Nino Bravo: Una Voz Inolvidable y un Legado Eterno

¿Qué tiene la muerte y el paso del tiempo para que ciertos personajes dejen esa impronta única a nivel transgeneracional? Nino Bravo (Ayelo de Malferit, Valencia, 1944-1973) fue el cantante español de mayor fama en los inicios de la década de los 70. Temas como "Libre" y "Un beso y una flor", su portentosa voz y un destino funesto lo convirtieron en un mito de la canción romántica. Cuando Nino Bravo murió con 28 años al volante de su BMW de segunda mano en el municipio conquense de Villarrubio empezó a gestarse el mito. Ocurrió el 16 de abril de 1973.

"Nino Bravo pertenece a esa época dorada de la música en la que las madres compraban el disco y se lo ponían a los niños", explica Mariano Urraco, doctor en Sociología y profesor en la Universidad a Distancia de Madrid (UDIMA), que considera que el fenómeno está vinculado a la socialización de su música.

"Las madres cantaban las canciones en casa porque, por regla general, no trabajaban fuera. Los niños de aquella generación se criaron con esas canciones, como pasó con Manolo Escobar o Camilo Sesto y, por eso, han trascendido durante tantísimo tiempo".

Con motivo del 50 del aniversario de su muerte, el programa Imperdibles de La 2 emite este domingo a las 21.30 h el documental Nino Bravo: Vivir, dirigido por Pilar Ávila y Miki Blanco, quienes han tardado seis meses en preparar este documento audiovisual que en el preestreno de Matadero en Madrid dejó a los asistentes en shock. Las hijas del artista, Amparo y Eva, no pudieron evitar los sollozos.

"Ha perdurado en el tiempo porque la gente lo ha seguido pidiendo, ha seguido comprando sus discos, le ha seguido escuchando, ha ido a los conciertos homenaje...", dice a EL MUNDO Amparo, la primogénita del cantante. "Mi padre es un fenómeno popular hecho por y para el pueblo. La gente le ha divinizado y ha creado un mito", sentencia.

El doctor Urraco profundiza más: "Basta que se asocie su canción Libre con algún producto como la telefonía móvil, como fue el caso de Amena, para tener un revival y que vuelva a ocupar un espacio para nuevas generaciones. Asociar algo con nuestra vida como el primer móvil o el primer coche para que esa canción esté vinculada a nosotros. Somos una sociedad que relaciona mucho de sus recuerdos con la música o las películas".

Inicios Musicales y Primeros Pasos

Luis Manuel Ferri Llopis quería cantar. Su sueño, almacenado de niño, como todos los que se persiguen con tenacidad a lo largo de la vida, lo iba acariciando mientras asumía todo tipo de trabajos, desde joyero hasta administrativo. En 1962 forma el grupo Los Hispánicos, con el que actúa en verbenas y fiestas falleras, logrando incluso ser finalista en el concurso radiofónico 'Fiesta en España'. Disuelto el grupo al poco, Luis Manuel sustituye al cantante de Los Superson.

Nino Bravo nació en agosto de 1944 siendo casi un prodigio. Con 15 años cantó a capela Libero de Domenico Modugno ante familiares y amigos que se quedaron pasmados ante aquel chorro de voz. Sus cualidades vocales se salían del pentagrama. No lo tuvo fácil para dedicarse profesionalmente a la música. Su padre quería un hijo médico, pero Luis Manuel Ferri -su verdadero nombre- empezó a ganarse las habichuelas como administrativo, bodeguero o pulidor de diamantes en una joyería hasta que en casa confesó que su pasión era cantar. El disgusto fue morrocotudo. Pero se salió con la suya. En 1961 formó el conjunto musical Los Hispánicos y tras su disolución se incorporó con 19 años a Los Superson. Los éxitos fueron relativos.

Mientras hacía la mili en Cartagena le escribió a su amigo Vicente López -bajista en Los Hispánicos- que, como nunca llegaría a ser como Modugno, se apeaba de su sueño. Tal fue la la decepción que Vicente contactó con Miguel Siurán, locutor de Radio Popular en Valencia, quien le inscribió en el I Festival de Cantantes Noveles del Ayuntamiento de Vall d'Uxó. Siurán le puso el nombre artístico. Adiós a Luis Manuel Ferri Llopis. Había nacido Nino Bravo. La presentación oficial ocurrió en plenas Fallas en el teatro Principal el 16 de marzo de 1969. En ese mismo lugar se endeudó con uno de sus conciertos.

Fue en 1968, sin embargo, cuando inició su carrera en solitario, debutando en el festival de la canción de La Vall d'Uixó. Miguel Siurán, su manager, lo bautiza como Nino Bravo y graba sus primeras canciones: "Como todos", "Es el viento" y "No debo pensar en ti", todas composiciones de Manuel Alejandro.

Firmó con la discográfica Fonogram y Manuel Alejandro le compuso los dos primeros temas, Como todos y Es el viento. "Esas canciones sonaban a Raphael por los cuatro costados porque Manuel Alejandro era el compositor predilecto del artista de Linares", asegura Darío Ledesma de Castro, autor de la primera biografía autorizada, Nino Bravo: voz y corazón (Ed. Milenio). "Todas las críticas de prensa fueron negativas. José María Íñigo le metió mucha caña diciendo que era un imitador de Raphael".

Es cierto que en aquella época Raphael era el gran referente de la canción en España, pero Nino tenía su propio estilo y personalidad. Aunque algunos le tacharan de antiguo. Cuando en las entrevistas le comentaban que se parecía mucho a Raphael, se molestaba. "Por eso le vino muy mal que el primer compositor que tuvo fuera Manuel Alejandro", matiza Ledesma.

Inmediatamente, la discográfica dio un golpe de timón y contrataron a Armenteros y Herrero, autores de América, America y Libre. A partir de ese momento tuvo un estilo más pop y menos encorsetado.

Nino Bravo en 1972

El Éxito Fulgurante

El azar quiso sonreírle entonces, ya que el letrista Augusto Algueró le dio para grabar la canción "Te quiero, te quiero", tema ya interpretado por Raphael, Carmen Sevilla y Lola Flores. Su éxito fulgurante, convertida en canción del verano, arrastró también a su primer disco, de igual título y publicado en 1970.

Todo empezó a rodar muy deprisa en la carrera de Nino Bravo, convertido de la noche a la mañana en ídolo musical, pese a que no consiguiera representar a España en el festival de Eurovisión en dos ocasiones: Julio Iglesias y Karina le arrebataron esta plataforma de lanzamiento internacional.

Cuando tenía tiempo libre iba a la discoteca Victor's a tomarse una copita con los amigos. Allí también acudía Maríe Amparo Martínez, una atractiva joven que se había quedado encandilada con el tema Como todos al escucharlo por la radio. Cuando le preguntó al pinchadiscos si conocía al cantante, le dijo que iba todos los fines de semana. Y se lo presentó. A finales de 1969 hubo flechazo. El 29 de junio de 1970 cambió la vida del cantante valenciano para siempre. Recién salido de fábrica le autografió el sencillo Te quiero, te quiero: "Para Mari, mi único y verdadero amor con propuesta de matrimonio, ¿sí o no?". Obviamente aceptó.

La canción la compuso Augusto Algueró en un principio para Lola Flores, para una película que se iba a rodar en Argentina. "Y el director le cambió la letra para terminar llamándose La niña ahogada, un sin pies ni cabeza porque hablaba de prostitución y de una niña a la que ahogan en un río", explica Darío, "por lo que Algueró quedó tan escandalizado que le propuso la letra a Rafael de León". Y añade: "Te quiero, te quiero la grabó primero Raphael, que la lanzó a través de Hispavox en México y Chile, pero un rifirrafe con la compañía paralizó el lanzamiento en España". Como la canción seguía soltera y sin novio, Algueró se reunió con Nino, que se enamoró del tema. El director de marketing de la discográfica se lo desaconsejó porque la consideraba anticuada, pero Nino la grabó.

Al principio no tuvo éxito, pero en octubre de ese 1970 empezó a participar en Pasaporte a Dublín, el programa de TVE donde se elegía al representante español en Eurovisión. La competencia era dura. Ahí estaban Rocío Jurado, Conchita Márquez Piquer, Karina, Junior, Encarnita Polo, Jaime Morey, Los Mismos y Dova. Colarse en los comedores de todo el país le convirtió en uno más de la familia.

Hilario López Millán recuerda que en las grabaciones del programa, "algunas veces Conchita Márquez Piquer iba a acompañada de su madre, doña Concha Piquer, que como era valenciana hablaba en valenciano con Nino". Finalmente, la elegida fue Karina, que obtuvo el segundo puesto en el festival con En un mundo nuevo. Sin embargo, seis meses después Te quiero, te quiero ocupaba el número uno de las listas de éxitos.

El torrencial vocalista nunca quiso mostrar su vida privada ni que su familia apareciera en la prensa, de ahí que planeara en secreto su boda. Cuando el periodista Guillermo Ortigueira se enteró, cogió tal rebote que se chivó a la revista Mundo joven, que mandó a dos corresponsales. La boda se celebró el 20 de abril de 1971.

Como el artista no quería que una revista tuviera la exclusiva de su enlace, "envió a todas las revistas del corazón las imágenes de su fotógrafo particular", explica el biógrafo. Su primera hija, Amparo, nació en enero de 1972 y Eva vino al mundo siete meses después del fallecimiento del artista.

Consolidación y Éxito en Hispanoamérica

En 1971 sale su disco homónimo y se casa en secreto con María Amparo Martínez, con la que tendría dos niñas. Un año después publicaría dos trabajos, Un beso y una flor y Mi tierra, este último con su canción más famosa, "Libre", tema homenaje a Peter Fechter, el primer alemán en perder la vida al intentar saltar en 1962 el muro de Berlín. Entonces el eco de su voz se dejaba sentir también en toda hispanoamérica, sobre todo a raíz de ganar, junto al norteamericano David Clayton Thomas, el festival de la canción de Río de Janeiro.

Nino ya era una gran estrella en Hispanoamérica. En el mercado tenía tres álbumes de estudio, Te quiero, te quiero (1970), Nino Bravo (1971) y Un beso y una flor (1972). "Mi padre fue una persona constante, trabajadora y luchadora que quería ir evolucionando. Se dejaba aconsejar, pero siempre con su propio criterio", recuerda su hija.

Como el artista no quería que una revista tuviera la exclusiva de su enlace, "envió a todas las revistas del corazón las imágenes de su fotógrafo particular", explica el biógrafo. Su primera hija, Amparo, nació en enero de 1972 y Eva vino al mundo siete meses después del fallecimiento del artista.

Nino Bravo - Una voz inolvidable

El Trágico Final

A principios de 1973, con 28 años, en el mejor momento de su carrera, Nino Bravo perdió la vida en accidente de tráfico. La estrella fugaz de la canción romántica dejó un último testimonio lírico, diez canciones grabadas poco antes de su fatal sino, recogidas en ...Y volumen 5 (1973).

Ayer reabrió el Museo Nino Bravo en Aielo de Malferit. Se ha hecho una gran remodelación y hay importantes novedades. "Se ha replicado la habitación que Nino tenía en su casa con los mismos objetos personales como la guitarra, los dos discos de oro, placas conmemorativas, colecciones de libros, talismanes... Sería como visitar su casa", recuerda Ledesma.

Álbum Año Canciones Destacadas
Te quiero, te quiero 1970 Te quiero, te quiero
Nino Bravo 1971 Elizabeth
Un beso y una flor 1972 Un beso y una flor, Libre
...Y volumen 5 1973 América, América

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