¿Sabías que Donald, el pato más simpático y humano que Mickey Mouse, lleva más de medio siglo manteniendo una doble vida?
Howard El Pato | Historia Del Personaje - Marvel Comics
Aprovecha especialmente las horas nocturnas, cuando sus sobrinos duermen, para abandonar su casa, vestido de superhéroe, y solucionar los problemas de Patópolis.
Orígenes de un Superhéroe Inesperado
La idea de crear al personaje se remonta al año 1969, cuando numerosos fans italianos, cansados de ver a Donald en su rol de perdedor, o de personaje gafe, trasladaron a la editorial Mondadori su malestar. Las quejas dieron sus frutos: la entonces jefa de redacción de Topolino, Elisa Penna (1930-2009), sugirió a Guido Martina (1906-1991), uno de los mejores guionistas de la casa, que crease un personaje inspirado en los cómics negros italianos.
Guido, junto a otro de los dibujantes habituales, Giovan Battista Carpi (1927-1999), creaba así al personaje de Paperinik, que veía la luz en el número 706 de la mencionada revista italiana un 8 de junio de 1969. Aquella primera historia, "Paperinik, il diabolico vendicatore" (Patomas, el vengador diabólico), se publicó en dos partes.
No es casualidad que eligieran a Guido Martina para esta parodia, ya que el guionista ya había hecho otras parodias previamente, como El infierno de Mickey (1950), dibujada por Angelo Bioletto, en la que Mickey y Goofy descendían al infierno de Dante y de Virgilio.
Martina firmó después otras parodias inolvidables como El Cid Campeador o La historia de Marco Polo llamada el millón.
Respecto a la paternidad del personaje de Patomas, hay que matizar que Guido Martina no mencionó a Elisa Penna, únicamente al redactor de la revista, Mario Gentilini. Massimo De Vita declaró que la paternidad del personaje solo debía atribuirse a Guido Martina, aunque Elisa Penna se atribuyese el mérito sobre la idea.
Precedentes Superheróicos en el Universo Disney
Sea como fuere, la idea de elevar a Donald a la categoría de superhéroe no era nueva. El padre de los patos, Carl Barks, ya había creado en 1949 una historieta, "Super Snooper" (publicada en España como "Supermañoso") en la que Donald adquiría temporalmente una fuerza sobrehumana, emulando a Superman (de Jerry Siegel y Joe Shuster), creando una evidente parodia de las historietas de género superheróico mucho antes.
De hecho, la idea ni siquiera fue de Barks, como reconocería el propio autor, sino de Dana Cory, a quien el padre de los patos pagó 25 dólares por aportarle esa idea. Y tampoco era nueva en el universo Disney la idea de tener un superhéroe con identidad oculta. Supergoofy se adelantó, por unos pocos años, a Patomas. El personaje nació en 1965.
Para explicar la génesis de Supergoofy tendríamos que remontarnos a julio de 1964, cuando la editorial Western presentó la serie New adventures of the Phantom Blot en formato cómic. La serie se prolongó durante siete números y se centró en el personaje de Mancha Negra. Entre otros autores, contó con Paul Murry (1911-1989), uno de los dibujantes más importantes de Disney en aquel entonces.
En el segundo número de la saga, publicado en febrero de 1965, Murry creó un personaje, a partir de un guión de Del Connell (1918-2011), que sería una suerte de Supergoofy primitivo. Fue en la historieta "The Phantom Blot meets Super Goof", que en España ERSA publicó como "Borrón el encapuchado contra Supergoofy".
Ungenio Tarconi había inventado para Mickey un nuevo combustible superdetector de criminales,, que Goofy ingirió por error, lo que le hizo creer que había adquirido superpoderes. Así, Supergoofy se lanza a la búsqueda del peligroso Mancha Negra y se fabrica su propio disfraz, que parodia el de Superman.
Tendremos que esperar hasta la tercera historieta del personaje para que se introduzcan los famosos cacahuetes de Goofy. Y es que, el éxito de esa segunda historieta es tal, que decidieron crear una nueva revista dedicada al personaje: Walt Disney Super Goof.
En ella se publicó la historieta "The Thief of Zanzipar" ("El ladrón de Zanzipar", en España), esta vez con guion de Bob Ogle (1926-1984), también con ilustraciones de Murry. Es Ogle quien introduce la idea de los cacahuetes que le dan a Goofy su fuerza sobrehumana, como a Popeye le sucede con las espinacas. ¿Se inspiraría Ogle en el marinero tuerto?
Sea como fuere, esa tercera historieta que inaugura la nueva revista se publica en octubre de 1965.
Patomas: Más que un Superhéroe
No obstante, Paperinik nacía con otra filosofía. Era un alter-ego de Donald, pero también un ladrón, un vengador, además de un superhéroe, concebido en un principio para vengar los agravios personales sufridos en el seno de su propia familia (Gilito, Narciso...), y a menudo actuando al margen de la ley. Con el tiempo, el personaje devino en protector de Patópolis.
Enmascarado, con capa, y cargado de increíbles inventos (gracias a su amigo Ungenio Tarconi), Patomas peinaría las calles de Patópolis durante décadas, a menudo conduciendo su legendario coche, el mítico 313, cuya matricula cambia a la conocida "X", manteniendo la original oculta.
Precisamente, en uno de los clásicos de Disney, (Paperinik, un eroe e mille gadget), Marco Gervasio mostraba el refugio de emergencia de Fantomius transformado por Patomas en un garaje secreto, en el que guardaba otros vehículos y artefactos.
El nombre de Paperinik es una evidente parodia del personaje de cómic negro Diabolik, ("el rey del terror"), que a su vez contó con su propia parodia (Dorellik). Diabolik también gozó de mucha popularidad desde los comienzos de aquella década. Había sido creado por las hermanas Angela y Luciana Giussani (recientemente reeditado en España, por cierto, por Kraken en 2011).
Diabolik también tenía sus influencias. Quizá la mayor de todas de Fantômas, un personaje de origen francés, creado por Marcel Allain (1885-1969), del que llegaron incluso a realizarse películas. También podría tener influencias de otros personajes, como Batman (originalmente Bat-Man), que había nacido tres décadas antes, e incluso de otros ladrones o justicieros como Rocambole, Arsenio Lupin, el Zorro y hasta del mismísimo agente secreto James Bond.
A estas alturas, las historietas publicadas del personaje rondan el millar. En el Foro de la T.I.A., Carlos De Gregorio ha creado un hilo expresamente para elaborar una relación de las mejores historietas, separando el grano de la paja.
Evolución y Cambios a Través de las Décadas
A lo largo de todas estas décadas Patomas ha sufrido una serie de cambios y evoluciones. Todo empezó en aquella primera historieta en la que Donald descubría Villa Rosa, la guarida de Fantomius, y encontraba su diario secreto, su traje y sus inventos. Al utilizarlos, Donald se convertía así en Patomas.
En aquella primera historieta, Donald utilizaba la identidad de Patomas para vengarse de sus propios familiares, contando además con algunos inventos ideados por Ungenio, como comentamos. Su amigo ignora aún la identidad secreta de Patomas, aunque no tardará en descubrirla. Donald se lo revelará en la segunda historieta de la serie, pero el inventor prefiere tomarse unas pastillas para olvidarse de todo, después de que Donald le pidiese que le guardase el secreto.
Fue un inteligente recurso utilizado por Guido Martina para reservar la complicidad sobre la identidad secreta del personaje exclusivamente a los lectores.
Tuvieron que transcurrir casi cuarenta semanas para que apareciese publicada la segunda historieta de Patomas, "El desquite de Patomas" ("Paperinik alla riscossa"), un amplio intervalo de tiempo que supuso también cierta presión de los lectores, enamorados de Patomas.
En esa segunda historieta, el maestro Romano Scarpa tomó el testigo en los dibujos, ya que Carpi estaba muy ocupado con otros encargos "disneyanos". Donald se disfrazaba de Fantomius para acudir a una fiesta de disfraces, y se ponía una máscara de látex de color azul, con bordes alrededor de los ojos, a modo de antifaz.
Vestido de esa guisa, hacía las veces de Patomas. El dibujante no solo cambia el aspecto del personaje. Poco a poco, a medida que avanzan las historietas, su tono se va volviendo más cómico y menos siniestro.
Lo vemos en historietas como "Patomas y la justicia ultrasónica", "La Bella Durmiente", "El intrépido señor del fuego", o "Patomas y el Rayo de Luna". El personaje ya no se venga de su familia, sino que empieza a enfrentarse a los enemigos de su tío, como Rockerduck o los Golfos Apandadores, en sus intentos de vaciar el depósito de Gilito.
También se introduce una versión femenina del personaje, Patomasa (Paperinika en el original), protagonizada por Daisy, que igualmente mantiene su identidad oculta. Debuta en 1973, en la historieta "Patomasa y el Hilo de Ariadna" (Topolino nº 906, 8/IV/1973), y reaparece después en "Patomasa contra Patomas" (Topolino nº 923-924, 5/VIII/1973-12/VIII/1973), no obstante, el personaje se descartó después de esas breves apariciones durante un tiempo.
A finales de la década de los setenta Patomas era ya ídolo de masas en Patópolis, dedicándose ya, como explicamos, a defender la ciudad de los criminales.
En los años noventa el personaje pierde algo de fuerza, encasillado un poco en ese rol que le enfrenta a menudo contra delincuentes y criminales. Pero a mediados de esa década, se producen algunos cambios.
En 1996 se había lanzado precisamente una nueva serie mensual para intentar levantar al personaje: "PKNA - Paperinik New Adventures", un poco en la línea de las historietas de superhéroes de Marvel, tanto gráficamente como a nivel de guion.
Los dibujos se veían ahora más modernizados y con más movimiento. Entre los dibujantes que trabajaron en esa nueva etapa se encontraban unos jóvenes Claudio Sciarrone, Alessandro Barbucci y Silvia Ziche, entre otros muchos.
El éxito del personaje en este medio siglo ha dado la vuelta al mundo, publicándose en alrededor de una treintena de países, con muy diversos nombres.
Los Inventos de Patomas
Sobre los inventos de Patomas se han publicado muchas páginas de complemento en las revistas Disney, especialmente en las italianas. A continuación mostramos algunas imágenes relacionadas con los inventos del personaje, aunque en este enlace un fan ha publicado mucha más información al respecto. ¡No se la pierdan!
Una última curiosidad antes de terminar: en noviembre de 1970, un año y medio después de su primera publicación en Topolino, la editorial Mondadori publicó una versión novelada de esa primera historieta, también escrita por Guido Martina, en una hermosa edición encuadernada dentro de la colección L'Intrepida.
El texto es interesante porque, aunque la trama es la misma que en las viñetas, difiere en algunos pequeños detalles y profundiza en muchos aspectos. Además, la historia de algunos personajes secundarios se enriquece con nuevos detalles: el granjero que va acompañado del burro y que se queda boquiabierto al ver pasar a Donald hacia Villa Rosa, es bautizado en la novela como Giobatta, el "Battagiò", que en sus años mozos había trabajado como contrabandista de cacahuetes (¡los cacahuetes de Super Goofy!) y que, tras veinticinco años en prisión, se ganaba la vida recogiendo hojas secas, ramitas y desechos del bosque para vendérselos a una fábrica de cigarrillos".
La Sombra de Fantomius
Si bien los creadores de Patomas fueron quienes tuvieron la idea original sobre el personaje de Fantomius, en realidad no descubrimos su verdadera identidad hasta el 17 de diciembre de 2002. Marco Gervasio nos explicaba que, detrás de Fantomius, se encontraba en realidad Lord Quackett. Fue en la historieta "Paperinik e l'ombra di Fantomius", publicada en el Topolino n° 2455.
El nombre completo (John Quackett) tardaría un poco más en aparecer. Fue en la historieta "Paperinik e il segreto di Fantomius" (2011), también de Gervasio.
Los orígenes de Quackett, no obstante, se remontan muchos siglos atrás, cuando en 1579 arribaba en Nueva Albión (la actual Patópolis), junto a la tripulación de Francis Frake, el Duque Richard Quackett, conocido como "El Duque Loco". Allí adquirió tierras y mandó levantar un castillo medieval en el que residiría.
Siglos después, en 1885, nacía en Londres John Quackett, hijo del Duque Andrew Quackett y Marie Lamont (parisina de nacimiento). Más de dos décadas después, en 1908, cuando contaba con 23 años, John Quackett se trasladaba a Patópolis y, con ayuda de su hermano arquitecto, levantaba Villa Rosa y solo un año después conocía a Copérnico Tarconi y comenzaba sus andanzas como Fantomius, el ladrón de guante blanco.
En 1912 Fantomius conocía a Jen Yu, una ladrona china conocida bajo el pseudónimo de Lady Mostaza, que le acompañará durante dos años en sus aventuras. En 1916 desaparece el hermano de John sin dejar rastro, y en 1920 Fantomius conocía por fin a su compañera, Dolly Pimienta.
Gervasio cerraba así el círculo que Guido Martina había abierto a nivel argumental en 1969.
