El Derecho a la Vida del Feto: Argumentos a Favor y en Contra

La interrupción voluntaria del embarazo (aborto) es un tema trascendente con profundo impacto social, donde la moral, la ética y la fe juegan un papel decisivo. Con la interrupción voluntaria del embarazo, el aborto, partimos de una base delicada e inestable porque esta es una cuestión muy personal, muy trascendente además, y con mucho impacto a nivel social. La moral, la ética y la fe son cuestiones que tienen un peso decisivo en cómo nos posicionamos ante ello y los argumentos que se dan, a favor del aborto o en contra, pero también hay otros factores que influyen, como el nivel socioeconómico o el contexto específico en el que tiene lugar el embarazo. En este artículo, se exponen los argumentos más extendidos a favor y en contra del aborto, desde una perspectiva respetuosa y aséptica.

En España, la ley permite interrumpir el embarazo antes de la semana 14. A partir de esta semana, se puede ejercer este derecho hasta la semana 22 si un médico acredita malformaciones en el feto o si dos especialistas confirman una enfermedad grave en la embarazada. Más allá de la semana 22, solo se contempla el aborto legal si se demuestran anomalías fetales incompatibles con la vida.

Manifestación a favor del aborto legal, seguro y gratuito.

¿Qué son los Derechos Humanos?

Partimos de la idea de que todas las personas tienen los mismos derechos, independientemente de donde vivan y cual sea su sexo, edad, identidad, etnia, religión o creencias. Esto significa que todos los derechos humanos son universales.

Pero, además, los derechos humanos son interdependientes, es decir, que el derecho a la igualdad implica a su vez el derecho a la no discriminación, o que los derechos económicos y sociales comprometen el derecho a la salud, a la vivienda... y, en definitiva, el derecho a contar con los recursos para tener una vida digna. Y, además, todos los derechos humanos valen igual, no hay unos derechos que estén por encima del resto.

La Declaración Universal de Derechos Humanos consagró estos principios básicos, basados en la inalienable dignidad de la persona. Pero los derechos humanos no son un listado cerrado, inamovible o al margen de los diferentes contextos y situaciones históricas. A lo largo del tiempo se han ido ampliando y extendiendo. Y como son los Estados los que deben protegerlos y garantizar que se cumplen, y siempre hay que reivindicarlos. De hecho, su universalidad puede resultar dudosa cuando miramos a la situación actual de los derechos en el mundo.

Este es el caso de las mujeres porque su subordinación y desigualdad histórica interpela al cumplimiento de los derechos humanos. La IV Conferencia Mundial sobre la Mujer, celebrada en Pekín en 1995, ratificó que los derechos de las mujeres son derechos humanos, por ejemplo, al reconocer este estatuto a los derechos sexuales y reproductivos, o al considerar la violación que sufren muchas mujeres en los conflictos armados como crimen de guerra.

Estos significan que todas las personas deben tener acceso a la educación afectivo-sexual, a la formación e información sobre su salud sexual y reproductiva, el derecho a la autonomía personal de las mujeres para decidir sobre si tener hijos o no, el acceso a métodos anticonceptivos y a los servicios de salud integral. Y es aquí donde se enmarca el derecho al aborto, realizado con garantías sanitarias.

Es una gran contradicción que gobiernos como el de Polonia o el de Paraguay, que establecen una política muy restrictiva de aborto, prohíban al mismo tiempo la educación afectivo-sexual en las escuelas.

Los derechos sexuales y reproductivos se vulneran cuando los Estados permiten la mutilación genital femenina o las esterilizaciones forzadas de determinados grupos de población, como pasó en Perú, o la política del hijo único en China, o los matrimonios tempranos que dan lugar a que niñas se quedan embarazadas, y cuando se prohíbe o dificulta el aborto y se encarcela a las mujeres acusadas de abortar.

Por tanto, el acceso al aborto seguro está esencialmente ligado a la protección y respeto de los derechos de las mujeres y las niñas y de todas las personas que pueden quedarse embarazadas.

¿Qué derechos humanos se vulneran cuando se prohíbe el aborto?

Los derechos sexuales y reproductivos y la capacidad de las mujeres para controlar su fertilidad y reproducción, también mediante el acceso al aborto, son fundamentales para la realización plena de los demás derechos humanos:

  • El derecho a la autonomía personal y la capacidad de decidir sobre su maternidad y embarazos.
  • El acceso a la salud.
  • El derecho a la intimidad.
  • El derecho a la igualdad y no discriminación por motivos de edad, etnia, religión, recursos económicos.
  • El derecho a la igual protección ante la ley.
  • El derecho a no sufrir violencia, e incluso el derecho a la vida.

Son estos derechos los que no protegen los Estados cuando criminalizan el aborto. Porque penalizar el aborto no lo impide, sólo hace que sea menos seguro.

Marcha #AniJednejWięcej contra la prohibición casi total del aborto en Polonia.

La mera percepción de que el aborto es ilegal o inmoral da lugar a que el personal sanitario, los jueces, la familia y la propia sociedad, estigmaticen a las mujeres y las niñas que quieren ejercer su derecho responsable a abortar y, por tanto, sean discriminadas.

Como también son denostadas, perseguidas, atacadas e incluso condenadas judicialmente quienes defienden este derecho y sus organizaciones. En Polonia sólo es posible abortar si peligra la vida de la embarazada o si el embarazo es fruto de una violación.

Vanessa Mendoza Cortés tuvo que soportar un proceso judicial durante más de cuatro años por apoyar a mujeres y niñas embarazadas para que puedan acceder a un aborto legal y seguro en el extranjero desde su organización Stop Violències.

En España, desde la regulación del aborto en la Ley Orgánica 2/2010, de 3 de marzo, de salud sexual y reproductiva y de la interrupción voluntaria del embarazo, el acoso a las mujeres que van a las clínicas autorizadas, ha sido una constante.

Cuando la Organización Mundial de la Salud promueve la práctica de abortos seguros, está hablando no solo de la disponibilidad de los servicios para practicarlos, sino también de la forma en que se ofrecen esos servicios, de la confidencialidad y la privacidad en la toma de decisiones de las mujeres, por lo que recomienda, entre otras cuestiones, la señalización discreta de la ubicación de los servicios de aborto.

¿Se vulnera el derecho a la vida cuando se dificulta el derecho al aborto? Sí, cuando se criminaliza el aborto se puede vulnerar el derecho a la vida de la mujer embarazada. Porque con la prohibición no desaparecen los abortos, sino que se obliga a las mujeres a acudir a métodos inseguros, clandestinos y sin garantías sanitarias. Según la Organización Mundial de la Salud, cada año en el mundo se producen 33 millones de abortos peligrosos.

Los países que prohíben el aborto sancionan también al personal sanitario que pudiera practicarlos, de manera que, ante el riesgo de ir a la cárcel, es muy probable que se les niegue la atención médica a mujeres que piden ayuda después de un aborto practicado sin garantías sanitarias y del que se derivan complicaciones, poniendo así en peligro su vida.

Fue el caso de Savita, una mujer residente en Irlanda, de 31 años y embarazada de 17 semanas, que murió en 2012 de septicemia porque los médicos se negaron a practicarle un aborto pese a que estaba muy enferma y el feto no podría sobrevivir. En aquel momento en Irlanda estaba prohibido abortar bajo cualquier circunstancia. Este terrible caso contribuyó a que desde diciembre de 2018 el aborto en Irlanda sea un derecho.

Concentración a favor del derecho al aborto el 6 de mayo de 2022 en París.

El Estado no amparó a Rosaura y su madre ha tenido que recurrir a la justicia internacional para denunciar la desprotección de los derechos sexuales y reproductivos en su país. La buena noticia es que en 2020 la Comisión Interamericana de Derechos Humanos admitió estudiar el caso.

Porque contrariamente a lo que manifiestan quienes defienden la prohibición del aborto (alegando que el aborto es un asesinato y debe estar castigado por el código penal), el derecho a un aborto legal y seguro está amparado por los organismos internacionales de derechos humanos, y ninguno ha dicho que el aborto sea incompatible con el derecho a la vida.

Porque el derecho a la vida comienza al nacer la persona, como cualquier otro derecho humano y, por tanto estos no son aplicables a fetos, embriones, zigotos o gametos. El Tribunal Europeo de Derechos Humanos, en una sentencia de 2004 señaló que "el feto no se considera como una persona directamente protegida por el artículo 2 de la Convención” (el referido al derecho a la vida), porque si así fuera, “se limitarían de manera abusiva los derechos establecidos a las personas ya nacidas”.

¿Se vulnera el derecho de las mujeres a la justicia cuando se declara que el aborto es un delito? Ninguna mujer debería ir a la cárcel acusada de abortar.

Las mujeres con menos información y con menos recursos económicos no sólo tienen mucho más difícil acceder a un aborto seguro, sino que también es desigual su acceso a la justicia cuando son acusadas de abortar y se les imputa un delito. Veamos la situación real con un caso concreto:

Allí las mujeres acusadas de abortar pueden ser condenadas hasta con 40 años de cárcel y para quienes las ayudan a abortar, incluido el personal médico, las condenas pueden suponer 12 años de cárcel.

Concentración a favor del derecho al aborto tras la decisión del Tribunal Supremo de anular el fallo Roe vs. Wade.

Cuando llegó al hospital el personal médico la denunció a la policía y fue arrestada, vulnerando así el derecho a su intimidad y el código médico que obliga a preservar el secreto profesional.

Evelyn es una mujer que carecía de recursos económicos y, por tanto, no pudo pagar un abogado que hiciera una buena defensa de su caso. Su defensa y todo el proceso quedaron condicionados por la presunción del aborto como delito. En el juicio la sentenciaron a 30 años de cárcel por “homicidio agravado”, es decir bajo el supuesto de que había cometido el asesinato de su propio hijo.

Gracias a la presión de organizaciones de mujeres y de derechos humanos de su país e internacionales, en 2019 se consiguió que el juicio fuera revisado y finalmente fue declarada inocente. Pero ella ya había pasado tres años encarcelada y alejada de su familia. Se vulneró así el derecho de Evelyn a un juicio justo y la obligación del Estado a protegerla. Todavía hoy otras mujeres como Evelyn, todas ellas con vidas precarias y con escasos recursos económicos, siguen en la cárcel acusadas de “homicidios” que nunca pudieron cometer, porque el aborto no es un delito.

En España la ley reconoce el derecho al aborto y, sin embargo, las mujeres que deciden abortar tienen muy difícil acceder a los servicios públicos de salud. Más del 80% de los abortos legales se realizan en clínicas privadas concertadas, bajo la supuesta causa de la objeción de conciencia del personal sanitario de los hospitales públicos.

¿Cómo afecta la desigualdad económica y social al acceso al aborto libre, legal y seguro?

Está demostrado que son las mujeres con menos recursos y más vulnerables las que se someten a abortos clandestinos, arriesgando incluso su vida y su libertad en los países donde el aborto está prohibido o castigado por el código penal. La Organización Mundial de la Salud calcula que todos los años tienen lugar 33 millones de abortos inseguros, la gran mayoría de ellos en países en vías de desarrollo.

Las personas que sufren pobreza, marginación social y discriminación de género, se ven afectadas de manera desproporcionada cuando la legislación prohíbe el aborto, pues no tienen medios para recurrir a servicios legales de aborto. Entre ellas están las mujeres y las niñas con bajos ingresos, las refugiadas y migrantes, las adolescentes, las lesbianas, las personas transgénero y las mujeres pertenecientes a minorías étnicas.

Muchas mujeres que quieren ejercer su derecho a decidir sobre su embarazo y maternidad se ven obligadas a desplazarse a otros países. Era el caso de Irlanda antes de que se aprobara la despenalización del aborto en 2018. Entonces, cada año se obligaba a un mínimo de 4.000 mujeres a viajar fuera de su país, con el considerable coste mental, económico y físico.

Argumentos a Favor del Aborto

Estos son los argumentos más extendidos a favor y en contra del aborto entre colectivos que defienden cada una de las posturas. Es conveniente recordar brevemente cuál es el marco legal del aborto en España, donde es posible ejercer el derecho a interrumpir el embarazo antes de la semana 14.

El argumento principal sobre el que se construye el ideario de las entidades y personas proaborto libre, sin tener que argumentar causa médica alguna, es que la mujer tiene derecho a decidir sobre su propio cuerpo y su derecho a ejercer la maternidad. Un segundo argumento es la seguridad médica de las mujeres, ya que según la Organización Mundial de la Salud (OMS), se producen en el mundo hasta 33 millones de abortos peligrosos al año, el 45% del total de los que tienen lugar anualmente (73 millones) en nuestro planeta.

Para las personas y entidades que defienden el libre aborto, penalizarlo es un problema de salud pública, sobre todo en regiones con altos índices de pobreza. La interrupción voluntaria del embarazo (aborto) es un tema trascendente con profundo impacto social, donde la moral, la ética y la fe juegan un papel decisivo.

Argumentos en Contra del Aborto

La posición de las personas y entidades provida en lo que tiene que ver con la interrupción voluntaria del embarazo, el movimiento denominado provida, se sustenta en la fe y la moral. A diferencia de lo que defiende la posición proaborto, para el movimiento provida el embrión o feto ya tiene derecho a ella. Es decir, priorizan el derecho a nacer, a vivir, del embrión, al derecho de la mujer a decidir sobre su cuerpo y su maternidad. Así lo explica en su definición Pro Vida, la federación española de asociaciones provida, que “promueve el respeto a toda vida humana desde la concepción hasta su extinción natural”.

El segundo argumento más extendido, al igual que ocurre con el movimiento proaborto, es que el aborto puede tener consecuencias en la salud de la mujer, especialmente a nivel emocional. Hablan de depresiones, ansiedad o traumas psicológicos, entre otras posibles consecuencias.

Manifestación provida en Washington D.C.

Falacias y Contradicciones en el Debate

El debate sobre el aborto está plagado de mensajes y bulos que buscan estigmatizar el derecho al aborto y presionar para que los gobiernos lo prohíban. Algunos de los argumentos más comunes incluyen:

  • "La única forma de acabar con el aborto es prohibirlo": La OMS afirma que las políticas restrictivas no reducen el número de abortos, sino que afectan a la posibilidad de que se practiquen de forma segura.
  • "NO al aborto, SÍ a la vida": Se presenta una falsa dicotomía, cuando en realidad las mujeres demandan medidas que garanticen una maternidad responsable.
  • "El aborto es un asesinato": Se ignora que el derecho a la vida comienza al nacer, y que la prohibición del aborto puede poner en riesgo la vida y la salud de las mujeres.
  • "El aborto es la primera causa de feminicidio en el mundo": Se utiliza el concepto de feminicidio de forma incorrecta, desviando su significado original.
  • "Las mujeres usan el aborto como cualquier otro método anticonceptivo": Se presenta a las mujeres como irresponsables e incapaces de discernimiento, ignorando que el aborto forma parte de la salud sexual y reproductiva integral.
  • "El aborto va contra las personas con discapacidad": Se utiliza a estas personas para justificar la prohibición del aborto, cuando en realidad se trata de defender los derechos de las mujeres a decidir sobre su propio cuerpo.
  • "Garantizar el derecho al aborto supone anular el derecho a la objeción de conciencia del personal sanitario": En la práctica, ambos derechos son compatibles y los Estados tienen la obligación de regularlos adecuadamente.

Legislación sobre el aborto en algunos países

La legislación sobre el aborto varía significativamente entre países, reflejando diferentes enfoques culturales, religiosos y políticos. A continuación, se presenta una tabla con ejemplos de la legislación en algunos países:

País Legislación
España Permitido hasta la semana 14, con excepciones hasta la semana 22 y posterior.
Polonia Restringido, permitido solo en casos de riesgo para la vida o salud de la madre o violación.
Irlanda Legal desde 2018.
Estados Unidos Depende de cada estado, algunos con prohibiciones totales o restricciones severas.
El Salvador Prohibido en todas las circunstancias.

Stéphane Vinolo – Los conceptos filosóficos detrás del debate acerca del aborto

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