Nos encanta fomentar el aprendizaje, y una excelente manera de hacerlo es a través de la creación de sonajeros con botellas de plástico. Las botellas sensoriales para niños son un recurso que ha cobrado auge y visibilidad en los últimos años. La divulgación y una mayor concienciación sobre el perfil sensorial y las necesidades individuales en etapas tempranas han promovido la creación de multitud de comunidades, buenas prácticas y profesionales y familias que comparten su día a día y proponen multitud de recursos y herramientas.
¿Qué son las botellas sensoriales?
Las botellas sensoriales son recipientes de plástico transparentes que se llenan con diferentes elementos y líquidos para crear una experiencia sensorial normalmente destinada a niños en etapas tempranas de desarrollo. Estos recipientes pueden incluir cosas como piedras, abalorios, cuentas, formas de animales de plástico, pompones, pelotas, imanes, materiales de diferente densidad, líquidos…todo lo que se nos ocurra que pueda atraer el interés e interacción con el niño.
Los líquidos más utilizados son el agua, el aceite el alcohol, mezclados con diferentes tinturas, purpurinas y otros elementos dependiendo del efecto que se desee crear. Las botellas sensoriales se utilizan como una herramienta lúdica y educativa para ayudar a los niños a explorar y comprender el mundo que les rodea a través de sus sentidos. Al jugar con las botellas sensoriales, los niños pueden experimentar diferentes texturas, sonidos y colores y aprender conceptos como el volumen, la densidad y la pesantez de manera divertida y segura.
También podemos trabajar en la estimulación verbal y el lenguaje receptivo nombrando los elementos, asociando sonidos, identificando objetos y colores…un sin fin de posibilidades que facilitan la estimulación temprana y la regulación sensorial.
Beneficios de las botellas sensoriales para niños
Las actividades con botellas sensoriales pueden servir a los bebés y niños de todas las edades, pero resultan de gran utilidad para la estimulación de niños a partir de un año, por lo que son muy comunes en las aulas de Educación Infantil, dado que los beneficios son mayores en esta etapa. Y ¿cuáles son los beneficios de las botellas sensoriales?
- Estimulan la vista, la audición y el tacto.
- Favorecen la atención y la concentración.
- Potencian la coordinación óculo-manual.
- Inducen a la calma.
Pero en realidad, por lo general son utilizadas por las personas con TEA (trastorno del espectro autista) para aprender conceptos, divertirse o relajarse. En las aulas especializadas en TEA son imprescindibles. Desde la Asociación Pro-Colegio de Pedagogía y Psicopedagogía de la Comunidad de Madrid (Procolped) también reconocen que son un recurso útil para quienes tienen TDAH (trastorno de déficit de atención e hiperactividad) o, simplemente, para momentos de excesivo estrés, como una herramienta terapéutica.
Existen diferentes botellas sensoriales, en función del sentido que queramos estimular. Pero, sobre todo, destaca una: la botella o frasco de la calma, una de las técnicas educativas más populares del método Montessori. El frasco de la calma es un tipo de botella sensorial llena de líquido con brillantina que se utiliza para inducir a la calma.
“Es muy beneficiosa para situaciones estresantes y de frustración e ira, cuyo fin es devolver la tranquilidad que teníamos antes del acontecimiento que ha supuesto una ruptura de la misma”, explican desde Procolped.
Las botellas sensoriales pueden ser una herramienta muy útil para ayudar a los niños a desarrollar su regulación emocional y conductual. Además, al trabajar con las botellas sensoriales, los niños también pueden desarrollar habilidades de atención y concentración, lo que puede ser muy beneficioso para su regulación emocional y comportamental a largo plazo.
Parecen sonajeros, como los juguetes que se utilizan en la estimulación temprana de bebés entre los tres y los seis meses de edad, pero no lo son. Las botellas sensoriales son un recurso infantil con el que los peques de más de un año descubren formas, colores, sonidos… y conocen el mundo.
En el mercado encontrarás un montón de modelos de estas botellas para tu bebé o niño más mayor, pero también puedes hacerlas tú mismo o con la ayuda de tus hijos que ya no se lleven las cosas a la boca. Te contamos más acerca de este juguete y de cómo construirlo.
Las diferentes formas y texturas ayudarán a estimular sus sentidos. Estas botellas servirán para captar la atención de los más pequeños y que se concentren. Estimular a través del sonido es algo muy recurrente. A los bebés les suele encantar los juguetes con música, crear sonajeros con distintos objetos servirá para identificar los diferentes ruidos que se generan.
Las maracas es un instrumento que está relleno de pequeños elementos. En este caso utilizaremos garbanzos, arroz, azúcar. Este instrumento es originario de la América precolombina utilizado por tribus indígenas. Normalmente se utilizan dos maracas a la vez. Una en cada mano pero también puedes utilizar solamente una.
Si quieres saber cómo se hacen mira el siguiente artículo de unComo, cómo hacer maracas. Primero de todo tienes que rellenar los envases con pequeñas cantidades de distintos elementos: garbanzos, arroz, azúcar….si prefieres puedes pones piedras pequeñas, pequeños trozos de metales. Una vez tienes hechas las dos maracas puedes decorarlas. Puedes haciéndolo poniéndoles distintos gomets, pintando con distinta pinturas... La verdad que quedan muy bien si haces cenefas.
Descubrir por nosotros mismos es algo ideal en el proceso de aprendizaje. Deja que tu peque vaya sacando lo que hay dentro de la caja y se sorprenda. Aquí lo fundamental es que el peque experimente y explore a través de sus manos. Puedes hacerlo del tamaño que consideres oportuno. Si tienes cualquier duda sobre algún ejercicio o problema, puedes dejar un comentario en el foro de esta misma entrada. ¡No lo olvides!
DIY: Maracas🌟⭐️- Creative Flower
Cómo crear botellas sensoriales para niños
Para comenzar, elige los “contenedores” que vas a utilizar como botella sensorial. Frecuentemente no solo se utilizan botellas sino que podemos adaptar botes, tubos o formas vacías. Cualquier formato que permita realizar una interacción sensorial independientemente de si es visual, auditiva.
En nuestro caso hemos creado botellas sensoriales con botellas de plástico vacías de 1L y con tubos de plástico con tapa de aluminio como los que puedes ver en la foto. Es importante pegar al final de todo la tapa o tapón para que el niño no pueda abrirla y derramar el contenido por accidente. Una vez elegidos nuestros recipientes, seleccionaremos los diferentes contenidos. Lo más habitual es realizar botellas sensoriales visuales y auditivas, aunque también se pueden incorporar texturas en el exterior y añadir por ejemplo algunas gotas de aceite esencial de preferencia del niño.
Te recomiendo dedicar un ratito a pensar en aquellas cosas que tienes por casa o en el trabajo que te podrían ser útiles, muchas veces no necesitamos grandes materiales, necesitamos ideas funcionales. Incorporar elementos que el niño puede reconocer en el entorno como bolitas, clips, legumbres, botones...puede ayudarnos a la hora de abrir y explorar otras áreas. Sea como sea, al margen de las posibilidades (casi) pedagógicas según el niño, las botellas sensoriales facilitan la autorregulación y la estimulación en las primeras etapas de desarrollo y son cada vez más frecuentes en los hogares de todo el mundo.
Fomentan el aprendizaje: Las botellas sensoriales pueden ser una excelente forma de aprender sobre el mundo que nos rodea. Por ejemplo, pueden ayudar a los niños a comprender conceptos como el volumen, la densidad y la pesantez. Este tipo de recursos pueden ser muy útiles para familias y profesionales que busquen nuevas formas de entretener a los niños de manera segura y educativa en casa o en la escuela - entre otros entornos naturales-
Como hemos mencionado, las botellas sensoriales son fáciles de hacer y pueden adaptarse a diferentes edades y niveles de habilidad, lo que las convierte en una actividad lúdica tanto para la familia como para otros niños o profesionales que puedan estar participando activamente en su uso.
La regulación es la capacidad de controlar y adaptar las respuestas emocionales y comportamentales a diferentes situaciones y demandas del ambiente.
Si tienes dudas no dejes de compartirlas en comentarios y te ayudaremos encantados. ¿Aún no te has suscrito gratis al canal en Youtube?
Pasos para hacer botellas sensoriales
No es difícil hacer botellas sensoriales. Usa tu ingenio y creatividad para construir varias infantiles para tu bebé.
- Coge una botella vacía y lávala; quítale todas las etiquetas.
- Llena la mitad de la botella con agua, si es que quieres que tenga el transparente elemento. Si prefieres con un color, usa antes un colorante alimenticio para teñirla.
- Mete todos los objetos que quieras, según el tipo de botella sensorial que hayas ideado.
- Si deseas que esas cositas se muevan con más lentitud, añade unas gotitas de los líquidos anteriormente citados. Y si quieres que también tengan color, agrega el colorante antes de introducirlas en la botella.
- Cierra la botella con el tapón, cerciorándote de que será imposible de abrir para tu hijo. Si lo crees conveniente, usa pegamento y déjalo secar antes de dársela al niño.
Materiales necesarios
El procedimiento para hacer las botellas sensoriales es muy sencillo. Lo complicado será elegir los materiales para rellenarlas.
Todo dependerá de la edad del niño para el que va dirigida la botella sensorial y del aprendizaje que queramos estimular con ella. También será diferente si le añadimos líquido o no y si nos gusta -o le gusta- que gire en torno a una temática en concreto (Navidad, otoño, del mar, con animales, con flores).
Pero, en cualquier caso, esta herramienta educativa es una botella, así que lo primero que debemos es elegir la más adecuada. Y ¿cuál es la botella perfecta? Estas son las características que debes tener en cuenta:
- Lisa: para poder ver con claridad su interior.
- Transparente: lo idóneo es que no tenga color, para así observar mejor lo que introduzcamos. Pero te puedes ahorrar el colorante si usas una botella de color.
- Tamaño: dependerá de todo lo que vayamos a meter (cuanto más grande, más cosas), pero a los más peques, con una de 200 ml bastará.
- Material: de plástico para evitar sustos, aunque para los mayores podrían ser de cristal. ¡Recicla tus botellas de plástico con esta manualidad!
- Tapón: precintable o, si no, que esté bien pegado.
Si no quieres que sea una botella seca, escoge un líquido. Puede ser solo agua al que añadas algún colorante alimentario en gel hidrosoluble, pero también puedes verter otros líquidos con más densidad (el colorante debe ser liposoluble) que hagan que los objetos se muevan más lentamente: aceite corporal de bebé, pegamento con purpurina o brillantina, gel de ducha transparente, gomina, pegamento líquido, sirope de maíz, etc.
Y para rellenar las botellas, todo lo que se te ocurra: arena, arroz, conchas, piedras, abalorios de pulseras, juguetes de plástico, bolas de hidrogel, canicas, letras de madera o de pasta, legumbres, macarrones, fideos secos, flores de madera, botones, maíz, avellanas, piñas, confeti, algodón, lentejuelas, pompones, imperdibles, clips o monedas para jugar con un imán desde fuera, etc.
