- Cansancio: Cambios físicos y hormonales, sumados a la tensión emocional asociada a los primeros meses de embarazo, se cobran su precio en forma de cansancio y somnolencia. Una dieta saludable y ejercicio pueden aumentar su energía.
- Cambios en el Deseo Sexual: Puede notar una disminución del deseo sexual.
- Aumento del Volumen Cardíaco: El volumen cardiaco aumenta a entre un 40% y un 50% entre el inicio y el final del embarazo (para poder atender las demandas del útero).
- Otros Síntomas: La mujer también puede seguir experimentando los típicos síntomas de embarazo que la han acompañado las semanas anteriores, aunque estos pueden ir desapareciendo. Estos incluyen ardor, aversión a olores y sabores, cambios de humor y antojos.
Cambios comunes en la semana 8
La Primera Ecografía
Una vez la mujer averigua que está embarazada gracias a un test de embarazo positivo, la primera visita al ginecólogo se suele programar para la semana 8 aproximadamente.
En esta semana, ya es posible ver al embrión en una primera ecografía, tomar sus medidas y escuchar el latido cardiaco. Con esto, se confirma la edad gestacional del embrión y se comprueba si el embarazo sigue un desarrollo normal. Si aún no te han hecho una ecografía, ahora es el momento y podrás oír el corazón de tu bebé latiendo con fuerza.
Si no se ve el embrión o el saco gestacional en esta primera ecografía de 8 semanas, podría tratarse de un embarazo anembriónico o embarazo ectópico, respectivamente, lo cual supone que la gestación acabará en un aborto.
El ginecólogo también tomará las primeras medidas del peso de la madre y su presión arterial para controlarlas durante todo el embarazo.
Después de esta primera visita, las ecografías siguientes suelen programarse cada 4-6 semanas, a no ser que surja algún problema durante la gestación.
Controles Prenatales en el Primer Trimestre
La primera consulta se dice que es la más importante, puesto que va a permitir situar el embarazo en su adecuado nivel de riesgo. Después se programarán visitas cada 4-6 semanas.
Equipo de expertos: contamos con especialistas y un equipo de matronas especialmente formado en el control del embarazo. En esta semana se recomienda hacerse unos análisis de sangre y de orina para comprobar que todo está bien. Pero puedes hacértelos la semana de antes o la posterior.
Recomendaciones para la Semana 8 de Gestación
A medida que avanza el embarazo, la mujer debe ir prestando una mayor atención a los cuidados que necesita su cuerpo, no solo para poder combatir los síntomas más molestos, sino también para favorecer el desarrollo saludable de su futuro bebé.
Para ello, vamos a comentar algunos consejos muy útiles que deberían seguirse durante toda la gestación:
Recomendaciones para la semana 8
Alimentación
Los nutrientes más importantes para la mujer embarazada son el ácido fólico, hierro, calcio, yodo, zinc, vitamina D y ácidos grasos omega 3. También es muy importante no saltarse ninguna comida y beber mucha agua durante todo el día.
Durante el embarazo, eliminarás mucha agua. Es un componente esencial de la sangre, cuyo volumen ha aumentado significativamente desde el inicio del embarazo para asegurar que tu bebé reciba los nutrientes necesarios. Por lo tanto, es fundamental evitar la deshidratación y mantener al mismo tiempo este mayor volumen sanguíneo. Bebe por lo menos un litro y medio de agua al día, e incluso más si hace calor. Evita las bebidas azucaradas y los refrescos con cafeína para limitar el paso de sustancias excitantes al bebé.
Hábitos de Higiene y Limpieza
Es muy importante lavarse bien las manos y los utensilios necesarios antes de preparar la comida, así como limpiar las frutas y verduras antes de su consumo. Además, será necesario cocinar bien la carne y el pescado, y evitar alimentos crudos para que no haya riesgo de toxoplasmosis o listeriosis.
Sustancias Nocivas
Hay que eliminar del día a día los hábitos tóxicos como el tabaco, y el alcohol, sobre todo ahora que la alimentación del bebé depende de la sangre materna y la placenta.
Actividad Física
El ejercicio moderado es muy importante para mantener un embarazo saludable, ya que ayuda a combatir el cansancio y otros síntomas, aporta energía y fortaleza para el parto, y ayuda a mantener el peso adecuado. Los deportes más recomendables para embarazadas son el yoga, pilates, natación o andar diariamente.
Realiza también ejercicio físico diariamente. Sí, el ejercicio suave puede ser seguro y beneficioso durante el embarazo.
Cuidado de la Piel
Presta atención a tu piel, en especial la piel del abdomen. La aparición de estrías no solo responde a la deshidratación de la piel o al estiramiento de las fibras musculares, sino también a factores genéticos y al tipo de colágeno. Para evitarlas te aconsejamos un jabón no agresivo y que utilices tras la ducha una crema antiestrías o aceite en la zona del abdomen, caderas, glúteos y mamas. Estrías, manchas, picores, ronchas...
Higiene Personal
Durante el embarazo tu higiene debe ser la misma que antes, aunque notarás un aumento de sudor y flujo vaginal. En todo caso, puedes evitar los baños de asiento en el bidé por el riesgo de infección que conllevan. Conforme avance la gestación es posible que te resulten más cómodas las duchas que los baños. En cualquier caso, te recomendamos jabones con pH neutro. Lo mejor es la ducha diaria, secar bien todas las zonas y los pliegues pues hacia el final de tu gestación si algunas zonas permanecen húmedas pueden provocarte rozaduras o lesiones (bajo del pecho, ingles, etc.). Están desaconsejados los desodorantes vaginales y los que contienen alcohol.
Si tienes flujo anómalo o excesivo que te produce picor o escozor vaginal, debes consultarlo con el tocólogo, ya que puede tratarse de una infección. En este caso, además del tratamiento que te ponga, deberás usar un jabón con pH neutro. Los baños de asiento templados están recomendados para aliviar las molestias producidas por las hemorroides. Son frecuentes en el embarazo debido a la presión del peso uterino, además de a las condiciones vasculares previas de cada mujer. El estreñimiento agrava el problema.
En caso de que necesites utilizar una faja, usa una específica para embarazadas, pero no antes de la semana 20 de embarazo. Cuídate el cabello y el cuero cabelludo para que lleguen en buenas condiciones al posparto. Y ojo con la depilación con cera caliente, porque está contraindicada durante la gestación.
Cuídese y busque comprensión y apoyo en sus familiares y seres queridos.
